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¡Nos lo advirtieron!

Jueves, 05 de Mayo 2016 - 12:00

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Eduardo Ruíz-Healy

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Hace justamente un mes, el 5 de abril, con motivo de la entrada en efecto de la nueva modalidad del programa Hoy No Circula, aprobada por la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAME) para supuestamente abatir los altos niveles de contaminación por ozono registrados desde hace semanas, transcribí en este espacio el Boletín UNAM-DGCS-208 emitido el 1 de abril de este año por la Dirección General de Comunicación Social de la UNAM, que entre otras cosas anotaba:

“El ozono es un contaminante secundario que no es emitido por fuente alguna, sino que es generado en la atmósfera por numerosas reacciones químicas que ocurren a partir de otros compuestos conocidos como precursores y que involucran a la radiación solar. Con base en esto se enlistan las siguientes consideraciones:

“La complejidad de estas reacciones es tal que reducir la actividad vehicular en 20% puede incrementar el máximo de ozono en 5%. Varios estudios realizados en la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) demuestran que la disminución homogénea de emisiones provocada al retirar indiscriminadamente vehículos en circulación puede incrementar la formación de ozono. Si bien la disminución en la flota vehicular en circulación va a tener un efecto positivo en reducir niveles de contaminantes primarios, estos estudios indican que para la Ciudad de México se debe tener un control selectivo de aquellas fuentes de emisión de compuestos orgánicos volátiles que favorecen la química de formación y acumulación de ozono.

“Este programa de emergencia no menciona industrias o servicios que usan intensamente solventes orgánicos como son: industrias o talleres de muebles, talleres de hojalatería y pintura, a pesar de que estos compuestos intervienen en la formación de ozono.

“La aplicación prolongada del nuevo PHNC que entra en vigor el 5 de abril, favorece la adquisición de vehículos adicionales y no promueve la renovación de la flota vehicular (como ocurrió en los 90).

“Por otro lado, al adquirir un nuevo vehículo, un ciudadano o empresa sólo tiene a su alcance las opciones tecnológicas que el mercado nacional ofrece. Las empresas armadoras o importadoras en México deben comercializar autos que cumplan con los estándares de emisiones mas altos que permite la tecnología.  También el Gobierno Federal debe garantizar una mejor calidad de los combustibles y hacer que la normatividad se aplique.

“Reiteramos que el fondo real del problema es la expansión urbana desordenada que afecta la calidad del aire, las áreas naturales protegidas, cultivos y recursos hídricos. En resumen, la sustentabilidad y viabilidad de la Megalópolis de México”.

Concluí mi columna del 5 de abril señalando que, “de acuerdo a los expertos: el Hoy No Circula modificado no ataca de raíz las causas de la contaminación y puede empeorar la de por sí grave situación”.

Hoy, que se aplica por tercer día consecutivo el también llamado “Doble No Circula”, en que está prohibida la circulación de aproximadamente el 40% de los vehículos que hay en gran parte de la ZMVM, queda demostrado el fracaso de esta medida de emergencia. ¡Los científicos nos lo advirtieron!

¿Qué sigue ahora? ¿El triple no circula en que dejen de circular el 60% de los vehículos?


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Número 33 - Septiembre 2019
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