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Fuego amigo

Martes, 06 de Octubre 2015 - 12:00

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Eduardo Ruíz-Healy

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Alberto Aguirre, en su columna de ayer que se publicó en el periódico defeño El Economista, intitulada El protagonismo de Murat, comenta que el actual director general del Infonavit, Alejandro Murat, no puede ser candidato del PRI a la gubenatura de Oaxaca. El columnista argumenta que la Constitución de la República se lo impide.

Esto escribió Aguirre: “El último día de junio, el Congreso de Oaxaca aprobó un paquete de reformas electorales —promovido por el gobernador Gabino Cué Monteagudo— que incluyen la modificación de la primera fracción del Artículo 68 de la Constitución, para el requisito de la residencia efectiva, de cinco a tres años, para los no nacidos en la entidad.

“Entre panistas y perredistas existe plena convicción de que esta medida pavimentaría la unción de Murat Hinojosa. Morena de plano acudió a la Suprema Corte de Justicia para impugnar su constitucionalidad, en virtud de lo estipulado en el inciso B de la fracción I del Artículo 116 de la Carta Magna, que dice textualmente: “Sólo podrá ser gobernador constitucional de un estado un ciudadano mexicano por nacimiento y nativo de él, o con residencia efectiva no menor de cinco años inmediatamente anteriores al día de los comicios”.

“Resulta obvio establecer que los aspirantes a la candidatura priísta —el senador Eviel Pérez Magaña, la diputada federal Mariana Benítez, el ex alcalde José Antonio Hernández Fraguas y Héctor Pablo Ramírez Puga, director de Liconsa— han externado su animosidad sobre este asunto, aunque han comprometido su respaldo en caso de que se imponga la línea de Los Pinos”.

Sobre este asunto sería bueno que el columnista Aguirre y los aspirantes que menciona recordaran que la Constitución oaxaqueña, en su Artículo 23, reconoce como ciudadanos del Estado de Oaxaca a “los hombres y mujeres que hayan nacido en su territorio, quienes sean hijos de padre o madre oaxaqueños y quienes teniendo una residencia mínima de cinco años en la entidad, deseen ser considerados como tales, en los términos de la ley, que sean mayores de 18 años y tengan modo honesto de vivir”. Murat Hinojosa, por ser hijo de padre oaxaqueño es por ello reconocido como ciudadano nativo de Oaxaca.

Aguirre cita el inciso B de la fracción I del Artículo 116 de la Constitución de la República que señala “Sólo podrá ser gobernador constitucional de un estado un ciudadano mexicano por nacimiento y nativo de él, o con residencia efectiva no menor de cinco años inmediatamente anteriores al día de los comicios” y esto no se contrapone con el Artículo 23 de la Constitución de Oaxaca, ya que de acuerdo a ésta Murat Hinojosa es reconocido como oaxaqueño nativo por ser hijo de oaxaqueño y no como un ciudadano mexicano no oaxaqueño que debería contar “con residencia efectiva no menor de cinco años inmediatamente anteriores al día de los comicios”.

En lo que a la fracción I del Artículo 68 de la Constitución oaxaqueña aludida por el columnista de El Economista, su texto vigente es el siguiente: “Para ser gobernador del estado, se requiere ser mexicana o mexicano por nacimiento, en el ejercicio de sus derechos y nativa o nativo del estado, con residencia mínima de tres años, vecina o vecino de él durante un periodo no menor de cinco años, inmediatamente anterior al día de la elección. La vecindad no se pierde por ausencia en el desempeño de cargo público de elección popular”.

De nuevo, Alberto Aguirre ignora el hecho de que Murat Hinojosa es nativo del estado por ser hijo de oaxaqueño y no un no oaxaqueño avecindado en la entidad, por lo cual ni le beneficia ni perjudica la propuesta presentada por el actual gobernador para reducir la residencia de cinco a tres años para los no oaxaqueños.

Sería bueno que el columnista Aguirre recordara que Cué Monteagudo, nacido en el DF pero de padres oaxaqueños, logró la candidatura por ser considerado nativo del estado por paternidad. Lo mismo ocurrió con Diódoro Carrasco, que nació en Puebla pero por ser hijo de oaxaqueño pudo ser candidato y luego gobernador.

En su columna de ayer, Aguirre escribe que “En cualquier caso, los aspirantes a la gubernatura con más respaldos populares están en la oposición al PRI. Ellos son el senador Benjamín Robles Montoya —quien fue dirigente estatal de Movimiento Ciudadano y es uno de los políticos más cercanos al gobernador Cué Monteagudo…”.

Curiosamente, el columnista no menciona que Robles Montoya no nació en Oaxaca, que sus padres tampoco y que pese a ello puede aspirar a ser candidato a la gubernatura. Tampoco hace referencia al hecho de que Jesús Martínez Álvarez, quien es de Jalisco, fue gobernador interino de Oaxaca de 1985 a 1986.

La columna que se publicó ayer en El Economista podría ser un caso más de fuego amigo por medio del cual los aspirantes a un cargo de elección se confabulan para tratar de descalificar a quien encabeza las encuestas de preferencias. Resulta muy curioso que el columnista mencione a tres individuos que pertenecen al equipo político que encabeza el desprestigiado exgobernador Ulises Ruiz (2004-2010). De 2005 a 2009 Eviel Pérez fue su secretario de Obras Públicas mientras que Ramírez Puga fue su secretario Técnico de Gabinete y luego coordinador general de Comunicación Social. Hernández Fraguas fue presidente municipal de Oaxaca de 2007 a 2010 después de ser impuesto por Ruiz como candidato priísta a dicho cargo.

Foto: http://eleconomista.com.mx/


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Número 33 - Septiembre 2019
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