Se encuentra usted aquí

El Trump de hoy es el Trump de ayer

Miércoles, 19 de Octubre 2016 - 12:00

Autor

cua_eduardorh.jpg
Eduardo Ruíz-Healy

Compartir

trump-abusador.jpg

Esta noche se llevará a cabo en Las Vegas, Nevada, el tercer debate entre los dos principales candidatos a la presidencia de Estados Unidos, la demócrata Hillary Clinton y el republicano Donald Trump. Será el último de sus debates antes de las elecciones del próximo 8 de noviembre.

Trump llega al debate sumamente debilitado. Su imagen se desplomó después de haber sido derrotado en los primeros dos debates, después de que se difundiera un video en donde se le escucha decir que agrede sexualmente a las mujeres porque es una “estrella”, después de seguir insultando a las mujeres que lo han criticado, después de seguir pregonando sus ideas fascistas, racistas, sexistas, xenófobas y antiislamistas, entre otras tantas de sus locuras.

Durante los últimos días, el neonazi ha venido diciéndole a sus seguidores que las elecciones están amañadas para que él pierda y que el sistema electoral está diseñado para servir a los poderosos. Lo anterior a pesar de que existen diversos estudios que prueban que el fraude electoral Estados Unidos es virtualmente inexistente.

Trump evidentemente aprendió de muchos otros fascistas de alrededor del mundo que la mejor manera de empañar y poner en duda el resultado de una elección es impugnarla antes de que haya emitido un solo voto. En México, nuestro propio y único Donald Trump Región 4 impugnó las elecciones y a las autoridades electorales las dos veces que fue candidato a la presidencia. Y no solo eso, como miembro del PRD siempre descalificó aquellos procesos electorales en donde no ganaran los candidatos perredistas, estrategia que sigue ahora como dueño de Morena.

Si bien nunca se había visto en un candidato a la presidencia estadounidense descalificar a un proceso electoral de su país, Trump ya había asumido antes la misma estrategia.

Efectivamente, el 6 de noviembre de 2012, día de la elección presidencial que ganó Obama sobre el republicano Mitt Romney, el neonazi tuiteó una serie de mensajes que conforme fueron pasando las horas lo mostraban como un paranoico absoluto. Veamos lo que fue escribiendo:

1:28 PM: “Se ha está desarrollando un patrón muy peligroso a través del país por los partidarios de Obama. Observador electoral en Detroit fue amenazado con una pistola http://bit.ly/YSzE1o

1:56 PM: “Más reportes de que las máquinas de votación de le dan a Obama los votos a favor de Romney. Prestar mucha atención a las máquinas, no dejes que tu voto sea robado”

1:57 PM: “Asegúrate de verificar que la máquina de votación no cambie tu voto. Si tienes algún problema, notifícalo a los miembros de mesa de votación”.

2:26 PM: “Si eres acosado o abucheado por los partidarios de Obama en los lugares de votación, asegúrate de reportarlo inmediatamente”.

Horas después, cuando era inminente que Obama había ganado la mayoría de votos electorales, se volvió loco:

10:29 PM: “No podemos permitir que esto suceda. Debemos marchar sobre Washington y detener esta farsa. ¡Nuestra nación está totalmente dividida!”

10:30 PM: “¡Vamos a luchar como el demonio y detener esta gran y desagradable injusticia! El mundo se está riendo de nosotros”.

En un tuit que después borró de su cuenta escribió: “Más votos es igual a una pérdida… ¡Revolución!”

10:33 PM: “Esta elección es una farsa y una burla. ¡No somos una democracia!”

10:39 PM: “Nuestro país está ahora en problemas serios y sin precedentes ... como nunca antes”.

10:43 PM: “Nuestra nación es una nación dividida que una vez fue grande!”

10:45 PM: “El colegio electoral es un desastre para una democracia”.

Así, después de decir que la reelección de Obama fue fraudulenta, Trump dejó de tuitear durante algunas horas. Al día siguiente, a la 1:03 PM, arrancó su campaña presidencial al mandar este mensaje por Twitter: “¡Tenemos que hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande!” (We have to make America great again!)

El Trump de hoy es, a fin de cuentas, el Trump de ayer. Lástima que nadie lo vio venir. Lástima que cuando anunció que buscaría la candidatura presidencial minimizamos sus intenciones.

Afortunadamente, parece ser que el 8 de noviembre se cumplirá lo que dice el viejo refrán: “El pez por la boca muere”.

Ilustración: Victor Juhasz


Leer también


Número 31 - Julio 2019
portada-revista-31.png
Descargar gratis