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Desprestigio

Lunes, 13 de Julio 2015 - 12:00

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Eduardo Ruíz-Healy

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Tuiteé esto ayer: “Ante declaraciones de los funcionarios el Chapo se muere de risa. Su fuga es muestra más de la ineficiencia autoridades #quiénestáacargo”. Poco después tuiteé: “Ineficiencia=corrupción #quiénestáacargo”.

Y la verdad es que no dudo que se estuviera muriendo de risa el hombre que dos veces se ha fugado de cárceles mexicanas que dizque son de alta seguridad mientras los más altos funcionarios del gobierno federal se pronunciaban sobre el caso.

Joaquín “El Chapo” Guzmán se ha de haber doblado de la risa al escuchar al comisionado Nacional de Seguridad, Monte Alejandro Rubido, leer el rebuscado texto mediante el cual explicaba su fuga: “Tras notar su ausencia mediante el sistema de videovigilancia del penal, se activó la alerta por la evasión, por lo que el personal del centro federal hizo una revisión en la celda y en ella encontró una boca de túnel. Éste iniciaba con un hueco de forma rectangular en el área de la regadera, de aproximadamente 50 por 50 centímetros, y metro y medio de profundidad. Dicho orificio comunica, a su vez, con un conducto vertical de aproximadamente 10 metros de profundidad habilitado con una escalera… Según marcan los protocolos de seguridad de las instalaciones penitenciarias, la alerta roja se emitió en cuanto el personal se percató de la ausencia de Guzmán Loera… Es importante destacar que también se desplegó equipo técnico de vigilancia aérea”.

Y más risa le ha de haber causado escuchar a la Procuradora General de la República, Arely Gómez, al referirse a la investigación que se ha iniciado sobre su fuga, decir que “ya tenemos evidencias, se desplegaron desde ayer a media noche los peritos para ver toda la integración de huellas, todo lo que se pudiera encontrar, y los peritos están haciendo su evaluación, así como tenemos en el penal Ministerios Públicos que también están tomando declaraciones a otras personas”.

Y las carcajadas seguramente se apoderaron de él al enterarse que, por su culpa, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, se quedará sin presenciar el desfile del 14 de julio entrante en París ya que tuvo que regresar de Francia, en donde acompañaba en una hora al presidente Enrique Peña Nieto, para “encabezar” las investigaciones en torno a la fuga.

Y siguió riendo a mandíbula batiente cuando escuchó a Peña Nieto decir, desde París, que su fuga “es una afrenta para el Estado mexicano… un hecho lamentable que ha indignado e indigna a la sociedad mexicana”. Y tal vez le empezó a faltar aire cuando el presidente dijo que espera que “las instituciones del Estado, especialmente las encargadas de seguridad”, las mismas que no supieran mantenerlo encarcelado, “estén a la altura con la fortaleza y la determinación” para reaprehenderlo.

Lo que definitivamente no debe causarnos risa es el hecho de que El Chapo lograra fugarse nuevamente de la que supuestamente es la más sofisticada de las cárceles federales de alta seguridad por medio de un sofisticado túnel que, según un experto citado por el diario defeño Milenio, requirió mover tierra y escombros en 352 camiones materialistas; una excavación que se realizó sin que nadie dentro o fuera del penal de Almoloya se diera cuenta. Lo que debe decepcionarnos es que el jefe del Cártel de Sinaloa se fugó pese a que el presidente Peña Nieto y el entonces Procurador General de la República, Jesús Murillo Karam, nos aseguraron que eso no ocurriría. Lo que debe atemorizarnos es que de nueva cuenta esté libre un narcotraficante muy sanguinario que seguramente buscará ajustar cuentas con quienes se beneficiaron durante sus 505 días de encarcelamiento.

La fuga del narcotraficante mas poderoso de la historia le propinó un duro golpe a la imagen del Peña Nieto y su gobierno. Desde ayer, la oposición se ha dado vuelo criticándolo. Caray, hasta Donald Trump exclamaba ayer: “¡Se los dije! México es un país llenó de corrupción”.

Si el presidente quiere minimizar el desprestigio que le está causando la fuga del Chapo, más vale que los que no pudieron mantenerlo tras las rejas lo capturen rápidamente. Si no lo logran hacer, el desprestigio lo acompañará hasta el final de su sexenio y aún después.


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