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EL DEBER DE LA EMPRESA EN AYUDAR A UN ENTORNO DE CONFIANZA SOCIAL

Menciona  Luis María Caballero en su libro La confianza como base de la relación empresa-Estado (Cuaderno 115 Instituto Empresa y Humanismo, Pamplona, 2011), que el prestigiado sociólogo Francis Fukuyama desarrolla una teoría que sostiene que en las sociedades que él llama “familiaristas” (cita entre ellas a China, a Francia y a Italia) “… el camino primordial hacia la sociabilidad reside en la familia…”, y afirma también que “las sociedades familiaristas suelen contar con asociaciones voluntarias débiles debido a que no tienen ninguna base para confiar los unos en los otros”. De esta elaboración intelectual deduce que en las naciones “familiaristas” resulta mucho más difícil el florecimiento de grandes empresas. Si bien del modo en que Fukuyama plantea los hechos podría interpretarse que este tipo de sociedades tienen una desventaja a la hora de emprender respecto de las que no son familiaristas, una interpretación más profunda podría llegar a la conclusión opuesta. Una sociedad en la que las reglas de juego no están claras, o en la que el Estado no se ha hecho a sí mismo confiable, es un obstáculo para quien quiere desarrollar un negocio, y a causa de ello, naturalmente, capital y trabajo habrán de replegarse en el ámbito familiar para lograr seguridad, puesto que la familia  es “donde el hombre se relaciona con sus iguales más próximos, donde sus relaciones no son primariamente interesadas, porque están imbuidas, naturalmente, de atención y amor”. Por el contrario, en una sociedad donde el marco jurídico y político son claros y tienden al bien común, el ser “familiarista” será un beneficio, pues no significa renunciar al ámbito de confianza propio de la familia sino que permitirá ampliar ese círculo de confianza. De este modo, el hecho de ser “familiarista”, lejos de ser perjudicial, se convertiría para los países de la región hispanoamericana en una clara ventaja si lograra establecer un marco de confianza básico entre el Estado y el sector privado, la empresa. No parece superfluo expresar que sería incorrecto pretender agotar el papel de la empresa en la mera producción de bienes o servicios. No puede considerarse tampoco que la empresa posea como único fin el de ganar dinero. Por el contrario, sin lugar a dudas la empresa posee un papel muy importante en la construcción de la sociedad. “Cuando se confunde el simple enriquecimiento con la economía, se trastoca también el orden de los subsistemas sociales. Fácilmente se corrompe el derecho y la política, persiguiendo intereses individualistas… En cambio, el sistema social cumple su función cuando la economía queda subordinada al derecho y a la política, y éstos, a su vez, quedan dirigidos por la ética”. Pese a lo que podría parecer a simple vista, la confianza es especialmente imprescindible en las actuales sociedades, cada vez más tecnificadas. Fukuyama desarrolla una teoría que sostiene que en las sociedades que él llama “familiaristas” (cita entre ellas a China, a Francia y a Italia, pero podemos incluir en esta categoría también a muchas de las naciones de América Latina) “… el camino primordial (y a menudo único) hacia la sociabilidad reside en la familia…”, y afirma también que “las sociedades familiaristas suelen contar con asociaciones voluntarias débiles debido a que no tienen ninguna base para confiar los unos en los otros”. De esta elaboración intelectual deduce que en las naciones “familiaristas” resulta mucho más difícil el florecimiento de grandes empresas. Si bien del modo en que Fukuyama plantea los hechos podría interpretarse que este tipo de sociedades tienen una desventaja a la hora de emprender respecto de las que no son familiaristas, una interpretación más profunda podría llegar a la conclusión opuesta. Una sociedad en la que las reglas de juego no están claras, o en la que el Estado no se ha hecho a sí mismo confiable, es un obstáculo para quien quiere desarrollar un negocio, y a causa de ello, naturalmente, capital y trabajo habrán dereplegarse en el ámbito familiar para lograr seguridad, puesto que la familia  es “donde el hombre se relaciona con sus iguales más próximos, donde sus relaciones no son primariamente interesadas, porque están imbuidas, naturalmente, de atención y amor”

No parece superfluo expresar que sería incorrecto pretender agotar el papel de la empresa en la mera producción de bienes o servicios. No puede considerarse tampoco que la empresa posea como único fin el de ganar dinero. Por el contrario, sin lugar a dudas la empresa posee un papel muy importante en la construcción de la sociedad. “Cuando se confunde el simple enriquecimiento con la economía, se trastoca también el orden de los subsistemas sociales. Fácilmente se corrompe el derecho y la política, persiguiendo intereses individualistas… En cambio, el sistema social cumple su función cuando la economía queda subordinada al derecho y a la política, y éstos, a su vez, quedan dirigidos por la ética”. Pese a lo que podría parecer a simple vista, la confianza es especialmente imprescindible en las actuales sociedades, cada vez más tecnificadas. En efecto, sostiene Grimaldi, en el siglo XIX a un campesino o artesano podía bastarle la confianza en su propio oficio, mientras que en la sociedad post-industrial, la división del trabajo hace que la tarea de cada uno dependa de la de todos los demás. Evidentemente, esa interrelación será fructífera sólo en la medida en que uno pueda, razonablemente, suponer que cada quien cumplirá con su parte del pacto: “cuanto más racionalizado, técnico y sistematizado es el mundo, menos fiable resulta, de modo que cada uno sólo puede confiar en sí mismo al confiar en la buena voluntad de todos los demás”. Se presenta como absolutamente necesaria la clara conciencia de pertenencia a un proyecto común. La confianza, que surge como condición de posibilidad del éxito de una sociedad, requiere a su vez de ese sentido de lo “nuestro” que permite al individuo trascender el “yo” y lo convierte en parte integrante del todo social, que ya no es visto como mera agregación de individuos sino como una entidad que los contiene y los supera al mismo tiempo. Nicolás Grimaldi sostiene asimismo que “…la constancia en la repetición de experiencias comprueba, fortalece, justifica y mantiene nuestra confianza”, y por lo tanto, esa constancia es condición de posibilidad de la existencia de la confianza. Esto es así, pues aún cuando puede existir una confianza espontánea e ingenua, y de hecho la hay, su mantenimiento depende de que esa prestación anticipada sea merecida. “… la virtud que más confianza merece no es… tanto el genio de empezar y maravillar, como la austera magnanimidad de proseguir sin defraudar nunca”. Grimaldi también menciona entre las condiciones de posibilidad de la confianza “que el estado de la sociedad no sea un estado de guerra. Si se supone –como Hobbes– que la relación más originaria entre los hombres es la lucha, cada uno intentará engañar siempre al otro, para dominarle. Si así fuera, cualquier acuerdo, cualquier alianza, cualquier contrato sólo serían tácticos, y la desconfianza sería la forma más sencilla y común de lucidez”.

Grimaldi sostiene que la desconfianza generalizada que hoy se observa sólo sería superable, en primer lugar, “…compartiendo una meta común. Es decir, que todos fuéramos servidores de un mismo ideal… El fundamento de la confianza sería, por tanto, la comunión en el mismo afán, en el mismo ideal”, y en segundo lugar “…a través de la simple solidaridad de intereses… Lo que fundamenta la confianza es la reciprocidad de los compromisos, la comunidad de los intereses y, por ello, la comunidad de los criterios y de los juicios”. 

Por último, se puede destacar también como relevante la idea de que “entre la confianza personal y la confianza en las instituciones se debe hablar todavía de la confianza que posibilita la interacción intrasistémica, la confianza entre empresarios y participantes en el mercado, pero sobre todo de la confianza que es imprescindible para el funcionamiento exitoso de una empresa”.

Se ha insistido mucho en que el gobierno ha sembrado la desconfianza social, por lo que las inversiones de los empresarios en 2019 bajaron 4% y en 2020 apenas se estima mejore un 1%, confianza que es indispensable para que los empresarios se animen a invertir. Pero -como señala Grimaldi-, tanto empresarios como sociedad compartimos una meta común, México, en la que los empresarios pueden también poner de su parte para sembrar confianza -no por el gobierno, por el futuro del país, para que la salud social necesaria para convivir en el capitalismo, que menciona Pérez Adán permita una sociedad ya no quizá de confianza -término demasiado ambicioso, dados los términos de polarización social que vive el país-, pero sí de convivencia más pacífica. Es parte del deber de justicia distributiva que le deben al resto de la sociedad, aunque el gobierno con frecuencia no la merezca.

 

Fecha: 
Lunes, 03 de Febrero 2020 - 12:40
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Martes, 04 de Febrero 2020 - 03:55
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Parámetros

La pauta económica de la semana la dio el presidente. Su alusión a parámetros no es casual, simplemente es dilución de la situación que vive el país en materia económica. No nos encontramos en etapas de búsqueda de definiciones o de especulaciones en torno al ambiente de la macroeconomía de la nación; la recesión llegó por la inducción de políticas inapropiadas tomadas por esta transición en turno. Las mediciones son nuestras; las pronuncia el INEGI, institución seria y responsable de determinar grados de avance o de retroceso de la nación.

Los parámetros son simples guías numéricas, que no obedecen a ningún principio ideológico, que adaptan al sentido de la interpretación, información relevante de los progresos de una economía en marcha, de una economía en competencia y en franca convivencia con el exterior. Estas medidas jamás se usarían o harían referencia a modelos fuera del esquema natural de representación de mercados, de correspondencia natural con el mundo progresista y global. Cuba jamás sería una economía en estudio de ninguna circunstancia incluyente; ningún modelo totalitario estaría en condiciones de adaptación de parámetros del mundo actual. Venezuela es un caso complejo por la permanencia dictatorial de un autodenominado presidente que el mundo repudia.

Los parámetros, se insiste, son consecución académica y práctica de una simple sumatoria, la de bienes y servicios imperantes en una nación. Si se ha determinado como producto, no es casualidad, la interpretación y validez que se da a la cadena productiva resalta la función de producción como sinónimo de crecimiento económico. Más allá del sinónimo, podemos adelantar la producción como reunión del capital y el esfuerzo de creación de mercados como un incentivo de la oferta para siempre estar por encima de la demanda. La alusión debería resultar clara si rendimos debida consideración al talento empresarial.

Si los parámetros señalan alguna contracción en la actividad de la economía es preciso revisarlos; si agrupan indicadores clave de caída, entonces el modelo es el inoperante porque no es coincidencia que la construcción y otros sectores promotores de una economía en crecimiento, disminuyan su actividad. Si la infraestructura padece un debilitamiento, la invitación al capital languidece y el estímulo puede fracasar en la forma de invitar. La transición en turno ha hecho precisamente todo lo opuesto a la correcta invitación al capital. El resultado en la pérdida de confianza en esta transición es más que evidente. 

Las señales se entorpecieron de origen. No es nuevo el capítulo de despojo de un activo de la nación, el aeropuerto de Texcoco; seguirá en todos los dictados de preceptos económicos y en todas las acepciones que se pretendan dar de ese paso en adelante. La verdad es que no podrá superarse, tal vez se concedan ciertas prerrogativas de cambio y una que otra alteración parcial en aceptación de proyectos viables, menores todos, pero no se ha dado absolutamente nada y el compás de espera ya culminó en la primera derrota económica: un crecimiento negativo.

Surge una nueva tarea o encomienda y la encabezan dos personajes con preparación y dedicación probada, el secretario Herrera y Alfonso Romo. Por lo que podemos interpretar del mensaje del presidente, se creará una especie de comité que invitará al capital, o por lo menos restará trabas de inversión. El tiempo siempre lo dice todo en materia política o en economía política para ser más precisos. La derrota ya se absorbe en todos los ámbitos. La inversión está en puerta, pero la llave no la tiene este gobierno. La llave la tienen innumerables observadores; se llaman agentes económicos y operan con luces de certeza y retorno. Herrera y Romo lo saben. Es su entorno. Es su especialidad. Tienen un problema y no es menor: tienen que convencer al presidente sobre un giro absoluto y de un cambio de rumbo. 

El modelo sobre el que México cimenta sus finanzas actuales no tiene un horizonte claro; el ahorro como recorte de tareas gubernamentales y presupuestales en una supuesta marcha de cobertura asistencial no ha resultado promotor del consumo interno. Las dádivas directas están asfixiando las premisas fundamentales del ingreso, el que debería ser originado desde la absorción del costo de la función productiva. 

La simple alteración del costo en una cadena de producción desequilibra el más elemental anhelo de superación; esta transición no puede pensar por colectividades como tampoco puede asumir la redención de masas con fórmulas basadas en la distribución de la riqueza de la nación. La riqueza es una simple sumatoria, como fue apuntado líneas arriba, pero en ningún momento puede disponerse de ella. La fórmula de adaptación a una economía cambiante y dinámica se reduce al papel de coadyuvante y promotor de infraestructura para que la cadena de producción haga su parte.

El mensaje del presidente, independientemente de sus propios parámetros, reúne dos vertientes: su preocupación no explícita pero sí asimilada en la fase de estancamiento de la economía; por más desviaciones en materia de supuesto desarrollo y distribución de dineros en las capas más necesitadas de la sociedad, advierte el peligro de no crecer. Ahora, lo encarga y crea un comité o grupo asesor para dirimir este conflicto de discurso y práctica. La otra vertiente no la tiene clara: es su proyecto, lo ha promovido en casi dos décadas; en su mente lo concebía sencillo y en la práctica es totalmente disfuncional. Está atrapado.

La creación del comité de rescate de la economía, más que habilitador de proyectos en la responsabilidad de Herrera y Romo, es juego de diálogo, de recapacitación, de redirección de la economía del país y de dimensionar el fracaso si se continúa la ruta de proyectos fallidos de origen. Adiós a Santa Lucía, adiós a Dos Bocas y adiós al tren Maya, por el bien de la nación. Los fracasos una vez insertos en la vida de la nación dejan de ser parámetros, se convierten en realidades y tenemos que vivir con ellas…

 

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Lunes, 03 de Febrero 2020 - 12:30
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¿En realidad puede el gobierno de Baja California resolver el problema de los autos chocolate?

El pasado mes de octubre, la inclusión de un artículo transitorio a la ley de ingresos 2020, que proponía un programa de regularización de autos chocolates, inició el debate nacional sobre si estos vehículos deben regularizarse, y desde la Ciudad de México se expusieron todo tipo de argumentos sobre un problema que no les afecta directamente y, por consecuencia, no comprenden sus implicaciones de seguridad, medio ambiente y finanzas públicas.

Esta semana el gobernador de Baja California, Jaime Bonilla, sorprendió a la opinión pública al anunciar medidas drásticas contra los vehículos que circulan de forma ilegal en el estado, principalmente aquellos que lo hacen con placas de asociaciones de empadronamiento. A su vez se anunció un programa de regularización temporal mediante un registro de los vehículos que circulan en el estado y las autoridades podrán expedir un permiso temporal para que estos automóviles puedan circular legalmente. El permiso será temporal ya que según el gobernador, en los próximos meses el presidente López Obrador emitirá un decreto para regularizar estos automóviles y resolver los problemas de importación de vehículos.

Si bien los autos chocolate circulan en el país desde hace décadas, el problema se agravó el sexenio pasado cuando el gobierno bajo la presión de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz, no sólo incrementó los costos de importación, sino también limitó la importación legal solo a vehículos fabricados en México, Estados Unidos y Canadá con una antigüedad entre cinco y diez años para la franja fronteriza y ocho y nueve años para el resto del país, excluyendo de toda opción legal al resto de los vehículos.

Además de dichas exclusiones, actualmente para importar un vehículo se requiere pagar el 10% de impuesto general de importación, 16% de IVA, impuesto sobre automóviles nuevos y derecho de trámite aduanero. Todos estos impuestos son calculados utilizando como base gravable el valor de venta de un vehículo nuevo en México de características similares al vehículo a importar, aplicando una depreciación de 10% por cada año de antigüedad sin que exceda el 80%. 

Basta con hacer los cálculos para darnos cuenta que dichos impuestos incrementan el costo de importar un automóvil a un nivel casi prohibitivo, lo que explica por qué tanta gente opta por no importarlos, pues no les alcanza o el vehículo que pueden comprar no se puede importar por no estar dentro de la antigüedad requerida por la ley o por no ser fabricado en Norteamérica.

Debido a esto, los estados fronterizos se han saturado de asociaciones privadas que empadronan los vehículos ilegales, las cuales a cambio de una cuota les ofrecen a los ciudadanos una placa expedida por ellos mismos que les permite circular, lo que es ilegal a todas luces, pues solo el gobierno federal y los estados pueden expedir placas de circulacion vehicular.

Dichos autos empadronados solo pueden circular en aquellos municipios o estados en los cuales las asociaciones de empadronamiento hayan pagado, para que los gobernadores o presidentes municipales le instruyan a sus policías no detener los vehículos con dichas placas, creando un claro sistema de corrupción y manejo de clientelas electorales que sucede a la vista de todos desde hace décadas.

Tanto a nivel nacional como a nivel estatal existen cifras confusas sobre cuántos automóviles circulan ilegalmente en México. Según un estudio realizado por el gobierno del estado de Baja California en 2019, el 40% de los vehículos que circulan en el estado lo hacen de forma irregular, lo que representa un serio problema de seguridad, pues si estos vehículos son utilizados para cometer delitos, o se ven involucrados en un accidente vial, no es posible saber a quién pertenecen.

Claramente la intención del gobierno del estado es de carácter recaudatorio, pues dichos permisos temporales tendrán un costo y la efectividad a largo plazo del programa depende de que el presidente López Obrador emita el decreto o se cambien los costos y exclusiones para la importación de vehículos. Pero la nueva actitud del gobierno del estado hacia las asociaciones de empadronamiento de vehículos principalmente ANAPROMEX y Condefa es un cambio de 180 grados que puede significar el principio del fin de este tipo de organismos, cuyos líderes y sus enlaces con los gobiernos estatales y municipales han sido los principales beneficiarios de las prohibitivas reglas de importación vehicular, ello explica por qué no existe un interés real de ninguna autoridad por resolver el problema. 

 

Fecha: 
Viernes, 31 de Enero 2020 - 20:30
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Sábado, 01 de Febrero 2020 - 11:45
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LA SALUD RUMBO AL 2021

Uno de los fundamentos del Estado de Bienestar es garantizar el acceso, calidad y protección de la salud, de ello depende en gran medida el nivel de credibilidad, eficiencia y eficacia del gobierno, donde la población en teoría, es el beneficiario principal de toda política social y económica.   

La inseguridad como problema de salud pública 

Robin Coupland señala que la seguridad es un requisito previo para la salud, es decir, si el ciudadano no tiene seguridad y está sujeto a un clima de violencia cercana y permanente, la salud se deteriora, ya sea por presenciar, ser víctima o porque un familiar estuvo expuesto a un acto delictivo, por lo que, puede presentar en su vida diaria depresión, estrés postraumático, ansiedad, paranoia, entre otras enfermedades mentales, por ello, para la comunidad sanitaria a nivel internacional la inseguridad constituye un problema que impacta directamente a la salud pública.   

La Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana, INEGI 2019, indicó que el 72.9% de la población de 18 años y más considera que vivir en su Ciudad es inseguro, es decir, 7 de cada 10 habitantes de nuestro país, además, el año pasado concluyó con más de 35 mil homicidios según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, por lo que, es el año más violento de la historia de México. Cifras de la misma dependencia indican que en este primer mes del 2020 van aproximadamente más de 2 mil homicidios dolosos, con un promedio diario de 77.2 muertes. 


La Organización Mundial de la Salud, ha mencionado que la constante exposición al abuso y a la violencia genera daños en la salud mental, es entonces, que las causas y efectos de la inseguridad aparte de alterar el orden público, el Estado de derecho y la gobernabilidad, impacta severamente en la salud de las personas, es decir, uno de los pilares del Estado de Bienestar se ve vulnerado a diario en nuestro país, porque se desvanece la seguridad, la tranquilidad y aumenta la marginación, y el estado de indefensión que tiene como consecuencia la desarticulación del tejido social. 

Al respecto, la Doctora Dení del Carmen Álvarez Icaza González, mencionó: “cuando hay violencia en una zona, muchas veces la gente deja de salir a los espacios públicos, se aísla, se genera disgregación de grupos, la gente tiende a juntarse con aquellos que considera de su propia identidad y empiezan a estigmatizar, rechazar u hacer a un lado a aquellos que consideran como externos. 

 “El Consorcio de Salud Mental, en donde se analizan datos de 8 países, incluido México, señaló que ser perseguido, acosado o extorsionado ocasiona que 25% de las personas puedan tener síntomas depresivos, pues cuando presenciamos violencia desarrollamos una respuesta al estrés”.

La pobreza, la indiferencia y la incertidumbre como factores de riesgo para la salud

Otros factores que deterioran la salud son la pobreza, la indiferencia y la incertidumbre. En el anterior sexenio la pobreza tuvo un descenso raquítico de 2012 a 2018 pasó de 53.34 millones de personas a 52.42 millones; en pobreza extrema en el mismo período pasó de 11.5 a 9.3 millones; y la carencia por acceso a los servicios de salud pasó de 25.3 a 20.2 millones de personas. 

Los estragos de la pobreza hacen que pacientes y sus familias adquieran un rasgo vulnerable que los hace invisibles, sobre todo cuando la atención, el diagnóstico y el tratamiento de alguna enfermedad son negados por falta de dinero, médicos, medicinas e infraestructura quirúrgica.

Es aquí, donde la gratuidad y la universalidad del sistema de salud se vuelve un mito, ya que sin financiamiento estratégico hacen que el llamado INSABI tenga deformaciones técnicas, operativas y estructurales para dar servicio de calidad, además, podría representar con el paso del tiempo un modelo centralista, poco transparente y proclive a la corrupción, opacidad e ineficiencia que condicionaría el funcionamiento de los servicios de salud en las entidades federativas, principalmente por el interés político y presupuestal.

En este sentido, la enfermedad no espera y si se manifiesta en la población, por ejemplo, sólo por mencionar algunas enfermedades, la OCDE indica que en México el 73% de la población padece de obesidad, la cual conjuntamente con el sobrepeso le cuesta anualmente el 5.3% del PIB a nuestro país. En consecuencia, hay alrededor de 8.66 millones de personas que han sido diagnosticadas con diabetes. Con esto México es el primer lugar de los países que integran la OCDE con esta enfermedad. 

A su vez, la Secretaría de Salud indica que el cáncer de mama es otra enfermedad que de 2007 al 2018 registró más de 68 mil defunciones, con alrededor de 15.6 decesos por día y en el 2019, la cifra ascendió a más de 7 mil muertes.

Desempleo como factor de riesgo para la salud 

Al igual que las largas jornadas laborales que provocan enfermedades como el estrés, también el desempleo es un factor que altera la salud. La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, INEGI 2019, señaló que hubo 2.1 millones de personas sin empleo, mientras datos del IMSS indicaron que el 48.2% de altas al seguro social cayeron, con lo que, se convirtió en el año más débil en generación de empleos desde el 2009.

La Organización Mundial de la Salud, refiere que el aumento del desempleo es un factor de riesgo que genera problemas mentales que disminuyen la calidad de vida de la población en edad productiva, ya que esta situación los limita económicamente, lo cual, no les permite realizar el pago en la atención, diagnóstico y tratamiento de alguna enfermedad, y 

La Organización Mundial de la Salud, refiere que el aumento del desempleo es un factor de riesgo que genera problemas mentales que disminuyen la calidad de vida de la población en edad productiva, ya que esta situación los limita económicamente, lo cual, no les permite realizar el pago en la atención, diagnóstico y tratamiento de alguna enfermedad, y sobre todo porque les provoca estrés, ansiedad y depresión que pueden desembocar en actos violentos. 

Consideraciones 

Hasta hoy, el ideal del Estado de Bienestar al que aspira el Gobierno de México se encuentra muy lejano de la eficiencia y eficacia; enfrenta graves problemas de salud causados por la inseguridad, la pobreza y el desempleo, además la deficiente planeación en las políticas de prevención y atención de enfermedades. Esto podría acrecentar los padecimientos crónicos degenerativos si no hay un cambio a fondo en las políticas sociales y de seguridad. 

Hasta hoy, el Estado de Bienestar que está implementando el Gobierno de México más que ser un modelo que represente la voluntad popular y que garantice el acceso a la salud entre otros derechos sociales, tiene matices a lo que Francis Fukuyama llama nacionalpopulismo y que se refiere a “Los líderes populistas que tratan de utilizar la legitimidad conferida por las elecciones democráticas para consolidar su poder. Afirman defender una conexión carismática directa con la gente, que a veces se define en términos étnicos que excluyen a gran parte de la población. No les gusta las instituciones y buscan socavar los controles y contrapesos que limitan el poder personal...” 

En este sentido, Francis Fukuyama acuña el término megalotimia que significa “el deseo de ser reconocido como superior”, este tipo de liderazgos se contraponen al modelo de Estado de Bienestar y los acerca al nacionalpopulismo, ya que menciona el mismo autor, que ciertos líderes en el mundo asumen grandes riesgos, se involucran en luchas monumentales, buscan grandes efectos, porque todo esto lleva a su reconocimiento como ser superior a los demás.

Por estos motivos, las problemáticas que vulneran la salud de las y los mexicanos deben atenderse urgentemente sin tintes políticos, ni protagonismos, además lo realizado hasta este momento está muy alejado de los ideales y fines del Estado de Bienestar que se busca establecer en este sexenio, lo cual podría pasar factura en las elecciones intermedias de 2021.

Construir un México con salud, es reducir la inseguridad, la violencia y las muertes evitables, es combatir la pobreza con empleo, innovación y emprendimiento. Estamos a tiempo.

 

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Viernes, 31 de Enero 2020 - 14:15
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Viernes, 31 de Enero 2020 - 16:30
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Sábado, 01 de Febrero 2020 - 05:30
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LOS HIJOS DE CUAUHCETCUI

El Libro Sexto de la Ley Federal  de Instituciones y Procedimientos Electorales se refiere a los derechos para votar que tienen los mexicanos residentes en el extranjero.

Desde 1988 en que Editorial Grijalbo publicó mi libro “Heridas que no Cierran” (ISBN 968-419-008-5) sostuve que estamos obligados a apoyar a los mexicanos que viven bajo jurisdicción de los Estados Unidos de América,  dándoles las armas legales necesarias para que puedan defender sus derechos en forma efectiva y sin depender de intermediarios.

En primer lugar tenemos que distinguir entre las comunidades mexicanas asentadas en California, Nuevo México y Tejas (1) , y las comunidades mexicanas extendidas por todo el territorio de Estados Unidos.

California, Nuevo México y Tejas son a la fecha, territorios mexicanos sujetos a ocupación militar extranjera.

Los mexicanos y mexicoamericanos que viven en   California, Nuevo México y Tejas, NO residen en “el extranjero” sino en México.

Estados Unidos ejerce sobre esas provincias mexicanas, solamente  jurisdicción, pero no ejerce soberanía. (2)

Desde el inicio de la agresión estadounidense contra México que se hizo abiertamente violenta a partir de 1836, muchos compatriotas decidieron permanecer en sus tierras y defender lo suyo contra la tormenta expansionista que fue desatada en nuestra contra.

Cuando se nos impuso por la fuerza  el Tratado de Guadalupe Hidalgo el 2 de febrero de 1848, la permanencia mexicana en esos territorios, sembró la semilla del regreso imparable y con ella, la  esperanza cierta para la reconquista de nuestros derechos.

Las clausulas II, III y IV del Tratado de Guadalupe Hidalgo, son prueba innegable de la violencia mediante la que nos fue impuesto y esa evidencia basta para hacer valer su nulidad.

Pero mientras tanto, el artículo XXI de ese tratado, contiene la fórmula necesaria para iniciar desde México reformas constitucionales y a las leyes electorales, para fortalecer a las comunidades mexicanas poniendo en sus manos la responsabilidad de su propia representación política.

En nada beneficia a nuestros compatriotas que viven al norte del río Bravo, poder votar únicamente en la elección por presidente de la república.

Desde hace muchísimo tiempo he creído y sostengo, que donde quiera que existan comunidades mexicanas asentadas permanentemente,  con el mismo número que en México se requiere para poder tener un diputado federal, esas comunidades puedan elegir de entre ellas mismas, diputados que en su nombre vayan al congreso mexicano a legislar en defensa de sus derechos y de sus intereses legítimos. Nadie conoce sus problemas mejor que ellos mismos.

De la misma forma creo que donde quiera que las comunidades mexicanas se encuentren asentadas en zonas territoriales  geográficamente identificadas, deben poder elegir senadores que los representen entre nosotros al sur de la actual frontera.

Una vez mas debo distinguir aquí entre las comunidades mexicanas asentadas en entidades propiamente de la Unión Americana, y las que residen en nuestros territorios ocupados de California, Nuevo México y Tejas.

Esto significa que debemos promover que  las comunidades mexicanas de California, Nuevo México y Tejas puedan elegir senadores de esos estados, para hacerse escuchar y votar sus decisiones en el Senado de la República Mexicana.

La reforma constitucional que he venido planteando desde 1988, le daria a nuestros hermanos migrantes así como a aquellos cuyas familias permanecieron  en esas provincias mexicanas despues del robo territorial, una triple fuerza politica, juridica y moral:

Ya en calidad de diputados y senadores de México, podrían exigir  ante el gobierno mexicano soluciones efectivas en ejercicio de sus atribuciones legislativas.

Ante el gobierno de Estados Unidos, presentaron un frente político, jurídico y moral infinitamente superior al que ahora pueden oponerse como organizaciones de la sociedad civil desprovistas de las armas del Derecho Internacional a las que tan fácilmente podemos y debemos darles acceso.

Los mexicanos al norte del Río, no somos “ilegales”, somos los hijos de Cuauhcetcui, el águila de nuestros ancestros a la que seguimos en el camino del regreso a nuestras tierras.

Si las comunidades mexicanas bajo jurisdicción de Estados Unidos que a la fecha suman cerca de cincuenta millones de seres humanos, reciben el apoyo que les permita  ser representadas por candidatos elegidos de entre sus propios miembros, para formar parte del Congreso Mexicano, podrían llegar a hacer valer el derecho a la autodeterminación invocando el precedente establecido por los Estados Unidos en Kosovo.

A mi me emociona profundamente imaginar el dia en que se inauguren sesiones de nuestro Congreso de la Unión, en el que podamos contar con diputados mexicanos y mexicoamericanos por Nueva York, Chicago, Virginia,  Miami, Seattle, Minnesota y Detroit...

Pero sobre todo, recibir de nuevo a diputados y senadores mexicanos y mexicoamericanos por California, Nuevo México y Tejas, asi como  Arizona, Nevada, Utah, Kansas, Colorado, Woming y Oklahoma cuyos territorios fueron creados  segregando porciones territoriales de nuestras provincias conquistadas violentamente por Estados Unidos.

Se romperían de esta manera,  casi dos siglos de ausencia y silencio, y entonces “la voz de México por sus palabras dejará de ser el grito desesperado que resonó desde Palo Alto hasta Chapultepec en 1847, (en la alternativa trágica de "Libertad o Muerte"), para convertirse como la voz de Cuauhcetcui, retumbando por toda nuestra tierra, desde el Palacio Nacional hasta California, Nuevo México y Tejas, en un eco triunfal por el regreso: TODA LA PATRIA O NADA.” (3) 

El Libro VI, título único del Código de Instituciones y Procedimientos Electorales  contiene las disposiciones que rigen el ejercicio de los derechos políticos de los mexicanos que residen “en el extranjero”.

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En mi  libro “The Comeback River”  (ISBN 978-3-00-055991-4) sostengo que debe darse un trato jurídico distinto a la representación política mexicana en California, Nuevo Mexico y Tejas,  que a las comunidades mexicanas asentadas en lo que es propiamente territorio de Estados Unidos.

De acuerdo al Derecho Internacional, especialmente conforme a la carta de las Naciones Unidas y a la Carta de la Organización de Estados Americanos,  la conquista violenta de territorios está prohibida y no genera derecho alguno a favor del conquistador.

Heridas que no Cierran, pag. 235

chavezmontesmessnerjulio@yahoo.com

 

Fecha: 
Viernes, 31 de Enero 2020 - 13:05
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*Aumento de impuestos atenta contra las familias más pobres* 
*El etiquetado alarmista ahuyenta inversiones

Desde que se implementó el IEPS a alimentos altos en calorías y bebidas azucaradas en 2014, el Coneval calcula que más de 200 mil personas en México pasaron a condiciones de pobreza y pobreza extrema. Y es que las familias con menores ingresos del país destinan más del 2% de su gasto en la compra de estos productos, mientras que las de mayor ingreso únicamente destinan un 0.7%. Aunado a esta situación, Alfonso Ramírez Cuéllar, presidente de Morena electo por el VI Congreso Nacional, propuso el pasado 28 de enero aumentar un peso a las cajetillas de cigarro, al litro de refresco, alcohol y cerveza con el objetivo de recaudar 72 mil millones de pesos para destinarlos a servicios de salud.

En México, el sobrepeso y la obesidad han aumentado casi 4% en los últimos años y pareciera que todo lo recaudado por este IEPS no ha hecho ninguna diferencia en el combate a estas enfermedades. Por otro lado, la aplicación de una medida recaudatoria como esta, en el actual contexto económico del país, impactaría nuevamente en la población más vulnerable; el ingreso promedio del decil más bajo de la población es de 3 mil pesos, es decir, familias que viven con 101 pesos al día, mientras que el del más alto es de más de 55 mil, 18 veces más alto que el de la población más pobre de México. 

No hay que olvidar que el Presidente López Obrador ha prometido que no habrá un aumento o creación de nuevos impuestos.

No olvidar también la propuesta de NAPITO con su LEY VS EL OUTSOURCING

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Jueves, 30 de Enero 2020 - 18:40
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Jueves, 30 de Enero 2020 - 20:55
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¿Para 2030: 400,000 muertos más en México?

Si el pasado fuera como el futuro para México, este país debería estar destinado a seguir acumulando miles de cadáveres vinculados a eventos delictivos.  Cifras, datos y gráficas seguirán siendo un peso indiscutible en la destrucción de la reputación internacional de México y ante millones de ciudadanos la seguridad y la paz serán dos sueños difíciles de alcanzar.  Suena a maldición; parece una maldición. ¿Lo es?    

 ¿Tiene Andrés Manuel López Obrador el plan de gobierno; los recursos y la estrategia para revertir este tsunami de violencia?  En los últimos 10 años hubo un homicidio cada 23 minutos: suma promedio de los mexicanos que han fallecido por eventos delictivos en la década que termina.  También: más de 140 millones de ligas en la WWW vinculando a México con la violencia y al menos 38 millones de noticias sobre el tema. Cientos de miles de imágenes de cadáveres, baleados y acuchillados han desfilado en la prensa nacional e internacional sobre los muertos en el país.  Tal vez sea incuantificable conocer el número de denuncias que sobre violencia hay en redes sociales. Además, habría que sumar 40,000 desaparecidos, fosas comunes y osarios clandestinos. La década que termina deja un saldo más que sangriento en un país que aún no encuentra la fórmula para disminuir sus índices de violencia sin importar el nombre del presidente en turno.  ¿Es posible duplicar estos números en los próximos 10 años?  

Especialistas consultados por Ruiz Healy Times informan que es probable que estos números puedan seguir creciendo.               

Un vistazo al pasado. Entre 2010 y el inicio de 2020, la década que termina se ubicó como la más violenta del país con al menos 215,000 homicidios dolosos: lo que arroja promedio de una muerte cada 23 minutos y un incremento de 68% con respecto al periodo 2000-2009, de acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP).  En 20 años se pueden sumar más de 370,000 mexicanos muertos en condiciones delictivas. 

Los números oficiales revelan que en los 10 años anteriores se cometieron 127,764 asesinatos, pero de 2010 a 2019 esa cifra aumentó en 87,246 casos, en gran medida por la fuerte presencia de cárteles rivales en zonas estratégicas para el trasiego ilegal.

Guerrero fue la entidad más violenta con 19,770 ultimados, seguido por el Estado de México, con 19,545, y Chihuahua, con 19,994 denuncias. Entre los tres concentraron 27.3% del total de los casos a escala nacional.

En comparación con la primera década de este siglo, las tres entidades mostraron comportamientos diferentes, ya que en Guerrero y Chihuahua los asesinatos crecieron 102 y 105%, respectivamente, mientras que en el Estado de México se redujeron 13%.

Sin embargo, el caso más llamativo en los últimos 10 años es Guanajuato, que cerró el periodo con 11,227 denuncias por homicidios dolosos y al confrontar las cifras de 2000-2009 se observa un aumento de 364%.                    

El inicio de esta década estuvo marcado por un récord histórico de homicidios, al registrarse 20,142 casos en 2010.  Antes de ese año nunca se había alcanzado la barrera de los 20,000 asesinatos, lo más cercano fueron los 16,118 ejecuciones en 2009.

Para 2011, la fuerza del crimen organizado se incrementó y alcanzó un nuevo máximo histórico de asesinatos con 22,409. A partir de 2012 se registró un descenso sostenido en este tipo de crímenes. En dicho año se cometieron 21,459, lo que significó una disminución anual de 4.2%. Entonces las autoridades encargadas de la seguridad pública celebraron la primera reducción de la violencia desde 2007.

En los primeros años del sexenio del priista Enrique Peña Nieto se alcanzaron los mejores registros en la década con 18,106 asesinatos en 2013, que representaban una caída anual de 15.6%.  Para 2014 se obtuvo la menor cantidad de muertes violentas con 15,526 casos, que dejaba una disminución de 14.2% con respecto al año anterior.

El entonces titular de la Comisión Nacional de Seguridad, Monte Alejandro Rubido, destacó que la operación anticrimen del gobierno federal permitió que en 24 de las 32 entidades federativas bajaran los homicidios.  Pero en 2015 la tendencia a la baja se interrumpió con un nuevo repunte de los asesinatos, al registrar 16,121 denuncias, que representaron una alza de 4¡%. Desde entonces cada año se ha visto un incremento sostenido que ha llegado a niveles históricos.

Para 2016, año en que se registró la segunda detención de Joaquín “El Chapo” Guzmán, se dio la mayor alza porcentual de la década en materia de homicidios dolosos.  Los 20,151 casos en ese periodo significaron una subida de 25% con respecto a 2015. Este tipo de incremento no se reportaba desde 2010, cuando crecieron 24.6%.

La tendencia se mantuvo en 2017 con un crecimiento de 24.2% con 25,000 asesinatos registrados. En 2016 y 2017 se cometieron 45,187 homicidios, mientras que en los primeros tres años del sexenio pasado hubo 49,753.

En el último año de la administración de Peña Nieto se registró un nuevo récord de muertes violentas en el país con 29,100 denuncias, lo que significó un aumento de 16.2%.

Con la llegada de Andrés Manuel López Obrador, su gobierno modificó la estrategia de seguridad en cómo combatir al crimen organizado.  “Besos, no balazos”; es parte de su narrativa. También lo es el nacimiento de la Guardia Nacional, cuyo objetivo es alcanzar 150,000 elementos al final del sexenio.  Voces críticas de la Guardia Nacional señalan que el proyecto de este gobierno dista mucho de materializarse si no suma el número de guardias que se prometieron; equipamiento; telecomunicaciones; seguridad social e inteligencia.              

El reto es enorme.  Pero aún falta claridad y comunicación en cómo la administración de López Obrador protegerá los espacios estratégicos del estado mexicano: aire, tierra, mar y digital.                              

¿Cuánto tiempo será suficiente en los próximos 10 años para recuperar la paz en los espacios públicos; en las carreteras; en los parques y en el país en general?  ¿Cuántos muertos más? Lo analizaremos en el 2030. 


Hasta noviembre pasado se habían denunciado 26,959 asesinatos en el país y de cumplirse las estimaciones de que 2019 cerrará con más de 29,300 homicidios, se colocará como el año más violento en la historia.

De mantenerse la espiral de violencia en la que está México y si las medidas en materia de seguridad avanzan a pasos a

 

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Jueves, 30 de Enero 2020 - 18:15
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Mismo guión, misma historia, mismo escenario, solo cambio el director

“Un vaso medio vacío de vino es también uno medio lleno, pero una mentiras a medias, de ningún modo es una media verdad” Jean Cocteau

Una cosa es tomarse la foto con el Machuchón del país y otra distinta es creerle todo lo que dice.

El grupo empresarial mexicano siempre ha estado del lado del ganador, el interés tiene pies y es lógico, pues en la ruleta de la política hay que ponerle fichas a todos aquellos que tengan la posibilidad de ganar algo, salvo contadas excepciones, poco importa la ideología o su color, serán relaciones y compromisos que en un futuro generarán  oportunidades o influencia al patrocinador. 

De eso se trata, es un intercambio comercial. 

El político necesita financiamiento y el empresario respaldo y relaciones para sus negocios.

Esas acciones son parte fundamental de la democracia y se practican desde la incipiente democracia griega  posteriormente perfeccionada por Roma.  

En la vida pública igual que en las relaciones personales, la confianza es pilar de la convivencia y si se pierde, recuperarla es por menos que imposible. En el caso de nuestro país muchos empresarios siguen tomándose la foto con el presidente (igualito que lo hicieron con los anteriores) y aseguran que invertirán y que le van a poner todas las ganas, que se apretaran el cinturón, que saldremos juntos adelante. 

En el fondo la mayoría de los involucrados saben que eso es falso: 

El gobierno les miente y ellos le mienten al gobierno.

Todo esto es como una nueva puesta en escena de la misma obra de teatro que ya hemos visto decenas de veces. 

Mismo guión, misma historia, mismo escenario, solo cambio el director y el nombre de la obra (que cambia cada seis años, se llamó: Solidaridad, mover a México, arriba y adelante, por la renovación moral de la sociedad, entre otros) y algunos actores por que la mayoría ya tienen muchas tablas en la misma obra.

Esta puesta en escena, si es un tanto diferente a las anteriores,  tiene alguna innovaciones y esta contada desde un punto de vista más radical, hace recuento constante de las versiones anteriores y constantemente varia el guión de acuerdo a las puntadas, algunas de ellas geniales y otras comunes del director.

En resumen, el cambio ha sido más de forma que de fondo y eso ha agradado al público, sobre todo a los nuevos asistentes al teatro, que la sigue teniendo como una de sus favoritas a pesar de que poco a poco hay menos asistentes y que muchos se han desilusionado por que en su publicidad hablaba de más acción y menos rollo y algunas escenas se han vuelto predecibles aunque siempre el director está intentando sacar nuevos monólogos.

La obra, que aunque es un refrito, si tiene momentos creativos que rompen por momentos con una historia conocida y mil veces contada.

La crítica por momentos ha sido dura con esta obra de teatro pero de inmediato el director ha atajado con sus propios datos a los disidentes.

Y aunque apenas vamos en el segundo acto se puede vislumbrar que independientemente de como se desarrolle el final, cuando menos tenemos una alta dosis de enredos, monólogos interesantes, comicidad, incertidumbre, verdades y mentiras a medias, personajes que retoman con fuerza su papel, algunos que fueron protagonistas de anteriores representaciones y que hoy fueron sacados de retiro para abonar su experiencia y conocimiento y crear junto con los nuevos actores una obra cumbre, memorable, que sea capaz de vencer al tiempo.

Por lo pronto, todos seguimos expectantes, esperando el siguiente acto, que puede ir desde la rifa de un avión hasta la tragedia de la falta de medicamentos.

Sigamos jugando todos a este juego de las verdades o mentiras a medias. Y aunque ya conocemos el final, siempre será importante estar al pendiente de esta formidable puesta en escena.

 

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Jueves, 30 de Enero 2020 - 14:10
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Gobernadores priístas: ¿una especie en extinción?

El 4 de junio de 2017 podría ser la fecha de defunción de los gobernadores priístas. Ese día, Alfredo del Mazo y Miguel Ángel Riquelme ganaron las gubernaturas del Estado de México y Coahuila. En su momento escribí que ellos dos podrían ser las últimas personas en ganar una elección a gobernador por parte del Partido Revolucionario Institucional, y hubo gente que se molestó mucho por el comentario. 

Ganar el Estado de México era vital para el PRI, porque creían que ganando ese Estado ganarían las elecciones de 2018. Pero se equivocaron: si el 4 de junio de 2017 marcó la extinción de los gobernadores priístas, el 1 de julio de 2018 se firmó el acta de defunción del Revolucionario Institucional. El mismo Peña Nieto lo dijo unas semanas después de la elección: «El Partido Revolucionario Institucional debería cambiar de nombre y de esencia, si conserva los mismos apellidos, entonces no funciona.»

El desprestigio del PRI es y ha sido mayúsculo. Aunque en todos los sexenios del PRI hubo corrupción, derroche y expolio por parte del gobierno, el sexenio de Enrique Peña Nieto llevó las cosas al paroxismo. Después de doce años en la presidencia, el PAN acabó desgastado y desprestigiado. Así que no había opción para la mayoría de los electores, y eso lo supo muy bien capitalizar López Obrador. 

El “Nuevo PRI” tuvo la oportunidad histórica de volver a Los Pinos. Si hubiera hecho las cosas bien, si hubiera mitigado la corrupción y hubiese gobernado con un espíritu social, el PRI habría sido mucho más competitivo en la elección de 2018. Pero lejos de eso, el “Nuevo PRI” resultó ser mucho más pérfido y corrupto que cualquier otro gobierno. No faltó quien equiparó a Peña Nieto en estulticia y traición con Antonio López de Santa Anna. Cuando el ciudadano común escucha la expresión “Nuevo PRI”, de inmediato siente un rechazo, casi una repulsión (claro, los neo-priístas aplauden, pero cada vez son menos). Y si a ello sumamos la muy vil estrategia de Peña Nieto (et alii: Aurelio Nuño, Enrique Ochoa, el mismo Meade, que tuvo que asentir, y toda la plana mayor del equipo de campaña) de golpear a Ricardo Anaya con una acusación falsa al principio, cuando la brecha con López Obrador no era insalvable, tenemos todo el derecho a decir que, en buena medida, fue gracias al PRI que ganó AMLO (claro, AMLO tiene méritos propios). Ser priísta implicó apoyar a Morena y a AMLO, aunque no se haya sido consciente de ello. El PRI se buscó a pulso su caída y desaparición.

Esta semana, los gobernadores priístas se reunieron con el presidente López Obrador para respaldarlo en la cuestión del INSABI. Mientras los gobernadores panistas se desmarcaron y pusieron en duda la implementación del INSABI en sus Estados, los gobernadores priístas corrieron a rendir homenaje al presidente y a manifestarle un apoyo, digamos, casi incondicional. Hay una foto que se publicó a propósito de esa reunión. En esa foto aparecen todos los gobernadores del PRI, con excepción de la sonorense Claudia Pavlovich, quien, se dijo, no acudió por motivos de salud. Esta foto podría ser historia pura, porque los individuos que en ella aparecen bien pudieran ser los últimos gobernadores priístas en la Historia mexicana. 

Véalos bien. De izquierda a derecha: Omar Fayad (Hidalgo), Carlos Miguel Aysa (Campeche), Marco Antonio Mena (Tlaxcala), José Ignacio Peralta (Colima), Héctor Astudillo (Guerrero), Quirino Ordaz (Sinaloa), el presidente AMLO (él no cuenta como gobernante priísta –no dark sarcasm in the classroom–, aunque el PRI es su origen), Alfredo del Mazo (Estado de México), Alejandro Murat (Oaxaca), Miguel Ángel Riquelme (Coahuila), Juan Manuel Carreras (San Luis Potosí) y Alejandro Tello (Zacatecas).

Muy entusiasmado, Omar Fayad declaró al finalizar la reunión: «Total y absoluto respaldo político a las medidas y políticas públicas en materia de salud para el tema del INSABI que nos está comentando el Presidente de la República, nosotros estamos de acuerdo. Todos los gobernadores priístas, nosotros estamos listos para cuando les pase la firma el INSABI, si es de aquí al día 30 estamos listos y de acuerdo en las medidas que adopte el gobierno federal.»

También con alegría y determinación, el otrora enemigo en EdoMex, Alfredo del Mazo, dijo: «Manifestamos nuestro respaldo al Presidente para trabajar de la mano en el proyecto de salud que ha planteado con la salud universal, con la gratuidad del sistema de salud y en donde se ofrezca medicamentos gratuitos, infraestructura adecuada, médicos necesarios y suficientes.»

Los otros nueve gobernadores del PRI se sumaron al júbilo de Fayad y del Mazo y se tomaron la que será –si no es que ya lo es–, una foto legendaria. Los once gobernadores salieron muy contentos y complacidos, respaldando al presidente en uno de los asuntos más delicados y con resultados más pobres en lo que va de la administración: el sistema de sanidad pública.

De los doce gobernadores priístas que quedan, los últimos en asumir el cargo, y por ende, los últimos en terminarlo, son del Mazo y Riquelme. Del Mazo termina el último minuto del día 14 de septiembre de 2023; Riquelme sale el 30 de noviembre, también de 2023. Según mis proyecciones, de aquí a septiembre y noviembre de 2023 es el tiempo que le queda de vida a esa especie de animales políticos que tanto daño han causado al país: los gobernadores priístas. Y voy a explicar brevemente las razones.

Llámese PAN, Morena, PRI o el que usted diga, todo partido político es expansivo, como el cristianismo o como el islam. De lo que se trata es de ganar tantas posiciones como sea posible. Y esto no tiene nada de malo, es connatural a la esencia de un partido. Imagínese un partido que no quisiera crecer ni ganar posiciones. Imposible. En la medida en que un partido va conquistando escaños legislativos (federales y estatales), gubernaturas y presidencias municipales, se fortalece y, de conformidad con las leyes mexicanas, recibe mayor presupuesto. Así que si AMLO y Morena quieren ganar absolutamente todo y están trabajando arduamente en ello, no hay absolutamente nada que reprochar. Y a juzgar por lo que ha sucedido hasta el momento, ninguna otra fuerza política está teniendo la clase de éxito del lopezobradorismo. Esto duele mucho a la oposición, que se siente abatida e impotente. Y en esa frustración, la oposición piensa que no sólo ella, sino el país entero están siendo ultrajados y que todo se encamina a un régimen totalitario alla Mao o al estilo Cuba-Venezuela. Esto es imposible dada nuestra relación con Estados Unidos. Pero ese es otro tema.

AMLO quiere las gubernaturas de los Estados gobernados por la oposición. De aquí a 2021 habrá al menos catorce elecciones a gobernador, quizá quince, si la Suprema Corte determina que el periodo de Bonilla en Baja California es de dos años y no de cinco. Es muy probable que Morena gane todos los estados en donde actualmente gobierna el PRI: Colima, Guerrero, Sinaloa, San Luis Potosí, Sonora, Tlaxcala, Zacatecas y Campeche. Puedo asegurar como un hecho que Morena arrebatará al PRD la única gubernatura que le queda: Michoacán. Con lo que Morena ganará en perjuicio del PRI y del PRD, podría sumar nueve gubernaturas a las siete que ya tiene (Ciudad de México, Chiapas, Morelos, Tabasco, Veracruz, Baja California y Puebla). Y bien podría cantar victoria en Nuevo León con Tatiana Clouthier como candidata, con lo cual, para el segundo semestre de 2021, Morena tendría bajo su poder hasta diecisiete Estados. Nada mal para un partido que estaría cumpliendo apenas siete años de existencia (se fundó en julio de 2014). Baso estas predicciones en el inédito crecimiento que ha experimentado Morena en las legislaturas estatales. Hoy en día, Morena tiene siete gobernadores, pero controla tranquilamente unas diecinueve o veinte legislaturas en los Estados. Sé que para los opositores recalcitrantes de AMLO estas líneas son inverosímiles y malintencionadas, y ese es precisamente el problema del grueso de la oposición: todavía no despiertan de sus ensueños, son incapaces de ver ni de aceptar la realidad.

El PAN será más competitivo –los gobernadores de ese partido no están en peligro de extinción–, aunque es muy factible que pierda Baja California Sur. Claro, lo perdería a manos de Morena, no del PRI, y entonces podrían ser dieciocho los gobernadores morenistas. Es factible que el PAN retenga Chihuahua, Querétaro y Nayarit, pero no debe dormirse en sus laureles porque podría llevarse una fea sorpresa, especialmente en Chihuahua, Estado cuyo Congreso, conformado por 33 legisladores, está divido a partes iguales entre el PAN y sus aliados (13 diputados) y Morena y aliados (13 diputados). Los otros 7 diputados están repartidos entre el PRI, el Verde y Alianza Social, y ya se vio que la tendencia de la “chiquillada”, incluido el PRI, es someterse a Morena.

Es difícil que algún priísta gane una elección a gobernador. Lo más probable es que pierdan todas. No lo digo por animadversión, como algunos supondrán, sino basado en la evidencia. Los gobernadores priístas son una especie, no en peligro de extinción, sino ya en extinción. Del Mazo y Riquelme serán los últimos gobernadores del otrora omnipotente Partido Revolucionario Institucional, así como Peña Nieto fue su último presidente.

 

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Jueves, 30 de Enero 2020 - 13:25
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Jueves, 30 de Enero 2020 - 15:40
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Viernes, 31 de Enero 2020 - 04:40
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MORENA, DE GUATEMALA A GUATEPEOR

Morena, el partido de familia de López, sigue avanzando a su autodestrucción. Envueltos en una infernal lucha por el poder y de quién se quede con el control, ahora que López ya no puede estar oficialmente ni sus hijos, la rebatinga es muy intensa, lo cual los ha llevado a dividirse y darse con todo.

En esa lucha, Citlalli, más conocida como Yeickol, no quiere soltar la dirigencia, ya sea por haberse enfermado de poder, por controlar los más de mil millones de pesos que le correspondieron a su partido, o porque así se lo ordenó YSQ y puso trabas y más trabas para que no se llevara a cabo esas elecciones donde decidieran quién será el nuevo dirigente nacional.

Pero recordando que “El que a hierro mata a hierro muere”, así como ha hecho jugadas sucias para no dejar el cargo, ahora se la aplicaron y el domingo 26 de enero del 2020, votaron para que se nombrara un presidente interino, al no poder llevar a cabo unas elecciones Limpias, Transparentes, Seguras, porque, antes, al contrario, previo a ellas todo ha sido traiciones, agresiones, violencia y corrupción al interior de Morena.

De esta manera en su Congreso Nacional Extraordinario, quien le tendió la cama a Citalli-Yeickol, fue ni más ni menos que Bertha Luján y Héctor Díaz-Polanco, teniendo una participación de mil 310 congresistas de Morena de 27 estados, decidieron que el diputado federal Alfonso Ramírez Cuéllar sea presidente provisional, para que, en cuatro meses, lleve a cabo el proceso interno de renovación de la dirigencia, acordándose también que, en el proceso electivo, podrán participar los militantes inscritos en el padrón con corte a agosto de 2019.

Con esta acción, el Congreso de Morena, se saltó una sentencia del Tribunal Electoral, la cual invalidaba la Convocatoria, y ya encarrerados, designaron a otros ocho secretarios del Comité Ejecutivo Estatal (CEN).

Obviamente a Citalli-Yeickol no le gustó y publicó Twitters denunciando la legalidad y al presunto respaldo que tiene para seguir en la dirigencia. Así mismo en un video afirmó que seguirá “trabajando para dar cumplimiento al resolutivo del Tribunal Electoral” que les ordenó reponer la elección interna. 

Asimismo, impugnó el jueves 23 de enero del 2020, la convocatoria al XVI Congreso Nacional que se realizó el domingo 26 de enero, donde se eligió a Ramírez Cuéllar para este cargo, asegurando que fue “ilegal” porque el Estatuto no faculta al a la presidenta del Consejo Nacional, Bertha Luján, a emitir una convocatoria al Congreso. Agregando que, tampoco existe “constancia de la solicitud de la tercera parte de los consejos estatales”, como permite el estatuto, pues no existe evidencia de que los Consejos hayan sido convocados a sesionar conforme al Estatuto, no hay certificación de que se reunieron y lo votaron, ni hay actas, sino sólo una relación de nombres. Es decir, estimados lectores, todo un cochinero, eso sí, Moreno

DE CITLALLI AL BARZÓN

Y si bien en Morena piensan que con quitar a Citlalli y poner a Ramírez Cuellar les va a solucionar su incontrolable pelea, no considero que así sea, más bien pasan de Guatemala a Guatepeor. Lo único que continúan haciendo es exhibirse como un partido que no respeta leyes, estatutos dentro de su propio partido. De entrada, para designarlo, están violando sus Estatutos, principalmente el Artículo 8°: “Los órganos de dirección ejecutiva de MORENA no deberán incluir autoridades, funcionarios o integrantes de los poderes legislativo, ejecutivo y judicial de los municipios, estados y la federación”

Además de que piensan que nadie conoce quién es realmente Ramírez Cuellar y su negro pasado. Historiador y antropólogo de profesión. “Casualmente”, después del terremoto de 1985, fortalece su liderazgo social participando en comités de reconstrucción en la capital, como lo hicieron Rene Juvenal Bejarano y Dolores Padierna con su agrupación, Nueva Tenochtitlan. 

En 1994, funda El Barzón, organización dedicada para defender a los deudores de la banca y manifestarse contra del Fondo de Protección para el Ahorro Bancario (Fobaproa), con el que se rescató a los banqueros del país. Razón por la cual llevó a cabo toma de casetas, marchas y plantones. Importante recordar que en El Barzón predominaba el pensamiento marxista, sin pasar desapercibida su estrecha relación con el EZLN.

Como olvidar que el 10 de diciembre del 2002, Ramírez Cuellar montado a caballo, junto con un grupo de campesinos entró a la fuerza al Palacio Legislativo de San Lázaro, dio la vuelta al patio central y llegó a las puertas del Salón de Plenos, el cual fue cerrado por elementos de seguridad y protegido por los propios legisladores, para que no pudieran entrar. Razón por la cual, fue acusado de los delitos de motín y daño en propiedad ajena. Se le dictó auto de formal prisión, pero no fue detenido porque como buen izquierdista revolucionario, contaba con un amparo.

Tampoco podemos olvidar que siempre se opuso al Tratado de Libre Comercio de América del Norte y estuvo en contra los monopolios. 

RADICALES, EN LUGAR DE CONSERVADORES

Alfonso Ramírez Cuellar, militó en los partidos, Mexicano Socialista (PMS) y fue fundador del PRD, miembro de su comité ejecutivo cuando lo dirigía Porfirio Muñoz Ledo. Integrante de la segunda Asamblea de Representantes del Distrito Federal, de 1991 a 1994. En 2000, participó en la campaña de López a la Jefatura de Gobierno del D.F. Y casualmente, ya siendo López Jefe de Gobierno, viviéndose el enfrentamiento de López con Vicente Fox, fue cuando ingresó en el 2002, como lo señalamos, a la Cámara de Diputados, junto con un contingente de hombres del campo, montados a caballo, para reclamar más recursos para el campo. Un año después, regresó a la cámara como diputado federal.

Y como lo hicieron muchos perredistas, Ramírez Cuellar dejó al PRD, aunque él afirmó que lo hacía por considerar que sus dirigentes, en lugar de ejercer su papel de opositores, se plegaron a las políticas oficiales, señalando: “El PRD se degradó por entreguista con el gobierno de Enrique Peña Nieto”.

NEXOS CON LA MAFIA EN EL PODER

Importante recordar que fue compañero de fórmula de Claudia Sheinbaum, cuando ella buscó, obtuvo y ganó la titularidad de Delegación Tlalpan y él fue candidato a diputado de esa demarcación, pero perdió. Pero ser amigo de Sheinbaum le valió el apoyo para ser designado secretario general de Morena en la Ciudad de México. En 2018, ganó la diputación y por tercera ocasión, regresó a la Cámara de Diputados. Buscó ser coordinador de la bancada de Morena, pero no lo logró, y a cambio lo nombraron presidente de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública, “por sus logros y antecedentes”, se lo merecía.

LÓPEZ LO DESMINTIÓ COMO DIPUTADO Y AHORA LO DESIGNA PARA MORENA

Ya como diputado en funciones y presidente de una de las Comisiones más importantes, la de Presupuesta y Cuenta Pública, en abril del 2019, Alfonso Ramírez Cuéllar, se le ocurrió pronunciarse por revivir el impuesto de la tenencia vehicular, ante lo cual su jefe López salió a contradecirlo, afirmando que en su gobierno no se reactivará ese impuesto. Y Ramírez Cuellar tuvo que recular, afirmando que la tenencia ya existía y que lo que harían era “federalizarla” para eliminar las diferencias en el monto que cobran diferentes estados del país, pues daban lugar a una competencia desleal. Aún con eso, lo designa para Morena.

Con todo este panorama, llama mucho la atención como para que, quitan a Alfonso Ramírez Cuellar de ser legislador federal, presidente de la Comisión de Presupuesto, encargado de elaborar el plan para delimitar los recursos del primer gobierno de “izquierda”. Y designarlo Presidente Interino por cuatro meses de Morena. Y luego, ¿regresará a su mismo cargo? ¿O cuál es su futuro? No le vaya a pasar lo mismo que a Porfirio Alejandro Muñoz Ledo y Lazo de la Vega que dejando su cargo, están como el árbol de navidad en enero, ya nadie quiere saber de él.

Con todo esto surgen dudas: ¿López protege o acaba con Yeickol? ¿Es el fin de Morena? ¿Lo dirigió López? Usted que piensa estimado lector.

 

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Jueves, 30 de Enero 2020 - 11:50
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