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De Frente y Claro - Caso Ayotzinapa, de la Tolerancia a la Impunidad. Padres de Normalistas, buscan apoyo de narcos

Mientras más días pasan y no se fija una postura final en relación a los desaparecidos de Ayotzinapa, el tema sigue siendo confuso y con ayuda de algunos más, se ha convertido en perverso.

Señalo lo anterior, porque sigue siendo ilógico que continúen los supuestos padres de estos desaparecidos, que al final de cuentas algunos si lo son y otros, nadie sabe que hacen ahí, comenzando por quien los liderea, moviéndose por todo México y ahora hasta en el extranjero, cuando para ello se requiere dinero y pocas cantidades.

De igual manera, pregunto si no tienen que trabajar, sostener a una familia, porque estar aquí y pasearse por diferentes lugares, no permite trabajar en ningún lado sin que lo despidan. Y si bien perder un hijo es muy grave, sigue inquietando si no hay otros por quien preocuparse o cuidar también.

En esta línea de que los días pasan y estos “supuestos” padres han hecho y desecho por todo el país, cometiendo inclusive violaciones a las leyes, menciono la perversidad que los envuelve, al enterarnos que ¡ahora recurren al narco para que los ayuden a encontrar a su hijos!, verdaderamente de perversidad completa.

Ante esta actitud y decisión, no hay mejor frase que “ellos se los llevaron, ellos que los regresen”, ahí si coincido, y no exigiéndoselo al gobierno federal.

Y por si esta perversidad no fuere suficiente, resulta que la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero, la CETEG, y el Movimiento Popular Guerrerense, MPG, respaldaron la decisión de estos “supuestos” padres de los 43 normalistas, de pedir el apoyo al líder del grupo “Los Rojos”, Santiago Mazari Hernández, alias “El Carrete”, para la búsqueda de sus hijos.

La verdad esto rebaza toda coherencia y congruencia, es lo que se reflexiona, luego de esta decisión que los padres de los normalistas tomaron y anunciaron cerca de Iguala, de reunirse con el presunto Capo. Y de lo externado por estas organizaciones la CETEG y la MPG, en la que señalaron tienen todo su apoyo. Porque ante la falta de certezas y de resultados, los familiares tienen derecho de recurrir a cualquier medio, señaló el líder de la CETEG.

Mientras que Efraín Fierro, dirigente del Frente de Defensa Popular, FDP, e integrante del MPG, agregó, que la autoridad puso el mal ejemplo de buscar información en los delincuentes y darla como cierta, como la que difundieron respecto a que los jóvenes fueron incinerados en un basurero de Cocula, que la obtuvieron del testimonio de varios de los presuntos sicarios involucrados.

En verdad preocupa y mucho la actitud de estas personas, que sin importar a quien se dirijan, lo hacen, y además lo hacen público, en una abierta afrenta hacia no solamente las autoridades, sino al respeto irrestricto de las leyes e instituciones, que ellos mismos no han respetado.

Lo cual se frenaría, en el momento que se les aplique la ley, porque la han violado muchas veces, e inclusive llegaron al grado de buscar enfrentar a nuestras fuerzas armadas, que en caso de que hubiese sido cualquier otro ciudadano, le hubieran cargado todo el peso de la Ley, como debe ser.

Ya que en este país bien tenemos garantías y derechos, también hay obligaciones y responsabilidades que cumplir. La gran duda es ¿hasta cuándo será el límite de la tolerancia para estos padres de los normalistas?, ya que de la tolerancia que debe existir en toda democracia, se ha pasado a la impunidad para pisotear nuestras leyes y reglamentos, sin que nada se haga al respecto.

Espero por el bien del país y de todos los mexicanos, sea pronto. 

Fecha: 
Viernes, 10 de Abril 2015 - 17:00
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De Frente y Claro - Perverso manejo del caso Ayotzinapa. Los culpables indirectos impunes

Los días siguen transcurriendo y lo sucedido en Iguala, Guerrero, con los supuestos estudiantes de la Escuela Normal, sigue distorsionándose cada vez más, y digo supuestos porque al menos hasta el momento no se han mostrado documentos que demuestren que lo eran, vamos ni siquiera los 43 nombres conocemos.

La estrategia diseñada por los realmente involucrados, que no son los que los secuestraron y supuestamente ejecutaron, sino aquellos que dieron el aval para que Abarca fuese candidato a Presidente Municipal, y ahí es el origen de lo que aconteció.

Vuelvo a insistir, lo que sigue manejándose de una manera perversa en redes sociales y en algunos medios de comunicación, no tiene como finalidad mostrar de una manera imparcial la realidad, porque como ejemplo, no se interesan por mostrar a la opinión pública quien es el abogado de los padres de familia de estos desaparecidos, cuanto les cobra, quen le paga, porqué decidió representarlos, que antecedentes tiene, porque son elementos importantes para saber el entretejido de esta trama.

El abogado se llama Vidulfo Rosales, asesor jurídico del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, que es parte del Movimiento Popular de Guerrero, el frente de masas de la guerrilla, y ha participado en actos de organizaciones fachadas del ERPI.

Asimismo importante agregar quienes se les han unido a los padres de familia, los “supuestos” maestros disidentes, junto al ala radical de Ayotzinapa, cierran caminos y buscan temas que a ellos les interesan, como la abrogación de la Reforma Educativa. Por ello no es extraño escuchar declaraciones de los familiares de los desaparecidos como “Si no aparecen nuestros compañeros desaparecidos, lo que sigue es un movimiento armado".

Y mientras esto sigue aconteciendo, todos los presuntos responsables siguen impunes, empero E insisto que aquellos  que por omisión o comisión propiciaron las condiciones también. Por ello pregunto ¿por qué ni siquiera los llaman a declarar?

Todos ellos formaban parte del PRD, aunque ahora algunos ya lo han dejado. Ya se olvidaron de Ángel Eladio Aguirre, y a los líderes del PRD, que apoyaron para que Abarca fuera candidato y que después del escándalo intentaron protegerlo.

La supuesta izquierda de los Chuchos aliada del Gobierno en el Pacto por México, involucrada por su respaldo a Abarca, se mantiene impune ante cualquier otra comisión de delitos. Y dejar muy claro que no por haber hecho candidato a Abarca son culpables del asesinato, que fue el inicio, de lo que sucedió. Como el hoy exgobernador, quien sí puede tener responsabilidad penal, por omisión en sus responsabilidades, que cínicamente evade afirmando que dio aviso de lo que sucedía.

También existe responsabilidad política, al haber encabezado en 2012 la reunión en donde cinco miembros del PRD decidieron las candidaturas en Guerrero. Y ojo, aprobaron no solamente la de Abarca, en Iguala, sino siete presidentes municipales casualmente hoy investigados por la PGR por su presunta vinculación con Guerreros Unidos, Los Rojos y Los Caballeros Templarios.

Y saltan nombres, Sebastián de la Rosa, protector de Abarca, miembro de Los Chuchos y ligado al ex líder PRD, Guadalupe Acosta Naranjo. Y qué decir de Víctor Aguirre, sobrino del gobernador con licencia, como representante de Izquierda Democrática Nacional, que dirigen René Bejarano y su esposa, la senadora Dolores Padierna, también estuvo en esa reunión.

Finalmente Jesús Evodio Velázquez Aguirre, secretario general del PRD en Guerrero, líder de la corriente Nueva Mayoría, filial de “Los Chuchos”, quienes lo quieren como candidato a la alcaldía de Acapulco. En enero fue destapado en un evento donde la figura central fue el fundador de la corriente, Jesús Ortega.

Esta reunión avalada de acuerdo a la información, por el entonces líder nacional del PRD, Jesús Zambrano. Zambrano quien ahora busca deslindarse de Abarca.

Vuelvo a insistir porque a ellos los padres de los desaparecidos no les exigen cuentas, no los denuncian y siguen con un solo objetivo, el Presidente de la República.

Un grave defecto en la vida, es volverse predecible. 

Fecha: 
Viernes, 19 de Diciembre 2014 - 18:00
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¿Por qué? ¿Para qué? ¿Quién?

Después de la más reciente conferencia de prensa del procurador general de la república, Jesús Murillo Karam, dada ayer, sigo sin entender para qué se dirigieron a Iguala 80 estudiantes de la normal rural de Ayotzinapa el 26 de septiembre pasado. Nadie me ha dicho quién les ordenó o sugirió que fueran a esa ciudad y para qué.

Hay quienes aseguran que los normalistas fueron a Iguala para recolectar fondos para costear su estudios. Quienes afirman esto olvidan que los de Ayotzinapa no eran bien vistos en esa ciudad después de que en julio de 2013 participaron, junto con integrantes de la Unión Popular Emiliano Zapata, en la agresión contra la sede de la presidencia municipal que ocupaba José Luis Abarca, quien llegó al cargo en 2012 como candidato de una coalición integrada por el PRD, PT y MC.

La versión proporcionada por la PGR afirma que “Aunado a las declaraciones de quien dirigía el Centro de Control de la Policía Municipal de Iguala, se suman las declaraciones de Marco Antonio Ríos Verder, integrante del grupo criminal Guerreros Unidos y de policías detenidos, quienes asumieron que el grupo que se aproximaba, se dirigía a sabotear la celebración que se realizaría, que se realizaba en esos momentos por la esposa del alcalde, María de Ángeles Pineda Villa, con motivo de su informe de actividades” que como presidenta del DIF municipal ofreció en la tarde de ese mismo día.

Después de ser informados que los normalistas se dirigían a Iguala, Abarca y su esposa le ordenaron al jefe de la policía municipal, Felipe Flores, que impidiera que los estudiantes llegaran al lugar en donde se realizaba el baile. De acuerdo a Sidronio Casarrubias Salgado, el jefe del grupo criminal Guerreros Unidos, Pineda Villa fue quien ordenó ‘‘dar un escarmiento’’ a los jóvenes normalistas.

Agredir a balazos a 80 normalistas y matar en el lugar de los hechos a cuatro de ellos y a otros tres civiles inocentes es más que dar un escarmiento. Secuestrar y asesinar a 43 jóvenes y luego calcinar sus cuerpos es un brutal asesinato colectivo.

Lo ocurrido el 26 de septiembre parece más un capítulo sangriento de una batalla a muerte entre bandas delincuenciales antagónicas que una salvaje y mal ejecutada represión de estudiantes.

Hasta donde se sabe, Abarca y su esposa María de los Ángeles deseaban crecer políticamente. Él seguramente buscaría una candidatura a una diputación federal para las elecciones de junio del año entrante mientras que ella trabajaba para ser su sucesora en la presidencia municipal. El ordenar la agresión a balazos contra los normalistas y luego la desaparición y asesinato de 43 de ellos no iba a pasar desapercibido. Luego entonces, ¿para qué ordenar algo que en nada los beneficiaba políticamente?

Es muy probable que ordenaran la represión y que se le diera un escarmiento a los normalistas, pero es también muy probable que otra persona decidiera que había que enfrentar y matarlos.

Tal vez el prófugo jefe de la policía de Iguala, Felipe Flores, creyó que los normalistas pertenecían a la banda delincuencial Los Rojos, enemiga mortal de Guerreros Unidos. Eso explicaría que los entregara, vía policías municipales de Cocula, a los sicarios de Guerreros Unidos, quienes, de acuerdo a informes de la PGR, antes de matarlos les preguntaron si eran miembros de Los Rojos.

Por eso la captura de Flores es tan importante y necesaria para que se avance en la investigación en torno a este terrible suceso.

También es fundamental saber por qué y para qué fueron los normalistas a Iguala y quien les ordenó o sugirió ir.

Foto: Ayuntamiento de Iguala

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Fecha: 
Lunes, 08 de Diciembre 2014 - 12:00
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