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ineficacia

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Futurismo distractor

Platicaba con un buen amigo mío hace un par de días y me explicaba cómo desarrolló exitosamente su carrera profesional dentro de la misma organización. Recién egresado de la universidad fue contratado por una importante corporación trasnacional para ocupar un cargo de bajo nivel y mínima responsabilidad. Trabajó duró y lentamente fue ascendiendo hasta llegar a ser uno de los vicepresidentes con más poder y personal bajo sus órdenes. Después de casi 40 años de servicios se jubiló y hoy vive rodeado de comodidades y sin ningún problema económico. No fue presidente porque ese cargo siempre ha sido para un extranjero oriundo del país sede de la empresa.

Mi amigo me dijo que siempre se concentró en hacer su trabajo de la mejor manera posible, sin pensar si por ello lograría ascender dentro de la jerarquía corporativa. Le quedaba muy claro que la empresa para la que trabajaba premiaba a la gente con base en sus méritos y que solo los que mejor se desempeñaban tenían oportunidad de avanzar dentro de la organización. Ahí no servían de mucho las intrigas contra compañeros trabajadores, las actitudes serviles ante los jefes ni la politiquería barata. Lo único que se tomaba en cuenta para ascender al personal era la excelencia en el trabajo. La competencia era contra uno mismo y los demás. En resumen: una verdadera meritocracia que ha contribuido a que esta empresa sea una de las más importantes y poderosas del mundo del mundo.

La historia de mi amigo es similar a la de muchas mujeres y hombres que han accedido a los más altos cargos dentro de empresas profesionalmente administradas, en donde los ascensos se dan por los méritos y logros individuales.

También, la historia de mi amigo contrasta mucho con las de tantos funcionarios que, siendo unos ineptos e incapaces, han llegado ha ocupar cargos de alta jerarquía y responsabilidad dentro del sector público, sea dentro del poder ejecutivo, legislativo o judicial, sea al nivel federal, estatal o municipal.

Hable con cualquier funcionario de alto nivel de cualquier gobierno estatal, incluido el Distrito Federal. La mayoría de los miembros del gabinete del gobernador o jefe de gobierno del DF se ven como los sucesores al cargo de sus respectivos jefes y son capaces de todo con tal de lograr su objetivo: desprestigiar a los colegas, intrigarlos con el jefe, hacer alianza con el mismísimo diablo; todo, menos realizar su trabajo de la mejor manera posible. Sus actuales responsabilidades las delegan a los subordinados que consideran como los más fieles e incapaces de traicionarlos mientras ellos se dedican a perseguir el jugoso hueso que representa el puesto de gobernador o jefe de gobierno. El problema es que esos subordinados también están concentrados en ver cómo heredan el cargo de su jefe. Y así, hasta los niveles más bajos de la burocracia.

Claro que dentro del sector público hay algunas excepciones que confirman la regla, pero la verdad es que los méritos, la excelencia y el profesionalismo de un funcionario rara vez son los ingredientes que explican su éxito.

Para los funcionarios ambiciosos el futuro es lo que importa y el presente no. Este futurismo los distrae de sus responsabilidades y por eso no debe sorprendernos de que en nuestro país el gobierno sea tan ineficiente e ineficaz. Es más, debería sorprendernos de que haya gobierno cuando los principales responsables del mismo están dedicados en cuerpo y alma a buscar el siguiente cargo dentro de la jerarquía del poder.

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Fecha: 
Miércoles, 09 de Diciembre 2015 - 12:00
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CAPUFE, Ofrece ¿Servicios de Excelencia?

Muchas de las dependencias gubernamentales parece que funcionan al "ahí se va". ¿A poco no? ¿Les has pasado al pretender hacer un trámite? ¿Alguien duda de ello?

Es el caso de "Caminos y Puentes Federales, CAPUFE", organismo descentralizado que depende de la Secretaría de Comunicación y Transportes que está a cargo del cada vez más popular licenciado Gerardo Ruiz Esparza, famoso por el caso de la licitación del tren bala México-Querétaro el cual tuvo que revocar el fallo por falta de transparencia en el proceso.

Tengo entendido que CAPUFE es un organismo gubernamental y es el concesionario y operador de una parte del sistema de carreteras de cuota del país, el cual debe "otorgar servicios de excelencia a los usuarios y clientes, con base en estándares de desempeño".

En enero del 2015, el director general de CAPUFE, Benito Neme Sastré señaló que el organismo a su cargo recaudó 25 mil millones de pesos durante el 2014, es decir, recursos económicos tiene.

CAPUFE no es el único organismo de este tipo en país, está también la empresa que opera el Circuito Exterior Mexiquense que es el "conjunto de tramos carreteros ubicado en la zona noreste del área metropolitana de la Ciudad de México conforman el Circuito Exterior Mexiquense (CEM) que conecta las principales autopistas de acceso a la capital (México-Querétaro, México-Pachuca y México-Puebla-Veracruz), así como las zonas de mayor densidad poblacional del Valle de México, en donde se encuentran importantes centros comerciales e industriales en la región norte de la zona metropolitana".

"Concesionaria Mexiquense, S.A de C.V. (Conmex) es la sociedad a cargo de la concesión para diseñar, financiar, construir y operar de febrero de 2003 a diciembre de 2051, el Circuito Exterior Mexiquense."

Esta empresa es también conocida como el Grupo OHL que ha causado tanta controversia por denuncias —para no variar— de corrupción y lo menciono porque me llama la atención de que no es CAPUFE la que opera estos tramos carreteros. No lo sabía.

En fin, entrando al tema que quiero relatar y por supuesto denunciar, es que toda obra nueva, remodelación o modificación es susceptible de causar molestias durante su ejecución y es obligación de quién está a cargo de las obras tratar de vislumbrar el caos que se puede generar si no se planean bien las cosas durante su ejecución, el resultado es como cuento a continuación.

"Es el caso de la obra que por las noches se construye en la autopista México-Cuernavaca y desde el monumento conocido como "El Caminero" hasta la caseta de cobro de Tlalpan en ambos sentidos y debido a las mismas la circulación se desvía por la carretera federal. El lunes en la noche regresando hacia la ciudad de México, después de las diez, efectivos de la policía federal y trabajadores de la empresa que efectúan la obra desvían el tráfico, que todavía es muy fluido a esa hora, hacía la carretera federal por el pueblo de Tres Marías —por cierto, que buena sopa de hongos se come en sus restaurantitos— y claro está, como no hicieron las obras adecuadas para darle fluidez al tránsito pues se forman colas interminables. Una hora y media más de nuestro trayecto realmente no importó pues se convirtió en una buena charla con mis acompañantes...

Quiero suponer que el director general de CAPUFE debe estar enterado del problema que se causa... ¿o No? Es periodo vacacional...

Así pues, OHL, el consorcio español aludido que enfrenta cargos de corrupción y CAPUFE son dos muestras de la ineficiencia del sector que comanda el licenciado Gerardo Ruiz Esparza que ya lleva varios escándalos durante su gestión.

La experiencia que tengo es que adonde se le rasque en la administración federal hay problemas parecidos. Las cosas se van al "ahí se va"... Todos relacionados con presuntos fenómenos de corrupción, ineficiencia, indolencia e impunidad.

Grave. ¿Cuál será la solución?

Fecha: 
Miércoles, 22 de Julio 2015 - 17:00
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La “fuga” del Chapo y la cadena de idiotas

Por segunda vez, Joaquín Guzmán Loera, el famoso “Chapo”, ha logrado burlar a sus captores y poner pies en polvorosa. Solamente me queda preguntar: ¿Es el Chapo un genio o son los funcionarios encargados de la seguridad nacional unos idiotas? ¿A qué grado llega el nivel de corrupción en nuestras mancilladas instituciones?

La primera de las fugas del habilidoso burlador de la justicia se produjo en el 2001, cuando muchos de nosotros ciudadanos teníamos la fe y la esperanza de que al fin, con un nuevo gobierno diferente al repudiado y vilipendiado PRI, las cosas caminarían de peor a bien y un nuevo México resurgiría de sus cenizas para convertirse en esa nación con la que todos hemos soñado desde siempre. En aquella ocasión, un puñado de funcionarios de la prisión de Puente Grande fueron los señalados como cómplices de la mencionada fuga. Y todo quedó como una anécdota más. Hasta donde yo recuerdo, no hubo renuncias ni cesantías de funcionarios de alto nivel, ni siquiera un “mea culpa” por parte de alguno de ellos.

Catorce años han pasado desde aquella primera huída, y la situación, para detrimento de nosotros ciudadanos, ha ido de peor a horriblemente peor. El PRI ha regresado después de doce años de ausentismo, con una imagen jovial y restirada, después de pasar por varias “cirugías plásticas” y mostrarse a los mexicanos con una “nueva” imagen. Sin embargo, y a tan sólo dos años y fracción de su nuevo período de gloria, nos ha mostrado repetidamente que sus entrañas siguen siendo las mismas: corruptas, cínicas e ineficientes, pero sobre todo, idiotas.

Porque hablando de idiotas, me pregunto quién o quienes responderán ante esta nueva fuga del Chapo Guzmán, ya que si bien es cierto que con dinero baila el perro, y cualquier persona es susceptible a ser corrompida, los responsables de la seguridad nacional tuvieron que haber pensado en eso y resguardar al Chapo de una manera especial, por decir lo menos. Como también supongo que Peña Nieto debió haber girado las instrucciones necesarias para que formara un equipo especial de resguardo, o como gusten que se llamara, para evitar una fuga como la del 2001 ¿o no?

Esto hace que nos quedemos con dos opciones: O el gobierno está formado por idiotas, o por corruptos. Yo estoy convencido que las dos cosas.

Ya los medios internacionales están haciendo escarnio de esta nueva fuga de Guzmán, haciéndonos ver, o como un montón de imbéciles, o como unos verdaderos y asquerosos corruptos. Incluso el nombrado y renombrado Mr. Donald Trump ha vuelto a arremeter contra nosotros, y creo que desgraciadamente con razón.

En algún medio leí que el Chapo invirtió unos mil millones de pesos en la construcción, -sobornos incluidos-, de su túnel de escape (aunque no sé cómo pueden saberlo), sin embargo, fuere la cantidad de fuere, me gustaría saber cuánto y a quienes les tocó su respectivo moche para hacerse los locos antes, durante y después del escape de Guzmán Loera.

Idiotas son los que creen que nos tragaremos  (otra vez) el cuento de la silenciosa fuga del Chapo.

Idiotas los que con sus declaraciones tratan de hacernos ver que están “trabajando” para reaprender al capo.

Idiotas los que piensan que el mundo morderá el anzuelo, y no harán quedar a este país aun más desprestigiado y enlodado de lo que ya de por sí estaba.

Idiotas los que nos quedemos (otra vez) con los brazos cruzados y no exijamos cuentas a los funcionarios involucrados, presidente incluido.  

¿Cuánto más bajo podremos caer ante los ojos del mundo?

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Fecha: 
Jueves, 16 de Julio 2015 - 16:30
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Del mini discurso Presidencial desde Francia

Dice Peña que él está en Francia cubriendo una misión “importante e histórica para México porque habrá inversiones extranjeras” cuando aquí también sucedió algo histórico que no le pareció tan importante.

Es más importante quedarse y enviar a los encargados en el tema de seguridad para que investiguen la fuga de El Chapo.

Con la negativa del Presidente de regresar a su país los inversionistas tendrán la seguridad de que no se pueden arriesgar a entrar en un sistema en el que no se puede confiar, cuando su propio presidente huye de la realidad por causa de la ingobernabilidad, la ineptitud y la corrupción.

Dice que “indigna a la sociedad mexicana”. A la sociedad mexicana no le indigna el hecho de que El Chapo se haya fugado, le indigna que el gobierno quiera cerrar los ojos a los problemas de los mexicanos. Está indignado hace mucho tiempo y por infinitas razones que nada tienen que ver con que El Chapo esté libre.

Agrega que “los mexicanos están profundamente consternados”. Los mexicanos ya estaban consternados y no es por la fuga del Chapo. La consternación es ya parte de los mexicanos que no pueden creer tanta ineptitud y corrupción, no pueden creer en la ridiculez de gobierno que están viviendo.

Añade que “representa una afrenta para el estado”. La afrenta no es para el estado, es para su persona. El presidente dijo en febrero de 2014 que es una obligación del gobierno comprometerse a que El Chapo no se vuelva a escapar y que sería imperdonable si eso sucediera.

Ahora para no sentirse humillado se indigna y busca responsables, señal inequívoca del síndrome de hybris que padece y se agrava con la nueva fuga. La afrenta ya la conoce México y no es por El Chapo, México vive la afrenta todos los días.

Y repite que “las encargadas de seguridad pública”. Quitándose la responsabilidad de encima, cuando fue él quien armó un gabinete tan corrupto y soberbio como la persona Peña que habita los costosos trajes y los vestidos de su familia. Es su gente, es su culpa, es su encargo.

Y ordena “la reaprehensión inmediata”, como si El Chapo fuera a detenerse en una esquina, levantar las manos y entregarse porque alcanzó a escuchar la orden.

Dice que “se van a reforzar las medidas de seguridad en todos los penales”. Debe encargarse de reforzar su propia seguridad en la palabra, en el acto, en la congruencia, en su salud. Cada mexicano está aprendiendo a cuidarse solo.

Y quiere “una investigación a fondo y profunda”. Ya existe el túnel, muchos túneles suficientemente profundos, puede empezar por ahí. Son los túneles de la corrupción y la ineficiencia de su gente, del sistema y que el gobierno conoce bien.

De pronto un ciudadano en representación de todo el país se ha burlado del gobierno, de cada una de las corbatas, de cada una de las extravagancias de la quinta dama, de las excentricidades de la prole Peña-Pertellini-Rivera-Castro. Una sola persona ha dado un golpe maestro y con suerte El Chapo se acomoda en un sitio seguro y desde ahí habrá de jalarle los hilos a lo que quede de dignidad en los mandatarios.

¿Y los ciudadanos? Bueno, nos reímos muy lejos de sentirnos consternados como dice Peña. Es una risa de alivio, alguien le dio al presidente y a su prole la bofetada que queríamos darles hace mucho tiempo.

En la calle, esta tarde me pareció como si la Selección Nacional le hubiera ganado a Guatemala y no, no era eso. Por todas partes en los autos la música a todo volumen tocando los corridos del Chapo, anuncios de misas en Sinaloa, fiestas en los ranchos de Culiacán, me di cuenta que hay muchos a quienes nos encanta El Chapo por lo que representa en este momento.

Desafortunadamente para el gobierno la institución que es el Crimen Organizado tomará las riendas del orden y aunque no les guste, ellos mandan en la seguridad del país y por mucho, en la economía. Mientras el gobierno no se faje los pantalones como debe ser, la superioridad la tendrán las organizaciones delictivas que, hoy por hoy, tienen el mando.

¿Ahora ya sabe señor presidente, lo que se siente que se burlen de uno?

Foto: www.excelsior.com.mx/tv

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Fecha: 
Martes, 14 de Julio 2015 - 18:30
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Esa novela policiaca llamada “El Chapo”

Como un defecto indeseado de la fuga de Javier Guzmán, alias El Chapo, se ha dado rienda suelta a la imaginación y malos deseos de personajes de diversos orígenes. Desde aquellos que absurdamente señalan que “el pacto” entre Peña Nieto y El Chapo no se cumplió, por lo que el capo decidió fugarse (Edgardo Buscaglia) hasta aquellos que quieren darle las gracias por exponer de “un plumazo” la corrupción (obispo Raúl Vera). Más allá de estas interpretaciones, que abundarán en los próximos días, es importante tener en cuenta:

1.- La fuga del Chapo sí es un golpe en lo personal para el presidente Peña Nieto. Y lo es porque fue el propio presidente quien así lo manejó en los medios, desde aquella declaración suya en la que señaló que sería “imperdonable” la fuga. También lo es por el hecho de que Guzmán es considerado el capo más importante del crimen organizado en el mundo.

2.- Sí, la fuga golpea de nuevo la credibilidad del gobierno en uno de los frentes que más había presumido: la captura de jefes criminales.

3.- Tiene razón el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) cuando atribuye a la corrupción la fuga. Algunos dicen que es probable que celadores y funcionarios del penal fueran amenazados. Detrás de la desconfianza para denunciar a las autoridades las amenazas, se esconde la desconfianza hacia ellas por la sospecha de que estén coludidas. Otra vez la corrupción. Si los pobladores notaron que sacaban camiones y camiones de tierra de una construcción y no dijeron nada es indiferencia, la clase de indiferencia que permite la corrupción.

4.- Pero no sólo es corrupción, también es irresponsabilidad. ¿Quién está encargado de los penales de alta seguridad dentro del entramado institucional de la Secretaría de Gobernación? Quien sea, ése se tiene que ir. No cumplió. ¿Quién más debe renunciar? El tamaño de la crisis lo dirá, pero lo peor es que el presidente Peña Nieto confirme en su puesto a todos los involucrados de antemano.

5.- El control de daños ha sido confuso, sin una cabeza visible y con medidas tardías y posiblemente inefectivas. El presidente Peña Nieto no puede hacerse cargo de la búsqueda del Chapo, a menos que nos declaremos inmediatamente una república bananera. Esa es tarea de un subsecretario o de un subprocurador experimentado y de esos hay pocos. Acaso de un mando militar, de los que hay muchos y no se aprovechan. Un mando militar fuera de toda duda, al que se le concedan amplios poderes.

6.- Con todo lo grave que es la fuga del Chapo, el gobierno no puede volverse monotemático. Hay muchos otros temas relevantes en la agenda que requieren atención: la gira presidencial, la Ronda 1, el volcán de Colima, etc. Como contaba Borges acerca de la inscripción en el anillo del Rey David: “también esto pasará”.

Foto: Cuartoscuro

Fecha: 
Lunes, 13 de Julio 2015 - 17:30
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De la fuga de Joaquín “El Chapo” Guzmán, de su personalidad sociopática clásica y más...

Escribir sobre el escape del Chapo es hoy en día tarea harto difícil. ¿Qué se puede decir que no se haya dicho ya por parte de los integrantes de la llamada comentocracia?: que todo es producto de la corrupción, que la ineficiencia e ineficacia de las autoridades es atroz, que tendrá que castigarse a los culpables, que el presidente Peña deberá hacer cambios en el gabinete, de acuerdo. Y en el terreno de la “imbecilocracia” he aquí algunos sesudos comentarios que casi mueven a risa: que el Chapo era el operador político de Peña (!!!) frente al resto de los cárteles, que Peña lo dejó escapar (!!!) por no haber podido llegar a un demencial “acuerdo” con el escapista, en fin… cualquier cantidad de estupideces dichas con tono de erudición y experticidad sobre el tema y publicadas en prestigiados medios de comunicación. Desde luego la gravedad de los hechos es contundente y claro que todos exigimos la recaptura del maleante y el castigo para los cómplices (de dentro y de fuera) del mal llamado penal de “máxima seguridad”. En eso creo que todos estamos de acuerdo. Pero de lo que poco se ha hablado es de cómo se gesta y de qué se alimenta una personalidad tan peligrosa y extraordinariamente compleja como la del señor Guzmán Loera. Evidentemente este individuo tiene una personalidad sociopática clásica, es decir, es muy inteligente, sanguinario, carece de valores y su egocentrismo no tiene límites. Recientemente, investigaciones en psicología se han interesado en cómo se da el desarrollo moral en los niños, y en general en los humanos. En las Universidades de Yale y Harvard, se han llevado a cabo dándose seguimiento durante muchos años a niños para entender cómo se da la capacidad de hacer juicios morales. En estas investigaciones, se les planteaban a escolares participantes diversos problemas que requerían de una respuesta moral y explicar el porqué de tomar una u otra decisión. A partir de este tipo de pruebas se definieron diversos niveles de desarrollo moral por los que, idealmente, deberíamos atravesar a lo largo de la vida. Ubique usted en cual de estos niveles se encuentra el Chapo y la mayoría de los capos y delincuentes, además de otras distinguidas personalidades:

Nivel 1.- “Es bueno lo que yo o la autoridad queremos”

Edad: Hasta los 10 años
Estar subordinado a una autoridad es correcto. Las respuestas morales se generan por miedo al castigo o búsqueda de recompensa.

Nivel 2.- “Según lo que tú me hagas, yo te hago”

Edad: Hasta los 13 años
Lo justo es lo que me aporta ventajas y me ahorra problemas. El principio básico es “ojo por ojo y diente por diente”

Nivel 3.- “Me gustaría mucho ser una buena persona”

Edad: Hasta los 16 años
Es justo lo que fortalece las relaciones interpersonales. La venganza y la revancha no se consideran motivos válidos.

Nivel 4.- “La moral está al servicio del sistema social en el que vivo”

Edad: Más de 16 años
Lo justo es cumplir con el deber. Hay que observar las leyes y buscar el bienestar de la sociedad.

Nivel 5.- “ Justicia democrática universal”

Edad: Más de 20 años
Es justo lo que se decide en forma mayoritaria y más allá de los intereses personales. Los derechos fundamentales como la igualdad, la libertad y el respeto al otro son determinantes para tomar una decisión.

Nivel 6.- La justicia ideal

Este nivel solo lo alcanzan personas maduras y éticas que mayoritariamente toman decisiones convenientes para el individuo y la sociedad. Se actúa con base a principios morales universales.

Estos distintos niveles nada tienen que ver con la capacidad intelectual de una persona, se puede ser muy inteligente y al mismo tiempo carecer de la llamada inteligencia social que nos permite vivir en comunidad y en paz con otros. Una persona socialmente inteligente es capaz de ponerse en los zapatos del otro, actuar en consecuencia y crear un lazo afectivo con otras personas. ¿Cuántos de los mexicanos somos capaces de hacerlo?.

A pesar de los pesares no puede faltar la recomendación de la semana. Para comida italiana deliciosa: Aromi y Sapori, un restaurantito pequeñito y con estilo ubicado en Lamartine 112, casi esquina con Ejercito Nacional en Polanco. Mi platillos favoritos: los gnocchi al pomodoro, el risotto de espárragos, los ravioles de pato, entre otras muchas delicias inolvidables. Tiene terracita para fumar y los postres son trascendentales. El negrito en el arroz…el servicio es regular tirando a malo. Vayan con paciencia, la comida bien vale la pena. Besitos a los niños.

Foto: El Blog del Narco

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Fecha: 
Lunes, 13 de Julio 2015 - 17:00
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