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impunidad

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1997

Revisando mi archivo encontré las columnas que en 1997 publiqué en ¡Buenos Días! Fax/Internet, diario electrónico que en aquel entonces dirigía. Me puse a leerlas y concluí que en nuestro surrealista país no pasa nada y al mismo tiempo sucede mucho.

He aquí porque lo afirmo.

El 27 de febrero de 1997, escribí: “Desde cuando Luis Echeverría era presidente hasta nuestros días, se ha comentado insistentemente como burócratas de primer nivel, incluso miembros de los gabinetes presidenciales, han obtenido ingresos extras por proteger a los narcos. En varias publicaciones periódicas y libros están anotados casos como el del secretario de Gobernación del echeverriato, Mario Moya Palencia, quien supuestamente protegió a Sicilia Falcón, aquel que se hizo célebre por las toneladas de mariguana que exportó a EEUU”.

Esto es lo que escribí el 3 de abril de ese año: “Ayer se dio a conocer que 40 de los más de 80 rifles AR-15 que el Ejército Mexicano decomisó del EZLN en enero de 94 fueron, según el gobierno de EEUU, vendidas originalmente a las fuerzas armadas de nuestro país. Hasta el momento las autoridades correspondientes no han explicado cómo fueron a parar a manos de Marcos y sus seguidores estos rifles que supuestamente obraban en poder del ejército cuando su comandante en jefe era Carlos Salinas de Gortari. ¿Cómo las obtuvo Marcos? ¿Quién se las dio? ¿Se encubrirá a los responsables?”.

El 19 de diciembre de 1997, al analizar lo que había sido el año que terminaba, escribí: “1997 pasará a la historia como el año en que la violencia y la inseguridad se institucionalizaron en la mayoría de las ciudades mexicanas, en una buena cantidad de estados de la república y en las zonas rurales más pobres. Narcotraficantes, asaltantes, secuestradores, homicidas, banqueros defraudadores, entrenadores de fútbol multiasesinos, asaltabancos, ladrones, rateros, robachicos, robacoches, narcomilitares, narcojudiciales, narcopolicías y demás criminales especializados se adueñaron de la República Mexicana sin que fuerza pública, civil o militar, demostrara poder hacer algo para evitarlo y así garantizar la vida y las pertenencias de los habitantes del país”.

Han pasado 17 años...

Pese a la evidencia en su contra, Moya Palencia murió en 2006 sin que se investigaran sus vínculos con el narcotraficante cubano Alberto Sicilia Falcón, quien quedó libre en 1994 después de pasar años en cárceles mexicanas. No pasó nada.

Hasta ahora nadie ha explicado como 40 rifles AR-15 propiedad de la Secretaría de la Defensa Nacional llegaron a manos del Comandante Marcos y sus guerrilleros del EZLN. No pasó nada.

Y 1997 pasó a la historia como “el año en que la violencia y la inseguridad se institucionalizaron en la mayoría de las ciudades mexicanas, en una buena cantidad de estados de la república y en las zonas rurales más pobres”. Y los años subsecuentes han sido cada vez peores. Sucedieron muchas cosas.

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Fecha: 
Viernes, 14 de Noviembre 2014 - 12:00
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De Frente y Claro - Derecho a la Información. GDF Impunidad y Complicidad

Con preocupación seguimos viviendo hechos por demás reprobables, que si bien el motivo en un principio fue la desaparición de 43 estudiantes, que por lo que se ha logrado saber en las investigaciones, se presuponen los asesinaron, esto se ha convertido en la excusa de muchos para cometer actos fuera de la ley, desorden, destrozos como en el Museo Tamayo, en la estación del Metrobus en CU, quemar un camión del Metrobus, agresiones físicas, e inclusive llegar al grado de prenderle fuego a la Puerta Mariana de Palacio Nacional, que en verdad enciende los focos rojos, de qué está pasando, pero sobre todo, habría que analizar y determinar, quién lo está provocando, y que es lo que busca con ello.

Estos actos que me he referido han sido en la ciudad de México, pero también en diferentes lugares del país, principalmente en el estado de Guerrero y los han cometido sin que haya autoridad alguna que los detenga.

No es una casualidad, sino una causalidad que siempre que se pretenda cuestionar al gobierno federal, en este caso al Presidente Enrique Peña Nieto, los hechos se lleven a cabo en el DF, donde los millones de ciudadanos que aquí vivimos tenemos que pagar las consecuencias de lo que sucede en otros lugares, en donde hay responsables directos y no los cuestionan.

Analizando los hechos, surgen muchas dudas y para resolverlas se requiere información. Por ello es importante contar con los datos de los 43 estudiantes normalistas, es decir que se publique en los principales diarios de circulación nacional, su foto, su nombre, copia de su credencial que los acredite como estudiantes de esa normal rural; su historial académico, para conocer qué tipo de estudiante es, cuántos años lleva estudiando, que nivel escolar tiene, y su dirección, lo que nos permitiría principalmente saber si realmente son estudiantes, si lo son de esa normal y si realmente viven en esa ciudad.

Asimismo sería importante ya que los padres han salido a la luz pública a exigir sus derechos y que los encuentren vivos. También todos los mexicanos que estamos padeciendo sus protestas, tenemos el derecho a saber quiénes son ellos, a que se dedican, porque me llama la atención que al estar en tantas manifestaciones, dar conferencias y moverse de un lado a otro, pareciera que no trabajan, que no tienen responsabilidades, una familia que mantener, gastos que cumplir y más importante, de donde sale el recurso para estarlo haciendo.

Asimismo conocer también quienes son las personas que vinieron a la marcha desde Guerrero, porque insisto para quien trabaja, cumple sus obligaciones, tiene la responsabilidad de una familia, es muy difícil andar faltando a su trabajo para apoyar en una marcha.

De igual manera, ya es necesario que cada autoridad cumpla con sus obligaciones, y así como le exigen al Presidente de la Republica que resuelva este asunto, habría que exigirle también al Jefe de Gobierno del DF que cumpla con la suya, y que ya no este permitiendo que estos manifestantes cometan delitos impunemente, que aplique las leyes, porque si las manifestaciones fueran en su contra y no del Presidente Enrique Peña Nieto, ya las hubiera impedido.

Y pregunto qué no han podido investigar quienes son esos autollamados anarquistas que llevan todos sus implementos para prender fuego, lanzar petardos, destruir, sin que les hagan nada.

Porque a los pocos que detienen los dejan salir solamente con el pago de una fianza, que normalmente la cubren con recursos provenientes de integrantes de partidos como el PRD, que aportan inclusive legisladores, les pagan abogado y las autoridades de la PGJDF los deja salir sin que volvamos a saber si fueron sujetos a un proceso y cuáles fueron los resultados.

Eso se llama impunidad y complicidad, porque no lo olviden, se es cómplice de un delito por acción o por omisión, y así lleva aconteciendo con las autoridades del GDF desde que entraron en 1997.

Ya basta de permitirlo y les recuerdo lo que señalo el señor Martí a quien le secuestraron y asesinaron a su hijo, SI NO PUEDEN QUE RENUNCIEN.

Fecha: 
Jueves, 13 de Noviembre 2014 - 17:00
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¡Milagro! ¡Milagro! ¡Ha ocurrido un milagro!

Así podrían gritar muchos al enterarse que Jesús Ubando López, Juez Trigésimo Segundo de lo Penal con sede en el Reclusorio Preventivo Sur del Distrito Federal, dictó auto de formal prisión contra un anarquista llamado Fernando "N", quien está acusado de incendiar, junto con otros individuos, la estación Ciudad Universitaria del Metrobús y un camión de ese sistema de transporte, el 5 de noviembre pasado.

Y vaya que es un milagro lo que ocurrió en el Juzgado 32 a cargo de Ubando López, porque la realidad es que en este país no es delito grave quemar edificios públicos, saquear comercios, incendiar vehículos, secuestrar autobuses, apoderarse de las casetas de cobro de carreteras de cuota, robarse la gasolina o el diesel de las pipas, golpear a policías armados solo con un escudo, apoderarse violentamente de escuelas públicas, bloquear aeropuertos, carreteras y calles, mutilar monumentos históricos o incendiar puertas del Palacio Nacional, entre otros crímenes que se cometen con absoluta impunidad.

Quienes realizan tales actos contra la propiedad pública y privada agreden de alguna manera a los millones de mexicanos que directa o indirectamente pagamos el costo de su violencia. Sus delitos nos hacen perder horas de nuestras vidas, afectan nuestros ingresos y los de las empresas, sobre todo las más pequeñas, desvían nuestros impuestos a reparar lo que destruyen.

Increíblemente, hay quienes defienden las acciones de estos delincuentes alegando que los daños que causan son infinitamente menores a los que han ocasionado u ocasionan los miles de funcionarios y políticos corruptos que desde siempre han visto la riqueza de nuestro país y los impuestos que pagamos como un  botín, que han actuado pensando primero en ellos y, tal vez, después en el país, que han tomado decisiones equivocadas que han resultado en varias quiebras económicas y el eterno subdesarrollo nacional.

Estos defensores de quienes violan la ley con absoluta impunidad afirman que primero deberían ser sometidos a juicio los funcionarios y líderes sindicales que se han vuelto millonarios abusando de sus cargos y poder. Preguntan, por ejemplo: “¿Quién es peor, el que quema un camión o un gobernante coludido con la delincuencia organizada? ¿el que bloquea calles o el gobernante que endeuda durante décadas a su país, estado o municipio? ¿el que saquea una tienda de conveniencia o el que saquea la tesorería pública? ¿el que ilegalmente cobra el peaje de una carretera o el funcionario que despilfarra nuestros impuestos?

La verdad es que ambos son funestos y ambos deberían responder por sus actos u omisiones. El problema es que en nuestro país es verdaderamente raro que uno o el otro tengan que enfrentar la acción de la justicia.

Por eso, muchos exclamarán que es un milagro lo que ocurrió en el Juzgado 32. Personalmente no creo que ocurrió algo sobrenatural en este caso. Simple y sencillamente falló el sistema que otorga impunidad al 99% de los pillos mexicanos. Alguien se equivocó en ese juzgado.

Foto: seguridadnacionalhoy.com

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Jueves, 13 de Noviembre 2014 - 12:00
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Altos niveles de impunidad destruyen a México

El sábado pasado, durante la transmisión de mi programa nocturno “Fuego Cruzado”, una mujer que lo escuchaba o veía me envío este mensaje:

“28/06/1995. Aguas Blancas, Guerrero. 17 campesinos asesinados.

22/12/1997. Acteal, Chiapas. 45 indígenas asesinados.

15/11/2008. Zócalo de Morelia, Michoacán. 7 muertos y 132 heridos.

05/06/2009. Hermosillo, Sonora. 49 niños muertos guardería ABC.

31/01/2010. Villas de Salvarcar, Chihuahua. 16 estudiantes asesinados.

18/07/2010. Torreón, Coahuila. 18 personas asesinadas.

23/08/2010. San Fernando, Tamaulipas. 72 migrantes asesinados.

27/10/2010. Tepic, Nayarit. 15 jóvenes asesinados.

06/04/2011. San Fernando, Tamaulipas. 193 migrantes asesinados.

00/04/2011. Victoria, Durango. 340 personas enterradas en fosas.

25/08/2011. Casino Royale, Monterrey. 52 personas asesinadas.

09 de la 50 ciudades más violentas del planeta están en México.

26,000 personas están oficialmente desaparecidas.

150,000 personas asesinadas en los últimos 10 años

2014. La impunidad en México es del 95%”.

Los datos que me envió la mujer son aterradores.

Lo peor del caso es que no cuentan la historia completa de lo que desde hace décadas ha ocurrido en nuestro país. Aquí algunos casos, muy pocos del total, que podrían añadirse a la lista:

“20/08/67. Acapulco, Guerrero. 38 campesinos asesinados por pistoleros relacionados al entonces gobernador, Raymundo Abarca Alarcón.

14/09/1968. San Miguel Canoa, Puebla. 5 trabajadores de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla linchados.

2/10/1968. Ciudad de México. Entre 200 y 1500 personas son asesinadas por militares y paramilitares en Tlatelolco.

10/06/1971. Ciudad de México. 120 jóvenes asesinados por el grupo paramilitar denominado Los Halcones.

09/02/1993. Huahuautla, Guerrero. 24 personas son masacradas por unos 50 pistoleros.

7/06/1998. El Charco, Guerrero. 12 personas son muertas por soldados.

9/10/2008. Chihuahua, Chihuahua. 11 personas son asesinadas en un bar.

31/01/2010. Torreón, Coahuila. 10 personas son asesinadas por reos liberados temporalmente por las autoridades de la cárcel de Gómez Palacio, Durango.

16/05/2010. Torreón, Coahuila. 8 personas son asesinadas por reos liberados temporalmente por las autoridades de la cárcel de Gómez Palacio, Durango.

00/06/2010. Taxco, Guerrero. 55 cadáveres son encontrados en el respiradero de una mina.

18/07/2010. Torreón, Coahuila. 18 personas son asesinadas por reos liberados temporalmente por las autoridades de la cárcel de Gómez Palacio, Durango.

20/09/2010. Boca del Río, Veracruz. 35 cadáveres son arrojados frente a un centro comercial.

18-21/03/2011. Allende, Coahuila. 300 personas secuestradas y posteriormente asesinadas,

26/05/2011. Ruiz, Nayarit. 29 sicarios mueren en una balacera.

24/11/2011. Guadalajara, Jalisco. 26 cadáveres son abandonados dentro de camionetas cerca del la glorieta Arcos del Milenio.

00/02/2014. Taxco, Guerrero. 32 personas enterradas en fosas.

00/10/2014. Iguala, Guerrero. 38 personas enterradas en fosas”.

En la mayoría de estos casos, las autoridades nunca pudieron o quisieron encontrar a los culpables de estas muertes. La impunidad ha sido la norma y la mayoría de los autores intelectuales y materiales de tantos asesinatos siguen libres. O tal vez los mataron y sus cadáveres están entre los cientos de cuerpos encontrados en tumbas clandestinas o abandonados en algún lugar del país.

Mientras esta situación continúe veremos más matanzas, se descubrirán más tumbas clandestinas y continuará aumentando el número de desaparecidos.

Hasta que quien la haga la pague sea la norma, las cosas seguirán igual.

La impunidad está destruyendo a México.

Foto: www.sipiapa.org

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Lunes, 10 de Noviembre 2014 - 12:00
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¿Un verdadero pacto o más de lo mismo?

La crisis política parece haber tocado fondo en Iguala. El grave deterioro social que acerca a México al abismo y la enorme presión nacional e internacional indujo al presidente, a los principales partidos y a empresarios a proponer un “pacto contra la violencia”. En otros momentos a los acuerdos de este tipo se los ha llevado el viento, pero en esta ocasión puede ser diferente, toda vez que la elite gobernante (políticos y grandes capitales) cayó en la cuenta de que el pacto de impunidad por el que mutuamente se protege, conduce a grados cada vez mayores de deterioro y violencia. Se trata de mero instinto de sobrevivencia, pero aun así es una buena noticia para los mexicanos. Es una oportunidad en la que todos debemos involucrarnos para evitar que al pasar esta emergencia no decaiga el ánimo reformista y en poco tiempo volvamos a lo mismo hasta que nos sacuda otro mal aún mayor.

Me parece pertinente que a ese acuerdo nacional se le llame “pacto contra la violencia”. Por ello es crucial identificar las causas que originan la violencia en México, y son varias, a saber: la violencia económica; la violencia contra la ley, mejor conocida como pacto de impunidad; la violencia contra los derechos individuales, o guerra contra las drogas ilegales; la violencia contra los derechos ciudadanos o el secuestro de la vida pública por los partidos. He aquí el universo de la crisis social, económica y política que nos empuja al abismo. Pero, ¿qué implican cada una de estas especies de violencia? La violencia económica consiste en mantener un modelo que excluye y fabrica pobres, que concentra la riqueza y que induce a los jóvenes a caer en las manos de las bandas de narcotráfico. Es insostenible este sistema.

La violencia contra la ley nos lleva al estado de naturaleza que explicaba Hobbes, donde se impone la ley del más fuerte, el estado de guerra perpetua. Así que hay que declarar la guerra a la impunidad con una ambiciosa reforma institucional. La violencia contra los derechos individuales que lleva al gobierno a violar la privacidad del ciudadano se manifiesta como guerra contra las drogas ilícitas: he aquí el origen de poderosas mafias con enorme poder corruptor y de fuego que pudre la frágil estructura de gobierno e institucional del país y es una fuente de violaciones a los derechos humanos. Urge finalizar a esta guerra contra los mexicanos. La violencia contra los derechos ciudadanos implica reconstruir el sistema de representación democrático (acotar a partidos) y forjar mecanismos para que políticos y funcionarios rindan cuentas. La tarea es monumental: implica reconstruir al país, pero hay que hacerla.

Fecha: 
Jueves, 06 de Noviembre 2014 - 17:30
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De Frente y Claro - Abarca y su red protectora. Morena ¿involucrada?

 

La captura de José Luis Abarca, ex Alcalde de Iguala, Guerrero, junto con su esposa María de los Ángeles Pineda, tiene temblando a muchas personas que están relacionadas con ellos, y más aún, con los que le dieron para comprar la candidatura y pagaron porque este tipo fuera Alcalde.

Las diversas líneas de investigación, de llevarse a cabo realmente, aportarán información muy importante y relevante, sobre todo para mostrar y demostrar que algunos partidos políticos ya fueron infiltrados con recursos ilegales.

De acuerdo a lo que se ha venido difundiendo, Abarca llegó al cargo en Iguala en base a alianzas, apoyos y complicidades al interior del partido del sol azteca, todo señalando especialmente de la corriente Nueva Izquierda. Esto indica e involucra a los “Los Chuchos”, como los que de la nada llevaron a ser Alcalde a Abarca, destacando que su padrino fue Lázaro Mazón, ex líder de esa tribu en Guerrero y ahora carta fuerte política del Peje en ese estado.

Y la lista crece, que decir de Marcelo Luis Ebrard, que apoyó según se afirma, económicamente, para que Ángel Aguirre fuese Gobernador y Abarca Alcalde. Inclusive Héctor Serrano hoy flamante Secretario de Gobierno con Mancera, y Jesús Valencia, Delegado en Iztapalapa, fueron promotores del voto para estos distinguidos perredistas. ¿Será Casualidad o causalidad que Abarca se escondiera en Iztapalapa?

También la que anda algo nerviosa y con el PH muy alto, es la asambleísta Dione Anguiano, Casualmente también, líder del PRD en la zona donde fueron detenidos los Abarca y del tema nada quiere comentar.

Hay mucho que investigar solamente para encontrar los porqués Abarca y su esposa llegaron a Iztapalapa. Y pregunto ¿las autoridades delegacionales, las policiacas, las del GDF, no se enteraron que semejantes personajes llegarían a esa demarcación? Cuando todo lo que se relacione con este tipo de personas y a lo que se dedican, lo tienen bien informado y controlado.

Y sigo preguntando, ¿por qué en el DF, por qué en Iztapalapa? Por qué en la colonia Santa María Aztahuacán, zona en donde se ha caracterizado que en sus fiestas populares se hagan disparos al aire con pistolas automáticas, metralletas Uzi, fusiles de asalto AK 47. Sin olvidar que motivo de alguno de estos disparos, ocasionó la muerte del niño Hendrik, quien asistía a una sala de cine el 2 de noviembre del 2012.

Por otra parte, también tendría que investigarse como entró al DF Abarca, ya que tanto nos presumen su cinturón de seguridad en el DF, para impedir que los delincuentes de otras entidades se pasen y miren nada más que gran personaje dejaron entrar, o ¿esa era la instrucción?.

Asimismo otra línea de investigación, sería el dejar claro quién o quiénes del PRD recibieron los 20 millones que Abarca entregó para ser candidato. ¿A dónde fueron a dar, en qué se utilizaron, o simplemente, entre quiénes se los repartieron?

Y continuando con lo que se debería investigar, destaca también la Casualidad, que el padrino de Abarca, Lázaro Mazón, es quien tiene destinado Morena para ser candidato a alcalde en Acapulco. Y obvio el Peje señala que eso le corresponde a Morena, pero de Guerrero. ¿Será que tampoco lo conoce y sólo se toma fotos?

Mucha tela de donde cortar, que abarcará a infinidad de personas, en cuanto Abarca declare, de donde puede haber información que relacione y muestre complicidad de dirigencias estatales y nacionales de algunos partidos que se vieron beneficiados con recursos que les dieron votos, y hasta su posible nexo del grupo conocido como Guerreros Unidos, que puede llegar también hasta funcionarios estatales, municipales y de la Rectoría de la UAG.

Y pregunto, ¿será por ello que el nuevo Gobernador de Guerrero nombró a Salvador Martínez Della Roca alías “El Pino”, Secretario de Educación?

Tiempo al Tiempo. Esperemos el curso de esta investigación que puede ser determinante para los procesos políticos del 2015.

 

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Miércoles, 05 de Noviembre 2014 - 18:00
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La noche triste de la elite gobernante en Iguala

Iguala mostró a propios y extraños la decadencia del sistema político, centrado en la corrupción y la violación de la legalidad (impunidad), donde es una pieza crucial el contubernio entre políticos y mercaderes de lo lícito y lo ilícito. También revela el fracaso del modelo de negocios mexicano, cuyo leitmotiv es la depredación de la naturaleza y la pauperización de la gente. Nadie de la elite gobernante (políticos y empresarios) sale bien librado de esta crisis sistémica. Es su noche triste porque se colapsa su modo de vida y de operar. Para adelante la disyuntiva es una profunda reforma política, económica y social o el riesgo de implosión que, si lo vemos a la luz de la historia, el escenario puede ser un creciente desorden general, que es la antesala de movimientos populistas autoritarios, ya sea de izquierda o derecha.

¿Por qué es terminal la crisis que estalló en Guerrero? Porque acabó con el crédito público de políticos y partidos, como revela la agresión a un tótem de la izquierda (Cárdenas) y el escándalo que rodea al otro caudillo (AMLO). En las marchas, el grito y los carteles de fuera a todos es una señal de la distancia entre la gente y los políticos. A los partidos se les ve como cómplices o subordinados de las mafias, corruptos e ineptos: el PRI ya no puede presumir que sí sabe gobernar; el PAN no tiene cara para enarbolar la bandera de la moral pública y la legalidad, y el PRD extravió sus credenciales de defensor de las causas populares: los hechos demuestran que vende su alma al diablo con tal de ampliar sus parcelas de poder. Los niveles de gobierno también están rebasados: gobernadores y munícipes sólo figuran en la nómina.

El gobierno federal igualmente sale muy lastimado: si no lo quería ver, ahora es claro que la política contra el crimen y las drogas, herencia de Calderón, es un fracaso: ha generado más violencia y criminalidad; los cuerpos de inteligencia están rebasados; la PGR y Segob son cómplices por omisión, pues conocían los hechos en Iguala; las desapariciones, primero, y el subsecuente vandalismo demuelen la imagen global de México: los órganos de inteligencia extranjeros están preocupados por la creciente amenaza de un Estado fallido en la trastienda de la mayor potencia del mundo; la caída de los precios del petróleo puede frenar la inversión extranjera en energía. En suma, la elite política está contra la pared. En otras crisis, como la zapatista en 1994, reaccionó bien. Ojalá que en esta ocasión impere su instinto de sobrevivencia e impulse profundos cambios institucionales y legales, cuyos ejes sean el combate a la corrupción, la impunidad y la injusticia.

Fecha: 
Jueves, 30 de Octubre 2014 - 17:30
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Desaparecidos y Extraviados

El 21 de agosto pasado, la subprocuradora Jurídica y de Asuntos Internacionales de la Procuraduría General de la República (PGR), Mariana Benítez Tiburcio, informó en conferencia de prensa que el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto “recibió con corte al 30 de noviembre de 2012, un total de 26,121 registros de personas no localizadas… Derivado de la actualización acordada con las fiscalías y procuradurías de las entidades federativas, dicha cifra se llegó a incrementar hasta 29,707 personas no localizadas. Como resultado de las acciones realizadas por las entidades federativas para la localización de personas y depuración de registros en el marco de la política integral antes mencionada, al 31 de julio de 2014 se reporta que se han localizado 17,175 personas de esa lista, de las cuales 16,274 se encontraron con vida y continúan las acciones de búsqueda de 12,532 personas”.

Al referirse a los desaparecidos durante la administración peñista, Benítez dijo que “por lo que se refiere a los registros ingresados a partir del 1 de diciembre de 2012 con corte al 31 de julio de 2014, las fiscalías y procuradurías de las entidades federativas han reportado a esa fecha, la localización de 13,444 personas, de las cuales 12,821 se localizaron con vida, es decir el 95 por ciento. Por tanto, se continúa trabajando para localizar a 9 mil 790 personas”.

Es decir, que al 31 de julio estaban desaparecidas 12,532 personas que se esfumaron durante el sexenio de Felipe Calderón más 9,790 durante el actual gobierno. En total 22,322, más los que se hayan acumulado desde el 1 de agosto, incluyendo entre estos a los 43 normalistas guerrerenses que fueron desaparecidos el 26 de septiembre pasado.

De acuerdo al Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas, Tamaulipas es el estado que registra el mayor número de desapariciones, 4,875 hasta el 31 de julio pasado o el 22% del total. Le siguen Jalisco, con 2,113 (9.5%); Estado de México, con 1,554 (7%), Distrito Federal, con 1,450 (6.5%); y Coahuila, con 1,332 (6%).

Sin embargo, los números absolutos no indican la realidad que prevalece en cada estado. Para conocer mejor lo que sucede es necesario analizar las tasas de desaparecidos por cada 100,000 habitantes. De acuerdo a esta medición, tenemos que la tasa promedio nacional es de 19.9 desaparecidos y que los estados que rebasan este promedio son: Tamaulipas (149.1), Coahuila (48.5), Sinaloa (46.6), Baja California (39.9), Colima (36.9), Chihuahua (33.1), Jalisco (28.7), Durango (23.5), Guanajuato (22.0), Michoacán (21.9) y Nuevo León (21.1).

El Distrito Federal y el Estado de México reportan un alto número de desaparecidos por ser las entidades más pobladas, pero registran tasas inferiores al promedio: de 16.4 el primero y 10.2 el segundo.

En algunos estados donde claramente se siente la presencia del crimen organizado, la desaparición de personas no representa aún un problema. En Veracruz la tasa es de 6.5, en Morelos de 3.5 y en Nayarit de 1.0.

Alguien dirá que las cifras del Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas no reflejan la realidad y tal vez tengan razón, pero estos son los datos oficiales y por ello los únicos que nos permiten conocer la realidad.

Sea como sea, los números presentan una realidad aterradora. Son datos que suelen verse en países en donde existe una guerra. En Ucrania, por ejemplo, país que vive una guerra civil y una invasión de rusos, el número oficial de desaparecidos es de 375.

Los mexicanos deberíamos protestar y marchar no solo por los 43 desparecidos de Ayotzinapa sino por las más de 23,322 personas que no aparecen por ningún lado. El gobierno de Peña Nieto debe trabajar más arduamente para resolver estos casos.

Foto: desaparecidos-altebrown.blogspot.mx

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Martes, 28 de Octubre 2014 - 12:00
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Los narcos mexicanos, ¿peores que el ISIL?

Tristemente, en México nos hemos acostumbrado a la violencia, a la muerte y a la impunidad. Los delitos que antes nos escandalizaban y aterrorizaban ya no nos causan la menor sorpresa porque se han vuelto eventos cotidianos. Que en un día se cometan 30, 40 o 50 homicidios ya no nos espanta y somos espectadores pasivos de lo que ocurre en muchos lugares del país. Lo peor de todo es que no vemos para cuando la fuerza del Estado se impondrá sobre la fuerza de los delincuentes organizados.

Un artículo que leí ayer en el sitio de la agencia árabe de noticias Al Jazeera, basada en el emirato árabe de Catar, me hizo regresar abruptamente a la horrible realidad a que ya me había acostumbrado junto con decenas de millones de mexicanos.

Escrito por Musa al-Gharbi (@Musa_alGharbi), maestro en del Departamento de Gobierno y Servicio Público de la Universidad de Arizona, e intitulado “Los cárteles de la droga mexicanos son peores que el ISIL”, el artículo asevera que el fanático y fundamentalista Estado Islámico de Irak y el Levante (ISIL por sus siglas en inglés) que se ha apoderado de una extensa zona de Irak y Siria representa para Estados Unidos un peligro menor que el de los cárteles mexicanos del narco.

Se puede estar de acuerdo o no con el punto de vista de al-Gharbi, pero los números que anota en su análisis son para darle miedo a cualquiera. Por ejemplo:

“Naciones Unidas calcula que desde que los soldados de ISIL invadieron Irak, en 2014, casi 9,000 civiles han muerto y 17,386 han sido heridos. Pero en 2013 los cárteles de la droga mataron a más de 16,000 personas solo en México, y a otros 60,000 entre 2006 y 2012, una tasa de un homicidio cada media hora durante los últimos siete años”.

“Mientras que los militantes islámicos han matado a un puñado de periodistas, los cárteles han asesinado a unos 57 desde 2006 por reportar sobre los cárteles criminales o exhibir la complicidad del gobierno con los criminales”,

“El ISIL decapitó a dos estadounidenses este verano… además, un Marine murió combatiendo a este grupo. En contraste, los cárteles mataron a 293 estadounidenses entre 2007 y 2010 y han atacado consulados de Estados Unidos repetidamente. Es indudable que las decapitaciones por ISIL son escandalosas pero los cárteles torturaron, desmembraron y luego cocinaron a un estadounidense que capturaron…”.

“Los narcos han infiltrado a por lo menos 3,000 ciudades de Estados Unidos y están reclutando para sus organizaciones a muchos estadounidenses, incluyendo a soldados y oficiales de las fuerzas del orden … Ahora controlan más del 80% del tráfico ilícito de drogas en Estados Unidos y sus principales agentes están presentes en virtualmente todas las áreas metropolitanas. No hay evaluaciones serias que indiquen que el ISIL pueda lograr un nivel de penetración similar en Estados Unidos”.

El artículo se refiere así al caso de Iguala: “En septiembre, con la aparente ayuda de policías locales, los cárteles secuestraron y asesinaron a 43 estudiantes de una escuela normal cerca del pueblo de Iguala como respuesta a protestas estudiantiles. Una búsqueda en la zona ha descubierto numerosas tumbas masivas que contienen los cuerpos mutilados y quemados hasta hacerlos irreconocibles, pero no se ha confirmado que algunos de los restos sean de los estudiantes”.

Personalmente creo que ISIL representa un mayor peligro para Estados Unidos por diversas razones que no enumeraré en este espacio. Pero me queda claro que los niveles de violencia en México han alcanzado niveles peligrosos que pueden poner en riesgo la estabilidad de todo el país.

El gobierno de Enrique Peña nieto está obligado a actuar con inteligencia y decisión contra la delincuencia, la corrupción y la impunidad. Si no lo hace, todas sus reformas podrían no aterrizar nunca.

El artículo de Al Jazeera puede leerse en http://america.aljazeera.com/opinions/2014/10/isil-vs-mexican-drugcartelsunitedstatesislamophobia.html

Foto: oswaldo

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Miércoles, 22 de Octubre 2014 - 12:00
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Cambió la percepción del país

Para el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto las cosas iban muy bien hasta que hace un mes empezaron a ir mal.

El 17 de septiembre cambió el ambiente de optimismo y la percepción de la realidad nacional dio un giro.

Ese día la revista Esquire Latinoamérica publicó un articulo titulado “Exclusiva: Testigo revela ejecuciones en el Estado de México - Una testigo dice a Esquire que el ejército ejecutó a 21 presuntos delincuentes en Tlatlaya, Estado de México”.

Desde entonces han ocurrido sucesos que han derrumbado la imagen de paz y tranquilidad que el gobierno federal tan cuidadosamente construyó desde 1l de diciembre de 2012, cuando decidió minimizar las noticias relacionadas con la delincuencia organizada y maximizar las que tenían que ver con el Pacto por México y las reformas que los tres principales partidos políticos acordaron discutir y aprobar en el Congreso.

En solo un mes los mexicanos nos enteramos que hay un municipio mexiquense llamado Tlatlaya en donde bandas criminales operan con virtual impunidad y que a una veintena de supuestos delincuentes se les acabó la vida cuando el 30 de junio pasado tres soldados los mataron a sangre fría dentro de una bodega en la comunidad rural de San Pedro Limón.

Nueve días después, el 26 de septiembre, el caos y la corrupción que imperan en Guerrero salieron a flote después de que la policía municipal de Iguala matara a seis personas, entre ellos a tres estudiantes de la normal de Ayotzinapa, y secuestrara a 43 normalistas.

Hoy, la opinión pública nacional e internacional sabe que el ex presidente municipal perredista de Iguala, su esposa y su jefe de la policía, todos ellos prófugos, aparentemente estaban asociados a una banda criminal llamada Guerreros Unidos; que la policía del municipio trabajaba para los delincuentes; que otro presidente municipal, el priísta de Cocula y su jefe de policía fueron arrestados por sus posibles nexos con los Guerreros Unidos y la participación de algunos policías de este municipio en el secuestro de los normalistas.

Hoy se sabe que mandos de la Secretaría de la Defensa y funcionarios del gobierno del Estado de México pretendieron encubrir la masacre de Tlatlaya; que el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN), la Procuraduría General de la República (PGR) y el gobierno de Guerrero no actuaron contra Abarca y sus cómplices a pesar de que tenían en sus poder información sólida que mostraba los vínculos que tenían con la delincuencia organizada.

Para complicar el asunto, durante la búsqueda de los 43 secuestrados se encontraron 28 cadáveres en tumbas clandestinas cerca de Iguala. Cadáveres de personas que hasta el momento no han sido identificadas pero que la PGR ya descartó sean la de los normalistas.

Tlatlaya e Iguala perjudicaron la imagen del gobierno federal y la del Estado de México y empeoraron la que se tenía de Guerrero.

Aquí solo me he referido a eventos que a los mexicanos nos regresaron a la realidad del México violento y dominado en muchos lugares por la delincuencia organizada, al México de la corrupción ilimitada y de la impunidad casi absoluta.

Si todo lo anterior no fuera suficiente, están la huelga del Politécnico, las bajas en los precios del petróleo y otras materias primas que México exporta, el ébola…

Foto: http://planoinformativo.com/

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Viernes, 17 de Octubre 2014 - 12:00
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