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El Meollo del Asunto: Vandalismo feminista

Empezó con el 8 de marzo, ahora se incluye el 25 de noviembre y otro grupo de fechas para hacer notar un hecho por lo más despreciable, la violencia contra la mujer.

Lo que inició como un recordatorio y protesta de manera pacífica, con discursos fuertes y directos ante la apatía y menosprecio da las autoridades de entonces, hoy se ha convertido en una expresión de violencia, caos y anarquía, tan reprobable y despreciable como la violencia misma. Solo que esta manifestación violenta a todas luces, cuenta con la protección de las autoridades del momento actual de la Ciudad de México.

Ayer lunes 25, se da la manifestación que sabíamos se daría. Sucedió como se preveía. Con desmanes, pintas, destrozos de unas cuantas mujeres de negro, con el rostro cubierto y martillo en mano. Algunas otras con aerosoles y cerillos.

La intención no es protestar, sino destruir. La policía, como decía aquél famoso sketch de los 70 interpretado por los Polivoces, “La policía siempre en vigilia”.

La policía auténticamente está para “cuidar el desorden” que estas manifestantes hacen.

En esta ocasión, la señora Sheinbaum, que gobierna la Ciudad de México, ordenó una fuerza policíaca de solo mujeres.

Las que aparentemente cuidarían el desorden que ocasionarán estas otras mujeres. ¿Por qué la protección?

Porque la señora Sheinbaum es una de ellas, pero en posición de gobierno. Piensa como ellas y por eso no las reprimiría ayer, no las reprimirá nunca.

Es cierto, los asesinatos de mujeres, siguen en toda la República. Pero también los de hombres, los de niños. La injusticia, el crimen, hurtos, robos, son tales por todo el país que sobrepasa los llamados crímenes de mujeres.

¿Esperaremos protestas de igual fuerza y magnitud de parte de hombres y niños? Claro que no.

Atrás de este movimiento feminista destructivo protagonizado por mujeres existe todo un entramado político, económico e ideológico. El feminismo misándrico de género.

La protesta con destrozo es solo una de sus manifestaciones más virulentas. “Que porque no han tenido justicia y los asesinatos siguen”. Ese es el pretexto o la razón que esgrimen quienes salen a destruir todo a su paso.

En esta ocasión los daños no son tan grandes y graves como las anteriores fechas. Como la de agosto 12, en que un “colado” lesionó gravemente a un periodista y las mujeres dañaron con pintas el Ángel de la Independencia. Entonces, rompieron cristales de sucursales bancarias, paraderos de autobuses, etc.

Esto, con la anuencia de la autoridad. Lo que no sucede igual en otros países donde las feministas son reprimidas con base en el ejercicio de la fuerza pública. Sin miramientos.

Aquí en México se les protege. Hay una gran cobardía y sobre todo una soberana complicidad. Por eso hacen lo que hacen.

Ayer lunes 25, fueron unas 100 mujeres las que hicieron los desmanes. Destruyeron 50 paraderos de autobuses, rayaron con pintas más de 100 cortinas de comercios. Las organizaciones se deslindan fácilmente.

Son coladas, son provocadoras que aprovechan la manifestación. Las que derribaron los cercos preventivos de contención puestos por las autoridades para proteger monumentos.

El Hemiciclo a Juárez fue vandalizado, pintarrajeado en su totalidad.

En esta ocasión, sí fueron contenidas por la fuerza pública, pero solo para evitar que llegaran a lugares emblemáticos, como el Palacio de Bellas Artes.

Mujeres policías con extintores de polvo, rechazaron a las manifestantes que llegaron hasta ahí para quemar o rayar todo lo que encontraran a su paso.

Hasta observadores de los Derechos Humanos estuvieron presentes para ver que la autoridad no se “sobrepasara” en la contención de los grupos feministas destructivos.

En el contingente destructor de feministas, se puede apreciar claramente el color verde de los emblemáticos pañuelos que portan las protagonistas cuando protestan a favor de la legalización del aborto. Otra de las causas de este multiforme movimiento misándrico.

Es justo hacer notar que la marcha se compuso de más de 3 mil mujeres que se comportaron como protestantes civilizadas.

Marcharon en orden para manifestarse por el “Día Internacional de la Eliminación de la Violencia hacia la Mujer”.

Una fecha más, un nombre más y un pretexto más para combatir con violencia, que se termine la violencia. Que incongruencia más grande. Y a pesar de que la mayoría de mujeres ayer se haya comportado decentemente, quienes hacen los desmanes, las destructoras, son parte de este movimiento que tendrá su razón de ser, pero razón en el proceder. Ahí El Meollo del Asunto.

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Fecha: 
Martes, 26 de Noviembre 2019 - 09:35
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Fecha B: 
Martes, 26 de Noviembre 2019 - 11:50
Fecha C: 
Miércoles, 27 de Noviembre 2019 - 00:50
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La voz de la igualdad o cuando gritas tanto que no te oyes ni tú

Ruth Bader Ginsburg (RBG) se ha convertido en los últimos tiempos en uno de los más sui géneris símbolos de la lucha por la equidad de género. Jueza de la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos, no sólo es reconocida como uno de los más inteligentes combatientes sociales (siempre ha peleado desde el sistema, manipulándolo para que poco a poco se adapte a la realidad que se vive), sino porque es quizá la más tenaz opositora de Donald Trump, quien sabiendo que el puesto que ella ocupa es vitalicio, espera pacientemente el día en que la octogenaria jueza de su último aliento. Sin duda, por eso es que el cine de estos días, enfocado prácticamente en la igualdad racial y de género, encontró en ella su heroína natural. Sobre su pequeña y aparentemente frágil figura, que esconde una guerrera imparable, se han realizado diferentes trabajos en diversos medios, desde libros y comics, hasta canciones, entre los que destacan las dos películas que se han realizado sobre ella: el impecable documental nominado al Oscar, RBG (2018, Julie Cohen,  Betsy West) y la cinta que hoy es el tema de esta entrega, La voz de la igualdad (On the Basis of Sex, 2018, Mimi Leder).

La película se concentra en sus inicios en los años 50 como alumna pionera de la carrera de derecho en Hardvard y después, ya en los años 70, como defensora de un caso de discriminación hacia un hombre soltero que no podía deducir de sus impuestos el sueldo pagado a una enfermera para que cuidara a su madre enferma, algo que, según la ley vigente en ese momento, estaba destinado exclusivamente para las mujeres y los hombres casados. La lucha por sacar adelante este caso se vuelve importante porque de ganarlo, se sentaría un precedente para poder modificar todas las leyes que segregaran a cualquier persona por su sexo o raza.

Visualmente, el filme es bastante correcto. La reproducción de época es minuciosa y la fotografía es muy buena, no así la horrible banda sonora que le da aspecto de uno de esos telefilmes que producía el desaparecido canal Hallmark. Y desgraciadamente, eso es lo que aparenta ser. Es un trabajo cumplidor, que se deja ver si no hay nada mejor qué hacer y que incluso, si uno anda de buenas, hasta puede volverse tópico de discusión camino a la casa.

Tristemente, las interpretaciones de los protagonistas son el punto más bajo de la obra. Felicity Jones y Armie Hammer, que interpretan a Ruth Bader y su esposo, el carismático Martin Ginsburg, son quizá dos de los intérpretes menos talentosos que existen hoy en día y a pesar de que físicamente recuerdan a verdaderos, les hacen un feo favor, ya que ella está muy lejos de la sobria y controlada abogada que es la RBG real, y muy por el contrario, parece de repente una explosiva y sombría feminista, más cercana a la Julia Roberts de Erin Brockovich (2001, Steven Soderbergh). Y él, que era un hombre carismático y simpático, resulta en manos de Hamer, menos gracioso que un fregadazo en la cara.

Y es que el principal problema de la producción es precisamente el documental que se filmó el mismo año. En él se puede ver en menos de hora y media la figura de una mujer inteligente, que ha sabido de forma muy creativa, sacar adelante no uno sino múltiples casos que han permitido que las mujeres norteamericanas puedan, hoy en día, hacer casi cualquier cosa que se propongan. En este documento se puede entender el por qué se ha vuelto un ícono dentro del feminismo. Se ha tornado tan popular en E.U. que incluso hay playeras, memes, parodias en programas cómicos, y de cariño le llaman RBG, como si fuera un rapero. La cinta de ficción minimiza este estatus y lo vuelve un filme más de tribunales, de esos que se realizaban en los años ochenta, a pesar que se nota que sus intenciones eran acercar al personaje al pensamiento contemporáneo – el comportamiento de la hija al ser piropeada por unos albañiles, por ejemplo, responde más al de una militante del #MeToo, igual que los comentarios de las alumnas de Bader, que al de una mujer en los años 70, lo cual no es para nada malo si se piensa en la importancia del mensaje que quieren hacer llegar.

En estos días en que los movimientos feministas están volviéndose no una moda sino una necesidad, en el que las mujeres están volteando de cabeza al mundo para luchar contra los feminicidios y han abierto las discusiones sobre la legalización del aborto, el que exista una mujer como Ruth Bader es más que indispensable, y solo por eso vale la pena esta cinta, aunque palidece ante la verdadera mujer que intenta representar. Por lo demás, cinematográficamente, no aporta nada y lamentablemente, quizá pase desapercibida o será olvidada dentro de poco.

Un trabajo regular, con un par de intérpretes más antipáticos que Platanito Show contando chistes de la guardería ABC, y un tema que debería estar en la mesa, que por desgracia, le queda muy grande a la producción.

 

Autor:

Fecha: 
Viernes, 12 de Abril 2019 - 13:15
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Fecha B: 
Viernes, 12 de Abril 2019 - 15:30
Fecha C: 
Sábado, 13 de Abril 2019 - 04:30
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De 1986 - Fallece Simone de Beauvoir

Pensadora y novelista francesa, representante del movimiento existencialista ateo y figura importante en la reivindicación de los derechos de la mujer. Originaria de una familia burguesa, destacó desde temprana edad como una alumna brillante. Estudió en la Sorbona y en 1929 conoció a Jean-Paul Sartre, que se convirtió en su compañero durante el resto de su vida.

Se graduó en filosofía y hasta 1943 se dedicó a la docencia en los liceos de Marsella, Ruan y París. Su primera obra fue la novela La invitada (1943), a la que siguió La sangre de los otros (1944) y el ensayo Pyrrhus y Cineas (1944). Participó intensamente en los debates ideológicos de la época, atacó con dureza a la derecha francesa, y asumió el papel de intelectual comprometida. En sus textos literarios revisó los conceptos de "historia" y "personaje" e incorporó, desde la óptica existencialista, los temas de "libertad", "situación" y "compromiso".

Fue fundadora junto a Sartre, A. Camus, y M. Merleau-Ponty, entre otros, de la revista Tiempos Modernos, cuyo primer número salió a la calle el 15 de octubre de 1945 y se transformó en un referente político y cultural del pensamiento francés de mitad del siglo XX. Posteriormente publicó la novela Todos los hombres son mortales (1946), y los ensayos Para una moral de la ambigüedad (1947) yAmérica al día (1948).

Su libro El segundo sexo (1949) significó un punto de partida teórico para distintos grupos feministas, y se convirtió en una obra clásica del pensamiento contemporáneo. En él elaboró una historia sobre la condición social de la mujer y analizó las distintas características de la opresión masculina. Afirmó que al ser excluida de los procesos de producción y confinada al hogar y a las funciones reproductivas, la mujer perdía todos los vínculos sociales y con ellos la posibilidad de ser libre. Analizó la situación de género desde la visión de la biología, el psicoanálisis y el marxismo; destruyó los mitos femeninos, e incitó a buscar una auténtica liberación. Sostuvo que la lucha para la emancipación de la mujer era distinta y paralela a la lucha de clases, y que el principal problema que debía afrontar el "sexo débil" no era ideológico sino económico.

Fundó con algunas feministas la Liga de los Derechos de la Mujer, que se propuso reaccionar con firmeza ante cualquier discriminación sexista, y preparó un número especial de Tiempos Modernos destinado a la discusión del tema. Ganó el Premio Goncourt con Los mandarines (1954), donde trató las dificultades de los intelectuales de la posguerra para asumir su responsabilidad social. En 1966 participó en el Tribunal Russell, en mayo de 1968 se solidarizó con los estudiantes liderados por Daniel Cohn-Bendit, en 1972 presidió la asociación Choisir, encargada de defender la libre contracepción, y hasta sus últimos días fue una incansable luchadora por los derechos humanos.

Sus abundantes títulos testimoniales y autobiográficos incluyen Memorias de una joven formal (1958), La plenitud de la vida (1960), La fuerza de las cosas (1963),Una muerte muy dulce (1964), La vejez (1968), Final de cuentas (1972) y La ceremonia del adiós (1981).

Fecha: 
Viernes, 14 de Abril 2017 - 10:00

Efemérides:

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El costo de la democracia, igualdad de género y la PGR se convierte en fiscalía

El día de hoy conduce Kenia López Rabadán. Con Bernardino Esparza analizan de cuánto es el costo de la democracia. Kenia nos habla de la importancia de la igualdad, más allá de los géneros. En entrevista, en cabina Jesús Lemus nos presenta su libro "Cara de Diablo". El chef de desarrollo culinario de la Hacienda de los Morales, Germán Ortega, nos presenta sus nuevos platillos. Y analizan el que la PGR se convierte en Fiscalía.

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Fecha: 
Miércoles, 24 de Septiembre 2014 - 18:30
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Mi programa:

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Igualdad más allá de géneros

En la antigüedad, las únicas personas que gozaban de privilegios tales como los cargos públicos, acceso a la educación, al voto, y a la libertad de expresión eran los hombres; mientras que la función de las mujeres se centraba a las labores de la casa, la procreación y el cuidado de los hijos, siempre sujetas a la subordinación del padre o esposo.

No se concebía la idea de que las mujeres tuvieran derecho alguno, es más, en la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano que proclamaba la Revolución Francesa en 1789, y que tenía como eje central la igualdad jurídica y de derechos políticos, sólo contemplaba al hombre y no al conjunto de seres humanos. Lo que ocasionó que un grupo de mujeres en Europa Occidental y más tarde en Norteamérica, iniciaran un movimiento que luchó por la igualdad de la mujer y su liberación: el feminismo.

El feminismo es un movimiento social, político, cultural y económico que busca la igualdad de derechos entre los hombres y las mujeres, que a lo largo de su lucha ha conseguido logros trascendentes como el acceso a la educación, el voto femenino y la igualdad ante la ley. Sin embargo, a pesar de los logros obtenidos, aún en algunos países no se ha logrado igualdad de salarios, ni el acceso a la educación, tampoco el acceso a servicios médicos e incluso se les niega el derecho a votar en igualdad con los hombres.

Por ello, resulta importante retomar algunos datos estadísticos de la ONU sobre la situación que guarda en el mundo la postura de la mujer, sobre todo en el ámbito económico:

  • 552 millones de mujeres se incorporaron a la población activa, es decir, 4 de cada 10 trabajadores son mujeres.
  • En la mayoría de los países, los salarios de las mujeres se sitúan entre un 70 y un 90 por ciento del que perciben los hombres; en algunos países de Asia y América Latina este porcentaje es aún menor.
  • El 50.5% de las mujeres trabajadoras del mundo se encuentran en situación de empleo vulnerable, a menudo sin protección de las leyes laborales, frente al 48.2% de los hombres.
  • Un estudio de empresas a escala mundial descubrió que sólo el 18.3% cuenta con una mujer en la cúpula directiva.
  • Las mujeres representan un 31% de los trabajadores fijos a jornada completa; sin embargo, entre las empresas manufactureras, este porcentaje cae al 9.9%.

Pero no sólo en el rubro económico las mujeres se encuentran en desventaja, incluso debido a la falta de acceso a la educación y servicios de salud reproductiva, se está dando un fenómeno mundial alarmante, ya que el 19% de mujeres embarazadas son niñas y adolescentes (menores de 18 años). Algunos datos que ha emitido la ONU al respecto son:

  • 20 mil niñas dan a luz todos los días.
  • 70 mil muertes de adolescentes cada año por complicaciones en el embarazo o en el parto.

Ante esta preocupación, la Organización de las Naciones Unidas, ha tenido a bien poner en marcha la campaña He for She (Él para Ella), desde marzo de este año, la cual fue presentada a los representantes de cada país integrante el pasado sábado 21 de septiembre por la Embajadora de Buena Voluntad de ONU Mujeres, Emma Watson, iniciativa que pretende generar un movimiento de solidaridad de los hombres y los niños hacia las mujeres y las niñas con el objetivo de alcanzar la igualdad de género.

Dicha campaña se prolongará por un año y tratará de movilizar a mil millones de hombres como agentes de cambio para emprender acciones contra todas las formas de violencia, discriminación e inequidad que afrontan mujeres y niñas en todo el mundo; así que es momento de aportar nuestro granito de arena a esta causa tan importante, empezando desde nuestra casa y nuestro entorno.

Seguimos conversando la próxima semana...

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Fuentes:

Centro de Noticias de la ONU. Nueva York. 2014.
Estado de la Población Mundial 2013. Fondo de Población de las Naciones Unidas. Nueva York. 2013.
Hechos y cifras: Empoderamiento económico. ONU Mujeres. Nueva York. 2013.

Fecha: 
Miércoles, 24 de Septiembre 2014 - 17:30
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