Se encuentra usted aquí

ética

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

A propósito de micropartículas

Ha sido hasta en fechas recientes, cuando la OMS puso el foco en la concentración de micro plásticos en cuerpos de agua, y los niveles de estos en el líquido vital para consumo humano.  A partir de un reporte preliminar, publicado el pasado mes de agosto, los investigadores reconocen que hay mucho por estudiar. Es muy grande el contraste de niveles de partículas plásticas en varios reportes, sobre todo las menores de 5 milímetros detectadas en el agua para consumo humano.  Atribuyen esta enorme variación al tipo de filtros utilizados para cribar el agua y analizar su sedimento. En fin, no vamos a tocar el tema más allá, solamente cierro este andamiaje introductorio con un aviso importante para las madres embarazadas o con niños recién nacidos. Buena parte de los micro plásticos en cuestión, provienen de biberones y mamilas. Además, claro, del agua utilizada en la preparación de fórmulas en polvo.  Proporcionar lactancia materna exclusiva es un regalo de vida para sus hijos. Una evidencia más para promover esta maravillosa práctica alimentaria.

Parto de lo dicho sobre plásticos para hablar del mexicano y la legalidad.  Los investigadores descubren residuos plásticos en peces, reptiles, mamíferos, aves, y cuanto ser vivo habite en ambientes acuáticos. Los descubren porque los hay, y los hay en grandes cantidades. Por un momento, en un juego de la imaginación, comparé dichos micro residuos, sobre todo los provenientes del consumo de plásticos de un solo uso, con las partículas “amorales” que vamos acumulando los mexicanos en nuestro diario actuar.  De entrada, debo reconocer que el término “moral” me genera cierto escozor, desde que se ha convertido en palabra manida con fines clientelares. Pero, en fin, la expresión existe y ahora la necesito.  Así que, dejando de lado la forma como en ocasiones se utiliza, hago uso de ella para lo siguiente: los mexicanos estamos invadidos por micropartículas amorales que infiltran nuestro modo de pensar y de actuar.  Y así como, si nos hicieran un aspirado del tubo digestivo, encontrarían residuos plásticos provenientes de todo cuanto hemos ingerido, de igual manera, si nos hicieran un “aspirado de conciencia”, habrían de toparse con grandes cantidades de micropartículas amorales.

La doble moral es tan nuestra como la tortilla.  Digo una cosa y hago otra.  Critico lo que hace el vecino, aunque yo actúe de modo similar, desde lo oscurito.  No pasa nada, mientras no me atrapen en la movida. Y aún así, en caso de que me pongan en evidencia a través de material gráfico, puedo alegar una y mil cosas, para desacreditar la imagen que señala que yo hice lo que sostengo que no hice. Para ejemplos tenemos incontables, hasta el absurdo.

Ahora bien, ¿los grandes pillos surgieron por generación espontánea?, ¿nacieron en el seno de una familia ejemplar, y de repente cambiaron?... Más que evocar la figura de Doctor Jekyll y Míster Hyde, podemos decir que a la fecha la corrupción es tan evidente, puesto que es resultado de una acumulación de micropartículas amorales. Estas nos han ido invadiendo las áreas anatómicas que corresponden a la elaboración de juicios de conciencia. Con la plasticidad que le es propia, el sistema nervioso es capaz de activar o de ir bloqueando regiones involucradas en la conducta ética.  A modo de un gran receptor, el cerebro toma y procesa los elementos culturales que hay en derredor suyo, y mediante el sistema de depuración propio, elige qué guarda y qué desecha.  Ese sistema de depuración proviene, inicialmente, de los principios familiares que le fueron inculcados.  No podríamos atribuir de manera exclusiva a la influencia familiar lo que ocurra a futuro, en la vida adulta de un individuo, pero sí podemos considerar que, en la parte inicial, el marco de principios y valores dentro del cual un niño nace y crece, ejerce un papel fundamental.

El entorno nos bombardea constantemente con partículas amorales milimétricas que llaman a desatender la ley, a actuar por la vía cómoda, sin importar el apego a la honestidad.  Nos llama a sacar ventaja siempre que sea posible, y a ignorar olímpicamente las normas de la comunidad.  Comerciales, series, telenovelas.  Personajes, argumentos, tramas… Me atrevería a decir que poco o nada se salva de esa contaminación “micro amoral” que insta al hedonismo por vía de la racionalización: “Te lo mereces”.  “Si no lo aprovechas tú, alguien más lo hará”, o el clásico “Pero si todo el mundo lo hace”.  Y otro tanto de premisas que nos instalan en la región oscura del “No pasa nada”.

Actuar apegados a lo que debe ser, no por miedo al castigo, no por salir en la foto, no porque me están mirando y debo quedar bien.  Actuar apegados a lo que corresponde por convicción personal, movidos por la certeza de que es lo mejor para todos.  Aplicar la regla de oro. Colocarnos en los sentidos un filtro para atrapar esas micropartículas amorales que nos han llevado hasta donde ahora estamos, en un México indiferente, a ratos violento. Un México donde lo que cuenta pareciera ser la capacidad de controlar a otros, de modo de salirnos siempre con lo que queremos.

La ONU ya se ocupa de los peces y los pelícanos. Mi propuesta es que, cada uno de nosotros, emprenda una descontaminación equivalente, en la formación de esos futuros ciudadanos que hoy tenemos en casa, con los ojos puestos en nosotros, como sus principales modelos a seguir. Del mismo modo en el que tiempo y exposición al plástico alcanzaron el terrible nivel de contaminación que padecemos, hagamos que las pequeñas dosis de ética y moral permeen los pensamientos y las acciones de nuestros niños de hoy, para encauzar a México, hasta llegar a ser el mejor país que puede llegar a ser.

Secciones:

Fecha: 
Lunes, 07 de Octubre 2019 - 13:35
Redes sociales: 
1
Fecha B: 
Lunes, 07 de Octubre 2019 - 15:50
Fecha C: 
Martes, 08 de Octubre 2019 - 04:50
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Lo que el dinero no puede comprar: modales, ética, respeto y sentido común

“Salud, dinero y amor” es una frase muy común que escuchamos decir a la gente y que es un deseo o meta del ser humano que se esfuerza por lograr. Con dinero puedes comprar todas las cosas materiales que deseas, inclusive una educación que te va a forjar como un buen profesional. Pero hay cosas que el dinero no puede comprar. Empezaré por mencionar algunos aspectos o rasgos de la personalidad que solo se obtiene principalmente en el seno familiar.

Modales, son el conjunto de expresiones, gestos y actitudes que una persona utiliza para comportarse en público. Demuestran la calidad humana ante los demás y cómo influyen en una buena convivencia con ellos.

 Ética tiene su origen en el griego, proviene del vocablo “ethikos” que significa carácter.  La ética es la rama de la filosofía que estudia la conducta humana donde nos dice lo correcto y lo incorrecto, lo bueno y lo malo, el buen vivir, la virtud, la felicidad y el deber. Reflexión de la moralidad de manera crítica que tiene que ver con las actitudes (acciones)  del individuo.

Respeto es uno de los valores primordiales del ser humano que debe tener presente  a la hora de actuar con personas de su entorno. Es el reconocimiento al derecho ajeno, es una condición para vivir en paz y tranquilidad. Acepta y comprende las maneras de pensar y actuar distintas a las de ellas. Garantiza la convivencia entre los miembros de la sociedad. Es la libertad de acción de cada quien,  termina cuando empieza la del otro, en  la interrelación con otros, con amigos, familia y compañeros ante una misma situación donde cada quien tiene su punto de vista.

Sentido común nos ayuda a saber qué actitud mostrar ante cualquier situación. Por sentido común se hace o se dejan de hacer muchas cosas, ya que describe las creencias o proposiciones que se alimentan por la sociedad según su cultura, familia, pueblo y nación.

Estas características del ser humanos están en su naturaleza, son aspectos intrínsecos que se desarrollan por experiencias de manera individual o familiar,  son únicas en la personas y afloran el verdadero valor humano y que la sociedad necesita para un buen vivir. Por eso es necesario fomentarlas y traspasarlas a las generaciones futuras si cada persona en su entorno se aplica,  para tener una sociedad integral y por consecuencia un mejor país.   

 

Contacto

dra.elizabeth.cruzg@gmail.com

https://www.facebook.com/draelizabeth.cruzgarza.9   

https://www.facebook.com/RIEHMTY/

www.ruizhealytimes.com

Secciones:

Autor:

Fecha: 
Miércoles, 31 de Julio 2019 - 13:05
Redes sociales: 
1
Fecha B: 
Miércoles, 31 de Julio 2019 - 15:20
Fecha C: 
Jueves, 01 de Agosto 2019 - 04:20
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

La culpa la tuvo El César

 

La llegada de un bebé es una dádiva de la naturaleza que significa uno de los eventos más importantes y significativos en la vida de la mayoría de los seres humanos, particularmente, en la vida de una mujer.

El presente artículo, es un criterio propio formado en bases científicas extraídas de pláticas con profesionales de la salud, madres, investigación documental etc…, así como toda una combinación entre ciencia y conciencia.

He de confesar que yo no he tenido todavía la dicha de tener hijos, por lo que quiero aclarar que lo comprendido en estos renglones ha surgido de una pequeña investigación que he realizado acerca de la cada vez más recurrente forma de traer al mundo a los bebés en todas partes del mismo: hablo de la Operación Cesárea -que a partir de este punto identificaré como OC-,  asunto que me ha hecho reflexionar desde hace ya varios años y que me he dispuesto a compartir mis conclusiones con el lector.

Las ideas que expondré a continuación pueden o no coincidir con la forma de pensar de todo aquel que lea estos párrafos, estoy cierta que es un tema “espinoso” y que puede herir susceptibilidades, y de ningún modo es mi intención plantearlo como una verdad absoluta, sólo pretendo crear conciencia de un asunto de gran importancia para los padres, los hijos, las familias enteras como célula de la sociedad pensando en un bienestar colectivo.

Pues bien, para poder entender una OC es ante todo definir qué es:

La OC es un procedimiento quirúrgico que tiene por objeto extraer al feto, vivo o muerto, a través de laparotomíae incisión de la pared uterina, después de que el embarazo ha llegado a la viabilidad fetal.

Para conocer el origen del nombre de la OC viajaremos al siglo I donde Plinio el Viejo (23-79) en su Historia Natural, verdadera enciclopedia del conocimiento en su época, dice que el primero de los Césares llevó su nombre por el útero escindido de su madre y hace derivar el nombre de la operación de la palabra caesus, que quiere decir cortado, mondado y su opinión se ha mantenido durante siglos. Sin embargo, parece seguro que no se refiere al parto de Cayo Julio César (101- 44 a NE), el gran conquistador, pues la madre de éste vivía en la época en que su célebre hijo atemorizaba al mundo antiguo con su campaña de las Galias y la operación cesárea en una mujer viva era inconcebible en aquel tiempo.

No obstante, el verdadero creador del nombre de la operación cesárea fue el médico francés Francois Rousset (¿1530-1603?) que en 1581 en su famosa monografía sobre dicha intervención quirúrgica habla por primera vez de una section Caesarienne y afirma que la palabra Caesar (César) esta relacionada etimológicamente con una OC.

De acuerdo a la Guía de Práctica Clínica para la Reducción de la Frecuencia de Operación Cesárea México: Instituto Mexicano de Seguro Social; 2014, la cesárea es una operación que se realiza frecuentemente; en países europeos como Gran Bretaña, en donde se reporta una incidencia de 21%, en Estados Unidos 26% y en Australia 23% y en algunos países Latinoamericanos como Chile, Argentina, Brasil, Paraguay y México rebasa el 50%. (Crowther DJ, 2008).

La Organización Mundial de la Salud menciona que en ninguna región del mundo se justifica una incidencia de cesárea mayor del 10-15%; sin embargo se ha incrementado su frecuencia en las dos últimas décadas (Chaillet N, 2007).

La alta frecuencia de cesáreas ya se considera un problema de salud pública y se sospecha que esta situación se va a agravar en los siguientes años. La razón para este incremento es compleja y parece estar relacionada con seguridad que ofrece la operación cesárea que ocasiona complacencia del médico y la paciente, falta de experiencia en los obstetras jóvenes, temor a problemas médico-legales y presión de la paciente al médico.

Otras causas que influyen son la edad, índice de masa corporal, enfermedades concomitantes con el embarazo y mala práctica obstétrica. Hay un desproporcionado incremento de la operación cesárea en el segundo periodo del trabajo de parto. (RCOG, 2008). Un estudio aleatorizado, que se realizó en 36 países de Latinoamérica, entre los que se incluyeron Argentina, Brasil y México, indica que se redujo hasta un 25% de operaciones cesáreas mediante una segunda opinión para la realización final de una cesárea (Althabe F, 2004).

¿Qué puedo decir de todo esto?, que ¡la OC es una de las prácticas más anti-naturales y absurdas que realiza el ser humano! Si lo piensan detenidamente, el someter al útero a una incisión, la mayoría de veces innecesaria, de unos 10 centímetros y al abdomen a una de 13 centímetros, es pendenciero.

Los riesgos son graves y variables: problemas pulmonares y respiratorios del recién nacido por trastornos de la adaptación a la vida extrauterina. Para la madre: hemorragia, infección, dolor, riesgo de tromboembolia pulmonar, más días de hospitalización, mayores riesgos obstréticos en embarazos futuros ya que por consejo médico, una mujer que se ha sometido a una OC y desee de forma posterior parir de forma natural, no es en lo absoluto recomendable y mucho menos si el siguiente embarazo es menor a dos años a partir del último, dado que puede causar ruptura uterina, entre muchos otros riesgos.

En muchos países se practica la OC como todo un deporte nacional, no obstante, es evidente que pocas mujeres están conscientes del grave peligro al que se someten ellas mismas y a sus bebés, sólo porque le temen al dolor que implica un parto vaginal o porque parece “práctico”.

En la época moderna, la mayoría de los nacimientos son por cesárea en las zonas urbanas, mientras que en las rurales aún prevalece el parto normal y en algunas regiones los niños nacen gracias al trabajo de las parteras.

La maestra en sicología pre y perinatal regiomontana Emma Ochoa, ha dado a conocer que la modalidad de OC se ha incrementado también porque representa mayor ingreso económico para médicos y hospitales, pero no es lo ideal para que el bebé nazca. La cesárea se recomienda sólo en casos en los que realmente corra peligro la vida del bebé o de la mamá y que no exista otra posibilidad.

La terapeuta explica que el nacimiento es la primera tarea del ser humano en su vida. "El nacimiento es un trabajo de vida o muerte, es doloroso, extenunante; si es tardado o forzado con cesárea por ejemplo, puede generar depresión endógena (de nacimiento), porque el niño se siente frustrado porque no lo dejaron hacer lo que sabe primitivamente."

¿Será acaso ésta la causa de que los índices de depresión que vemos hoy entre los jóvenes esté extrañamente tan presente? Es este todo un tema de reflexión que más medios de comunicación deberían poner sobre la mesa, pero tal parece que la anti-ética médica y la practicidad maternal en nuestros días están ganando terreno. Tal vez y sólo tal vez, esta situación explique muchos de los porqués del caos de nuestro mundo moderno.

___________________________________________________________

1 Apertura quirúrgica del abdomen, y revisión de los órganos abdominales y pélvicos.

Fuentes:

http://www.cenetec.salud.gob.mx/descargas/gpc/CatalogoMaestro/048_GPC_Ce...

http://www.imss.gob.mx/sites/all/statics/guiasclinicas/509GRR.pdf

http://bvs.sld.cu/revistas/his/vol_2_98/his03298.htm

http://www.omnia.com.mx/noticias/la-manera-de-nacer-ouede-determinar-la-...

http://www.imss.gob.mx/sites/all/statics/guiasclinicas/509GRR.pdf

Secciones:

Fecha: 
Lunes, 14 de Septiembre 2015 - 16:00
Redes sociales: 
1
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Códigos de Ética... ¿Quién los hace Cumplir?

Para saber que es un código de ética, pude encontrar en el internet ciertos conceptos y definiciones. Es importante conocer a qué se refieren exactamente, ahora que al entrenador de la Selección Nacional de Futbol, Miguel "el piojo" Herrera, se le despidió por no observar —violar— el código de ética redactado por la Federación Mexicana de Futbol (FMF). Encontré lo siguiente: 

"La ética está vinculada a la moral y establece lo que es bueno, malo, permitido o deseado respecto a una acción o una decisión. El concepto proviene del griego ethikos, que significa “carácter”. Puede definirse a la ética como la ciencia del comportamiento moral, ya que estudia y determina cómo deben actuar los integrantes de una sociedad".

"Un código, por su parte, es una combinación de signos que tiene un determinado valor dentro de un sistema establecido. En el derecho, se conoce como código al conjunto de normas que regulan una materia determinada".

"Un código de ética, por lo tanto, fija normas que regulan los comportamientos de las personas dentro de una empresa u organización. Aunque la ética no es coactiva (no impone castigos legales), el código de ética supone una normativa interna de cumplimiento obligatorio."

"No divulgar información confidencial, no discriminar a los clientes o los compañeros de trabajo por motivos de raza, nacionalidad o religión y no aceptar sobornos, por ejemplo, son algunos de los postulados que suelen estar incluidos en los códigos de ética".

"Las normas mencionadas en los códigos de ética pueden estar vinculadas con las normas legales (por ejemplo, discriminar es un delito penado por la ley). El principal objetivo de estos códigos es mantener una línea de comportamiento uniforme entre todos los integrantes de una organización. Al incluir instrucciones por escrito, no resulta necesario que un directivo explique a cada momento cuáles son las obligaciones que tiene un empleado."

"Por otra parte, aquellas personas que redactan el código de ética se encuentran en una posición jerárquica sobre el resto, ya que están en condiciones de estipular cuáles son las conductas correctas desde un punto de vista moral" y me parece que aquí está el meollo del asunto, de nada sirve tener un código de ética impecable si no hay quien lo aplique a satisfacción. En el caso del "Piojo" tras una auscultación rigurosa, Decio de Maria Serrano, el encargado de la FMF actuó en consecuencia y lo despidió. No he escuchado algo en contra de su decisión.

Ahora bien, también es interesante saber que dentro de las acciones que prevé la Ley Federal de Responsabilidades Administrativas de los Servidores Públicos para garantizar el adecuado cumplimiento de los principios de legalidad, honradez, lealtad, imparcialidad y eficiencia que rigen el servicio público, se encuentra la de elaborar un "Código de Ética" que contenga reglas claras para que, en la actuación de los servidores públicos, impere invariablemente una conducta digna que responda a las necesidades de la sociedad y que oriente su desempeño en situaciones específicas que se les presenten, con lo cual se pretende propiciar una plena vocación de servicio público en beneficio de la colectividad.

codigo_de_etica.jpgAsí pues, en las empresas, organizaciones sociales y dependencias gubernamentales deben existir códigos de ética para su estricta observancia. Que falta hace conocerlos en toda su extensión para hacerlos cumplir y me parece que si así fuera, nuestro país fuera otro... Marcharía mejor.

Para abundar en el tema dentro de las organizaciones existen "Comisiones de Honor y Justicia", que se forman para cuidar que nadie se salga del redil y aunque estos "tribunales de honor", me dicen, están cada vez más en desuso ciertamente las redes sociales los han sustituido, con criticas claras, mordaces y a veces objetivas. Los llamados "memes" son implacables y realmente no hay figura pública que se salve de su juicio cuando alguien "la riega...". Así le ha ido desde al presidente de la República —como a su señora esposa— y hasta ahora al famoso "Piojo" que por sus agresiones se convirtió en la nota del día...

Sin duda el futbol es toda una pasión en nuestro país bananero y los códigos de ética —muchas veces— brillan por su ausencia.

Sí, necesitamos en todos los ámbitos de la vida pública y privada "códigos de ética" bien fundamentados y a las personas —tribunales tal vez— que se encarguen de hacerlos cumplir de forma expedita.

Fecha: 
Miércoles, 29 de Julio 2015 - 18:30
Redes sociales: 
1
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

¡Por favor regáleme una sonrisa!

Lamentable es que uno vaya por la vida encontrando meseros, taxistas, vendedoras, cajeros, mensajeros, contratistas o enfermeras que desempeñan su labor sin una pizca de agrado por lo que hacen, como una especie de robots que repiten una y otra vez el mismo procedimiento de forma automatizada con cada cliente sin empatizar con él, sin intercambiar al menos un saludo agradable o una expresión de “gracias” al recibir el pago a cambio de sus servicios. Por ello resulta relevante poner la atención en aquellos que se esfuerzan cada día por dar lo mejor de sí, que trabajan con la convicción de que hacen lo que les gusta, que sienten la satisfacción del deber cumplido en cada jornada por pesada que ésta resulte y piensan que harían lo mismo toda la vida incluso gratis, porque el nivel de satisfacción está más allá de los números en un recibo de nómina o de honorarios.

Cierto es que en el caso de empleados de grandes cadenas comerciales los sueldos son muy bajos y las jornadas exhaustivas, casi podemos decir que son explotados; sin embargo, eso no los justifica para realizar su trabajo a disgusto y con enfado, con falta de cortesía hacia el cliente pues finalmente, y aunque es algo discutible, en el momento que firman un contrato, adquieren obligaciones igual que derechos al emplearse para una empresa “X” del giro que se trate y más obligados están si su función principal es la de brindar un servicio, el cual debe ser con y de calidad.

Y ya que de calidad hablamos, es tan común escuchar el término por todas partes que pareciera que ha perdido su sentido. Para los japoneses el significado es sencillo: hacer las cosas bien a la primera o al menos, así lo explica Carlos Kasuga, Presidente del Consejo de Administración de Yakult México, en sus múltiples conferencias que imparte por todo el país, en las cuales dicho sea de paso, agrega los valores como parte de la calidad, mismos que en cada persona tienen una jerarquía distinta y que en algunos, ya ni siquiera son considerados como el eje de nuestro actuar diario pues pareciera que hoy día los valores ya no se usan o han pasado de moda, que los olvidamos en el baúl de los recuerdos y junto a los valores, la ética profesional.

Para no meternos en el espinoso asunto de la calidad, sólo me referiré a ella como parte de lo que deberían tener todos aquéllos que prestan un servicio cualquiera que este sea, desde un oficio hasta una profesión o especialidad. Creo que la calidad es algo que va de la mano con la vocación de servicio en todos los ámbitos.

En ese sentido, una de las profesiones que me parecen más admirables por estar la vida de por medio es la medicina. Según mi apreciación, existen dos clases de atención médica: la que recibimos como una prestación de seguridad social y la que podemos pagar de forma particular. En el caso de la primera, los médicos que encontramos en una institución gubernamental trabajan bajo condiciones laborales muy cuestionables y lo importante es atender al mayor número de pacientes con menos recursos cada vez y sí, más de una vez han sido objeto de queja. En el caso de la segunda, la atención médica particular que podemos pagar según el nivel de los recursos económicos de que dispongamos, nos da la opción de elegir a un médico que nos genere confianza, con quien hagamos una especie de “click” desde la primera consulta, ya que es un vínculo especial para nuestra vida pues será quien vigile el estatus de nuestra salud.

En mi historial clínico, he visitado diversos médicos, desde los más costosos en su consulta hasta los más accesibles, pasando por los que encontramos en el IMSS y el ISSSTE. Difícilmente pude conectar de forma especial con alguno. Sin embargo, puedo destacar a tres o cuatro que me han parecido espléndidos, pero uno en particular merece mi reconocimiento por tener como prioridad su vocación al servicio de la sociedad y ejercerla con profesionalismo y honestidad. Yo digo en broma que es un rock star porque no hay día que su consultorio no esté abarrotado. A su consultorio acuden desde los más pequeños hasta los más ancianos y él con gran calidez y calidad humana atiende a cada uno de ellos con minuciosidad, con atención plena a cada caso particular, con una gran sonrisa al recibirlos y con otra sonrisa de satisfacción por el deber cumplido al término de la consulta, su nombre: Doctor Tomás Ruiz Campos, Médico Cirujano.

La forma en que lo encontré mi camino es un largo relato, sólo diré que fue quien me atendió en el parto de mi bebé y quien ha seguido mes a mes su desarrollo. Pero no es sólo la atención que de él recibimos lo que hoy me impulsa a agradecer su existencia, sino lo que observo en la sala de espera, los comentarios, las recomendaciones de sus colegas y sobre todo, su trato con los otros pacientes.

Como representación de lo anterior, elegí “El rebozo de Soledad”, filme mexicano de 1952, que nos muestra a través del personaje principal, Doctor Alberto Robles, el momento en que debe tomar la difícil decisión entre ingresar a una élite de médicos lo cual le significa fama y dinero o seguir trabajando en el consultorio de un lejano poblado para atender a sus necesitados habitantes, oprimidos por el cacique local. Al final de la cinta y después de que vemos las vicisitudes por las que debe pasar, el Doctor Robles da una lección sobre ética y moral al grupo de médicos eruditos que pretenden contratarlo, el cual me parece más que conmovedor.

Será que la vocación es algo que se transpira y que los demás perciben, algo que transmite confianza y que genera un vínculo especial entre médico-paciente. Será que el profesionalismo y la entrega que ponemos en cada cosa que hacemos, en automático atrae más y más seguidores.

Ojalá todos tuviéramos no un médico, sino un abogado, una costurera, un mecánico, una mesera, o un taxista que nos haga sentir satisfechos y felices de ser atendidos por ellos. Reconocer la labor de los profesionistas u oficiantes que nos prestan un servicio es un estímulo para ellos y para futuras generaciones, para que el entusiasmo los impulse a realizar su labor con humanismo, con pasión y entrega a favor de la sociedad a la que sirven y como un camino hacia el éxito.

___________________________________________________

Fuentes:

http://cinemexicano.mty.itesm.mx/peliculas/rebozo.html

Secciones:

Fecha: 
Martes, 12 de Mayo 2015 - 16:30
Redes sociales: 
1
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Mejorar la raza

Si pudiera evitarle un cáncer de mama a una hija seguro lo haría. ¿Pero si pudiera le cambiaría el tono del piel? El 18 de abril pasado Junjiu Huang de la Sun Yat-sen University en China publicó un artículo donde reportó la alteración de embriones humanos para evitar una enfermedad sanguínea hereditaria. Antes el artículo había sido rechazado por las prestigiosas revistas Science y Nature por razones más éticas que técnicas.

¿Qué tiene de malo evitar enfermedades? Hace unos seis años se tenía la capacidad para detectar cien enfermedades genéticas comparando los genes de un recién nacido o de un embrión contra genes no defectuosos. Hoy en día se puede reconocer genes asociados a casi 500 enfermedades. Fue famoso el caso de la actriz Angelina Jolie quien tras detectarse el gene BRCA1 ligado a cáncer de mama, decidió extirparse ambos senos. ¿Qué tal si en lugar de llegar a la automutilación pudiéramos quitar un gene estropeado y sustituirlo por otro?

En el núcleo de cada una de sus células, estimada lectora, existe una sustancia a manera de hebra larga y pegajosa, el ADN, formada a su vez de cuatro sustancias más simples y cuyo orden varía ligeramente de persona a persona y de familia a familia. Esta misma sustancia sirve como plantilla para producir proteínas que también varían según el orden de la plantilla. Donde inicia y donde termina un segmento de ADN asociado a una proteína es lo que en genética molecular se llama gene. Se calcula que los seres humanos tenemos alrededor de 25,000 genes. Los genes los heredamos de nuestros padres y ellos de nuestros abuelos y haremos lo propio con nuestros hijos. Entre la secuencia de ADN que usted tiene y que haya abueleado unos ojos pizpiretos hay miles de procesos que francamente desconocemos aun con los miles de datos que se tienen. No se sabe qué pasa. Pero sí se sabe que cuando un gene es defectuoso la proteína fabricada a partir de él también. Si se trata del gen de la insulina posiblemente esa persona será diabética. Aunque tal vez no. En Tamaulipas existen decenas de familias emparentadas que llevan varios genes de la enfermedad de Huntington y de ellos tarde o temprano alguien será incapaz de controlar los movimientos de sus brazos, más tarde piernas y finalmente llegará la demencia.

Aunque nadie lo dijo, todo el mundo lo pensó cuando a finales de los setenta Werner Arver, Hamilton Smith y Daniel Nathans descubrieron unas proteínas que cortaban y pegaban fragmentos específicos del ADN. Se podría editar el material hereditario de cualquier organismo que tuviera ADN, es decir todos descontando algunos virus. Se podría alterar la herencia humana a voluntad. Suena tentador cuando pensamos en devastadores padecimientos que minan la dignidad de quien amamos o de uno mismo. O cuando se trata de un alimento transgénico con más nutrientes o para la producción de medicamentos, ¿pero qué cuando se trata de, por decir algo, la belleza de un hijo? ¿Del color de la piel o del sexo? ¿Quién dice y con base en qué, cuál característica humana es mejor?

Alguien que lo dijo fue Francis Galton, un primo de Darwin, quien estaba convencido de que los hombres europeos blancos y ricos eran superiores. No es broma, en verdad lo pensaba. Se encontraba convencido que la criminalidad era hereditaria y que el estado debería evitar la reproducción de ciertas personas y propiciar la de otras. La mejora social por medio de la selección de características. Le llamó Eugenesia o buen nacimiento. Así que cualquiera que tuviera un prejuicio, es decir cualquiera, ya contaba con bases científicas para sostenerlo. Los nazis por ejemplo, cuyo entusiasmo por querer eliminar las características que consideraban indeseables los llevó, digamos, a acelerar el proceso. Durante el régimen de Hitler se llegó a esterilizar a la fuerza a casi 450 mil personas. Luego vino la “solución final”, sin duda más rápida. Por acá no llegamos a tanto pero tuvimos la Sociedad Eugenésica de México a principios del siglo XX y un montón de discusiones académicas sobre si los indígenas eran superiores o inferiores.

Y no solo la historia nos permite desconfiar. Avraham Ebenstein, de la Universidad Hebrea de Jerusalén, recopiló hace unos años toda la información que indicaba la disminución de nacimientos de niñas luego de que en los ochenta el gobierno chino distribuyera equipos de ultrasonido prenatal y las parejas preferían abortar si se trataba de un embrión femenino. Sin embargo Jeff Steimberg en sus Fertility Institutes en California (con franquicia en Guadalajara en el Hospital San Javier) ofrece selección de sexo con 100% de éxito por poco más de 100 mil pesos. Y eso que ser mujer no es un padecimiento genético hasta donde la bibliografía médica más misógina indica. La ciencia ficción tampoco aporta al optimismo. En la película GATTACA del director y guionista Andrew Niccol, el personaje Eugene se ve imposibilitado de ascender por una escalera que tiene la forma de la doble hélice del ADN. La sociedad está dividida entre quienes pudieron pagar una mejora genética de sus hijos y quiénes no. Adivinen quiénes son los pobres.

Tal vez por ello de inmediato Francis Collins, director de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, declaró tras el artículo de Junjiu Huang, que continuará en su país la prohibición a este tipo de investigaciones que “son vistas casi universalmente como una línea que no hay que cruzar.” Alterar los genes de una persona implica alterar los genes de las generaciones futuras. Sobreviene el temor de la hipotética desaparición de grupos humanos enteros usando estas tecnologías con fines eugenésicos. Si se piensa bien, entre la eugenesia y el genocidio la diferencia es el método.

Por cierto, ¿cuál será la posición de la titular de la Secretaría de Salud (sí, hay una) y de los candidatos a diputados federales sobre este tema?

Fecha: 
Jueves, 07 de Mayo 2015 - 16:00
Redes sociales: 
1
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Lavadoras asesinas

El humo de los recientes escándalos políticos oculta la controversia que ahora mismo se da en Naciones Unidas sobre una tecnología que involucra la invención de las lavadoras, una obra de teatro de 1920 y el futuro de la guerra.

Tal vez sin el glamur de la carrera espacial o la ingeniería genética la lavadora automática bien merece si no el nombre de una calle, por lo menos un humilde monumento. La disputa sobre quién y cuándo fue inventada es solo una muestra más de lo poco apreciada que es para los historiadores de la ciencia y la tecnología. De la renuencia feminista para darle una “palomita” en la lucha por la igualdad mejor no hablemos. Generalmente se dice que fue inventada por un ingeniero llamado Alvin J Fisher en 1910, año en que se le otorgó la patente. Pero las fechas que cualquier escolar puede encontrar varían según la creatividad de blogueros y editores. De la misma manera en que la dirección en una credencial de elector no necesariamente indica que se resida ahí, las patentes tampoco indican por fuerza la autoría y fecha de invención para algún ingenio. Queda claro que lavadoras eléctricas se podían encontrar al menos desde la última década del siglo XIX. Las lavadoras automáticas llegaron ya entrado el siglo XX dando inicio a la automatización de nuestra vida cotidiana. Quizá si mira su lavadora en este momento le parezca exagerado llamarle robot, sobre todo si tiene en mente, ya no digamos a Robocop sino a WALL-E. Sin embargo sí lo es; el término hace referencia a elementos mecánicos que pueden desempeñar alguna actividad sin requerimiento de supervisión, manejo continuo de un ser humano. En principio, el robot puede conducirse y ser por tiempo indefinido, sin la presencia de los seres humanos.

La palabra fue acuñada por el ingeniero checo Karel Capek en 1920 para su obra de teatro de ciencia ficción Rossum’s Universal Robots. El término hace referencia al trabajo esclavo y en la obra los robots hacen de obreros que terminan en un alzamiento.

Así que la premisa de Terminator o Galáctica tal vez no era tan original como muchos adolescentes ochenteros llegamos a creer. La misma María de Metrópolis, azuzada por su creador, inicia una revuelta que la lleva a terminar fundida en una pira. El miedo a una rebelión robótica parece ser casi tan antiguo como las lavadoras.

Sin descartar que hasta ahora los temores a una asonada de lavadoras automáticas pudieran ser poco probables y hasta exagerados, el siglo XXI inició con robots matando gente. En 2002 un drone semiautónomo detectó un grupo de “sospechosos” milicianos de Al-Qaeda en Irak y literalmente los vaporizó con varios misiles. Para “fortuna de todos” la decisión de atacar al convoy enemigo fue tomada por seres humanos… a diez mil kilómetros de distancia. Precisamente el retraso en la señal debido a la distancia es uno de los alicientes para lograr la plena autonomía de los robots militares. Imaginemos el retraso durante una entrevista con un corresponsal en el lado opuesto del mundo. Ese tiempo puede ser fundamental en una batalla. En este caso, plena autonomía significa que el robot pueda tomar decisiones. Eso significa Inteligencia Artificial (IA) de acuerdo con el creador del término, John McCarthy. Se busca que una vez activado el robot pueda seleccionar y destruir blancos sin requerir de una supervisión humana.

El Comité Internacional de la Cruz Roja se ha preguntado durante su participación en esta conferencia si es moralmente aceptable que una máquina tome decisiones de vida o muerte. El camino a esta conferencia ha sido largo. En 2011, académicos británicos publicaron varias directrices para los diseñadores de robots con IA, entre ellas no diseñar robots exclusivamente para matar humanos y que siempre hubiera un responsable de cada robot. Una especie de versión real de las leyes de la robótica de Issac Asimov que se pueden ver en Yo, Robot con Will Smith, adaptación al cine de una novela de Roger McBride.

En 2013 Christof Heyns relator especial de las Naciones Unidas para las Ejecuciones Extrajudiciales propuso una moratoria mundial sobre los robots militares autónomos y precisamente hoy en Ginebra, se realiza la Segunda Conferencia sobre Armas Letales Plenamente Autónomas.

Si las conversaciones de estos días en Ginebra tienen el mismo éxito de las negociaciones sobre el cambio climático, pronto se hará realidad el absurdo diálogo de la película de Terry Gilliam, El Barón de Munchausen, donde éste se horroriza ante un arma capaz de destruir a miles de personas a distancia apretando un botón y sin el horror de ver sus muertes. Munchausen se sorprende y pregunta: “¿Bueno y entonces, en dónde está la diversión?”

Y es que también hay algo inmoral en no ver la muerte que causamos sin contar que puede facilitar el hecho de llevarlo a cabo.

En el mismo sentido el Departamento de Defensa de los Estados Unidos se pronunció en 2012 indicando que todo empleo de robots militares deben “tener un apropiado nivel de discernimiento humano en el uso de la fuerza.” Pero del dicho al hecho hay mucho trecho y la prueba es la colaboración entre el Ejército Norteamericano y Boston Dynamics. Esta compañía lleva años desarrollando robots de uso militar cada vez más autónomos. Por cierto que Boston Dynamics es una de las compañías de investigación en robótica e IA recientemente comprada por Google. Es claro que Google está invirtiendo en el desarrollo de robots militares capaces de tomar la decisión de matar a alguien.

¿Hasta dónde puede tomar una decisión una máquina?  En 2007 Noel Sharkey, profesor de inteligencia artificial de la Universidad de Sheffield, escribió en un periódico británico que “estamos delegando la decisión de matar humanos a máquinas que no son mucho más brillantes de lo que llamaríamos idiota.” No más que una lavadora. Una lavadora a la que no podemos enjuiciar tras un error o un abuso como en el caso de un humano.

Fecha: 
Jueves, 16 de Abril 2015 - 17:00
Redes sociales: 
1
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

La libertad soy yo

Me inspira el título un descontón verbal que dio Julio Scherer en 1994 a Raúl Trejo Delarbre. Los había invitado el rector Sarukhán a hacer en la UNAM un curso de ética periodística. Scherer le espetó: “Raúl, en México, la ética es Proceso.”

Sigue narrando Trejo: “Allí terminó la propuesta. El director de la revista política más influyente en el país no quería que a sus reporteros se les hablara de ética porque consideraba que Proceso tenía el patrimonio de esa virtud.” (Agradezco a GCC haberme referido esta anécdota.)

(http://www.cronica.com.mx/notas/2015/877654.html)

Ante tal monopolio de la ética, aparece un monopolio de la libertad periodística cuando Carmen Aristegui empieza y termina toda queja, ultimato o exigencia, apelando a ella: “Esta batalla, no lo dude nadie, es por nuestra libertad”.

(http://www.reforma.com/aplicaciones/editoriales/editorial.aspx?id=58761)

¿”Nuestra” libertad? ¿La libertad de quién? ¿Y el derecho de quién? Yo creía que los derechos son correlativos a las obligaciones. En un contrato ambas partes pactan libremente derechos y deberes; la libertad no es monopolio de una parte. Ignoro si esta empleada de esa empresa reconoce la libertad del empleador para contratarla o descontratarla, y seguramente el contrato que hayan firmado manifestaba que no había vicio en la libre voluntad de cada quien. Además, en las empresas no hay lo que abunda en la burocracia sindicalizada: el derecho vitalicio (y a veces hereditario) a seguir en la nómina sin posibilidad alguna de suprimir un puesto o una plaza o decir adiós a un empleado, pase lo que pase lo que pase lo que pase.

Ferriz de Con salió hace poco del aire y en ambos casos se culpa a presiones gubernamentales, pero Pedro no tuvo la cargada de apoyos y teorías de la conspiración con que la “izquierda” apoya ruidosamente a Aristegui. Mas digo yo, si tanto les preocupa defender la libertad de expresión, habría que criticar igual ambos casos, ¿no? ¿O hay libertades mas libres que otras?

Carmen misma dice no tener pruebas de que esto venga de Los Pinos, acaso por el reportaje de la casa blanca, que hizo gente pagada por MVS pero no salió al aire allí. Vaya ética, usar recursos de MVS para provecho de CNN y de la muy ética Proceso. Vaya uso chistoso de la libertad enorme de que gozó en MVS. Porque que yo sepa, nunca los Vargas le impidieron sacar una nota ni interfirieron en su línea. De otro modo jamás podría haber actuado por años tan libremente como lo hizo, tener una audiencia amplísima, y ser considerada valiente y objetiva.

¿Objetiva? Hablemos de casas. Aristegui decide investigar la casa blanca y se apoya en objetos (documentos, testimonios, pruebas). Pero se acaba la “objetividad” si sólo se lanza contra la casa de la esposa del presidente pero NO investiga si es cierto que López Obrador posee una casa en La Toscana, una de las más caras secciones de Bosques de las Lomas.

Ignoro qué tan fundamentada esté la investigación a un líder priísta acusado de proxeneta al que nada han podido probarle, pero también ignoro por qué ni a una periodista tan “objetiva”, ni a la monopolísticamente ética Proceso se les ocurre investigar de qué viven ciertos políticos permanentemente en campaña, o cuáles son los pecadillos, abusos o delitos de personajes acordes a su línea editorial. ¿O sólo será “objetivo” investigar a los adversarios?

Hoy se solidarizan con Carmen hasta los defensores de una revolución bolivariana que da poder tiránico a un solo hombre que pretende la “hegemonía informativa”. Lógico, señora Padierna: si gobierna México el enemigo Peña hay que atacar sus supuestos ataques contra una periodista; pero si gobierna Venezuela uno de “izquierda” hay que alabarlo aunque ataque a TODA la prensa, dispare contra su pueblo y encarcele a quien se le oponga. ¡Viva la congruencia!

Logiquísimo. Para los enemigos de los prejuicios que sólo leen y oyen a quien les cae bien (y así confirman sus prejuicios), sólo el noticiero o revista o twitter de sus informadores consentidos son dignos de crédito. Y objetivos.

Otros pensamos a contrapelo: nadie es objetivo porque ningún ser humano es objeto. El periodismo útil se apoya en hechos y pruebas, y un investigador sólo es creíble si carece de dobles raseros y antifaces ideológicos, partidarismos y visiones sesgadas que convierten al periodista en francotirador que dispara con la pluma, la cámara o el micrófono, sea cual fuere la verdad. Lo único útil y serio es saber si el periodista interpreta fundándose en hechos, pero también si investiga sin prejuicios ni preconcepciones (ideología, amistad, propósitos personales, antipatías, conveniencias de partido y mil etcéteras).

Un buen periodista tendría que abjurar del doble standard y la corrección política, pero en México parecen indispensables para que una comunicadora sea creíble ante su público. ¡Lógico! ¿no? Para mi compadre es alegría lo que en mi adversario es borrachera. Eso sí será “objetivo”. Será la verdad. Claro.

Quien haya tenido el discutible gusto de leerme sabe que soy inequívocamente partidario de la libertad. Carmen acude, como hago yo, a la elocuencia poética de Serrat, cantor de la palabra inmortal de Miguel Hernández, hombre que murió antes de que supiéramos que había existido, hasta que lo rescató Joan Manuel. Para la libertad / Sangro, lucho, pervivo / Para la libertad…

Para los auténticos liberales toda libertad implica compromiso. Una libertad sin compromisos (especialmente éticos) es la pequeña idea paralela de la libertad: derecho a todo sin obligación a nada y degeneración rumbo al libertinaje, entropía, caos, espejo oscuro de la libertad. Se omite la verdad completa y se ocula lo que no conviene. Flaco favor hace a la libertad quien pretende forzar la voluntad ajena; es como citar a Juárez para mejor conculcar el derecho ajeno.

Pienso en ello cuando el pleito se degrada al ámbito laboral, feo espacio si exige ser reinstalada donde ya no la quieren, al estilo del burócrata sindicalizado al que no interesa una relación civilizada con su empleador porque lo único es la plaza y mantener intacto su vitalicio ombligo. Suena lógico defender un sueldo superior a un millón mensual (Pablo Hiriart, El Financiero, 18.3.2015) pero veo patético, triste y hasta antiestético que una periodista destacada se rebaje a eso mientras critica al poder ajeno (sólo faltaba que MVS, como empleador libre, no tuviera poder en su propiedad privada).

Critica al poder ajeno pero no al propio, que es enorme: toda voz pública correcta se le ha solidarizado. Tal crítica no fallaba en su emisión matutina contra los poderes fácticos (los medios de comunicación; Televisa el mayor). Curioso: el poder fáctico de un medio electrónico con gran audiencia acusaba al poder fáctico del villano favorito, otro medio electrónico con gran audiencia. ¿Quién entiende, desde un gran poder, tanta crítica al poder?

Cuando murió el muy carismático Scherer alguna voz desbocada vio como sucesión periodística a la nada carismática Aristegui. Quienes ya llevamos un rato en este mundo hemos visto cómo han caído y resurgido quienes de veras tenían algo que decir. Vi en 1976 el pinochetazo de Echeverría contra Excélsior, estuve en la reunión fundadora de Proceso y fui socio fundador de su empresa editora. Ese golpe (que sí fue gubernamental) abrió oportunidades a más de 100 renunciantes de ese gran diario; allí nacieron varias carreras periodísticas y surgió Vuelta, la mejor revista de Hispanoamérica.

Habremos de ver mucho más con Carmen. Sólo apunto que la ética y la libertad no son para adornar el discurso sino para practicarlas como norma de vida. México necesita un periodismo menos adicto a la corrección política y más veraz, menos ideologizado y más fundamentado, más serio y menos prejuicioso. No se construye algo así con mercenarios ni con francotiradores.

Autor:

Fecha: 
Lunes, 23 de Marzo 2015 - 17:00
Redes sociales: 
1
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

De 1984 - Desastre de Bhopal

El desastre de Bhopal, ocurrido el 3 de diciembre de 1984 en la región de Bhopal (India), se originó al producirse una fuga de isocianato de metilo en una fábrica de pesticidas propiedad de un 51% de la compañía estadounidense Union Carbide (parte de cuyos activos fueron posteriormente adquiridos por Dow Chemical) y del restante 49%, del gobierno de la India. Existen diferentes teorías que se desprenden de las investigaciones realizadas por la misma empresa y por la justicia. Una de ellas dice que el accidente se produjo al no tomarse las debidas precauciones durante las tareas delimpieza y mantenimiento de la planta, lo que hizo que el agua a presión utilizada, cristales de cloruro sódico, restos metálicos y otras impurezas que la misma arrastraba, entrasen en contacto con el gas almacenado, iniciando una reacción exotérmica que provocó la apertura por sobrepresión de las válvulas de seguridad de los tanques y con ello la liberación a la atmósfera del gas tóxico; con el agravante de que el sistema de refrigeración de los tanques y el catalizador de gases previo a la salida a la atmósfera, se habían desactivado por ahorro de costes.

Monumento en memoria de las víctimas, y murales alusivos al desastre, cerca de la planta en Bhopal.

Al entrar en contacto con la atmósfera, el compuesto liberado comenzó a descomponerse en varios gases muy tóxicos (fosgeno, monometilamina y especialmente ácido cianhídrico, también conocido como ácido prúsico o cianuro de hidrógeno) que formaron una nube letal que, al ser más densos los gases que la formaban que el aire atmosférico, recorrió a ras de suelo toda la ciudad. Miles de personas y seres vivos murieron de forma casi inmediata asfixiadas por la nube tóxica y otras muchas fallecieron en accidentes al intentar huir de ella durante la desesperada y caótica evacuación de la ciudad.

Se estima que entre 6.000 y 8.000 personas murieron en la primera semana tras el escape tóxico y al menos otras 12.000 fallecieron posteriormente como consecuencia directa de la catástrofe, que afectó a más de 600.000 personas, 150.000 de las cuales sufrieron graves secuelas. Además, perecieron también miles de cabezas de ganado y animales domésticos y todo el entorno del lugar del accidente quedó seriamente contaminado por sustancias tóxicas y metales pesados que tardarán muchos años en desaparecer. La planta química fue abandonada tras el accidente y Union Carbide no respondió por los daños causados.

Protesta en demanda de indemnizaciones en 2010.

El 7 de junio de 2010, el tribunal indio que juzgaba este desastre condenó a ocho directivos de la empresa a dos años de prisión y a abonar 500.000 rupias (10.600 dólares / 8.900 euros) a la delegación de la empresa en India.

En recuerdo de esta tragedia, se celebra en todo el mundo cada 3 de diciembre el Día Mundial del No Uso de Plaguicidas

Fecha: 
Jueves, 03 de Diciembre 2015 - 09:20

Efemérides:

Redes sociales: 
1
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Las ideas del bien y del mal definen el modelo social

¿El hombre es bueno o es malo por naturaleza? La respuesta a esta pregunta normativa, de carácter ético, y en apariencia simple, tiene profundas consecuencias políticas, económicas y sociales. La filosofía y la religión han contestado esta interrogante y a partir de su respuesta se ha construido la sociedad moderna. En el mito de Gilgamesh –la más primitiva concepción del mundo que se tiene registrada– y en el Antiguo Testamento, la naturaleza encarna el bien y la civilización, creación del hombre –que se aleja de lo natural– origina la maldad. La filosofía griega, pero sobre todo la teología cristiana, desde el apóstol Pablo hasta Tomás de Aquino, el hombre y la civilización no son vistos como entidades malvadas per se. De acuerdo con Aquino, el mal no tiene esencia, no existe por sí mismo, toda vez que todo mal busca un bien. ¿Qué implicaciones tienen para nuestras vidas estas dos visiones?

Si se parte de la idea de que la humanidad es mala por naturaleza, que el hombre es el lobo del hombre, de acuerdo con la visión de Hobbes, entonces se requerirá de un árbitro, el Estado, y de un sistema legal e institucional fuerte, que ponga orden e interfiera y arbitre los asuntos humanos. En cambio, si se concibe que no hay maldad en el hombre, que el bien impera sobre el mal, que no hay mal que por bien no venga, entonces la concepción del gobierno y del Estado es laxa, blanda. Bajo esta noción del mundo, el hombre necesita un gobierno más indicativo y menos imperativo: las normas deben ser pocas y levemente coactivas. En el primer caso, las libertades están reguladas y en el segundo el hombre es soberano de su vida y de sus actos. ¿Qué consecuencia tienen estas visiones sobre la economía?

Cuando se concibe el hombre como proclive al mal, los actos económicos deben ser vigilados y la libertad comercial regulada, ya que el pez más grande se come al más chico. Pero cuando se cree que el hombre es bueno por naturaleza, entre menos regulaciones y controles, entre menos Estado, mejor: florecen la prosperidad y el bienestar. Esto implica dejar que la “mano invisible del mercado”, esa fuerza misteriosa, opere a plenitud, pues ella transforma los vicios privados (el mal) en virtudes públicas (en bien). Es, pues, profunda la huella de la teología en la economía moderna. Son ideas que determinan la política económica, y no son neutras: definen a los ganadores y perdedores. En suma, los beneficios de conocer el origen de las ideas económicas que gobiernan nuestra vida es entender que la economía, que se define como neutra o más allá del bien y del mal, trata de Economía del bien y del mal.

Fecha: 
Jueves, 09 de Octubre 2014 - 17:00
Redes sociales: 
1