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ernesto zedillo

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El mal llamado modelo neoliberal falló. El que propone AMLO fallará. Solo un sistema liberal promoverá el desarrollo

El mal llamado modelo neoliberal que impusieron los tecnócratas que se apoderaron del gobierno federal al llegar Miguel de la Madrid a la presidencia en 1982, supuestamente iba a contribuir a elevar el nivel de vida de los mexicanos y promover el desarrollo económico del país.

De la Madrid heredó un país en crisis y durante su gobierno aumentó a 53.5 el porcentaje de mexicanos pobres.

Al empezar el gobierno de Carlos Salinas (1988-1994), 19.0% de la población padecía pobreza alimentaria, 24.5% de capacidades y 44.7% patrimonial. Al concluir, 21.2% vivía en pobreza alimentaria, 30.0% de capacidades y 52.4% patrimonial. (Ver definiciones al final de la columna).

El número de pobres aumentó durante el sexenio de Ernesto Zedillo (1994-2000). La devaluación de diciembre de 1994 causó que en los primeros dos años de su gobierno, poco más de 15.6 millones de mexicanos cayeran en pobreza alimentaria. En 1996, 37.4% de los mexicanos sufría pobreza alimentaria, 56.9% de capacidades y 69.0% patrimonial.

Vicente Fox (2000-2006) asumió el gobierno de un país en el que 24.1% de sus habitantes vivía en pobreza alimentaria, 31.8% de capacidades y 53.6% patrimonial. Su gobierno logró bajar estos porcentajes a sus mínimos históricos. En 2006, 13.8% estaba en pobreza alimentaria, 20.7% de capacidades y 42.7% patrimonial.

La crisis económica mundial de 2008 golpeó fuerte a México. Al concluir el gobierno de Felipe Calderón en 2012, 20.0% de los mexicanos padecía pobreza alimentaria, 28.0% de capacidades y 51.6% patrimonial.

Finalmente, en 2016, durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, que es el último año para el que hay datos disponibles, 17.5% de la población sufría pobreza alimentaria y 50.6% patrimonial. La de capacidades no se midió ese año.

En resumen, de 1988 a 2016 la pobreza alimentaria disminuyó 1.5 puntos porcentuales y la patrimonial aumentó 5.9 puntos; de 1988 a 2012, la de capacidades se redujo en 2 puntos.

Estos son algunos de los malos resultados del supuesto modelo neoliberal que el presidente Andrés Manuel López Obrador condena y sus detractores defienden.

El problema es que el modelo que AMLO quiere imponer es una combinación del llamado Desarrollo Estabilizador que se aplicó de 1954 a 1970 y las políticas populistas que se aplicaron de 1970 a 1982. El primero contribuyó a disminuir la pobreza, pero promovió la concentración de la riqueza y permitió la ineficiencia industrial, entre otras cosas; las segundas arruinaron al país.

Solo sin corrupción, con mecanismos que impulsen una mejor distribución de la riqueza, con un sistema educativo de calidad y con niveles mínimos de criminalidad, un modelo auténticamente liberal promoverá el desarrollo de la economía del país y de sus habitantes.

Ojalá que Andrés Manuel rectifique.

Definiciones: Pobreza alimentaria: la persona no puede adquirir una alimentación mínimamente aceptable; pobreza de capacidades: el individuo satisface sus necesidades mínimas de alimentación, pero no las necesidades mínimas de educación y salud de cada miembro familiar; pobreza patrimonial: la persona satisface sus necesidades mínimas de alimentación, educación y salud, pero no los mínimos indispensables de vivienda, vestido, calzado y transporte para cada miembro del hogar.

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Viernes, 12 de Julio 2019 - 13:00
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Viernes, 12 de Julio 2019 - 21:45
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Sábado, 13 de Julio 2019 - 09:00
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Se va Urzúa, llega Herrera: ¿qué podemos esperar?

Después de que la mañana del martes 9 de julio el secretario de Hacienda y Crédito Público, Carlos Urzúa, anunciara su renuncia vía twitter, se desencadenó una serie de reacciones. Por un lado, los opositores del gobierno vaticinaron toda clase de catástrofes e infirieron de la carta de renuncia una retahíla de diagnósticos preocupantes. Por otro lado, los que apoyan al gobierno tendieron a minimizar la situación y declararon que Arturo Herrera era la persona idónea para asumir el relevo, que no solo no habría desajustes, sino que habría crecimiento económico y se fortalecería la confianza de los empresarios e inversionistas. ¿Quién tiene la razón? En mi opinión, ambas visiones son reduccionistas e ingenuas.

Es cierto que la renuncia de un secretario de Hacienda no es un asunto menor. La carta de Urzúa revela desavenencias con su jefe, el presidente López Obrador, y al mismo tiempo hace patente la intromisión de personas no calificadas en asuntos tan técnicos como lo son las cuestiones hacendarias y financieras. La renuncia de Urzúa implica también una crítica a ciertas políticas públicas que son emblemáticas para el gobierno, las cuales fueron emprendidas, según el ex-secretario, sin un sustento suficiente. Aunque Urzúa no menciona en concreto qué decisiones o proyectos carecieron de un debido sustento, podemos intuir varios: la cancelación del aeropuerto de Texcoco, la creación de un muy costoso sistema aeroportuario que a pocos convence (Benito Juárez, Santa Lucía, Toluca), la erección de la refinería de Dos Bocas, la construcción del Tren Maya, un número cada vez mayor de programas sociales asistenciales, la relación con PEMEX, y un largo etcétera. Es verdad que decisiones tan trascendentes no deben tomarse a la ligera, sino de una manera fría y calculada, sin contaminación de ideologías, pues a fin de cuentas son asuntos de gran complejidad técnica y únicamente personas muy calificadas –y a veces ni ellas– podrían prever, después de mucho análisis y estudio, los posibles efectos. Una mala decisión puede producir consecuencias devastadoras en la economía nacional, como ya ha sucedido varias veces en nuestra historia reciente.

Los detractores del gobierno federal presentaron un panorama casi apocalíptico. Algunos dijeron que la renuncia era la antesala de una crisis económica severa y de una devaluación. Cierto que en los minutos siguientes a que se conoció en Twitter la renuncia de Urzúa, se registró un incremento de alrededor de 40 centavos mexicanos en la cotización del dólar. Pero conforme transcurrió el día, la paridad se estabilizó y no presentó un sobresalto importante. Es más, si analizamos el tipo de cambio de los últimos cuarenta días, notaremos que la cotización del dólar el martes 9 de julio –el supuesto “martes negro”– es menor que en otros momentos de ese lapso. Por ejemplo, el 3 de junio, luego de la amenaza de Trump de imponer aranceles a todos los productos mexicanos, el dólar interbancario se cotizó a 19,75 pesos. En cambio, el martes 9 de julio la cotización fue de 19,16, el miércoles 10 fue de 19,17, y hoy jueves 11 es de 19,18. Así que no hay ninguna base para sostener que la renuncia de Urzúa es la antesala de una devaluación importante. Por otro lado –y advierto que esto constituye un argumento ad hominem–, el ex-secretario de Hacienda era un funcionario sometido al escrutinio y a la crítica dura de la oposición, por ser el cerebro pensante y la mano ejecutora de las finanzas públicas de la 4T, y, de un momento a otro, voilà!: Carlos Urzúa se convierte en un hombre valiente e íntegro que ha dejado en evidencia al presidente. Los mismos que hace unos días lo criticaban, ahora “alaban” su congruencia. Urzúa no es un mártir del gobierno federal. Urzúa ya le había hecho exactamente lo mismo a López Obrador cuando fue Jefe de Gobierno de la Ciudad: le renunció al cargo de Secretario de Finanzas y fue sustituido por el mismo Arturo Herrera. La historia se repite exactamente igual. Como dice el refrán popular: el niño es chillón y lo pellizcan.

Es verdad que, según los pronósticos más autorizados, nuestra nación entrará a un periodo de recesión económica en agosto. La verdad es que hemos estado en un impasse las últimas décadas. Fenómenos como la recesión, la inflación y la devaluación son acontecimientos que no deberían espantar a nadie, pues se trata de ciclos por los que atraviesan todas las economías del mundo. Cuando se habla de recesión, mucha gente empieza a imaginar escenarios terribles, y el pánico se difunde como pólvora encendida a través del WhatsApp y las redes sociales. Los fenómenos que he mencionado, mientras estén dentro de parámetros razonables, son hasta cierto punto normales y obedecen a ciclos económicos. No es el fin del mundo. Japón y Estados Unidos han sufrido recientemente recesiones en sus economías, y nadie diría que están heridos de muerte. Claro, todos deseamos que México crezca al 4%, 5%, 6% y hasta 7%, pero eso no será posible en este sexenio ni en el siguiente. No hay economía en el orbe, ni siquiera la china, que sostenga un ritmo creciente sin presentar altibajos. Desgraciadamente, algunos grupos de inversionistas y empresarios llegan a utilizar estos fenómenos económicos para chantajear o coaccionar a los gobiernos: si un gobierno no lleva a cabo la política económica que ellos esperan, amenazan con irse y advierten que los mercados han perdido la confianza y que, de continuar las cosas así, habrá crisis económica, o si ya la hay, ésta se agudizará. Es verdad que decisiones equivocadas de política económica pueden dañar severamente a un país. Nos ha sucedido en varias ocasiones. Pero también es cierto que el discurso de la confianza de los mercados es también un medio para hacer recular a los gobiernos. Y no solo en México. Pasa hasta en economías como la de Estados Unidos. Por esta razón, los dictámenes de las calificadoras internacionales deben ser tomados, sí, con seriedad y prudencia, pero nunca con pánico o escándalo.

Cierto que en Morena existe un grupo radical que quisiera que México adoptara las políticas del socialismo bolivariano y se convirtiera en una nueva Venezuela, pero eso no puede pasar en absoluto. Morena no es un monolito uniforme, sino un mosaico en el cual se pueden encontrar todas las posiciones del espectro político y económico: desde los más neoliberales hasta los más izquierdistas. Como en toda organización social, en Morena hay grupos que pugnan por sus intereses y pretenden anular a los demás. No prevalece el espíritu fraternal y solidario de un “proyecto”, sino las envidias, las bajas pasiones y las traiciones. Y eso sucede exactamente igual en Morena o en cualquier otro partido. En mi opinión, en este momento no existen las condiciones para que el grupo, digamos, “bolivariano” de Morena, se imponga. No existen condiciones internas, porque hay otros grupos que tienen mayor peso, y esos grupos, al día de hoy, van de la mano con el presidente; tampoco existen condiciones externas, porque el intercambio comercial entre México y Estados Unidos hace imposible que se instaure un régimen como el de Cuba o el de Venezuela en nuestro país. El TMEC viene a ser como una “vacuna” contra el socialismo bolivariano, y dicho tratado es prioritario para la actual administración. El intercambio comercial entre México y Estados Unidos es tan fundamental para ambas partes, que el gobierno mexicano está haciendo lo que nunca antes: está frenando el paso de inmigrantes centroamericanos que buscan llegar a los Estados Unidos, a cambio de que Washington no imponga aranceles a nuestros productos. No se puede hablar de una coyuntura, porque esta situación no es transeúnte. Por el contrario, la vecindad de México y Estados Unidos ata a ambas naciones irresolublemente y para siempre. El destino de Estados Unidos y México es uno solo, y no hay posibilidad de fractura, aún con un presidente como Donald Trump. Si se presentara una crisis de gran envergadura que comprometiera la viabilidad económica y política de nuestro país, Estados Unidos sería el primero en acudir a nuestro rescate, como ya lo ha hecho en varias ocasiones; baste recordar la línea de crédito que, a moción del presidente Clinton, los americanos otorgaron para que México sorteara la terrible crisis que casi lo destruye al inicio de la administración de Ernesto Zedillo.

La fantasía es la hermana locuaz de la teoría. Pero al final del día, ambas son impotentes ante la realidad. Las discrepancias entre AMLO (fantasía) y Urzúa (teoría) se saldaron con una renuncia estridente. Quizá el presidente mexicano crea que con Arturo Herrera las cosas serán muy diferentes, pero eso es virtualmente imposible. Claro que cuando López Obrador lo entienda, experimentará frustración y probablemente acabe distanciado de Herrera. Por mucho que quiera e intente, por mucha que sea la ensoñación, fantasía y deseo de justicia social que alimenta sus acciones, la realidad económica pondrá en su lugar al presidente.

Herrera es un economista en la línea de Urzúa, han sido colaboradores y tienen una historia común. Son técnicos muy calificados. Difícilmente Herrera haría una locura que destruyera la economía de nuestro país y sería inocente pensar que su gestión será un giro de 180º respecto a Urzúa. El presidente tampoco es un loco, a pesar de lo que sus opositores piensan y a pesar de que muchas veces sí podría parecerlo. Es un político muy hábil y lo ha demostrado. Así que hay que tener confianza: no estamos en la antesala al Apocalipsis de la economía mexicana.

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Jueves, 11 de Julio 2019 - 13:35
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Jueves, 11 de Julio 2019 - 15:50
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Viernes, 12 de Julio 2019 - 04:50
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“Rolones” dedicados al PRI

-¿Si por cuál votas?
-Pues por “Alito”,
-¡No! me refería a la canción favorita para el partidazo…
-ah perdón, la costumbre… le dedico esa que dice: “ese compa ya está muerto, nomás no le han avisado”, de los cuates de Sinaloa.
Fragmento de Política Ficción

 

La nostalgia de las estaciones de radio musicales donde los radioescuchas solicitaban los éxitos del momento y a veces competían contra otras canciones para ser reproducidas al aire, eran la delicia de los “buenos tiempos” del Partido Revolucionario Institucional (PRI). Destacados artistas y cantantes eran asiduos protagonistas en las fiestas privadas de las figuras políticas tricolores, los eventos de confederaciones o sindicatos, además de que en la etapa de la nueva generación de políticos (esa cleptocracia que se robó hasta los ceniceros) la farándula les sedujo en forma literal.

El entonces gobernador del Edomex y ex primer mandatario emanado del PRI, Enrique Peña Nieto, contrató a la actriz Angélica Rivera Hurtado para que fungiera como su esposa y primera dama en la farsa política montada para ganar la presidencia. El expresidente protagonista del éxito de rock urbano todo me sale mal del TRI, fue objeto de toda clase de burlas durante todo su sexenio por sus constantes lapsus brutus incluido su divorcio con su esposa, mejor conocida como “la Gaviota”. Incluso Rivera Hurtado realizó una adaptación musical del popular tema de telenovela “Café con aroma de mujer”, donde curiosamente la letra habla de un amor desventurado y lleno de dolor.

El villano favorito del PRI y de México, Carlos Salinas de Gortari, musicalizó con cantantes y producción de Televisa, su proyecto político asistencialista denominado “Solidaridad” que sería heredado en cada sexenio para afianzar las clientelas electorales. Incluso los populares Tigres del Norte dedicaron de forma disfrazada, un corrido que intentó ser censurado, para la “dinastía Salinas” titulado: El Circo. En su narrativa se les mencionó como una familia ambiciosa que se impuso en las plazas dedicadas al narcotráfico, en la canción se hace mención a las cuentas millonarias de Raúl Salinas “el hermano incómodo” en bancos de Suiza y su estancia en la cárcel.

Luego del error de diciembre de 1994, tocó al expresidente Ernesto Zedillo dedicar al “duende exiliado” esa rola que reza: “y tú que te creías el rey de todo el mundo… Fallaste corazón, no vuelvas a apostar”, de don Cuco Sánchez, mientras recomponía la economía que el “genio” de las finanzas, Jaime Serra Puche, había desplomado al quitar los alfileres de donde era sostenida.

Gracias a esta crisis y los inevitables exabruptos del PRI gobierno, en el año 2000 con fervor y rencor acumulado de décadas, el electorado le propinó el primer descalabro electoral al otrora partidazo enquistado en el gobierno por más de 70 años. Al ritmo de Ojala que te mueras de Grupo Pesado, llevó al príato a probar las hieles de la oposición por dos sexenios.

Con la docena trágica panista el expartidazo sobrevivió a ritmo de bolero, con éxitos del “flaco de oro”, Agustín Lara, al protagonizar Aventurera y “vender caso su amor” para las votaciones legislativas que afianzarían eso que se denominaría como el PRI-AN. En la larga noche en la oposición el PRI dedicaba a sus ex votantes aquella nostálgica canción de Noche de rondas suspirando por recuperar el amor en las urnas que finalmente sería devuelto gracias la figura mediática del expresidente Peña, que pudo ser su último mandatario salido de las filas del priísmo, al son de No volveré de Manuel Esperón.

El legado trágico del PRI en la historia del México moderno es monopolio de historias de amor y traición desde su época postrevolucionaria, pasando por el desarrollo estabilizador y su etapa neoliberal. Éxitos populares como Rata de dos patas de Paquita la del Barrio, Mentiras de Alejandro Jaén, en la interpretación de Lupita D´Alessio, o La Farsante del genio Juan Gabriel, podrían musicalizar la relación tóxica del partido-gobierno con sus ciudadanos. Aún se recuerda como el estribillo: “Ni Temo, ni Chente” compuesto por el divo de Juárez para la fallida campaña priísta en el año 2000, le costó auditorias ante la Secretaría de Hacienda.

Por otra parte canciones populares como las de Chava Flores y trovadores como Oscar Chávez, entre otros autores y grupos, hicieron referencia directa a la cultura entreguista y corrupta del eterno partido en el poder. Su prolongado régimen auspiciado por la dictadura perfecta, según definió el premio nobel Mario Vargas Llosa, lo convirtió en fuente inagotable del realismo mágico latinoamericano incluida la música.  

En los últimos tiempos el fallido candidato presidencial José Antonio Meade, dedicó al PRI y a los votantes mexicanos esa que dice “Échame a mí la culpa de lo que pase” tras ser vapuleado en las elecciones del primero de julio pasado. El éxito del compositor José Ángel Espinoza Aragón, alias “Ferrusquilla”, cerró el ciclo político de don “Pepe Mid” y encaminó a la futura jubilación del PRI.

En días pasados el exrector de la UNAM, José Narro renunció al PRI al acusar “dados cargados” a favor del exgobernador Alejandro Moreno, rumbo a la renovación de la dirigencia nacional en la que era aspirante. La directora de la revista Siempre y fallida candidata al senado, Beatriz Pagés, también renunció a su militancia priísta al coincidir con el exsecretario de salud que existía intervención desde el gobierno federal para controlar al partido, además de acusar que Morena manejaba una agenda tendiente a instalar un gobierno socialista-chavista, mientras se escuchaba a ritmo de banda Adiós Amor de Christian Nodal.

Rumbo a la lejana elección del mes de agosto, el escenario político para el príato es de despedida, sumido en el descredito y presa de sus vicios, en el auditorio Plutarco Elías Calles, ya puede irse ensayando la adaptación de Paul Anka, My way, que podría ser interpretada en su versión en español por don Vicente Fernández que a la letra dice: “El final se acerca ya”.

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Martes, 25 de Junio 2019 - 13:15
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Martes, 25 de Junio 2019 - 15:30
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Miércoles, 26 de Junio 2019 - 04:30
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Del dicho al hecho…

Los economistas que trabajan en el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto no son los únicos que durante las últimas décadas han fallado al estimar el crecimiento anual del producto interno bruto del país.

La falta de tino para pronosticar el desarrollo de la economía de quienes han sido presidentes de México y los titulares de la SHCP y sus subordinados se aprecia en los llamados criterios de política económica que forman parte del paquete económico que cada año el Poder Ejecutivo envía al Legislativo para su análisis, discusión, modificación y aprobación.

Analicemos lo ocurrido desde 1994 en lo que al estimado del crecimiento del producto interno bruto (PIB) se refiere. A continuación anoto los nombres de los secretarios de Hacienda que aprobaron los criterios de política económica para el año bajo consideración, el PIB estimado para el año y el PIB real finalmente alcanzado ese año.

1995-2000 Sexenio de Ernesto Zedillo. Crecimiento anual promedio: 3.67%.

  • 1995: Jaime Serra Puche: Estimado: 3.10%. Real: -5.76%.
  • 1996: Guillermo Ortiz Martínez: Estimado: 3.0%. Real: 5.87%.
  • 1997: Guillermo Ortiz Martínez: Estimado: 4.0%. Real: 6.96%.
  • 1998: Guillermo Ortiz Martínez: Estimado: 5.20%. Real: 4.70%.
  • 1999: José Ángel Gurría: Estimado: 3.0%. Real: 2.67%.
  • 2000: José Ángel Gurría: Estimado: 4.50%. Real: 5.30%.

2001-2006 Sexenio de Vicente Fox. Crecimiento anual promedio: 2.13%.

  • 2001: Francisco Gil Díaz: Estimado: 4.50%. Real: -0.61%.
  • 2002: Francisco Gil Díaz: Estimado: 1.70%. Real: 0.13%.
  • 2003: Francisco Gil Díaz: Estimado: 3.00%. Real: 1.42%.
  • 2004: Francisco Gil Díaz: Estimado: 3.10%. Real: 4.30%.
  • 2005: Francisco Gil Díaz: Estimado: 3.80%. Real: 3.03%.
  • 2006: Francisco Gil Díaz: Estimado: 3.60%. Real: 5.00%.

2007-2012 Sexenio de Felipe Calderón. Crecimiento anual promedio: 1.86%

  • 2007: Agustín Carstens: Estimado: 3.60%. Real: 3.15%.
  • 2008: Agustín Carstens: Estimado: 3.50%. Real: 1.40%.
  • 2009: Agustín Carstens: Estimado: 3.00%. Real: -4.70%.
  • 2010: Ernesto Cordero: Estimado: 3.00%. Real: 5.11%.
  • 2011: Ernesto Cordero: Estimado: 3.80%. Real: 4.04%.
  • 2012: José Antonio Meade: Estimado: 3.50%. Real: 4.01%

2013-2018 Sexenio de Enrique Peña Nieto. Crecimiento anual promedio: 1.77%.

  • 2013: Luis Videgaray: Estimado: 3.50%. Real: 1.39%.
  • 2014: Luis Videgaray: Estimado: 3.90%. Real: 2.15%.
  • 2015: Luis Videgaray: Estimado: 3.70%. Real: ?
  • 2016: Luis Videgaray: Estimado: 2.60 a 3.60%. Real: ?

La economía dista de ser una ciencia exacta. Por eso, del dicho al hecho hay gran trecho.

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Jueves, 17 de Septiembre 2015 - 12:00
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La increíble y tosca historia del rey Cente I

Érase una vez un monarca absoluto que ejercía tan absoluto poder sobre súbditos, vasallos y adláteres, que había puesto de rodillas a sus muchos enemigos. Ya entrado en gustos, quiso extender su reino para convertirlo en el tercer imperio (la tercera es la vencida) luego de Agustín I y Maximiliano I.

Tan riquísimo y poderoso soberano se hizo llamar Cente I, al estilo de los Papas, que toman para la chamba un nombre nuevo en vez del apelativo dado por sus padres. Cente, el primero de ese nombre, imponía sobre brutos un poder brutal; ejerció implacablemente a nombre de sus huestes y cobró bien caro tanto amor. No en balde puso en jaque y pretendió dar mate al rey de reyes, que decía gobernar pero no desde las montañas y nudos mixtecos sino desde una residencia poblada de pinos. Desde allí, con la manifiesta torpeza e indecisión de sus caballos, torres, alfiles, y una reina distraída con casas, viajes, tiendas y faroles, el rey de reyes sólo daba un pasito para acá y un pasito para allá, aquimichú.

Ambos monarcas se enfrentaron en un ajedrez interminable. Mientras el rey de reyes perdía el turno sin mover sus piezas o, peor aún, hacía movimientos con sospecha de capitulación, el monarca montañero de piezas negras invadía con sus peones la meritita muralla del rey blanco. Los espectadores (mirones cautivos que a fuerzas pagan el boleto, financian el juego y se endeudan para sufragar las piezas, el tablero, los movimientos, el reloj y las cámaras que transmiten la partida) cada día increpaban a su rey por dejar tiempo sin mover sus piezas y le pedían cambiar de torres y alfiles e imprimir talento, valor y arrojo para no dejarse ante el rey negro Cente I.

Llevaba años mandando en sus crecientes tierras ese adineradísimo rey borrachales, que presumía de ejercer en el ramo educativo y desempeñarse como defensor de las causas “populares”. Los evangélicos cánones del catecismo posmoderno (la corrección política) ordenan defender a “la gente”. Mejor aún, ejercer el oficio samaritano de la educación. Y sobre todas las condiciones, colocarse del Lado Correcto de la Historia, en el ara inmortal de la Patria y el Progreso: ser de “izquierda”.

Con esos tres suculentos ingredientes (popular, educativo, de izquierda) Cente I logró un reinado próspero y riquísimo con una nutrida feligresía que debía cumplir con el más señero ritual de los monaguillos en pie de lucha: asamblear con puño izquierdo en alto, marchar invocando a Zapata, y muy pocas consignas correctas más.

Desde 1992, un intocable egresado de Yale y miembro de la secta Skull and Bones apellidado Zedillo había decidido regalar a la sección sindical 22 la facultad de repartir el queso: vender plazas vitalicias y heredables y privatizar la educación en la entidad que habría de gobernar el rey, siempre con el ombligo enchufado al abundoso presupuesto real. Desde entonces, su actividad prioritaria y estratégica fue ejercer la propiedad privada de los cargos públicos para beneficio privado de su corte de propietarios de plazas, otorgadas previo pago por la siempre serenísima munificencia de S.M. don Cente I pero a condición de autoproclamarse educadores, mentores, profesores y guardianes de la rectoría sindical sobre los educandos; declararse miembros del sector desplazado, desposeído, obrero, sindical, explotado y perjudiciario de la lucha de clases (vulgo: jodidos); todo para la justicia “social” pues son de “izquierda” en la más importante labor docente: acudir puño en alto (so pena de graves castigos) a toda marcha, megamarcha, plantón, megaplantón o acción justiciera de resistencia contra toda reforma al status quo o contra cualquier cosa que Su Majestad declarara como enemigo (me refiero a cuanto tocara su patrimonio de cargos vitalicios y negocios que de allí emanan).

Transcurrieron largas décadas en este reino, que los trovadores habrían de evocar en sus cantares de gesta como triunfos sindicales del rey Cente I, siempre para beneficio de la colectividad de mentores, por lo cual nada hay de criticable en que fueran riquísimos (en dinero) y poseedores hasta de cinco plazas irrenunciables, intocables, imprescriptibles y heredables, sin tener casi nunca necesidad de aprender, ni de compartir con algún alumno sus muy, pero muy escasos conocimientos. Los príncipes, juglares y cortesanos se despachaban con el cucharón los manjares y las mieles del poder y del dinero pero ¿cómo no, si forman parte del sector obrero y son de izquierda? ¡Vaya indecencia de esos padres que claman fraude educativo porque quieren educar a sus hijos, mientras los maestros andan en patrióticos plantones y comisiones sindicales! Esos padres de familia han de ser unos vulgares neoliberales.

Así y todo, al cabo de muuuuuucho tiempo, el rey blanco decidió por fin mover sus piezas: un alfil se comió a la reina negra mediante el expediente autoritario y unilateral de ejercer el poder, en algo que llamaban “Instituto Estatal de Educación Pública”. Claro que se quejaron Cente y su corte, si llevaban 23 años usando allí autoritaria y unilateralmente su sindical poder. ¡Les estaban quitando lo suyo: su propiedad privada, su educación privatizada, sus plazas heredables y hasta su dinero! El rey quedó descobijado. Los puños izquierdos se levantaron contra la abominación de arrebatarle el negocio, aparte de la anterior abominación de someter a examen a sus cortesanos para averiguar si merecían trabajar y cobrar.

Fiel a su esencia y entonando el grito de “¡atraco!” otro autócrata defendió los atracos de Cente I y de su poderosa mafia, acusando a la mafia del poder y a la “privatización” de la educación (no se refería a la privatización sindical en dicho instituto). Sin embargo, acaso celoso de su corona, el monarca sindical no quiso —por ahora— agachar la cerviz ante el tropical penacho del rey Pejelagarto. Y si a personajes zoológicos vamos, ambos tienen el instinto por que se conoce a los roedores: astutos, aunque no especialmente inteligentes (salvo en finanzas). Pero estos monarcas absolutistas, a diferencia de los que vivieron en Versalles y cuyas cabezas cayeron bajo un fino acero en el mero centro de París, dejaron grandes obras, castillos bellísimos y toda una generación de artesanos, músicos y arquitectos. Nuestros monarcas tropicales se parecen a ellos sólo en su amor al poder y al dinero pero de tan corrientes, no conocerán los pasteles o la champaña; se conformarán con ponerse hasta atrás a base de chelas y tacos de buche.

No termina aquí la increíble y tosca historia del rey Cente I y su ambición ilimitada. Le toca jugar su pieza a ese lastimado pero bien vivo rey negro luego de que el equipo blanco cosechó atronadores aplausos de quienes no ganan en ese negocio privado (hablo de los que impuestamente pagamos sus delitos y borracheras). Y a pesar de que el rey Cente I se haya repasado al derecho y al revés cualquier código penal, sonsexy para la caterva que piensa poco sus tres principales atributos correctos: tener qué ver con la educación, ser muy populares, y de “izquierda”. Pero aparte de la corrección política, cualquier autócrata “democrático”, moreno o no, querrá coronar su monárquica cabeza asociándose a tan profundos bolsillos…

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Lunes, 27 de Julio 2015 - 17:00
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Érase una vez en la SEP

Corría el año 1958 cuando la política pública del libro de texto gratuito y obligatorio en México se gestaba durante el gobierno de Adolfo López Mateos con Jaime Torres Bodet al mando de la Secretaría de Eduación Pública. En 1959, nuestro país vió nacer la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos y finalmente, el 1° de septiembre de 1960, millones de niños y niñas a lo largo y ancho del territorio nacional recibieron por vez primera sus libros de texto que les permitiría complementar su eduación basica de manera homogénea; logro alcanzado gracias a la previa intención de llevar la eduación básica a todos los rincones del país del inolvidable José Vasconcelos décadas atrás.

Ciertamente, esta histórica acción de gobierno benefició a la economía doméstica de millones de familias. Sin embargo, comenzó una lucha constante derivada de la inconformidad por parte de autores, fabricantes y distribuidores de libros ante el absoluto e impositivo monopolio editorial y también por parte de los padres de familia a quienes se les violó su derecho de elegir los textos que deberían utilizar sus hijos. Como sucede cotidianamente: las decisiones del gobierno benefician a unos y perjudican a otros.

La historia escolar, como en tantos otros países, ha estado impregnada de patriotismo y nacionalismo (un ejemplo extremo es Corea del Norte). Una clara muestra de ello en nuestro país, es pensar en los siguientes casos:

  1. Si cuando llega el día del “Grito” en punto de las 11:00 hrs. exclaman a todo pulmón “¡Vivan los héroes que nos dieron Patria y Libertad…Viva México!”.
  2. Si cuando al ver un mexicano o mexicana subir al podio con medalla de oro en algún evento deportivo internacional se les inflama el pecho y hasta se les salen las lágrimas al escuchar el himno nacional.
  3. Si cuando viajan al extranjero portan la bandera tricolor a diestra y siniestra.

Si alguna vez en su vida han experimentado lo anterior, siento decirles que ustedes también han sido víctimas del sistema pragmático diseñado para programarnos patrióticos y nacionalistas que aprendimos en gran medida gracias a los instrumentos didáctivos con lomo, portada, contraportada y páginas, mejor conocidos como libros de texto otorgados por nuestra “flamante” Secretaría de Educación Pública.

Las fallas de la SEP siempre han existido; basta con destacar algunos penosos episodios en la publicación de estos materiales didácticos:

Ustedes recordarán la nota roja por allá de noviembre del 2013, que a todos indignó, referente a los 117 errores ortográficos en los contenidos de los libros de texto gratuitos impresos en 2012, todavía en la administración de Felipe Calderón, pero que fueron distribuidos en 2013 en el gobierno de Enrique Peña Nieto. Como era de esperarse, se culparon los unos a los otros sin determinación oficial de culpable alguno.

A los ojos de muchos, ambas administraciones son culpables por su evidente nulo control de calidad de los textos en sus procesos de edición, impresión y distribución. No olvidemos que el “detallito” nos costó a todos los mexicanos nada más $14.2 millones de pesos.

Otros desaciertos han sido el rechazo dirigido al libro de Ciencias Naturales por su contenido de educación sexual. Y al de Ciencias Sociales por considerarlo de orientación pro socialista en los años 70.

Durante los sexenios de Ernesto Zedillo y Vicente Fox el libro de Ciencias Naturales para quinto año otra vez fue criticado por el contenido sobre la reproducción humana.

Para el curso que se inició en septiembre de 2012 los textos de historia no incluyeron a la Conquista ni la Colonia.

La realidad es que la SEP ha estado en el ojo del huracán un sinfin de veces. El asunto de la reforma educativa con los “maestros”, sus protestas absurdas y sus “aviadores”, es el más escandaloso caso sin resolver de esta institución y de su titular en turno Emilio Chuayffet Chemor, quien es un verdadero elefante blanco andante que no sirve para nada pero ¡ah como nos cuesta dinero!

Cada error cometido por la SEP año con año queda impune sea quien sea el titular o ¿acaso sabemos de alguien que haya pagado multas o esté pagando sentencias por el tremendo gasto por errores en los libros? ¡No! Lo lamentable es que los únicos que pagan los platos rotos han sido, son y seguirán siendo nuestros niños y niñas en espera de una educación de calidad que, siendo realistas, se ve todavía muy lejana.

En contraste, no quisiera finalizar este artículo sin antes comentar algo de todos aquellos gratísimos recuerdos vividos en mi escuela primaria. Cómo olvidar aquellos trabalenguas, canciones, cuentos y refranes contenidos en los libros de lectura correspondiente a mi generación:

“Pepe pecas pica papas con un pico (…)". Trabalenguas

“Cu-cú cantaba la rana, cu-cú debajo del agua (…)". Canción Popular

Seguramente muchos de ustedes sonrieron al leer las líneas anteriores y muchos recuerdos de su niñez vinieron a su mente. Y, al decir verdad, si éstos libros cumplían o no con el contenido pedagógico deseable que dictaban los estándares internacionales, lo cierto es que de chiquillos nada de eso nos importaba; nos hicieron echar a volar nuestra imaginación con sus fabulosas ilustraciones de mil colores

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Fuentes:

http://www.sinembargo.mx/13-02-2012/148509

http://www.excelsior.com.mx/nacional/2013/11/22/929877

http://www.conevyt.org.mx/cursos/cursos/mexico/contenidos/recursos/revis...

http://www.scielo.org.mx/scielo.php?pid=S1405-66662013000400008&script=s...

 

 

Fecha: 
Martes, 14 de Julio 2015 - 18:00
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OHL y De Oteyza

El 23 de julio de 1999, en mi columna que entonces se publicaba en el diario defeño El Universal, escribí sobre un individuo que como secretario de Estado fue funesto pero que gracias a sus influencias logró acomodarse muy bien dentro de la iniciativa privada después de fracasar dentro del sector público. Me referí a José Andrés de Oteyza, el catastrófico Secretario de Patrimonio y Fomento Industrial durante el gobierno de José López Portillo.

Esto es lo que anote hace ya casi 16 años: “Es increíble como políticos perdedores pegan el chicle dentro de la iniciativa privada. Por ejemplo, José de Andrés de Oteyza, el demagogo que contribuyó a la quiebra nacional al provocar la devaluación del peso en 1982, después de que como Secretario de Patrimonio y Fomento Industrial convenciera a José López Portillo a aumentar el precio de la mezcla del petróleo mexicano cuando los precios mundiales iban en picada, es vicepresidente de la constructora Tribasa, la misma cuyas carreteras tuvieron que ser adquiridas por el gobierno federal, la misma que se dice se benefició excesivamente gracias al Fobaproa. No hay que ser un genio para imaginarse la gran influencia que este ex funcionario público tiene dentro la administración zedillista, la cual le permite obtener trato privilegiado para la empresas a la cual hoy pertenece. Así, mientras que las estupideces de este individuo provocaron más hambre y miseria entre los mexicanos, él vive como potentado. Este es un caso en donde la revolución sí hizo justicia. Lástima que fuera para un churumbel que demostró ser muy mal mexicano”.

Desde ese mes de julio de 1999 a la fecha, Oteyza prosperó. Desde hace varios años es el presidente de la filial mexicana de la española OHL, la constructora y concesionaria del Circuito Exterior Mexiquense, de la carretera Atizapán-Atlacomulco, del Viaducto Bicentenario, de la Autopista Urbana Norte, de la Supervía Poetas, de la Autopista Amozoc-Perote, del Libramiento Elevado de Puebla y del Aeropuerto Internacional de Toluca. Todas ellas obras de mala calidad y altos precios para sus usuarios.

Durante las últimas semanas el nombre de OHL México ha estado en las noticias. Por un lado se hizo pública su intención de elevar aún más la de por sí alta y abusiva tarifa que le cobra a los usuarios del Viaducto Bicentenario en el Estado de México. Por el otro lado, también se difundieron sus planes de no concluir la obra que aún está inconclusa. Por si lo anterior no fuera suficiente, se supo que el gobierno del Estado de México le amplió su título de concesión hasta 2051. Y, para empeorar las cosas, se difundieron dos grabaciones de audio que dejan muy mal parada a la empresa.

En las grabaciones se escucha a quien hasta hace unos días era el director de Relaciones Institucionales OHL, Pablo Wallentin. En la primera conversa con el desde ayer ex Secretario de Comunicaciones mexiquense, Apolinar Mena Vargas, a quien le ofrece pagar sus vacaciones familiares en la Rivera Maya. En la segunda, Wallentin platica con Jesús Campos López, el director técnico de OHL, en donde aceptan que en enero la constructora infló las previsiones de tráfico del Viaducto Bicentenario, califican a la construcción como un “desmadre” y comentan como la constructora “salió forrada” gracias una obra cuyo coste se triplicó con respecto a las previsiones iniciales.

Derivado del escándalo, ayer rodó la cabeza de Apolinar Mena, quien fue cesado por el gobernador mexiquense Eruviel Ávila y sancionado con una multa de 189,000 pesos. Curiosamente, hasta ahora no ha sido mencionado el papel que en todo este asunto puede haber tenido el mero mandamás de OHL México, José Andrés de Oteyza.

¿Quedarán impunes los abusos demostrados y el probable fraude cometido por OHL? ¿Todo acabará con los ceses de Wallentin y Mena? ¿En las otras concesiones de OHL hubo abusos y malos manejos como los que ahora que se están conociendo en torno al Viaducto Bicentenario?

¿Cuál es el papel que en todo esto jugó José Andrés de Oteyza?

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Fecha: 
Lunes, 18 de Mayo 2015 - 12:00
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La vigencia de las atribuciones de la Secretaría de la Función Pública

El origen de la Secretaría de la Función Pública data del año de 1982. Los nombres han sido varios para identificarla tal y como actualmente se le nombra.  

De 1982 a 1994 siendo presidentes de la República Miguel de la Madrid Hurtado y Carlos Salinas de Gortari, se le nombró “Secretaría de la Contraloría General de la Federación”. Los secretarios de entonces fueron: Francisco Rojas Gutiérrez  (1983-1987);  Ignacio Pichardo Pagaza (1987-1988); y, María  Elena Vázquez Nava (1988-1994).  

De 1994 a 2000, siendo presidentes de la República Ernesto Zedillo Ponce de León y Vicente Fox Quesada, se le denominó “Secretaría de la Contraloría y Desarrollo Administrativo”. Los secretarios de entonces fueron: Norma Samaniego (1994-1995); Arsenio Farell Cubillas (1995-2000);  y, Francisco Barrio Terrazas (2000-2003).  

No obstante, en la presidencia de Vicente Fox es cuando cambia de nombre la “Secretaría de la Contraloría y Desarrollo Administrativo” a “Secretaría de la Función Pública”. El secretario de entonces fue Eduardo Romero Ramos (2003-2006).    

El nombre  de “Secretaría de la Función Pública” subsistió a la fecha, siendo Presidente de la República Felipe Calderón Hinojosa. Los secretarios de entonces fueron: Germán Martínez Cázares (2006-2007); Salvador Vega Casillas (2007-2011); y, Rafael Morgan Ríos (2011-2012).

Y, con el Presidente Enrique Peña Nieto, el 2 de enero de 2013, se publicó en el Diario Oficial de la Federación el Decreto que reformó, adicionó y  derogó diversos artículos de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, y entre ellos, se derogó el nombre de “Secretaría de la Función Pública”, y por ende, la desaparición y transferencia de las atribuciones. 

No obstante, cabe destacar que la publicación del citado Decreto consistió por la creación de un órgano autónomo constitucional en materia de anticorrupción, tal y como fue la pretensión del actual Poder Ejecutivo. De tal suerte, mientras ocurría su aprobación, en el mismo Decreto del 2 de enero de 2013, se estableció que  “…por lo que se refiere a la desaparición y transferencia de las atribuciones de la Secretaría de la Función Pública, entrarán en vigor en la fecha en que el órgano constitucional autónomo que se propone crear en materia anticorrupción entre en  funciones…”. 

Asimismo, dice el Decreto que: “entre tanto se expiden y entran en vigor las disposiciones…la Secretaría de la Función Pública continuará ejerciendo sus atribuciones conforme a los ordenamientos vigentes al momento de expedición” del mencionado Decreto.

Por lo pronto, estimado lector, desde 2012 el encargado de la “Secretaría de la Función Pública”, fue Juan Olivas Ugalde, y a partir del 3 de enero de 2015 el nuevo secretario es Virgilio Andrade Martínez. 

Así que, querido lector  desde 1982 a 2015 son 33 años y 12 secretarios los responsables de tres secretarías:  “Secretaría de la Contraloría General de la Federación”; “Secretaría de la Contraloría y Desarrollo Administrativo”, y de la “Secretaría de la Función Pública”. Por tanto, cabe preguntar: ¿cuál será el nombre de la cuarta secretaría?

Al tiempo, tiempo…

Fecha: 
Miércoles, 04 de Febrero 2015 - 17:00
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San Raúl Salinas

El villano favorito durante el sexenio de Ernesto Zedillo, el hermano incómodo de un presidente priísta que como pocos de ellos abusó del poder, el hombre que inspiraba miedo entre los que lo conocían, el funcionario público que al amparo del poder de su padre y hermano acumuló una vasta fortuna, el presunto autor intelectual de uno o más homicidios resultó ser, después de todo, una blanca paloma, un ser impoluto por el pecado, una víctima más de la injusticia que tanto abunda en nuestro país, un santo que fue martirizado por el capricho de Ernesto Zedillo.

Efectivamente, Raúl Salinas de Gortari fue finalmente exonerado del delito de enriquecimiento ilícito después de casi 20 años de enfrentar exitosamente un buen número de acusaciones en su contra. Acusaciones que se fueron derrumbando, una a una, gracias a la ayuda profesional que recibió de los mejores y más caros abogados de México, Estados Unidos y Europa y, claro está, al apoyo que recibió de su aún políticamente poderoso hermano menor,

Desde que su arresto se llevó a cabo previa autorización de Zedillo, el 28 de febrero de 1995, Raúl Salinas enfrentó y ganó diversos procesos penales. La Procuraduría General de la República (PGR) lo acusó de ordenar el asesinato de su ex cuñado José Francisco Ruiz Massieu así como por los delitos de peculado, lavado de dinero, defraudación fiscal, narcotráfico y enriquecimiento ilícito.

La PGR trató de demostrar su enriquecimiento inexplicable e ilícito con base a 49 bienes inmuebles que adquirió en la Ciudad de México y ocho Estados de la república con recursos económicos que sobrepasaban por mucho sus ingresos como funcionario. La PGR alegaba que el enriquecimiento provino de la partida secreta de la Presidencia, de la que se desviaron 2,218 millones de pesos entre 1990 y 1994 por órdenes del entonces director de Administración de la Presidencia de la República, Ernesto Sentíes, quien murió en 1998.

La PGR agotó así los recursos legales que tenía a su disposición para poder lograr una sentencia condenatoria contra el ahora ex incómodo hermano presidencial. Lo que ahora sigue es que a partir del mes entrante Raúl y/o los legítimos propietarios de los más de 30 inmuebles asegurados por la PGR puedan recuperar los mismos.

Raúl pasó 10 años de su vida en la cárcel y fue liberado en 2005 después de ser exonerado de casi todos los cargos que contra él formuló la PGR. La última acusación, la del enriquecimiento ilícito, quedó finalmente desechada el viernes de la semana pasada.

En este caso, ¿qué sucedió?

¿Fabricó la PGR las pruebas que utilizó contra Raúl Salinas, entre ellos los pasaportes emitidos por la Secretaría de Relaciones Exteriores en donde la foto era suya pero el nombre no?

¿Resultó cierto que los 114 millones de dólares que estaban depositados en una cuenta bancaria a su nombre en Suiza no eran de él sino de importantes empresarios que se los dieron para que él los invirtiera y que los 49 inmuebles tampoco le pertenecían?

¿Fue el ahora ex incómodo hermano de Carlos Salinas víctima de la furia de Ernesto Zedillo?

Nunca sabremos lo que ocurrió. Lo que sí queda claro es que en este caso falló terriblemente el sistema de procuración e impartición de justicia. Tanto la PGR como los jueces y magistrados involucrados en los juicios que se le hicieron a Raúl Salinas quedan mal parado ante la opinión pública que ahora tiene una razón más para creer que en México prevalece la injusticia, un razón encarnada en la persona de San Raúl Salinas.

Foto: jdarredondo.blogspot.mx

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Miércoles, 17 de Diciembre 2014 - 12:00
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La Situación de las 52 Hectáreas del Hipódromo de las Américas

La tormenta desatada por las noticias de las últimas semanas y las cuales han cimbrado, conmovido e indignado a la opinión pública nacional e internacional por la desaparición y cruel asesinato de los estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, así como de la investigación periodística que ahora se descubre y pone en evidencia el obvio conflicto de interés por el asunto de la llamada Casa Blanca en donde está involucrada la familia del presidente de la Republica. Todo ello preocupa ciertamente y lleva a que necesitamos urgentemente un Sistema Nacional Anticorrupción.

A lo largo de los diez artículos que he publicado gracias a la generosidad del periodista Eduardo Ruiz-Healy, en su magnífico portal de noticias, opinión, análisis y cultura www.ruizhealytimes.com, he fundamentado la importancia de la expedición de una nueva Ley de Juegos y Sorteos que favorezca, sobre todo, el desarrollo de la industria hípica. Al parecer la iniciativa duerme el sueño de los justos y no se va a aprobar pronto.

Todos los artículos de referencia se pueden leer en la siguiente liga:

http://www.ruizhealytimes.com/colaboradores/enrique-rodriguez-cano-ruiz

Lo que más me llama la atención y he intentado demostrar en todo este proceso informativo, es que el negocio de la actual concesionaria que explota, "el mejor terreno urbano de la ciudad de México" en donde se ubica el Hipódromo de las Américas merece ser investigado.

Esta importante propiedad ­—estamos hablando de 51.42 hectáreas que pertenecen al Patrimonio Inmobiliario Federal— ubicadas en las Lomas de Sotelo y por el cual la concesionaria no paga renta alguna. El IFAI no pudo conseguir la información en que se acredite que exista contrato de arrendamiento por el uso y goce del mismo. Es decir, aparentemente la explotan a título gratuito. Ignoro si se pagan las contribuciones a que están obligados por la Ley correspondiente y desconozco sí la Comisión de Juegos y Sorteos de la H. Cámara de Diputados, creada para tal efecto, ha indagado algo al respecto, sobre todo que la permisionaria tiene graves problemas financieros y por ello, en mi opinión, basta para revocar dicho permiso.

Hay que señalar que dentro las instalaciones, lo que fue el Club Derby —deben ser cuando menos unos 3,000 metros cuadrados construidos—, dan acomodo a las oficinas del grupo concesionario (CIE, ahora CODERE) y que nada tienen que ver con las carreras de caballos disminuyendo considerablemente el aforo original de la planta hípica a menos de la mitad de su capacidad original. Es decir, la empresa hace un pingüe negocio con todo ello.

Así, graciosamente, los bienes públicos se dejaron en manos de un particular y es evidente que alguien se despachó con la cuchara grande aprovechando la discrecionalidad con que se resolvió todo este asunto.

Apunto otra grave anomalía que se convino en el otorgamiento del permiso; el permisionario actual, Administradora Mexicana de Hipódromo logró obtener una gran cantidad de modificaciones al permiso original (para explotar las carreras de caballos con apuesta) de la cual destaca entre otros, que 84 millones de pesos que debía pagar empresa para cubrir los pasivos laborales de la anterior permisionaria y era condición necesaria e indispensable para obtener el permiso en comento; de manera extraña la permisionaria logró la autorización para que "del porcentaje de las participaciones" que le correspondían a la Secretaría de Gobernación se fuera amortizando este dinero. (Oficio # DGG/SP/1709/98 del 19 de septiembre de 1998).

Así, sencillamente se negociaron estos turbios "negocios" durante el gobierno del Presidente Zedillo. Se sabe que funcionarios de la Secretaría de Gobernación fueron acusados de peculado, aunque no por este asunto en particular.

En cuanto a la moribunda industria que se genera con las carreras de caballos —yo no me he cansado de repetir— la empresa la tiene en terapia intensiva puesto que no han cumplido con el objeto para que se les otorgó.

¿Qué van a dejar morir esta fuente de empleo... o los caballistas y trabajadores del centro hípico van a tener que organizar una marcha, con todo y caballos,  para exigir su cumplimiento?

Fecha: 
Miércoles, 26 de Noviembre 2014 - 17:00
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