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Y ahora, ¿quién podrá salvarnos?

Miércoles, 14 de Septiembre 2016 - 16:30

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María José Codesal

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Me encanta esta famosa frase del Chapulín Colorado: "y ahora, ¿quién podrá salvarnos?". Caracteriza muy bien la indefensión que sentimos cuando tenemos un problema y que no sabemos cómo resolver.

¿Y por qué viene al caso? En la colaboración anterior hablábamos de nuestro sistema financiero. Dijimos que nuestro sistema financiero, como todo buen sistema, cuenta con varios órganos y entidades que hacen que nuestra economía funcione con cierto orden, buscando el bienestar y crecimiento del país.

De lo que les quiero hablar hoy es de unas entidades que se asemejan a nuestro sistema inmunológico. Como sabemos, este sistema de nuestro cuerpo está compuesto por células, tejidos y órganos que trabajan en conjunto para proteger nuestro cuerpo. Igualito, pero en nuestro sistema financiero, existe un microsistema (por llamarlo de algún modo) compuesto por tres órganos descentralizados del gobierno para defendernos de problemas financieros que podamos tener.

El primero de ellos es la Condusef. Ya sé que en este país estamos medio ciscados con las instituciones federales pero créanme, la Condusef funciona ¡y funciona muy bien! Lo digo por experiencia propia. Les platico qué hace y el chisme de lo que me pasó…

La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros –Condusef- trabaja en coordinación con la Secretaría de Hacienda. Sus funciones son por un lado, prevenir; orientando, informando y promoviendo la educación financiera, y por otro lado, corregir situaciones logrando resolver las quejas o reclamaciones que tengamos los usuarios de los servicios financieros. Nos defiende de toda institución que ofrezca un servicio financiero como bancos, aseguradoras, burós de crédito, afores, sofomes, entidades de ahorro y crédito popular, la bolsa, afianzadoras y toda institución que quepa en este rubro. 

Pero mucho ojo:  Aquí vale una nota. Las reparadoras de crédito, las que te ofrecen salir de deudas, no están reconocidas por la Condusef. Así que cuidado cuando quieras arreglar una deuda. Mejor acude con un asesor en finanzas personales o directamente a tu banco. Se está buscando legislarlas y reconocer su labor pero todavía no sucede. Así que si tomas de la decisión de trabajar con una de ésta, nadie podrá salvarte si algo sale mal. Pueden leer algo de la Condusef sobre este punto aquí.

La Condusef te defiende legalmente y ayuda a resolver las diferencias entre nosotros, los usamos los servicios financieros y las instituciones que los prestan. 

Ahora les cuento el chisme de cuando recurrí a la Condusef. Resulta que un día me sacaron mi tarjeta de crédito de la bolsa. ¡Alguien en quien yo confiaba! De hecho le había encargado mis cosas. Yo no me di cuenta y esta personita fue por el mundo haciendo compras. Yo estaba muy tranquila, no había usado la tarjeta así que ni me di cuenta que faltaba. Fueron 5 días de compras no hechas por mí hasta que quisieron comprar un refrigerador de $35,000. En un rumbo de la ciudad donde nunca suelo estar. Esto levantó una alerta en Banamex y me llamaron. Obvio primero el shock, luego el enojo y en ese momento cancelamos la tarjeta. 

-Nota número 1- Banamex me habló para decirme que había cargos inusuales. Ellos fueron los que se dieron cuenta primero que había algo que no estaba bien.

En el siguiente estado de cuenta resulta que me quieren cobrar el resto de los cargos que había hecho esta personita. Obvio no los quise pagar. Ellos me hablaron primero para decirme que había cargos y yo, en ese momento, les dije que no los reconocía.  Pero ahora me los querían cobrar. Fui al banco y levanté mi queja. Me dijeron que entraba a 45 días de revisión. Que mejor pagara para no generar intereses y si salía a mi favor, me reembolsarían el dinero. Bueno, pues pagué. Pasado ese tiempo me dicen que no procede, que no me regresan lo que ya había pagado. ¡Obvio no! Y encima de todo, me mandan una carta que de lejos se veía una copia súper chafa con fecha del 2006, cuando esto estaba sucediendo en 2010, diciéndome que tenía que pagar. Metí 3 reclamaciones y obtuve el mismo resultado. Tiene que pagar. Y yo necia en que me reembolsaran lo pagado. ¡No se vale, yo desde el día uno, con su llamada, les dije que no reconocía esos cargos! ¡No los hice yo! Les pedí que me enseñaran los vouchers firmados por mí y que si correspondían a mi firma yo les pagaba. Nunca lo pudieron hacer porque obvio, yo no había firmado nada de eso. Total fui a la Condusef. Saqué mi numerito, esperé y me atendieron. Llevé todo mi caso con todos los papeles y las cartas del 2006. A ellos les dio risa lo mal hechos que fueron al mandarme un machote de carta redactada 4 años antes que ni le cambiaron la fecha. Me ayudaron a preparar una reclamación legal, que a través de ellos se gestionó en Banamex y a los 45 días tenía la respuesta: no tiene que pagar. A los días, Banamex tuvo que reembolsarme ese dinero.

Di saltos de alegría porque todo este rollo me tomó más de 6 meses de vueltas. Si hubiera ido a la Condusef desde la primera negativa del banco, me hubiera ahorrado cuatro meses y miles de corajes.

Porque ya lo viví lo recomiendo. A mí me fue bien y hasta donde sé, suelen tener buena respuesta. Claro que son meticulosos, no van a defender lo indefendible pero en este caso a mí me sirvió muchísimo acudir a ellos y pude resolver el problema. Me costó una hora ir a sus oficinas y preparar el caso, para regresar posteriormente por diez minutos a recoger mi resolución. Además tienen una excelente atención.

Y ahora, ¿quién podrá salvarnos si nos cobran de más, si nos hacen cargos o clonan nuestras tarjetas, si la aseguradora no nos quiere pagar?  Bueno, ya les platiqué de la Condusef y porqué si recurrir a esa instancia. Como dicen por ahí: “si no se queja, no se queje”.  Exijamos nuestros derechos, reclamemos cuando no obtengamos lo que nos prometieron y defendámonos cuando quieran abusar de nosotros. Pasa todos los días y como decía Maussán: “nadie hace nada”. Así que SI hagan algo si tienen algún problema con las instituciones financieras del país. Es la única manera que tenemos para que este país mejor en servicios, terminen los abusos y otras cosas que no están bien. Solo si nosotros hacemos algo, si levantamos fuerte la voz, lograremos que algunas cosas cambien.

Ya me extendí mucho contándoles todo el chisme de la tarjeta robada así que para la siguiente colaboración hablaremos de otras dos entidades que también nos protegen de problemas con instituciones del sistema financiero. ¡No se la pierdan! Iremos aprendiendo más para poder tomar nuestras decisiones económicas personales mejor informados.

¡Cuéntenme sobre sus aprendizajes y sobre dudas que tengan de temas económicos o de finanzas personales! Estando atentos a los cambios de nuestra economía podemos tomar mejores decisiones con respecto a nuestro dinero. No se pierdan de aprender un poquito más cada 15 días en Ruiz Healy Times.

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¡A saber más! Que nadie se beneficia de esto más que tú.



Número 30 - Junio 2019
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