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¿Te parece que el dato de la inflación es irreal?

Miércoles, 13 de Abril 2016 - 16:30

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María José Codesal

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¡Hola de nuevo! Continuando con los temas que son prioritarios de entender para tener conocimiento financiero, hoy quiero profundizar un poco más en el tema de la inflación que comentaba en el artículo anterior. Esta vez haciéndola más cercana. ¿Cómo? Hablando de la inflación personal.

La semana anterior dijimos que la inflación es el aumento general y constante de los precios de todos los bienes y servicios que se comercian en una economía.[1] Teniendo eso en mente sabemos que esta inflación provoca que cada día tu dinero, y el mío, valga menos, o mejor dicho, que cada día podamos comprar menos cosas con la misma cantidad. 

El Banco de México mes con mes, nos da el dato oficial sobre cómo vamos perdiendo poder adquisitivo (nuestro poder de compra) pero quien realmente lo calcula es el Inegi. Cuando vemos la cifra oficial y pensamos en nuestros bolsillos, nos da la impresión de que este dato es equivocado. Muchas veces nuestro bolsillo resiente mucho más que un supuesto 3% anual la pérdida de nuestro poder de compra. ¿Sí o no?

Para entender lo que pasa nos tenemos que remitir al detalle del cálculo de la inflación. Las matemáticas, ni modo.

Resulta que la inflación se calcula a partir de varios datos pero el más importante y que nos interesa es el INPC. INPC son las siglas que corresponden al índice nacional de precios al consumidor. Este índice mide los cambios en los precios a través del tiempo de algunos de los bienes y servicios que más consumen los mexicanos. (Recuerda que la inflación solo pueden calcularse una vez que ha pasado tiempo). Es una muestra representativa. Se toman 8 rubros o subíndices con los que se calcula el dato que son:

  1. Alimentos, bebidas y tabaco
  2. Ropa, calzado y accesorios
  3. Vivienda
  4. Muebles, aparatos y accesorios domésticos
  5. Salud y cuidado personal
  6. Transporte
  7. Educación y esparicimiento
  8. Otros

Como es una muestra representativa de todo lo que consumimos los mexicanos puede no coincidir con lo que tú gastas. Tenemos que ser muy claros en decir que la cifra oficial de inflación es un agregado; eso significa que de manera general todo aumentó un 3% pero en la vida real no es así. Habrá cosas que aumenten 10% y otras que no aumenten para nada. Eso lo podemos entender remitiéndonos de nuevo al INPC.

Con estos datos en mente podemos abordar el punto que nos interesa hoy: la inflación personal. La inflación personal es la que experimentamos tú y yo dependiendo de las cosas en las que gastamos. Cuando los bienes y servicios que compramos regularmente han subido más que otros que nunca compramos, experimentaremos una inflación completamente diferente a la de la cifra oficial. O sea, que la inflación personal está influenciada por nuestras decisiones de compra, no por los precios de las cosas en si mismos.

Imagina que gastas mucho en vivienda porque estás pagando un crédito hipotecario o que prefieres comprar comida procesada en lugar de comida natural. O tal vez prefieres zanahorias orgánicas en lugar de zanahorias normales del súper. Es por esto que, aunque puedas comprar artículos similares la decisión de compra afecta tu bolsillo y por tanto niveles de inflación personal.

El Museo Interactivo de Economía (MIDE) tiene una calculadora súper buena para calcular tu inflación personal.

Te dejo la liga www.mide.org.mx/mailing/calc_inflacion.swf (la tienes que copiar y pegar en el buscador de la computadora, al ser flash, no se puede ver en el teléfono y tampoco la abre si yo te pongo un vínculo.)

Al hacer el ejercicio de calcular tu inflación personal puedes darte cuenta de que tal vez estás gastando en cosas que elevan tu inflación personal y eso hace que no creas que las cifras oficiales sean reales. Y tienes razón, para ti y para tu bolsillo, la inflación puede estar siendo mayor.

Aproximadamente se calcula que la inflación puede estar un 5% arriba de la cifra oficial pero volvemos al mismo punto: todo depende de tus decisiones de compra.

No es ni bueno, ni malo, solo es súper importante ser conscientes de nuestro estilo de gasto. Sabiendo esto tal vez queramos hacer algunos ajustes o simplemente asumirlo. Ahora, considera que si tu salario o tus ingresos no aumentan en la misma proporción que tu inflación personal estarás perdiendo capacidad de compra y a un ritmo mayor que el de inflación.

Puedes replantear un estilo de vida que te permita jugar con estos parámetros y mantener tu nivel de gasto adecuadamente para que no pierdas dinero.

¿Vas aprendiendo algo con estos temas? Déjanos un comentario o sigamos esta conversación en las redes sociales.

Recuerda que si te educas financieramente sabrás tomar mejores decisiones en tu beneficio personal, si no, seguiremos aprendiendo por el método tradicional: prueba y error.

¡Hazlo, a nadie beneficia más que a ti!


[1]Fuente: Banxico.


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Número 33 - Septiembre 2019
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