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Mejora tus resultados en tu negocio y evalúa tu proceso de toma de decisiones

Jueves, 12 de Mayo 2016 - 17:30

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Verónica Romero

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Todos los procesos para desarrollar cualquier empresa dependen de un cúmulo de decisiones.

La toma de decisiones es un proceso sistemático y racional por el cual se elige una alternativa para lograr algún propósito o resolver un problema.

El mayor cambio cuando una persona decide convertirse en emprendedor, es que de repente tiene que tomar por sí mismo decisiones.

Los emprendedores se enfrentan diariamente con un gran número de desafíos en los que la toma de decisiones juega un papel muy importante. Cada decisión tomada puede tener efectos directos y colaterales en sus ventas, en sus finanzas y en el futuro de su empresa.

Tomar decisiones es parte de la gestión de cada día del emprendedor. Tu toma de decisiones será un factor clave para la evolución y crecimiento de tu negocio.

Muchas veces te vas a enfrentar con decisiones complicadas, pero también con decisiones sencillas, y la experiencia que vayas adquiriendo en el camino será tu mejor aliada.

Cada decisión nace de un problema que hay que resolver. Para tomar la decisión correcta, hay que definirlo de manera clara. Plantéate lo que quieres obtener y hacia dónde quieres ir. Las decisiones deben ser tomadas priorizando objetivos y con un plan de trabajo establecido.  Arma un esquema de acción para cada objetivo, esto te ahorrará tiempo y esfuerzo. Adopta un enfoque proactivo.

Dependiendo del asunto a tratar, vas a generar un análisis profundo de las variables con las que cuentas para que tu resolución final traiga un resultado positivo.

Las variables a tomar son internas y externas. Las primeras son las que tienen que ver con tu empresa (su forma de operar, organización, el capital humano, estilo de liderazgo, herramientas tecnológicas, indicadores, estrategias de venta y marketing, comunicación interna) y las segundas es lo que rodea a tu negocio (la competencia, el contexto económico, las tendencias del mercado, proveedores, clientes).

Para la toma de decisiones es fundamental contar con información objetiva sobre todas las variables. Sin información, los riesgos se incrementarán porque la probabilidad de equivocarte será mayor.

Cada emprendedor tiene su estilo para tomar decisiones, hay quienes las toman rápidamente, de manera reflexiva, de forma intuitiva o que les toma mucho tiempo.

Es recomendable crear un clima adecuado para que tu proceso de análisis previo a tu decisión se base en un marco de tranquilidad y de libertad de pensamiento.

La resolución de problemas puede alcanzarse creando varias alternativas. Hay que desarrollar varias opciones aplicando métodos cualitativos (se basan en la experiencia y habilidades de la persona que va a tomar la decisión) y cuantitativos (se utilizan métodos matemáticos y estadísticos). De ahí la relevancia de tener en orden los números y la información de tu empresa.

La creatividad juega un papel fundamental, ya que permite asociar o combinar ideas para lograr un nuevo resultado y que te resulte útil.

Una vez que tomes la decisión, ejecútala lo antes posible, ya que el entorno puede cambiar y entonces tu decisión podría ser inadecuada. Es preciso darle un seguimiento continuo.

Si tu decisión da malos resultados, aprende de la experiencia y trata de encontrar los motivos por la cual falló. Debes asumir que equivocarte es parte del proceso de toma de decisiones.

Algunos errores que cometen los emprendedores a la hora de tomar decisiones son:

  • No elaborar un buen estudio de la situación en cuestión. Les falta información.
  • Perfeccionismo.
  • Resolver los resultados y no las causas de los problemas.
  • Demorar la decisión por miedo a equivocarse.      
  • Cambio constante de prioridades y objetivos.
  • Tomar decisiones extremadamente rápidas con tal de no tener más un problema.
  • Considerar sólo una alternativa para la resolución de un asunto.
  • Falta de anticipación de riesgos y falta de previsión.

En muchas ocasiones no es fácil tomar la mejor decisión, pero hay que hacerlo y entender que estás en un proceso de aprendizaje. Siempre habrá un margen de error en la toma de decisiones, pero en la medida que tengamos la información y la sepamos aprovechar y procesar, la probabilidad de equivocarnos va a disminuir.

Recuerda que los problemas son retos que nos motivan a solucionarlos. Si te equivocas, sigue adelante y no dudes en tus siguientes decisiones, porque ahora tienes más conocimientos. Se aprende a decidir decidiendo.

Así que ¡decídete a decidir!


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