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Los microcréditos denominados “Tandas para el Bienestar”

Martes, 29 de Enero 2019 - 14:05

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Liliana Alvarado Baena

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En fechas recientes, el presidente Andrés Manuel López Obrador informó acerca de la creación de un programa para entregar microcréditos a pequeños empresarios y comerciantes como dueños de tiendas o talleres, el cual se ha popularizado como “Tandas para el Bienestar”. Para conocer la naturaleza de este nuevo programa y la forma en que funcionará, a continuación, nos dedicaremos a revisarlo con detalle.

 

¿En qué consisten las tandas?

Las tandas son un mecanismo de auto-financiamiento solidario basado en una cadena cerrada de individuos con fuertes lazos de confianza: familiares, amigos, vecinos, compañeros de trabajo, etc. La tanda se realiza sobre ese conjunto cerrado que de común acuerdo deciden participar para financiarse. A cada integrante se le asigna un número de acuerdo con el cual recibe el dinero aportado por los otros integrantes. Cada integrante aporta una cifra igual con una periodicidad quincenal o mensual, y uno de ellos recibe todo el dinero. Esa operación se repite hasta beneficiar al integrante con el último número, momento en el cual termina la tanda.   

 

¿Y qué sabemos sobre el funcionamiento de las Tandas para el Bienestar?

Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, explicó algunos detalles sobre este nuevo programa que estará a cargo de la Secretaría de Economía. Ésta entregará un millón de créditos a la palabra y sin intereses, por seis mil pesos para la compra de artículos como por ejemplo, un refrigerador, una estufa o un triciclo. Cabe resaltar que el costo total del programa será de alrededor de 6,000 mdp. El presidente les llama “tandas” por el hecho que serán 12 pagos de 500 pesos de manera mensual (sin interés), donde los beneficiarios contarán hasta con tres meses de gracia y una vez liquidado el préstamo, podrán solicitar otro de así desearlo.

Los préstamos serán realizados por la Tesorería de manera directa al beneficiario mediante una transferencia bancaria con tarjeta. Hasta ahora se desconoce qué pasará si los beneficiarios no pagan de manera puntual y/o existen retrasos, tampoco han detallado la fecha de arranque del programa y los lineamientos específicos del programa.

 

El Sector Microfinanciero en México

De acuerdo con datos del tercer levantamiento de la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), para 2018 sólo el 47% de los adultos (entre 18 a 70 años) en México tienen una cuenta en un banco o institución financiera, entendiendo como cuenta a los productos financieros de nómina, pensión, apoyos de gobierno, ahorro, cheques, plazo fijo y fondo de inversión. La ENIF señala que la región centro sur y oriente del país, es la  zona con menor acceso a dicho sistema.

Es necesario subrayar que millones de mexicanos no son sujetos de crédito, muchos de los cuales se encuentran en el sector informal del país o atendiendo un taller, una tienda de abarrotes, papelería, etc., debido a que la banca comercial solicita el cumplimiento de ciertos requisitos, entre los que destacan: comprobante de ingresos, historial crediticio sano, avales y/o garantías, etc.

De ahí nace la visión de atender a dicho mercado no incluido y potencialmente grande. Hasta la fecha este sector de la población ha sido atendido financieramente por instituciones que se encargan de otorgar microcréditos para capital de trabajo, donde los préstamos son de un monto reducido y los intereses son muy altos al no contar con una garantía.

El sector privado de las microfinanzas lo representan las Sociedades Cooperativas de Ahorro y Préstamo (SOCAPS), Sociedades Financieras Populares (SOFIPOS) y Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (SOFOMES). Por su parte, el sector social de este sector de la economía lo representa principalmente la Asociación Mexicana de Uniones de Crédito del Sector Social (AMUCSS) y otras organizaciones sociales similares. Figuras todas reguladas por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y la Comisión nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF).

Bajo este escenario, este nuevo programa significa un apoyo importante para un sector de la población que no ha sido incluido financieramente. Sin embargo, también se debe cuidar no avasallar al sector de las microfinanzas, pues siempre es preferible que sea el sector privado con competencia y bien regulado el que marque la pauta en el ramo y no que sea desplazado por el Estado. Lo más importante es que el programa de las tandas del bienestar logre generar crecimiento en la actividad productiva, una paulatina formalización de la economía y que incentive la productividad.

Una pregunta que surge es ¿cuál será la actitud de responsabilidad que los beneficiarios tomarán frente a un programa que les genera deuda con el gobierno y no con un banco privado?

 

 

 

 

 

 

 


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Número 28 - Abril 2019
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