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La Nube Electoral y el Tipo de Cambio

Miércoles, 05 de Abril 2017 - 15:00

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Ángelo Tirado Pazos

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En pleno establecimiento del Retro Proteccionismo y del claro y evidente regreso del formato de intercambio de bienes y servicios (a la antigüita), el basado en cupos y acuerdos bilaterales para el comercio mundial. Se vislumbra un rompimiento de la hegemonía e inercia de los modelos neoliberales (1978-2016) para todas las economías.

 

El impulso definitorio de por lo menos dos de las economías más importantes No. 1 (EUA) y No.5 (UK) hace suponer que todos los países, con desigualdades o no, deberán meterse al gimnasio para fortalecer sus músculos nacionalistas y liberales. En este entorno opinamos brevemente de cómo le irá a la economía mexicana con respecto a los pronósticos de la variable del tipo de cambio para 2017.

Si bien habrá “cierta estabilidad” de corto plazo en la relación peso/dólar; esto se deberá a dos factores: 1 la economía mexicana resistió las olas especuladoras de los últimos 12 meses amortiguando con el alza de tasas, y con su tipo de cambio flexible la tremenda entrada y salida de dólares especulados por los bancos extranjeros quienes fueron y han sido un factor de presión continuo de las depreciaciones de nuestra moneda.

A partir de las nuevas coberturas cambiarias del Banxico estos actores (los bancos) acusan de recibido y han moderado eso sí, ya con tasas más apetitosas su éxodo especulador de la economía mexicana y por otro lado el factor 2 la Nube Electoral que ha frenado las pretensiones glotonas del gobierno federal y de sus organismos autónomos o paraestatales, de pase lo que pase, mantener sus niveles de gasto corriente aún endeudando a los incautos pero empoderados electoralmente ciudadanos con tanta opción de “voteo partidiarréico”; que aunque muy bueno democráticamente demasiado libertario sin una segunda vuelta.

Zapatero a tus zapatos. Si hablamos de dólares hay que entender que México realizó durante el 2015 un intercambio de aproximadamente 531,118 millones de dólares con EUA, de estos 294,741 millones corresponde a las exportaciones de México generando un superávit de 3,800 millones favorables en divisas. Si para fines de este análisis fijamos las necesidades de circulante del mercado de divisas en el corto plazo (dólares) en México en unos 50 mil millones, esta balanza solo aportó el 8% de los dólares necesarios para los pagos de inversionistas, los pagos de deuda en dólares y para la banca acaparadora de dólares del sistema financiero mexicano.

Permítame amigo lector explicarle con el imaginario económico; ante este déficit estructural de divisas desde la balanza comercial de por lo menos 2015, 2016 y casi seguro 2017 pongámonos de cuates del 90% de las divisas para importar esa fayuca, insumos, alimentos y la tecnología que no producimos, el gobierno mexicano para no agotar las reservas del país (además de ahora las coberturas cambiarias) se ve en la necesidad de acaparar las fuentes de generación de dólares como lo son: el turismo, el petróleo y el mismo mercado de divisas creando junto con la banca un juego perverso de donde quedo “la bolita” que para que usted me entienda, tanta compra y acaparamiento de dólares genera sobre demanda que para la mayoría de los mortales repercute en el fomento de la consecuente escasez por todos lados conocida; que hace al dólar el más querido de los billetitos.

Actualmente los futuros del dólar lo ponen en algo así de 20.01 pesitos para diciembre del 2017, es tan bueno, que ya todos nos sentimos a gusto con el veinte por dólar. De continuar el retorno de capitales moderado por las nuevas tasas de interés de los CETES y el aparente cambio o moderación del éxodo de divisas de los bancos como se percibe ya, en algunos bancos; es muy probable que podamos inclusive estar por debajo de los 20 pesos para 2017.

Sin embargo el tipo de cambio no tendrá una recuperación saludable y seguirá siendo ECONOMIA NEGRA por ser una variable volátil y de control superficial desreguladas las divisas en la economía mexicana y en tanto sigamos importando perdone usted mi francés, madre y media, que podemos producir en México y en este orden ahí se hallan: El oro amarillo-el maíz, la gasolina, los alimentos pecuarios, los fertilizantes, semillas, el gas y muchos otros insumos que a pesar de contar con todas las condiciones de hacerlo en México y crear los empleos; porque alguien se gana una trinche comisión…seguimos comprándolo al señor de la tienda de raya de enfrente.

Qué bueno que hay elecciones que ayuden al poder adquisitivo, que bueno que este año hay mano invisible, y que ahí viene la NUBE ELECTORAL que refresca la economía, porque si no, a como vamos le seguiríamos poniendo a quienes nos gobiernan más dispendio en el uso de nuestros impuestos directos e indirectos y como novia de pueblo: “Sin esperar nada a cambio…”, ¿Oh sí?...


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Número 31 - Julio 2019
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