Se encuentra usted aquí

El otro calentamiento: El Sistema Bancario

Miércoles, 27 de Enero 2016 - 18:00

Autor

foto-atirado.jpg
Ángelo Tirado Pazos

Compartir

cartasbancos.jpg

Mr. Joseph Stiglitz (Joseph Stiglitz - Premio Nobel de Economí­a en 2001) por estas mismas fechas del 2010 advertía que una guerra de divisas no tendría ganadores. El ahora también “profeta”, nos advertía en su libro “Globalization and its Discontents” publicado en el 2002:

“La globalización no ha conseguido reducir la pobreza, pero tampoco garantizar la estabilidad. Las crisis en Asia y América Latina han amenazado las economías y la estabilidad de todos los países en desarrollo. Se extiende por el mundo el temor al contagio financiero y que el colapso de la moneda en un mercado emergente represente también la caída de otras…”

Si se refería a China Stiglitz le atinó. Ya en el 2010 y quizá debido a un poco de empacho neoliberal mencionaba el mismo en diversas entrevistas y  conferencias del G20 que había que repensar el mundo en términos de una mejor colaboración y el establecimiento de nuevas regulaciones.

Las ahora mencionadas profecías económicas de Stiglitz nos alcanzaron. La economía mundial se halla con una tasa de crecimiento más bien lenta estimada para el 2016 entre 1.8% a 2.2%. El exceso del uso del endeudamiento público ha prosperado y el resultado ha sido un placebo de bienestar para los que dirigen los rumbos económicos, crecimiento utópico.

En este entorno los bancos han salido a dar la cara y a “malabarear” en esta crisis reciente el comercio mundial. Se han decidido por echarle una manita al mercado de las divisas dando líneas de crédito selectivo en dólares a los consentidos.

El hecho es que la innovación de los servicios financieros se ha movido mucho más rápido que las regulaciones de la economía mundial. La tecnología ha posibilitado a los bancos a ponerle al sistema de pagos en lugar de alas, motores veloces que no permiten visualizar cuando entra y cuando sale la lana de sus reservas y de sus utilidades en el mercado de divisas.

Así de rápido los bancos se han movido. No puede llamarse oportunismo en ellos porque siempre han actuado así…son así listillos. Como anécdota en el año 2000 se unió un grupo de connotados economistas para sancionar y protestar las prácticas bancarias de los  fondos CDO o “Collateralized Debt Obligations” que no eran más que los fondos hipotecarios en donde se agrupaba a los tenedores de un crédito hipotecario y que fueron usados para el libre intercambio multilateral de activos entre los mismos bancos del mundo.

Los bancos no solo evitaron la regulación sino hicieron uso abusivo del  CDO, lo que creó después el mercado SubPrime-Hipotecario que si bien llevo al molino de la banca a las mejores utilidades de su historia. Poco después con la intervención del gobierno terminó por descubrirse la paja incobrable en dichos fondos hipotecarios y la insolvencia operativa del sistema bancario mundial en él 2007/8.

La banca una vez más está calentando la economía mundial. Esta vez la moneda en curso en la mesa no son los CDO sino las divisas, el dólar.

El acaparamiento del dólar por las reservas de los bancos ha provocado escasez de esta divisa. Los bancos migran reservas y capitales (incluyendo  utilidades) a las tasas que presumen más adecuadas y seguras. Este nuevo monopolio financiero aunado al bajo precio del petróleo imposibilita a los países soberanos a respirar en cuanto a sus obligaciones en dólares y a sus necesidades comerciales. La escasez del dólar ha provocado una caída y subida de las bolsas y la misma estabilidad y certidumbre económica en el tipo de cambio de una dama borrachina, con ganas de olvidar a la salida de un antro.

En la economía del realismo este control del supuesto libre mercado de divisas…crea “sobrecalentamiento”.  Este calentamiento a su vez está fomentando un efecto “Valium”  en las economías, producto de contar con las líneas de crédito en dólares como solución ante la ausencia de divisas que la misma banca otorgó. (Valium: benzodiazepina, con propiedades ansiolíticas, miorrelajantes, anticonvulsivantes y sedantes). Se crea adicción.

En el efecto económico: A mayor restricción de divisas por la banca, se mejoran en el tiempo las tasas de custodia de los bonos en dólares (FED).

Pero por otro lado el apetito de divisas aumenta en el comercio mundial y con ello también se calienta la economía, se aumenta el riesgo país y las tasas de referencia soberanas dentro de este ciclo defectuoso solo puede generarse más DESCONFIANZA (en lugar de CRECIMIENTO). El antídoto de este sueño inducido (crédito fácil) es la REGULACION. Eso hasta el Banxico lo sabe.


Leer también


Número 34 - Octubre 2019
portada-revista-34.png
Descargar gratis

No te pierdas ningún artículo

SUSCRÍBETE A NUESTRO NEWSLETTER