Se encuentra usted aquí

desigualdad

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Proyecto económico compartido

En el mundo se advierte un mensaje que admite una deriva occidental situada fundamentalmente en las grandes metrópolis, dejando en la sombra esa percepción de abandono de representación de clases que perciben una élite depredadora. En este antagonismo se diluye el proyecto compartido y se robustece una propuesta que exalta un nacionalismo desbordante y protector: Trump, Bolsonaro, Salvini, Brexit y un movimiento espontáneo sin ideología, Los Chalecos Amarillos. Las causas no reúnen mayor esencia que el descontento, el simple hecho de imaginar un presente lapidario con respecto al pasado y un futuro incierto, convierten en causal suficiente la unión de reclamo y pertenencia. La salida no es tan sencilla y aún no dan los tiempos para mostrar prueba fehaciente de esa mira que reta al mundo global.

El sector rural en el caso de Trump fue decisivo y el planteamiento del abasto interno como paradigma de épocas de bonanza norteamericana exaltó el ánimo nacionalista. Bolsonaro se encuentra en proceso de situar sus promesas de campaña en franca división sectorial. Salvini se las arregla con su movimiento Cinco Estrellas y la Liga Índica. El Brexit empantanado y desgastado sin plena orientación de salida clara de la Unión. Al parecer ese hiperactivismo que se percibe en las democracias hace que todo siga igual, debilitando la gobernabilidad. Al final de cuentas viene la Unión Europea y hace los ajustes pertinentes para demostrar una y otra vez que los bloques sistémicos subsisten y que la deriva occidental tiene cura.

La búsqueda de los símbolos no da tregua en la historia y la acepción moderna no está exenta. Revisamos la Gran Depresión y encontramos el New Deal de Rooselvelt. La Segunda Guerra Mundial nos trajo el Plan Marshall que impulsaron los Estados Unidos. En la sucesión de la Guerra Fría, los líderes de occidente entendieron la necesidad de crear un Estado de bienestar. Hoy esa búsqueda se interrumpe por la irrupción del populismo quebrando principios de derecha tradicional como de izquierda. Del contrato social se han desprendido sectores amplios de la sociedad. Habrá que reconocer el pronunciamiento de Margaret Thatcher en el sentido de que no existe sociedad, existen personas, y en ese reconocimiento tan simple ahondan las diferencias que vivimos para recordar individualidad antes que el pensamiento guiado desde la concepción del poder. Existe desconexión entre economía y sociedad, como existe ruptura entre los de arriba y los de abajo.

Las clases dirigentes no pueden desaparecer porque el camino es la anarquía y las clases populares no pueden regir porque el camino es la autarquía. El dilema actual ha radicado en la mira interna una salida en el nacionalismo y en los valores y etnias. Un poco tarde en el aspecto racial y la integración y más tarde aún si contemplamos el punto de despegue: Estados constituidos con diferentes capacidades económicas, intereses en muchos casos divergentes y tácticas distintas para gestionar electorado. El espacio político común se ha perdido, y se presume que el económico no. En esa presunción se basa la defensa de bloques. Comercio y flujos de capital, esa es la unión y esa es la premisa de La Unión Europea y la que se reparte en el mundo.

Las esperanzas de los países podrán ser legítimas pero la circunscripción del tiempo presente a las fórmulas del pasado no reviven ninguna gloria predecible en tiempos en los que vivimos la posible confrontación de mercados cerrados por anatema ideológico y por mensaje de preservación cultural y los preceptos ya enmarcados en nuestra vida diaria de economías abiertas. El problema es el enfoque de los plazos, una realidad económica se refleja en el largo plazo; una visión de corto plazo como lo enfoca el modelo popular resuelve vía presupuestal pero deja la interacción económica con otros países y otras concepciones de integración en terreno de indefinición. Podemos adecuar plazos y pausas económicas sin duda, pero el planteamiento de origen pervive por generaciones. Esta semana hemos recibido una buena lección en este sentido, la Cumbre del Euro: los procesos de unificación económica van siempre más lentos de lo necesario, pero son lo suficientemente atractivos como para mantener un horizonte de optimismo. Esto permite a los Estados más poderosos adecuar retraso de decisiones constitutivas de un espacio económico común. En breve, se decretó un avance refrenado en la Cumbre. El presupuesto europeo es una de esas iniciativas que aparentan de fondo una ilusión del camino correcto pero el tema de los eurobonos y la mutualización recíproca de los riesgos vienen a recordar que no es tarea sencilla acoplar ritmos de crecimiento de diferentes entidades tan disímbolas en tamaño e influencia territorial. Pero se logra.

El proyecto compartido de una nación no necesariamente se convierte en proyecto económico con visión conjunta. Una sola promesa de corto plazo hace de una adecuación económica una expectativa incierta. En México se ha anunciado un presupuesto de gasto del sector público con elevado contenido social y recortando áreas consideradas prioritarias en otras administraciones. Claramente extiende mensaje de control, de retención de maniobra desde el poder. Disemina proyecto y respaldo social, acuerda restricción concebida desde el ahorro para aumentar partidas consideradas compromiso de campaña. Queda en cuestión el pacto federal para respetar autonomía en entidades estatales y otros conceptos que irán provocando la trayectoria del desembolso programado a un año. Se imprime el mensaje de inicio de obras carentes de estudios de factibilidad y sustento económico y proyecto de hidrocarburos. Veremos esta fase energética en franco desafío a la visión del orbe.  Es, en suma, el presupuesto, un proyecto conformado al criterio de imposición y a las miras de un solo hombre y su visión de país. Si responde a las coberturas de un sector público debilitado desde el punto de vista de su remuneración, y equilibra la demanda social con los niveles que se esperan en el equilibrio de la gran economía en los renglones de la inversión y el ahorro, lo veremos en el mediano plazo. No tenemos un proyecto económico compartido, no con todos los sectores que debieron ser consultados. Así iniciamos 2019.

Fecha: 
Lunes, 17 de Diciembre 2018 - 14:10
Redes sociales: 
1
Fecha B: 
Lunes, 17 de Diciembre 2018 - 16:25
Fecha C: 
Martes, 18 de Diciembre 2018 - 05:25
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Una humilde propuesta

A todo el que atraviesa esta gran ciudad o viaja por el país le causa una profunda tristeza ver las calles, los caminos y las puertas de las cabañas atestados de mendigos del sexo femenino, seguidos de tres, cuatro o seis niños harapientos que importunan a todo el que pasa pidiéndole una limosna.

El texto anterior no se refiere a México, sino a Irlanda, en el año de 1729, y forma parte de un ensayo titulado Una humilde propuesta, escrito por Jonathan Swift (el mismo que escribió Los viajes de Gulliver), a través del cuál popone que los campesinos pobres vendan a sus hijos a los ricos terratenientes, para que éstos se los coman. Sí, literalmente, para que los cocinen y, en suculentos platillos, los devoren. Mediante su particular propuesta, Swift proponía prevenir que los niños de los pobres se convirtiesen en una carga para sus padres y para el país. De esa manera, en hacerlos útiles al público. La ganancia sería doble: los campesinos saldrían de la miseria y los ricos tendrían más y mejor comida. 

Se trata de un texto muy incómodo, por supuesto, como debería ser toda buena sátira. Al escribirlo, el propósito de Swift no era que se comieran a los niños. Lo que buscaba era provocar; llamar la atención de los terratenientes acerca de lo que ocurría en Irlanda. Una humilde propuesta es uno de los mejores panfletos políticos y literarios de todos los tiempos. Para leerlo, por supuesto, es necesario conocer y apreciar el humor negro de los británicos y, en particular, de los irlandeses.

Un americano muy entendido en la materia, al que he conocido en Londres, me ha asegurado que un niño sano y bien criado es, al año de edad, el alimento más delicioso, nutritivo y saludable, ya sea estofado, guisado, asado o hervido, y no tengo la menor duda de que puede servir igualmente para un fricasé o un ragú, dice otro fragmento del ensayo.

Mientras releía el ensayo de Swift y me documentaba sobre la pobreza en el mundo, particularmente en México, me pregunté qué sátira escribiría Jonathan Swift si viviera en el mundo actual y de qué manera buscaría llamar la atención de los gobiernos, del Banco Mundial y demás organizaciones encargadas de reducir la pobreza y mejorar los niveles de vida de las personas que viven en países de ingreso bajo y mediano.

Lo cierto es que, revisando un poco la historia, es fácil darse cuenta de que el modelo neoliberal, igual que ocurrió con el socialismo (el comunismo fue una utopía), a pesar de demostrar ser el menos malo de los sistemas (aunque en lo personal prefiero un liberalismo más moderado y con mayor intervención del estado), también fracasó.  

¿Son eficientes las medidas que se toman? ¿Qué hace falta?

¿Cómo es posible que el ser humano, que ha conseguido viajar al espacio, retrasar la muerte y dominar , como nunca, la tecnología, no haya sido capaz de terminar o, al menos, disminuír sustancialmente la pobreza en el mundo?

En el planeta existen millones de familias que sobreviven con un dólar diario. ¿Quién puede vivir así?

Quizá el problema de fondo es que la pobreza, cuando es ajena, no le duele a nadie.

No es un problema de recursos. Al menos, no del todo. Recursos en el mundo siguen habiendo. El problema es muy antiguo. Sucedió cuando unos empezaron a volverse ricos y otros pobres. Cuando los más fuertes dominaban a los más débiles. Y luego los más poderosos (ricos) a los menos poderosos (pobres). En América Latina y en África, se intensificó durante el colonialismo. Muchas de las prácticas coloniales persisten hasta nuestros días. Los colonizadores inventaron un nuevo sistema de clases sociales y de dominación. Aunque el neocolonialismo haya tomado formas distintas (en México, por ejemplo, la banca quedó en manos extranjeras, por lo tanto las decisiones de crédito y de crecimiento económico por esa vía, también). El problema no es la pobreza, sino la desigualdad. En 2008, el 1% de la población más rica del mundo era dueña del 32% de todos los bienes. En el aclamado documental The end of poverty, se dice que terminar con la mitad de la pobreza global costaría 20 billones, menos que el 4% que los EUA destinan a su presupuesto militar. Ese dato me dejó perplejo. Lo anterior quiere decir que los ricos tienen, de hecho, la posibilidad de acabar con la pobreza. Pero no lo hacen. Los gobiernos de los países desarrollados parecen estar más preocupados por desarrollar su armamento y perfeccionar sus sociedades de consumo, que por terminar con la pobreza en el mundo menos desarrollado.

En México, el 10% de la riqueza está en manos de 9 o 10 familias. En 2014 la CONEVAL1 calculó que habian 55.3 millones de pobres, lo que equivale al 46.2% de la población total. Sin embargo, existe un dato muy interesante, ya que genera una nueva cifra que tiene que ver con aquellos mexicanos que no son pobres, pero que están por debajo de la línea de bienestar. Los que están a nada de volverse pobres. Entre los pobres y los vulnerables alcanzan el 79.5% de la población. Sólo el resto está por encima de la línea de bienestar. Lo anterior da una idea más clara de la manera como se distribuyen la riqueza y el ingreso en México.

La violencia en México no sólo tiene que ver con el narcotráfico, sino a la mala distribución de la riqueza y del ingreso. Está demostrado que las sociedades más violentas no son necesariamente las más pobres, sino aquellas donde existe mayor desigualdad.

De todo lo anterior se desprende que, terminar con la pobreza, es una cuestión de voluntad. Pero los gobernantes de todo el mundo tienen muchos intereses personales y grupales más importantes para ellos que los pobres.

Volviendo a Jonathan Swift, es claro que los ricos no se están comiendo a los pobres. Al menos, no de la manera de la que proponía Swift. Pero, ¿qué no existen muchas maneras de que unos se coman a otros? Muchos pobres no necesitan que se los coman, porque la pobreza se los está comiendo.

A los políticos se les olvida que tienen la oportunidad histórica de pasar a la posteridad por haber cumplido su misión: hacer el bien público temporal.

¿Qué necesita el ser humano para que le duela la pobreza de otro ser humano?

_____________________________________________________________

Ilustración: Gustave Doré.

Bibliografía:

Ensayo: Una humilde propuesta, de Jonathan Swift 
http://www.ciudadseva.com/textos/otros/una_modesta_proposicion.htm

Documental: The end of poverty. 2008.
https://www.youtube.com/watch?v=_xpKKHcC8eU

Pierre-Marc René, El Universal, Crece pobreza en México; hay dos millones más: Coneval.
http://www.eluniversal.com.mx/articulo/nacion/sociedad/2015/07/24/crece-...

1 Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (México). 

Autor:

Fecha: 
Miércoles, 02 de Septiembre 2015 - 17:00
Redes sociales: 
1
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

CONEVAL, cosas que no se dicen

No tuvo nada de sorpresivo el informe bianual del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), presentado ayer por Gonzalo Hernández Licona, secretario general del organismo. Desde una semana antes, había varios indicadores del golpe que venía. Primero fue la Encuesta Nacional de Ingreso-Gasto en Hogares (ENIGH), elaborado por el INEGI, y luego un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que adelantaban que la pobreza había crecido. Según la OCDE, México es el único país latinoamericano que retrocedió en este terreno.

Le tocó a la secretaria de Desarrollo Social salir a explicar los platos rotos, aunque el trabajo de su dependencia ha sido exitoso. Bajó la pobreza extrema y los demás programas que tiene encomendados muestran resultados positivos. Más aún, en los estados en los que se trabajó con intensidad, como Guerrero, los índices de pobreza disminuyeron. El verdadero problema no está ahí, sino en la política económica, en los salarios y en el empleo, pero Luis Videgaray y el resto de los titulares en materia económica ni siquiera se dieron por aludidos. Otra vez, ninguna política de desarrollo social puede contrarrestar una política económica productora de pobres.

Mucho se ha dicho sobre los resultados del informe del CONEVAL, pero hay elementos que poco se han abordado. En primer lugar, el daño que se le está haciendo a la clase media. De no empezar a crearse empleos de calidad e instrumentarse una política de mejoramiento del salario, amén de otras acciones, seguirá la destrucción paulatina de la clase media. Este no es un problema coyuntural, no es un tema que desaparezca al salir de la atención de los diarios. Es necesario que el gobierno federal piense seriamente en instrumentar un programa de apoyo a las clases medias, un programa que abarque consumo, apoyos fiscales, ayuda para compra de vehículos y vivienda, al igual que educación y salud.

Para esto, el Estado y los políticos tendrían que dejar atrás la mentalidad “pobrista”. No hay que “atender” a la población pobre, hay que construir las bases para que esta misma población salga de la pobreza. El verdadero problema no es la pobreza, sino la desigualdad. De nada sirve que el informe del CONEVAL señale que se mejoró la cobertura en salud y educación puesto que los servicios en ambos rubros son de mala calidad. Más escuelas no significa mejores escuelas; más seguro popular no significa mejores resultados en salud. La población pudiente goza de servicios de Primer Mundo y la población menos afortunada se muere en la calle y se entretiene en escuelas que no tienen clases o no enseñan al nivel que se requiere. Lo que el documento de CONEVAL no dice es que avanzamos hacia un país imposible. 

Fecha: 
Viernes, 24 de Julio 2015 - 17:00
Redes sociales: 
1
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Pobreza en México. Excesivos gastos de partidos políticos. Nuevo IEEPO con viejos integrantes

Esta tarde me acompañan Mariana Campos, Bernardino Esparza y, como comentarista huésped, Susana Moscatel. Comentamos: la pobreza en México; los excesivos gastos de los partidos políticos; la sobrepoblación carcelaria; el amplio mundo del entretenimiento. El Secretario Ejecutivo del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), Gonzalo Hernández Licona, explica el estudio sobre la pobreza realizado por CONEVAL. Jo Ruiz-Healy explica porqué las mujeres embarazadas deben vacunarse contra la tosferina. Carlos Velasco comenta que en el nuevo IEEPO de Oaxaca están muchos de los que estuvieron antes, lo cual debe ser visto con desconfianza por la sociedad y el gobierno federal.

Secciones:

Fecha: 
Jueves, 23 de Julio 2015 - 19:30
Redes sociales: 
1

Mi programa:

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

De cómo la desigualdad destruye la paz

La desigualdad extrema impide tener un proyecto político común y complica la gobernanza. Gerardo Esquivel en un espléndido ensayo, patrocinado por Oxfam, muestra la abismal desigualdad que socava a México. Menciono algunos datos: uno por ciento de la población concentra 21% de la riqueza del país; 10% de los mexicanos acapara 64% de la riqueza. En los últimos 20 años el ingreso per cápita creció 1% anual pero las ganancias de los 16 hombres más ricos se multiplicaron por cinco. La fortuna de esas 16 personas subió de 26 mil millones a 142 mil millones de dólares. El caudal de los cuatro más ricos creció de 2% del PIB en 2002 a 9% en 2014. Esos cuatro multimillonarios pueden generar tres millones de empleos con un salario mínimo sin que su riqueza disminuya un céntimo. En tanto, la pobreza alcanzó a 55.3 millones de habitantes. Es un insulto. La desigualdad separa y divide.

La desigualdad ha llegado a tales extremos que los hombres hemos dejado de reconocernos en nuestros semejantes. Unos y otros nos vemos como prescindibles, como objetos de utilería, para usar y desechar. La condición de humanidad, como el gran rasero de la igualdad, dejó de tener algún significado. La desigualdad y la pobreza cambiaron el estatus de las personas, degradándolas a no-personas. El otro, nuestro semejante, es tan diferente que ya no se equipara a mi yo. Tal distancia es llenada con desconfianza y miedo mutuos que nos lleva a discriminar y a considerar a los demás como enemigos potenciales. Los ricos y pudientes desprecian y humillan a quien es diferente a ellos. Los excluidos, inmersos en su resentimiento, odian y se vengan de quienes los marginan. La guerra de todos contra todos se reactiva.

La empatía, según el neurocientífico Ramachandran, nace con la socialización, que hace que los humanos aprendamos las conductas y transmitamos la cultura y los conocimientos. La empatía nos permite comprender o simpatizar con el otro. Pero la abismal desigualdad rompió la socialización: ricos y pobres viven en mundos paralelos; son extraños. Esta condición impide encontrar intereses comunes y, por tanto, nuestras ideologías y proyectos de vida no coinciden; nos polarizan. Si no compartimos intereses ni idearios, difícilmente estaremos dispuestos a compartir leyes y gobiernos en común. En consecuencia, la desigualdad siembra la semilla de la ingobernabilidad. En el orden económico, sentirnos y vernos como extraños genera desconfianza, por lo que desaparecen las condiciones para invertir y producir, para emprender y comerciar. Así, la desigualdad atenta contra el desarrollo y la cohesión.

Fecha: 
Jueves, 23 de Julio 2015 - 17:00
Redes sociales: 
1
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

México: los ricos, más ricos; los pobres, más pobres

Se ha dicho, con razón, que una de las causas de que México sea una nación sin respeto al Estado de Derecho es la desigualdad social y económica. Otras causas serían la impunidad y la corrupción existentes. Más allá de la necesidad de “domar” a la especie, como bromeó el presidente Peña Nieto, combatir las causas de la desigualdad aparece como la tarea número uno en el país. Conste que se habla de desigualdad, no de pobreza.

La desigualdad no se combate con políticas asistencialistas, como ha quedado demostrado en los más de 20 años de aplicarlas. Cuando el salario se estancó en el país, a finales de los años setenta, el Estado empezó a aumentar su vocación asistencialista para subsanar lo que la iniciativa privada no concedía. El resultado está a la vista: la concentración de la riqueza es mayor que nunca y pese a los miles de millones de pesos destinados al combate a la pobreza existen 53.3 millones de personas en esa situación, según el informe “Desigualdad extrema en México”, elaborado por el doctor Gerardo Esquivel, académico del Colegio de México y la UNAM.

Esta construcción social-económica, que favorece la desigualdad, no ha sido modificada en lo esencial durante los últimos 30 años. En esta construcción, el poder político se ha adaptado y apoya la reproducción del modelo, de acuerdo a las conclusiones del citado estudio. Está claro que en el panorama de los ocho partidos existentes, ninguno tiene como objetivo revertir el proceso que ha permitido la desigualdad. Ni el PRD ni MORENA, supuestamente de izquierda, tienen claro esto. Ambas organizaciones comparten genes priistas e izquierdistas, pero dominan los rasgos corporativos y populistas que heredaron de su progenitor tricolor por encima de la necesidad del cambio en la distribución de la riqueza, a la que aspiraba la vieja tesis comunista.

El informe del Dr. Esquivel, presentado por Oxfam México, trae datos llamativos, de esos que atraen a los medios. Por ejemplo, señala que en el año 2002 la riqueza de cuatro mexicanos (Carlos Slim, Germán Larrea, Alberto Bailleres y Ricardo Salinas Pliego) representaba el 2 por ciento del PIB; para 2014 ese porcentaje subió a 9 puntos porcentuales. Esto significa que el magro crecimiento del PIB en esos años (2002-2014), menor al 2% anual, ha dispuesto mecanismos de concentración de la riqueza que ha permitido a estos cuatro personajes multiplicar su riqueza por cinco. El doctor Esquivel señala que en lugar de continuar por la senda asistencialista, el Estado debe concentrarse en “una política social basada en los derechos: a la alimentación, a la educación, a la salud, etcétera.”

El problema central es: ¿cómo desmontar la construcción social-económica y jurídica que ha permitido esto?

Fecha: 
Jueves, 25 de Junio 2015 - 17:30
Redes sociales: 
1
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

La desigualdad y la violencia. Taxistas vs. Uber. Enfrentamiento en Tanhuato, Michoacán

Esta tarde me acompañan en cabina Armando Chacón y Antonio Castro. Los temas que tratamos esta tarde fueron: 

  • La desigualdad y la violencia en México y el mundo
  • El fallecimiento del premio nobel, John Nash
  • Paro de taxistas vs Uber
  • Entrevista a Enrique Galindo Ceballos, Comisionado Nacional de la Policía Federal, afirma que no fue ejecución el enfrentamiento en Tanhuato, Michoacán.
  • Hugo Eric Flores, Presidente Partido Encuentro Social, se defiende del Artículo de la Revista Proceso
  • El debate con Tere Vale, pide disculpas Lorenzo Córdova a jefes indigenas
  • Hugo González nos habla acerca de Uber y la tecnología
  • Beatifican a Oscar Arnulfo Romero, Arzobispo de San Salvador asesinado en 1980 después de una feroz represión

Secciones:

Fecha: 
Lunes, 25 de Mayo 2015 - 19:30
Redes sociales: 
1

Mi programa:

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Desigualdad y violencia

La desigualdad en nuestro país va en aumento. Esto lo señala el reporte In It Together: Why Less Inequality Benefits All, presentado el jueves pasado en París por el secretario general de la OCDE, José Ángel Gurría, y la Comisionada Europea para el Empleo, Asuntos Sociales, Habilidades y Movilidad del Trabajo, Marianne Thyssen.

Durante la presentación Gurría dijo que “Hemos llegado a un punto de inflexión. La desigualdad en los países de la OCDE se encuentra en su nivel más alto desde que comenzaron los registros. La evidencia muestra que la alta desigualdad es mala para el crecimiento. El caso para la acción política es tanto económica como social. Al no abordar la desigualdad, los gobiernos están afectando el tejido social de sus países y perjudicando su crecimiento económico a largo plazo”.

Lo que dijo Gurría sobre el tejido social es sumamente relevante en lo que a México se refiere. Recordemos que muchos expertos han afirmado que el desgarramiento de dicho tejido es una de las principales causas de la violencia que se ha apoderado de vastas zonas del país.

El reporte de la OCDE indica que “la participación cada vez mayor de personas que trabajan a tiempo parcial, con contratos temporales o de manera independiente, es un generador importante de la creciente desigualdad. Entre 1995 y 2013, más del 50% de todos los puestos de trabajo creados en los países de la OCDE cayó en estas categorías. Los trabajadores temporales poco cualificados, en particular, tienen ingresos mucho más bajos e inestables que los trabajadores permanentes”.

Y, peor aún: “Los jóvenes son los más afectados. 40% de ellos desempeñan trabajos no estándares y casi la mitad de todos los trabajadores temporales son menores de 30 años. También son los menos propensos de pasar de un trabajo temporal a uno estable y permanente”.

Ante esta realidad, ¿debe sorprendernos que cada vez más jóvenes orienten sus pasos hacia la delincuencia, organizada o no? Ante la perspectiva de una vida cada vez más miserable, ¿debe extrañarnos que cientos de miles de jóvenes mexicanos decidan mejorar sus nivel de vida dedicándose a actividades delictivas?

De acuerdo a In It Together: Why Less Inequality Benefits All:

1. “La desigualdad del ingreso en México es la más alta en los países de la OCDE y ha ido en aumento en los años recientes… En 2012 el ingreso promedio del 10% de la población con más ingresos fue 30.5 veces más alto que el del 10% con menos ingresos, arriba del 22 a 1 que se registró a mediados de los 80...  Esto se compara con un promedio OCDE de 9.6 a 1 en 2013.

2. “En México, el ingreso familiar real disponible cayó fuertemente después de la crisis financiera global. En 2010, el ingreso familiar promedio era 11% menor que en 2008…  Durante las últimas tres décadas, el crecimiento del ingreso del 10% superó el promedio. Es un hecho que, en términos reales, el ingreso promedio del 10% inferior en 2012 fue menor de lo que era en 1984”.

Desde mediados de la década de los 80 diversos pensadores advirtieron que el modelo económico y la automatización iban a generar cada vez mayor desigualdad en el mundo. A 30 años de distancia sus predicciones se han cumplido. La OCDE nos dice que la desigualdad sigue aumentando sin que los gobernantes hagan mucho para evitarlo.

Por ello es increíble que algunos se sorprendan por lo aparición de organizaciones fundamentalistas en Medio Oriente, como el ISIS, o por el crecimiento de la delincuencia organizada alrededor del planeta. Gracias a la desigualdad y falta de oportunidades, a las organizaciones criminales les es fácil reclutar a miles y miles de miembros dispuestos a jugarse la vida sin pensarlo dos veces.

La desigualdad genera violencia y mientras mayor es aquella mayor es ésta. La balacera del viernes pasado que dejó 43 muertos en el Rancho El Sol, entre Ecuandureo y Tanhuato, Michoacán, es la más reciente consecuencia de la injustificable desigualdad que desde hace 30 años empezó a crecer descontroladamente en México.

El reporte In It Together: Why Less Inequality Benefits All puede leerse en www.keepeek.com/Digital-Asset-Management/oecd/employment/in-it-together-why-less-inequality-benefits-all_9789264235120-en#page1

El análisis de la situación de la desigualdad en México puede leerse en www.oecd.org/mexico/OECD2015-In-It-Together-Highlights-Mexico-Embargo-21May11amPArisTime.pdf

Secciones:

Fecha: 
Lunes, 25 de Mayo 2015 - 12:00
Redes sociales: 
1
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

17 años y nadie hizo caso

El 9 de agosto de 1998 se publicó en la revista Impacto mi artículo intitulado Tres voces contra el modelo. En él comenté lo que tres grandes pensadores –Peter Drucker, Arthur Schlesinger y Robert Reich- opinaban sobre el modelo económico que desde la década de los 80 impusieron sobre el mundo occidental el entonces presidente estadounidense Ronald Reagan y la primer ministra británica Margaret Thatcher.

Anoté que el historiador estadounidense Schlesinger, en un artículo publicado en edición septiembre/octubre 1997 de la revista Foreign Affairs, advirtió que las crecientes desigualdades en el ingreso de los pobladores de los países neoliberados podría prohijar una nueva generación de lucha de clases e inestabilidad, una posibilidad que podría conducir a un futuro totalitarismo. Entre otras cosas, Schlesinger aseguraba que “el capitalismo incontrolado, con bajos sueldos, largas horas y trabajadores explotados, excita el resentimiento social, revive la lucha de clases, y da nueva vida al marxismo” y que “la Revolución de la Computadora amenaza con destruir más empleos que los que crea. También amenaza con crear nuevas y rígidas barreras de clase, especialmente entre los bien educados y los mal educados. La desigualdad económica en los Estados Unidos ha crecido a tal punto que las disparidades son mayores en los Estados Unidos igualitarios que en las sociedades clasistas de Europa”.

Escribí que ex secretario del Trabajo estadounidense Robert Reich, en un artículo que apareció en la edición marzo/abril de 1998 de la revista estadounidense Mother Jones, aseveró que, tratándose de los trabajadores industriales y de cuello blanco de Estados Unidos, la educación y no la globalización va a ser el factor que mejore su situación. Yo añadí que lo que él escribió para su país “puede fácilmente aplicarse para el nuestro, donde la globalización tiene efectos más dramáticos y catastróficos para los trabajadores”. Reich afirmaba que “para el futuro veo, tristemente, una desigualdad creciente en la economía. La educación va a ser la línea divisoria entre los perdedores y aquellos que tal vez no sean grandes ganadores, pero que por lo menos podrán sobrevivir”.

Concluí así mi columna de agosto de 1998: “Las de Drucker, Schlesinger Jr. y Reich son tres opiniones autorizadas. Nadie las puede criticar por su falta de rigor científico. Más vale que sean escuchadas por quienes hoy tienen el poder político y económico, sobre todo en México. Ignorarlas podría ser fatal para todo el planeta”.

Los días 30 y 31 de enero de 2012, en mi columna que se publica en este espacio, recordé la que escribí casi 14 años antes y al final de la misma escribí que “el tiempo ha más que demostrado que ni en México ni en otros lados fueron escuchadas y analizadas las opiniones de tres distinguidos pensadores”.

Desafortunadamente, las predicciones de Schlesinger y Reich hechas hace poco mas de 17 años se han cumplido, como lo demuestran los resultados que aparecen en elreporte In It Together: Why Less Inequality Benefits All, presentado ayer en París por el secretario general de la OCDE, José Ángel Gurría, y la Comisionada Europea para el Empleo, Marianne Thyssen.

El reporte señala que “la desigualdad de ingresos ha llegado a niveles récord en más países de la OCDE y se mantiene en niveles aún más altos en muchas economías emergentes. El 10% más rico de la población de la OCDE ahora gana 9.6 veces el ingreso del 10% más pobre, arriba del de las 7:1 veces en los años 80 y de las 9:1 veces en la década del 2000”.

Los dos países miembros de la OCDE que muestran la mayor desigualdad de ingresos son Chile y México, en ese orden. Sobre este tema comentaré más el lunes próximo.

Secciones:

Fecha: 
Viernes, 22 de Mayo 2015 - 12:00
Redes sociales: 
1
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

30 de abril, Día del Niño: ¿Una fecha para celebrar o reflexionar?

Recuerdo con alegría y entusiasmo los días en que celebrar el Día del Niño en la escuela significaba un día free, no había clases, entrábamos una hora más tarde de lo habitual y no usábamos uniforme; era un día de “fiesta” en el que las madres se encargaban de llevar platillos para la convivencia y las maestras adornaban la escuela con motivos alusivos a la celebración y elaboraban detalles para obsequiarnos con dulces. Esos días fueron gozosos durante el kínder y la primaria, pasando a la secundaria ese día no tuvo mayor relevancia para mí hasta que, una vez llegados los sobrinos volvió a ser especial y era razón suficiente para “consentirlos” con regalos, dulces y llevarlos al cine; los sobrinos crecieron, hoy son adolescentes o jóvenes y el “festín” se disolvió en los recuerdos de mi memoria.

Con el paso del tiempo y convertida en madre de un bebé de nueve meses, el día se vuelve relevante ya no desde la perspectiva de la fiesta o el consumismo, sino desde un punto de vista reflexivo y de muchos cuestionamientos en cuanto a la situación actual en que viven nuestros niños en México. El tema da para páginas enteras, pero de lo que se trata aquí es de asomarnos apenas a lo que es una celebración más en nuestro calendario pero que, sin duda, tiene un trasfondo relevante sobre el cual hay mucho por aprender.

Es notorio que los niños de hoy no se comparan ni se parecen en nada a los niños de generaciones pasadas, en donde unas canicas, un balero, un trompo, una cuerda para saltar, una rayuela pintada con gis, un columpio, una pelota, un bote o un resorte eran suficientes para garantizar horas de sano esparcimiento y diversión; lo cual, dicho sea de paso, obligaba también a realizar suficiente actividad física como para evitar los problemas de obesidad infantil que hoy enfrentamos. También es cierto que los estereotipos y roles familiares han cambiado, la educación no ha evolucionado al ritmo de la tecnología y precocidad con la que nacen hoy día los bebés y una larga lista de motivos por los cuales las diferencias existen, aunque algunos problemas sociales persisten.

dia-nino2.jpg

La historia nos cuenta que en México se oficializó el 30 de abril como el Día del Niño cuando: “En 1924, se avaló la Primera Declaración de los Derechos del Niño por parte de la Liga de las Naciones (precursora de la Organización de las Naciones Unidas), en la que se establecía que: la humanidad le debe a los niños lo mejor que tiene para ofrecer”. Ese mismo año, “los niños fueron festejados por primera vez en México, pero no el 30 de abril sino el día 1º de mayo con la intención de que se les protegiera y se reconocieran sus derechos como trabajadores (muchos niños trabajaban formalmente en ese México de la posrevolución y hasta 1962 el Artículo 123 de nuestra Constitución permitió el trabajo de los niños mayores de 12 años). A partir del año siguiente las fechas se separaron y el festejo de los niños se pasó para el último día de abril.”

Tras años de trabajo, finalmente el 20 de noviembre de 1959, la Asamblea General de las Naciones Unidas autorizó la Tercera Declaración de los Derechos del Niño, en la que se reafirmaron sus derechos universales y se sugirió a los gobiernos del mundo, celebrar el Día del Niño en la fecha y forma que estimasen conveniente, considerándolo como el “Día Universal del Niño”.

Y ya que tocamos el tema de los derechos humanos, fue el 20 de noviembre de 1989 que la Convención sobre los Derechos del Niño estableció un total de cincuenta y cuatro derechos para proteger a los niños y niñas del mundo; los cuales, entre otros: “…tienen derecho a que los quieran, a la alimentación, a tener una familia, a tener un nombre, a la nacionalidad, a tener casa y a la salud, a la educación, a la opinión, a la cultura, a la protección y seguridad jurídica, a jugar, a no ser obligados a trabajar, al respeto, y a obtener un cuidado integral.”

Es así que la celebración de un día especial para los niños surge como una necesidad de protección y reconocimiento dentro de la sociedad de la que forman parte, garantizándoles un trato digno y humano y volviéndolos una prioridad en las políticas públicas de los gobiernos; conmemoración que en manos de la mercadotecnia y la publicidad ha garantizado jugosas cifras para cuyas marcas los infantes son su mercado meta, aunque del otro lado de la moneda existen también numerosas actividades que instancias públicas y privadas programan como parte de las celebraciones, así que no todo es únicamente consumismo.

También hay acciones concretas a favor de la niñez. Por ejemplo, la campaña nacional que este año ha puesto en marcha la UNICEF México, en el marco del Día del Niño, que promueve los beneficios de la leche materna: #SíalaLactancia, la cual mediante donaciones voluntarias tiene como objetivo “lograr que más mujeres amamanten a sus hijos en la primera hora de vida, de forma exclusiva durante los primero seis meses, y combinando la leche materna con alimentos hasta los dos años de edad. De esa manera se fortalecerá la salud física, emocional e intelectual de niños y niñas”. Garantizando así, una mejor alimentación desde el nacimiento y fortaleciendo el vínculo madre-hijo lo cual dará otros beneficios a su desarrollo físico, mental y emocional.

Finalmente, consultando con los involucrados (niños y niñas entre 10 y 15 años de edad promedio) sobre hasta qué edad se consideran niños, por qué creen que se celebra el día del niño y qué significa para ellos ese día, encontré que aquellos que pasan de los diez años ya no se consideran niños (quizá como producto del acelerado crecimiento que desde bebés les obligamos a tener), piensan que el día del niño se celebra porque son los adultos del futuro y porque son especiales para su familia y para ellos, que el 30 de abril es un día de felicidad en el que pueden “pasársela bien” y en el que sus familias les demuestran su cariño y reconocen sus esfuerzos académicos con o sin obsequios. ¡Así la niñez de hoy!

dia-nino3.jpg

Sin duda, el Día del Niño es un motivo para celebrar con ellos, pero también es un momento que nos invita a tomar acciones para garantizar que todos los niños y niñas de México ejerzan sus derechos fundamentales.

Empezar por cuidar de ellos como las semillas de esperanza para construir mejores sociedades futuras y darles un trato digno con amor y respeto es dar un paso hacia adelante.

_________________________________________________________________

Fuentes:

http://www.imer.mx/rmi/asi-lo-festejamos-30-de-abril-dia-del-nino/

http://cedoc.inmujeres.gob.mx/documentos_download/101139.pdf

https://pequenogranhumano.wordpress.com/dd-hh/

http://www.unicef.org/mexico/spanish/17051.htm

Imágenes tomadas de:

https://www.google.com.mx

Fecha: 
Jueves, 30 de Abril 2015 - 16:00
Redes sociales: 
1