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No entiendo

El secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong dijo ayer que Joaquín “El Chapo” Guzmán era el recluso más vigilado dentro de la cárcel federal de alta seguridad ubicada en Almoloya, Estado de México. Sin embargo, explicó que por cuestiones de derechos humanos, no era vigilado en el baño, lugar desde donde se fugó. En pocas palabras, para proteger la modestia de uno de los criminales más peligrosos y sanguinarios del mundo, alguna autoridad, tal vez la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), ordenó en algún momento a que no hubiera videovigilancia en los baños que usan los inquilinos de esa prisión y quién sabe cuántas otras más. Ese baño protegido de las miradas de los carceleros es el “punto ciego” desde donde se escapó el jefe del Cártel de Sinaloa.

La verdad es que no entiendo como, para proteger un supuesto derecho a la privacidad de un delincuente, una institución del Estado mexicano decidió poner en riesgo el derecho a la vida de cientos o miles de personas que seguramente morirán cuando empiece la balacera entre los sicarios del Chapo y los de las organizaciones delincuenciales enfrentadas a su cártel. Y no solo perderán la vida estos violentos; también la perderán los inocentes que tengan la mala suerte de estar en medio del fuego cruzado durante los enfrentamientos entre bandas rivales. Hombres, mujeres y niños inocentes morirán por una decisión estúpida de alguna autoridad.

Osorio Chong también aceptó que el Chapo sólo pudo escaparse teniendo como cómplices a empleados y funcionarios de la cárcel de Almoloya. Y esto tampoco lo entiendo en vista de que el gobierno nos ha presumido con insistencia que el personal que trabaja en las áreas de seguridad está constantemente sujeto a los tan cacareados “controles de confianza”, controles que aparentemente fallaron rotundamente en esta cárcel de alta seguridad.

Finalmente, no entiendo cómo las autoridades creen que podrán atrapar nuevamente al Chapo Guzmán. Se tardaron 13 años para aprehenderlo después de que se escapó en 2001 de otra cárcel dizque de alta seguridad. ¿Qué les hace pensar que esta vez será diferente si en casi dos años no han podido localizar al prófugo fundador del cártel de Guadalajara, Rafael Caro Quintero, quien indebidamente fue liberado el 9 de agosto de 2013 por el Primer Tribunal Colegiado en Materia Penal del Tercer Circuito en Jalisco?

No cabe duda, en lo que a la fuga del Chapo se refiere, hay mucho que no entiendo y creo que nunca entenderé.

Foto: pijamasurf.com

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Fecha: 
Martes, 14 de Julio 2015 - 12:00
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La izquierda y los derechos humanos

Cuando se mira en retrospectiva y se reflexiona sobre el papel que la izquierda mexicana (partidista exclusivamente) ha tenido en la última década sobre el tema de los Derechos humanos, da la impresión que ha llegado tarde a la cita por la reivindicación de estos derechos.

En las últimas grandes reformas como la del Nuevo Sistema de Justicia Penal acusatorio adversarial (2008) o la reforma en materia de Amparo y Derechos Humanos (2011), la izquierda jugó un rol casi anecdótico; si bien es cierto estas iniciativas fueron votadas favorablemente por la bancada de los partidos del frente izquierdista, éstas no fueron resultado de una agenda política que impulsara decididamente en todo momento los derechos fundamentales.

Mismo caso, cuando en 2012 se debatía en el Senado de la República y en la Cámara de Diputados la iniciativa de reforma de los artículos 24 y 40 constitucional sobre el derecho a la libertad de convicciones éticas y de conciencia, donde la gran mayoría de los legisladores de izquierda votaron en contra, es decir, no estaban de acuerdo con  la maximización de las libertades que se proponía adherir en ese precepto constitucional (dicha reforma protege a quienes no desean profesar una religión).

Recientemente, este mismo año Andrés Manuel López Obrador líder del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), al referirse a los derechos de libertad reproductiva de la mujer y al matrimonio entre personas del mismo sexo sentenció: “lo fundamental es la honestidad, eso (los temas de aborto y uniones gay) con todo respeto y autenticidad, lo considero como algo no tan importante, lo importante en México es que se acabe con la corrupción, nada ha dañado más a México que la deshonestidad”; asimismo, ante el pleno de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), López Obrador, señaló que, de llegar a la Presidencia de la República, las leyes sobre el aborto y el matrimonio entre homosexuales las someterá a consulta popular.

A este respecto, es fundamental recordar que la existencia de un verdadero régimen democrático está determinada por sus características tanto formales como sustanciales, por lo que, cuando se está hablando sobre derechos humanos, éstos constituyen un límite infranqueable a la regla de mayorías, esto es, a la esfera de lo susceptible de ser decidido por parte de las mayorías en instancias democráticas; los derechos son parte del terreno de lo indecidible, son límites al poder, representan un coto vedado.

En este contexto, se está presenta un fenómeno muy particular en la democracia mexicana contemporánea: la difuminación de las líneas ideológicas de los partidos políticos. Cada vez son más recurrentes que partidos de izquierda retomen discursos conservadores que históricamente eran asignados a la derecha.

Ante este escenario, es necesario recordar que el papel de la izquierda en un régimen democrático no es solo una cuestión retórica, bien lo decía Giovanni Sartori luego de la caída del Muro de Berlín, cuando le preguntaron ¿Qué es la izquierda? La izquierda -respondió Sartori-, “es la ética y el rechazo de la injusticia, la izquierda son los valores de todos, frente al egoísmo que caracteriza a la derecha”. En este mismo tenor Norberto Bobbio afirmaba que “el criterio de diferenciación primario por el que podemos separar la izquierda y la derecha en política, es la actitud diferente que asumen los hombres delante del ideal de igualdad, según esta idea, la Izquierda se identifica con posturas más igualitarias basadas en la reducción de las desigualdades sociales”[1].

En suma, la izquierda mexicana tiene asumir un replanteamiento de sus discursos, cosmovisión y método para que sea posible orientar de manera más efectiva sus acciones a reformas jurídicas y políticas que tengan como sustento y objetivo la ética y los derechos humanos.

[1] “Derecha e Izquierda: razones y significados de una distinción política” Norberto Bobbio, Taurus, Madrid, 2014.

Foto: www.boligan.com

Fecha: 
Jueves, 09 de Julio 2015 - 17:00
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De la homofobia y la xenofobia de los candidatos estadounidenses, del NO en el referéndum griego y del nuevo gabinete de Mancera

En nuestro país, antes que en Estados Unidos (que generalmente nos rebasa en casi todo) el matrimonio gay fue una realidad. Al fin, México alejado de la mochería ramplona de personajes como AMLO (el más conservador de los conservadores) da a lo largo y ancho de todo el territorio nacional la posibilidad de que muchas parejas del mismo sexo se unan formalmente. Sí, el matrimonio entre homosexuales es una reivindicación imparable que cada vez más se aprobará…al menos en el mundo occidental. El primer país que lo hizo en Europa fue Holanda, en el 2000; Sudáfrica (con todo lo que esto implica en África) en 2006; España: el cuarto país en regularlo. En resumen Bélgica, Canadá, Noruega, Suecia, Portugal, Islandia, Argentina, Dinamarca, Nueva Zelanda, Uruguay, Francia, Luxemburgo, Brasil, Irlanda, Finlandia, Eslovenia, Inglaterra están ya en esta sintonía. A pesar de estas buenas noticias para los derechos humanos en el mundo, podríamos decir que la reacción no descansa. Por que si bien legalmente esta forma de unión es un hecho, muchos grupos conservadores dizque de izquierda o de derechas, se niegan a aceptarlo y activamente lo combaten. En Estados Unidos se han dado casos de funcionarios públicos que se niegan a dar licencia de matrimonio a parejas homosexuales. Y no se puede dejar de mencionar a varios de los aspirantes a la candidatura presidencial republicana como el gobernador de Wisconsin, Scott Walker, o el senador Ted Cruz que hablan de cómo con esta decisión del Tribunal Supremo “llegó la hora más oscura en la historia del USA”. La American Civil Liberties, una de las organizaciones que ha encabezado la defensa de los derechos gay, ha denunciado ya a funcionarios que se niegan a casar a parejas del mismo sexo por su “objeción de conciencia y religiosa” al matrimonio igualitario. Estados como Luisiana, Alabama, Kentucky y Texas y otros más gobernados por republicanos se aprestan aguerridamente a bloquear también este avance. Total que entre la homofobia de estos personajes y la xenofobia literalmente descabellada del espantoso Mr. Trump, espero que el electorado estadounidense se aleje de estos monstruos y se acerque más al aire fresco que trae mi admirada Hillary… En una acalorada discusión con mi socio Jaime Guerrero yo comentaba que el triunfo del NO en el referéndum de Grecia en días pasados era un apoyo contundente a Tsipras y una carta de negociación importante frente a la Troika para los sufridos helenos. A lo que él me comentaba que habrá que ver, en esta misma semana, para cuánto alcanza el famoso NO. Y parece que tiene razón, la Comisión Europea ha reaccionado con frialdad ante este hecho y las Bolsas europeas a una horas de la consulta abrieron con pérdidas. De todas maneras, yo aspiro a que la nueva situación obligue a París y Berlín a buscar algún acuerdo sensato con Atenas. Para Thomas Piketty, autor del libro de moda “El Capital del Siglo XXI” existe el riesgo de que los llamados mandatarios conservadores (léase la temible Angela Merkel) estrangulen a Grecia y de paso destruyan la Unión Europea. Veremos… Después de pedirles la renuncia a todos sus colaboradores, Mancera se prepara para cumplir aquello de renovarse o morir. Ojalá el remozamiento no se lleve entre las patas a una funcionaria inteligente, ingeniosa y dedicada como Mara Robles, la actual Secretaria de Educación del GDF. Conozco la labor de esta profesional y su genuino interés por abrirles horizontes culturales a los niños de nuestra ciudad. Saludarte, el programa de su creación, es un gran proyecto que combina arte, literatura, música, teatro y todo lo que estimula la imaginación de los niños. Como diría mi ídolo musical el Conde de Montecristo: confiar y esperar… La recomendación de la semana: las quesadillas de María Isabel, en Emilio Castelar 14, Col. Polanco. ¿De cuáles quieren? De papa con chorizo, de frijol con queso, de chicharrón prensado, de rajas, en fin, puras delicias engordadoras y grasientas, pero una vez al año… no hace daño. Bye y besitos a los niños. 

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Lunes, 06 de Julio 2015 - 18:30
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La Tradición es la Excusa de los Infames

Morelia, 27 de Mayo 2015.-  Es mayo, el mayo de los atardeceres de oro sobre Morelia y de las grandes tormentas eléctricas por las noches. Llego a casa de regreso del trabajo y en ese automatismo, al cual llamamos de rutina, prendo la computadora y browseo los periódicos en línea, con esa rapidez propia del adicto a la actualidad. 

Estoy en Morelia, aquí vivo - entre nomadismo y elección afectiva transcurrieron 20 años y otras tantas primaveras de jacarandas en flor entrelazadas con camelinas.  Entre clases, libros, foros y reuniones de trabajo, a lo largo de estas décadas he escuchado el fragor de las “guerras” culturales y  asistido a las batallas intelectuales en que las armas son los feroces discursos  contra la modernidad, contra occidente, contra el pensamiento liberal y contra la democracia.

Estoy en Morelia, mas la red me transporta por el flujo de información de la Telepolis.

De conferencia en conferencia , entre un debate y otra entrevista de radio, he poco a poco descubierto la tiranía de la afirmación del “respeto de la diversidad cultural”, que se coloca como un discurso “moralmente” superior frente a los supuestos “maleficios de la Ilustración”, del “racionalismo europeo”  y de la “tradición burguesa de los derechos humanos”.

Abro el periódico en línea y leo la noticia de la conmoción que ha suscitado la entrada del Daech (“Estado Islámico”) a la ciudad de Palmira y de las atrocidades de las milicias yihadistas -actos de una barbarie de terror que ya son una “marca” de este grupo de terroristas fundamentalistas- contra las poblaciones civiles: “Los terroristas han matado a más de 400 personas y mutilado después sus cuerpos con el pretexto de que se negaban a acatar sus órdenes”[2] cita El País .

Estoy indignada. Y siento vergüenza. Quizás porque participé en la justificación multiculturalista, o a lo mejor porque callé desde la academia, el peligro de este discurso  multiculturalista en la construcción de un ataque sistemático contra todos los principios y opciones que a lo largo de los últimos 200 años nos han permitido construir un paradigma: una teoría  de derechos fundamentales, individuales, universales y erga omnes.  Paradigma que ha sido la gran fuerza motora detrás del carácter civilizador del derecho internacional público .

Navego por la actualidad y me indigno. Confieso que últimamente estoy permanentemente indignada.

Como parte integrante de la nueva tribu de los “activistas” de las redes sociales, corro a la computadora y firmo todos los manifiestos contra este crimen, contra otros crímenes, pensando que con la fuerza de millones de firmas la comunidad internacional nos escuchará. ¿Porqué dudar de la eficiencia de una “protesta” digital en cada clic del teclado?

En otros casos la presión internacional ya obligó a la activación de la “obligación de proteger”, ya salvó vidas errantes en los mares del Índico, en el Pacifico o en el Mediterráneo.  En otros casos, la intervención militar humanitaria ha permitido crear zonas de relativa protección, obligar a dejar pasar a las brigadas de socorro de Médicos sin Fronteras, establecido frágiles treguas en territorios en que la sangre y los cadáveres contaminan los ríos. Mas, en el caso concreto del Daech, parece ser que estamos de manos atadas por el pesado juego geoestratégico y por una enorme incapacidad para encontrar la voluntad de luchar.

Me indigno, y pienso  en todas las mujeres que en este preciso momento están detenidas, secuestradas, humilladas, violadas, asesinadas, chicoteadas en la plaza pública o lapidadas en nombre de un Dios, de una Ley, cuyo mensaje ha sido desviado, simplificado, maquillado para fundamentar una agenda política del terror y el pillaje de los fabulosos ingresos de los recursos naturales de las zonas de conflictos.

Pienso en todas las otras mujeres que, en otros países, pero bajo las mismas reglas de los tribunales de la Sharia, sufren y mueren. Pienso en las niñas secuestradas por Boko Haram en Nigeria. Y en las “novias” compradas por viejos déspotas en Chechenia. Y en las lapidadas de Yemen y de Arabia Saudita.

Pienso en la soledad de todas esas mujeres frente a la tradición, frente a la costumbre y frente a los discursos académicos, que desde Occidente, se han construido y que sirven de defensa de la tradición, de la primacía de los usos y costumbres para las “sociedades tradicionales”.  Y me indigno.

Reivindico que soy  culpable del “delito grave” de mi gran ignorancia de los sutiles y bellos razonamientos que entrelazan, en una hipnotizante danza conceptual,  “interculturalismo”, “multiculturalismo”, “diálogos pluriculturales” con  la negación de la posibilidad de “traducir” los derechos humanos “liberales” a otras culturas, sin la destrucción del colectivo. Reivindico mi imposibilidad para soportar a los alumnos atentos de Boaventura Sousa Santos o de Dusserl, lectores de los arcanos textos del pensamiento crítico, para los cuales, la universalización de los derechos humanos es un “vil efecto de la globalización”.

Pues yo me declaro “culpable” de la reivindicación de la globalización y de la universalidad de los derechos humanos y me indigno de la complicidad de la academia en el abandono a que condena a todos los pensadores y activistas no occidentales.

Como todos los que disfrutan amenamente, entre un café de Chiapas  y una copa de  vino blanco “alvarinho” - cuya  temperatura mido con la obsesión por lo fútil, propia  de quien vive en Paz- de la globalización me he quejado, no el pasado, de la maléfica perversión de las tradiciones y de la pérdida de la identidad cultural. Pues bien, en este preciso momento, me indigno que la globalización no haya penetrado lo suficiente para que todas las mujeres  puedan ser efectivamente protegidas y salvadas. ¡Sí! ¡Salvadas de la tradición! De la tradición de la indignidad y del orgullo de los infames que usan a la tradición como instrumento de muerte. 

Me indigno, en particular, con la traición de los intelectuales y del silencio de la academia.

El silencio de la academia y la no acción política de los científicos ante la actualidad y las grandes tragedias humanas han sido siempre la marca escarlata de la traición de los intelectuales y una segura señal de decadencia de las civilizaciones.

Escribo esta columna indignada, una crónica que difícilmente será publicada. Es tiempo de perder los confortables complejos de culpa heredados de nuestros abuelos colonizadores, de nuestros bisabuelos esclavistas, de nuestros tatarabuelos inquisidores y de nuestros fundadores cruzados. Nosotros no somos ellos. De ese pasado nos separan Adam Smith y la Declaración Universal de Derechos del Hombre. De ese pasado nos separan años de lucha por la emancipación de todos los seres humanos y por la dignidad, característica inherente a cada individuo.

Creo que es tiempo de abandonar el relativismo cultural embriagador y sereno de los turistas de la izquierda caviar. Regresamos de las últimas vacaciones en Egipto (país en que el 80% de las mujeres sufre la mutilación genital) con el cerebro lleno de pirámides y de lunas sobre el rosado desierto diciendo, a la hora del aperitivo con los amigos, cursiladas del género: “Quién soy yo para criticar... tenemos que entender que así son mas felices...son otras culturas......”

Sólo superficialmente son otras culturas — en la realidad, se trata de la prolongación de una cultura de la cual las mujeres “occidentales” ya fueron victimas (y continúan siendo victimas): la prolongación de la ancestral tradición del poder patriarcal absoluto que prohíbe a las mujeres las más elementales opciones. Sobre sus deseos, sobre sus movimientos, sobre sus pensamientos, sobre sus acciones y sobre sus cuerpos.

Señores, es altura de reconocer que en nuestra civilización contemporánea las mujeres son seres humanos dignos y respetables, sujetos de derechos y que aunque esto sea el fruto de la tradición “jacobina” y del espíritu burgués y liberal oriundo de la Ilustración y de la Revolución francesa, HOY, es un principio universal.

Espero ver el día en que estos principios hayan sido globalizados. Un día en que los gritos de las mujeres lapidadas, violadas, vendidas como esclavas a las ordenes de esa ley religiosa llamada “Sharia” serán solamente una memoria de un pasado infame. Todas las palabras son impotentes para describir esta tragedia cotidiana de los tiempos modernos.

Todas las palabras son indignas si en su última consecuencia justifican lo injustificable: el prolongamiento en el tiempo de la tradición de la indignidad.

Tradición que la perfecta excusa para los infames.

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[1]   Nota del The Guardian, http://www.theguardian.com/global-development/poverty-matters/2014/jul/0...

[2]   Nota de El País, http://internacional.elpais.com/internacional/2015/05/24/actualidad/1432...

Foto: Karim Sahib/AFP/Getty Images /The Guardian 

Fecha: 
Miércoles, 27 de Mayo 2015 - 18:00
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El caso Christopher y la Justicia Juvenil

El caso de Christopher Márquez Mora, niño de 6 años quien fuera asesinado por cinco menores (niños y adolescentes) en la Ciudad de Chihuahua, México, en realidad ha planteado un debate falaz, ha servido para colocar en la mesa un pseudo-problema, una especie de necesidad de “replantearnos” la justicia para menores y difuminar la distancia entre las penas para adultos y niñas, niños o adolescentes.

Nos encontramos ante la utilización populista del derecho penal como respuesta a una problemática que paradójicamente no está en el campo del derecho, sino en la profundidad de los problemas socio-culturales del México contemporáneo. ¿Cómo podrían las autoridades de un país combatir los niveles de violencia sino empiezan por disminuir sus propios estándares de ejercicio de la violencia punitiva?

No existe hoy en día evidencia empírica que pueda concluir que la imposición de penas altas o el juzgamiento de menores con los mismos estándares de dureza que la justicia para adultos, hayan reducido los niveles de violencia o de incidencia delictiva. La razón del fracaso de las políticas que incentivan la imposición de altas penas, se encuentra en que el diagnóstico del problema ha sido errado, es decir, la violencia social no encuentra su solución en el derecho, sino en la construcción de políticas públicas interdisciplinarias.

La posición que tiene que adoptar el Derecho Penal con respecto a los problemas de criminalidad debe ser excepcional y debe ser tendencialmente humanizado, esto es, deben aplicarse estándares de derecho penal mínimo que se orienten hacia la reducción de la pena con la intención de paulatinamente abolirla. Según el principio de intervención mínima, el Derecho Penal debe ser la ultima ratio de la política social del Estado para la protección de los bienes jurídicos más importantes frente a los ataques más graves que puedan sufrir. La intervención del Derecho Penal en la vida social debe reducirse a lo mínimo posible (minimización de la respuesta jurídica violenta frente al delito).

Ahora bien, cuando quien es juzgado penalmente es un niño o adolescente, éste se encuentra en una posición especial de garantía por parte de las autoridades de conformidad con la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos y con instrumentos internaciones en materia de derechos humanos como la Convención sobre los Derechos del Niño.

La respuesta estatal frente a niños que están siendo juzgados en un proceso de justicia juvenil debe responder a los derechos específicos de esos niños así como a las protecciones particulares que les corresponden por ser personas menores de edad. De acuerdo con las normas y estándares internacionales sobre la materia, los Estados deben reservar el uso de la privación de la libertad como un último recurso (principio de excepcionalidad), y tener a disposición medidas alternativas a la privación de libertad. 

El sistema de justicia juvenil debe además tener consideración especial con respecto a la proporcionalidad y la duración de las penas, sean éstas privativas o no privativas de libertad.  Más aún, las penas que constituyen tratos crueles e inhumanos, particularmente las que incluyen castigos corporales, resultan inadmisibles a la luz del derecho internacional de los derechos humanos[1].

Cuando las autoridades de un país, en estricto respeto de los principios de excepcionalidad y proporcionalidad de la pena, decidan imponer a un niño una medida de privación de libertad por haber infringido una ley penal, debe además asegurar que esa medida tenga un plazo máximo de duración, el que deberá ser razonablemente breve. Asimismo,  La Convención sobre los Derechos del Niño, en su artículo 37[2],  prohíbe expresamente la determinación de penas capitales y de prisión perpetua sin excarcelación.

En este sentido la Comisión Interamericana de Derechos Humanos  y el Comité de los Derechos del Niño[3]  han reiterado que las penas excesivamente largas en el caso de personas menores de edad atentan contra el principio de brevedad consagrado en la Convención sobre los Derechos del Niño y contra las protecciones especiales a las cuales los Estados se encuentran comprometidos de conformidad con el artículo 19 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y del artículo VII de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre.  Además, este tipo de penas resultan incompatibles con los objetivos de las penas de la justicia juvenil.

En suma, los estándares y garantías con que deben ser juzgados los menores involucrados en el caso Christopher quedan fuera de dudas, sin embargo es fundamental reflexionar para reconducir la discusión, misma que ha sido formulada en un escenario equivocado. Las respuestas a la problemática de violencia que ocurre en este tipo de casos no se encuentran en el derecho penal sino en los profundos problemas socio-culturales por los que pasa nuestra sociedad. El problema de dar diagnósticos equivocados puede redundar en consecuencias funestas. Los discursos incendiarios y desproporcionados en torno a este caso solo provocarán la deshumanización de una sociedad que en vez de exigir elemental justicia clama una venganza irracional.

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[1] Véase Informe “Justicia Juvenil y Derechos Humanos en las Américas. Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

[2] El artículo 37, inciso a) de la Convención sobre los Derechos del Niño expresa que: “Ningún niño sea sometido a torturas ni a otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes. No se impondrá la pena capital ni la de prisión perpetua sin posibilidad de excarcelación por delitos cometidos por menores de 18 años de edad”;

[3] El Comité de los Derechos del Niño es el órgano de expertos independientes que supervisa la aplicación de la Convención sobre los Derechos del Niño por sus Estados Partes (entre ellos México). 

Fecha: 
Jueves, 28 de Mayo 2015 - 16:30
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¿Por qué la ciudadanía no cree en los partidos políticos, la política ni en sus políticos?

Las democracias contemporáneas se encuentran articuladas bajo tres componentes sustanciales: la ciudadanía, los derechos humanos y los partidos políticos. Hoy en día la idea de democracia es difícil concebirla sin alguno de estos elementos.

En particular, los partidos políticos desempeñan dos papeles centrales en una democracia: por una parte, una función social como responsables de la estimulación de la opinión pública y la socialización de la política, y por otro lado, una función institucional como parte instrumental de la conformación de los órganos del estado y el poder público[1].

Sin embargo, hoy en día está extendida la sensación de descredito y de un déficit de confianza por parte de los ciudadanos con respecto a la política, los políticos y los partidos políticos.

Si bien es cierto, existen problemas sistémicos -estructurales, como la corrupción, la opacidad, el déficit en el funcionamiento de las instituciones democráticas, etc.- que hacen que crezcan los índices de desconfianza en los políticos, los partidos políticos y los políticos por parte de la ciudadanía, existen otras razones de carácter filosófico- político que explican este fenómeno de desesperanza con todo lo relacionado con la política. 

El debate público de nuestras sociedades no está funcionado óptimamente hoy en día. Existe un cierto vacío en la vida pública, mismo que explica el por qué en las sociedades democráticas occidentales existe una frustración generalizada. La razón fundamental de esa frustración tiene que ver con el poco o nulo caso que los políticos, los partidos políticos y la política hacen de las grandes e importantes preguntas relacionadas con el significado y el propósito de nuestras vidas colectivas, así como del contenido mismo de nuestros derechos. No se abordan discusiones sobre la importancia de construir valores asociados a la virtud cívica de la ciudadanía o el bien común.

En esta línea, cabe preguntarse: ¿Por qué los políticos no quieren debatir sobre estas cuestiones fundamentales?. Desde mi punto de vista, hay dos posibles respuestas. Por un lado, desde la década de los años 80s, los políticos han profesado una especie de  “fe en el mercado”, o “triunfalismo de mercado”[2],  esto es, los valores asociados a las economías de libre mercado que estimulan el individualismo son suficientes para generar justicia social.

Se piensa que el trabajo como premisa fundamental para obtener ganancias nos hace irremediablemente libres, independientes, estables económicamente y que, como consecuencia de todo ello, se articularán sociedades más justas y democráticas. No existía debate alguno sobre las cuestiones fundamentales asociadas a la justicia, la ética y los derechos humanos.

Ahora bien, una segunda razón del por qué es casi inexistente la discusión a fondo sobre estas cuestiones, tanto en la política como en los medios de comunicación, es que a menudo los políticos evitan el debate por considerar que estas interrogantes sobre la buena vida o la moralidad son políticamente arriesgadas.

Desde luego, en las sociedades caracterizadas por el pluralismo existen marcados desacuerdos acerca de las cuestiones morales, acerca de cuál es la mejor manera de vivir, y el contenido propio de nuestros derechos. Sin embargo, temas fundamentales como el aborto, el matrimonio entre personas del mismo sexo, la adopción por parejas del mismo sexo, la muerte asistida (eutanasia), la distribución de los ingresos y la riqueza, cuestiones de bioética, etc., son temas que deben necesariamente ser debatidos en la arena pública.

Ante este escenario, los partidos políticos, la política y los políticos han tenido la tendencia a simplificar los problemas posicionándose en la “neutralidad” o, peor aún,  articulando discursos que justifican su no intervención esgrimiendo razones que intentan pasar estos asuntos como “no importantes”.

En suma, en democracia no sólo es importante el debatir públicamente sino decidir cuáles son aquellos temas que se deben debatir. Resulta imperativo que los políticos empiecen a cambiar las posiciones neutrales y pongan en el escenario del debate público las cuestiones más importantes sobre el contenido de nuestros derechos, la ética pública y del cómo construir de mejor manera una sociedad que sea capaz de discutir estos temas sin ruborizarse, aún  y cuando existan profundos desacuerdos razonables sobre estos.

De conseguirse lo anterior, la ciudadanía, los políticos, la política y los partidos políticos darían un ejemplo claro de que cómo en las sociedades democráticas es posible confrontar y debatir aquellas cuestiones fundamentales sobre nuestra vida con discursos morales razonados.

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[1] Cárdenas Gracia, Jaime F., Crisis de legitimidad y democracia interna de los partidos políticos, Fondo de Cultura Económica, México, 1992.

[2] Sandel, Michael, Justicia: ¿hacemos lo que debemos?, Debate, Madrid, 2011.

Fecha: 
Jueves, 14 de Mayo 2015 - 18:00
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Crónica de un médico somnoliento

Invierno, en una pizzería de la ciudad, un grupo de estudiantes preparatorianos se cuentan emocionados sus deseos de ir a la universidad y ser todos unos profesionistas. Uno de ellos ha soñado toda su vida con una sola profesión: medicina; quiere ser médico y dedicarse a curar gente.

Seis meses después, un día de verano, los nervios y la emoción se respiran en el aire; día del examen de admisión para la licenciatura en médico cirujano, una de las más demandadas de la oferta educativa de aquella universidad estatal (y de la mayoría de las universidades a nivel mundial), quien logre ser seleccionado: todo un “cerebrito” dicen unos o todo un “suertudote” dicen otros.

Después de muchas horas de estudio y un curso preparatorio para el examen, finalmente llega la hora.

Desde el pasillo se escuchan unos pasos cortos y rápidos de zapatos de tacón, entra una doctora de avanzada edad con cara de pocos amigos, de bata reluciente, encargada de aplicar el examen.

-No se preocupen muchachos, sólo el 15 por ciento de ustedes logra entrar-, dijo la doctora en tono irónico. -Uufff… como si eso significara un alivio a la tensión flotando por todo el aula- pensaron todos.

Horas después, los resultados están listos, el “futuro doctor” no encuentra su número de folio en las listas publicadas en la plataforma virtual de la institución. Su tierno corazón recién salido de la adolescencia se rompe y decide ahogar sus penas con una malteada doble de chocolate. Aquí no se trunca mi sueño, lo intentaré nuevamente en seis meses- pensó el postulante.

Invierno del mismo año, misma tensión en aquel aula, nervioso, pero con mayor confianza en sí mismo que la primera vez que hizo aquel mismo examen. Después de 4 horas que parecieron toda una eternidad, termina de llenar con lápiz aquel último ovalito del último reactivo de aquella prueba que significaba el futuro entero de una vida.

Al buscar frenéticamente entre las listas de resultados, finalmente logra alcanzar el puntaje para ser admitido en la carrera de sus sueños: medicina.

Uniformado de blanco de pies a cabeza y “pavoneándose” al caminar por las calles, sale de su primer día de clase, ya actúa con aires de doctor, ya es parte de aquella “elite”. Después de todo, su trabajito le costó.

El prometedor galeno ha experimentado una larga estadía entre la facultad de medicina, los laboratorios y los hospitales generales del IMSS y la SSA y, después de cinco largos años de clases a causa de asignaturas re-cursadas con las que tuvo mucha dificultad y en ocasiones debió lidiar con doctores odiosos que gustan de hacer la vida imposible a sus discípulos, vio concluir la primera etapa de su preparación profesional. Todo está listo para elegir plaza en el internado médico de pregrado.

Un hospital HGZMF (Hospital General de Zona con Medicina Familiar) del IMSS, en una pequeña ciudad lejos de su hogar. Lugar que le fue asignado de acuerdo a su promedio académico. Duración del internado: un año.

Guardias de más de 36 horas porque cotidianamente los médicos responsables llegan tarde, se ausentan por atender sus otros empleos y, obvio, alguien tiene que cubrirlos aún si la guardia del interno terminó. Alguien tiene que atender al numeroso grupo de pacientes impacientes en la sala de espera de Urgencias, lo mismo sea a medio día que a altas horas de la madrugada. A falta de personal, ¡qué remedio!

La relación interno-enfermera no es del todo buena y muchas de ellas (no todas) lo único que hacen es delegarles actividades, “usted es el doctor, ¿yo qué?”. Basta con decir que en la “toco” (área donde se interna a las mujeres embarazadas en etapa de alumbramiento), los internos no sólo atienden partos, sino que les toca limpiar y vestir con sus chambritas a los bebés recién nacidos; tarea que uno pensaría realizaría una enfermera.

Un sinnúmero de veces el joven interno fue en busca del director para externarle sus inconformidades y de las actitudes injustas no sólo contra él, sino con todo el médico interno que desempeñaba sus funciones dentro del hospital, pero nunca lo encontraba. La razón recurrente de la secretaria: “lo siento doctor, está en junta en la ciudad capital”.

Constantemente se perdía el desayuno, la comida o la cena, a veces todas ellas juntas. Las porciones alimenticias ofrecidas en el comedor hospitalario, raquíticas, insuficientes para alguien con semejante demanda física.

El hambre, el cansancio, el frío, el temor, la tristeza, son constantes en el desempeño del internado rotatorio.

Muchas veces la idea de abandonarlo todo cruzaba su mente, pero se daba ánimos: “No puedo rendirme ahora”.

Finalmente, después de un arduo año de mucha experiencia, pero también de muchos regaños, humillaciones y estrés, su internado había terminado. Ahora: el servicio social.

Un poblado apartado con un nombre náhuatl casi impronunciable en medio de “la sierra”, es el lugar al que debe desplazarse para comenzar su última etapa de preparación antes de poder titularse, consistente en otros 365 días.

Clínica de la SSA, clima tropical, un modesto cuarto con un ventilador es lo que le ayuda a mitigar el sofocante calor cuando tiene oportunidad de dormir, las ventanas de aquel lugar sin mosquiteros y plagado de bichos.

Descubre la gran miseria de aquella gente, un predominante alcoholismo, grave desnutrición infantil, altas tasas de embarazo adolescente, entre muchos otros problemas de salud pública. La amarga realidad de miles de pueblos remotos como ese en este país.

Con el tiempo, el doctor aprende a comunicarse en náhuatl con los pacientes, sólo para descubrir la belleza de la cosmovisión detrás de aquella lengua y cultura legendaria de nuestro diverso México.

Muchos pacientes que atender de madrugada: una herida por machete, dos o tres partos, un niño deshidratado…

Con mucha satisfacción, concluye su servicio social y, con él, una etapa que le ha dejado marcado, no sólo en lo profesional, sino en lo personal. Ha sido duro, pero aún falta la residencia.

Lo anterior, es una aproximación de lo que viven cientos de miles de jóvenes profesionales de la salud en su mayoría médicos, sin excluir a enfermeras(os), cirujanos dentistas y otros, en sus etapas de prácticas o internado médico de pregrado, servicio social y residencia médica. Me basé en experiencias reales de familiares y amigos.

El tema surge de un acto acontecido el 2 de mayo pasado, cuando se publicó en redes sociales una fotografía que capturó a una médico residente en un hospital de Monterrey Nuevo león en brazos de Morfeo en sus horas de guardia.

El acontecimiento tomó mayor importancia cuando la comunidad galena mexicana, en total solidaridad con la doctora “dormilona”, creó el HT #YoTambiénMeDormí en Twitter. Uniéndose incluso, varios países de América Latina.

Profundizando en el tema, según distintas fuentes, los médicos en formación son sujetos de constantes violaciones a sus derechos humanos.

Buscando en la red me llamó particularmente la atención un artículo publicado en un periódico duranguense Noticieros Garza Limón, el 13 de junio del 2014, titulado “Internado médico de pregrado: La esclavitud consentida y legitimada”, y en concreto el siguiente párrafo:

“a los alumnos nadie les dice lo que en verdad les espera en el internado médico de pregrado: La humillación, los malos tratos, la explotación laboral, el acoso laboral, el hostigamiento sexual, la inseguridad, la mala alimentación, la denigración, los desvelos constantes, la falta de dinero, la falta de un lugar digno para dormir, y la responsabilidad legal que se les obliga a tener, entre muchas otras(…)”

Parte de otro artículo impactante al respecto es el siguiente:

“Bajo la premisa de que de esta manera forjan su carácter, miles de médicos son sometidos a tratos denigrantes, desde los primeros años de la facultad hasta que se encuentran en la residencia, en una dinámica que pocos se atreven a cuestionar y que no sólo afecta a quienes la padecen, sino al sistema de salud en su conjunto y a los pacientes (…)."

Nota titulada: “Amenazas y humillaciones, parte invisible del currículum médico”. Extraído del diario La Jornada, con fecha del 9 de junio del 2013.

Muchos casos trágicos han sido noticia. No obstante, no han tenido el eco suficiente como para que las autoridades en materia de salud tomen acciones para crear o modificar las políticas públicas en pro de la comunidad médica que, como hemos revisado, sufre de graves violaciones a su integridad y dignidad, dada la naturaleza de su profesión.

¿Quién o quiénes son los responsables directos de estos atropellos?, ¿hay indemnizaciones por los daños ocasionados? ¿por qué no hay nadie tras las rejas pagando por todos estos crímenes silenciosos y violaciones de los derechos humanos cometidos durante años?

Es momento de cuestionar el desempeño de los administradores de la Secretaría de Salud, pasados y presentes, señalados como funcionarios negligentes responsables de tales delitos que, como dice una de las notas periodísticas, no sólo afecta a los médicos, sino al sistema de salud en su conjunto. Toda una mafia por la cual tenemos la obligación de alzar la voz y denunciar.

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Fuentes

http://www.medicasos.com/opinion/105-mi-primer-dia-de-internado

http://www.milenio.com/region/YoTambienMeDormi-grito-defensa-Trending-To...

http://www.noticiasggl.com/zonadebate-general/internado-medico-de-pregra...

http://www.jornada.unam.mx/2013/06/09/sociedad/036n1soc

http://www.excelsior.com.mx/node/868659

http://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/245341.html

Fecha: 
Lunes, 18 de Mayo 2015 - 16:00
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Nuevo Amanecer: Marcelo Ebrard ante la CIDH y ante la ONU

Mediante su cuenta de twitter, Marcelo Ebrard informó que está preparando los recursos legales para acudir ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en Washington y ante la ONU, por el retiro de su candidatura plurinominal por Movimiento Ciudadano.

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Mediante su cuenta de twitter, Marcelo Ebrard informó que está preparando los recursos legales para acudir ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en Washington y ante la ONU, por el retiro de su candidatura plurinominal por Movimiento Ciudadano.

Preparando los recursos legales necesarios antr la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en Washington y ante ONU en Ginebra

De acuerdo a información del periódico La Razón, el ex jefe de gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, se encuentra en París, Francia, preparando los recursos legales para acudir ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en Washington y ante la ONU, por el retiro de su candidatura plurinominal por Movimiento Ciudadano.

El pasado lunes, en redes sociales y diversos medios de comunicación, empezó a circular una imagen en la que se aprecia al ex mandatario arribando a la capital francesa en un vuelo de la empresa Lufthansa.

Hay que recordar que el pasado 29 de Abril, la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) revocó el registro de Marcelo Ebrard Casaubón, como candidato a diputado propietario de Movimiento Ciudadano por el principio de representación proporcional, en la Cuarta Circunscripción Plurinominal, por participar en procesos internos de selección de candidatos de dos partidos políticos de manera simultánea.
El artículo 227, párrafo 5 de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales restringe la participación simultánea en dos procesos internos de diferentes partidos políticos en un mismo proceso electoral.

Artículo 227.

1. Se entiende por precampaña electoral el conjunto de actos que realizan los partidos políticos, sus militantes y los precandidatos a candidaturas a cargos de elección popular debidamente registrados por cada partido.

2. Se entiende por actos de precampaña electoral las reuniones públicas, asambleas, marchas y en general aquéllos en que los precandidatos a una candidatura se dirigen a los afiliados, simpatizantes o al electorado en general, con el objetivo de obtener su respaldo para ser postulado como candidato a un cargo de elección popular.

3. Se entiende por propaganda de precampaña el conjunto de escritos, publicaciones, imágenes, grabaciones, proyecciones y expresiones que durante el periodo establecido por esta Ley y el que señale la convocatoria respectiva difunden los precandidatos a candidaturas a cargos de elección popular con el propósito de dar a conocer sus propuestas. La propaganda de precampaña deberá señalar de manera expresa, por medios gráficos y auditivos, la calidad de precandidato de quien es promovido.

4. Precandidato es el ciudadano que pretende ser postulado por un partido político como candidato a cargo de elección popular, conforme a esta Ley y a los Estatutos de un partido político, en el proceso de selección interna de candidatos a cargos de elección popular.

5. Ningún ciudadano podrá participar simultáneamente en procesos de selección interna de candidatos a cargos de elección popular por diferentes partidos políticos, salvo que entre ellos medie convenio para participar en coalición. Durante las precampañas está prohibido el otorgamiento de artículos promocionales utilitarios.

Así, por mayoría de votos, se determinó que al participar en los procesos de selección de los partidos de la Revolución Democrática (PRD) y Movimiento Ciudadano (MC), sin que existiera convenio alguno de coalición, vulnera el principio de equidad de la contienda, ya que se ubica en un plano de ventaja frente a los demás aspirantes. El proyecto de sentencia fue elaborado por la Ponencia del magistrado Pedro Esteban Penagos López, quien considero fundados los medios de impugnación presentados por los partidos Verde Ecologista de México (PVEM), Nueva Alianza, Encuentro Social y dos ciudadanos, que argumentaron que la actuación de Ebrard Casaubón no se apegó a lo establecido en el marco jurídico.

El magistrado presidente, Constancio Carrasco Daza se apartó del proyecto de sentencia, y refirió que en este caso, “estamos hablando de restricciones al derecho político-electoral a ser votado por un partido de frente a un proceso electoral federal, concretamente dentro de los procesos internos para candidatos a diputados federales por el principio de representación proporcional”. Así, señaló que esa restricción, lo que pretende evitar es la simultaneidad de actos para obtener la postulación dentro de los partidos políticos, lo que en el caso no sucedió, por la fecha en que se le negó el registro en el Partido de la Revolución Democrática. 

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Fecha: 
Miércoles, 06 de Mayo 2015 - 18:30
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En Entrevista: Roberto Campa Cifrián, Subsecretario de Derechos Humanos SeGob

Esta tarde, el nuevo subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, Roberto Campa, nos explica que hará para garantizar que se respeten los derechos humanos de los mexicanos.

Secciones:

Fecha: 
Lunes, 27 de Abril 2015 - 20:30
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En Entrevista: Roberto Campa Cifrián, Subsecretario de Derechos Humanos SeGob

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Opacidad de partidos políticos. Problemática mundial por sobreproducción de materias primas. Políticos molestos por negativa de visita papal

Esta tarde, el nuevo subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, Roberto Campa, nos explica que hará para garantizar que se respeten los derechos humanos de los mexicanos. En el estudio me accompañan Antonio Castro y Hugo González y platicamos sobre la opacidad de los partidos políticos, las fallas y retrasos para lanzar a un satélite mexicano al espacio, y el problema que está generando alrededor del mundo la sobreproducción de materias primas. Mónica Uribe nos comenta que la clase política está molesta porqué el papa Francisco se niega a visitar México. Tere Vale y yo discutimos sobre el caso Ayotzinapa.

Secciones:

Fecha: 
Lunes, 27 de Abril 2015 - 19:00
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