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cultura popular

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Back to the Future

No lo pude evitar, miren que lo intenté, pero fue más fuerte que yo. Me rehusé fuertemente a escribir sobre el tema, pero la fiebre por Back to the future y haber llegado, finalmente, a la fecha de destino de la segunda parte de esta trilogía pudo más que yo.

No es que tenga algo en contra de la mítica saga, incluso la disfruté durante la infancia, pero creo que haber sido expuesto a ella una y otra vez gracias a la siempre pésima y repetitiva programación del canal 5 terminó por cansarme. No niego que de niño soñaba con tener alguno de los artículos con los que contaban Marty McFly y el “Doc” Emmett Brown e imaginaba cómo hubiera sido mi vida con ellos, principalmente con la hoverboard ¿se imaginan? ¿ir de un lado a otro volando en nuestra patineta? Pero también recuerdo que desde la primera vez que la vi aborrecí la pésima actuación de Michael J. Fox, en algún momento llegué a pensar que era intencional, como la exagerada (y muy atinada) actuación de Christopher Lloyd interpretando al excéntrico científico, pero con los años comprobé que no, que en realidad él es malo, me parece nefasta, y más aún el doblaje al español ¡como taladrarle el oído a uno!

Los periódicos, revistas y páginas de internet han estado plagados durante semanas de artículos que hacen referencia a la película. Marcas como Nike y Pepsi sacaron artículos conmemorativos (los tennis y la botella) a manera de homenaje y genialidad mercadológica. Universal Studios lanzó un falso trailer de la película Tiburón 19 (que afortunadamente nunca se hizo). Alrededor del mundo se han llevado a cabo tributos, eventos, conferencias, rodadas ciclistas, conciertos y exhibición de la trilogía para recordar el momento en que McFly llegó a nuestros días.

Pero ¿saben qué me parece ridículo? Todos esos pseudo artículos que hablan sobre los “errores en las predicciones” de la película. Y es ridículo porque para empezar no son predicciones. Que si las patinetas o coches voladores no existen, que si el fax ya no se usa, la ropa ajustable o con auto secado no se han inventado… el director no intentaba exponerlos como una predicción del futuro, simple y sencillamente es la utopía de una película de ciencia ficción, nada más. Como ésta existen muchas otras que han tratado el mismo tema recurrentemente, la manipulación del tiempo, los saltos cuánticos, son sólo algunas de las cosas que como endiosados seres humanos nos intrigan y el cine las ha explotado. O los que exaltan los aciertos: los lentes inteligentes, las videollamadas, el cine 3D, la seguridad por medio de la voz o huellas digitales, el microondas… Incluso el equipo de beisbol Chicago Cubs está metido en las futurísticas visiones del director Robert Zemeckis. ¡No son más que coincidencias, bromas e imaginación! Las videoconferencias, por ejemplo, se empezaron a desarrollar casi desde el origen de la televisión, en los años 40 AT&T ya trabajaba en ello, los coches voladores han sido una fantasía desde el inicio, El profesor boligoma de Fred MacMurray (1961) ya lo imaginaba. Pero no teman, no se obsesionen mis frikies fanáticos, si hay algo que no vean no es que no exista, sino que estamos en un futuro alterno.

En fin, que a las 4:29 de la tarde del miércoles 21 de octubre llegamos al futuro, bueno, ahora al pasado. La cosa es que se cumplió la fecha, una fecha que en realidad fue marcada por puritita casualidad porque los productores nunca se imaginaron el éxito que tendría la primera cinta y no estaba en sus planes una segunda parte.

El futuro quedó en el pasado. Sigamos viajando, como dicen, un minuto a la vez.

¡Marty, tienes que venir conmigo!

- ¿A dónde?

- ¡De regreso al futuro!

Voy vengo.

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Viernes, 23 de Octubre 2015 - 16:30
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Feliz cumpleaños, John

“Where are we going fellas?”

Muchas veces he escuchado que si tienes un ídolo no investigues sobre él y su vida porque desaparecerá la imagen de grandeza que uno tiene sobre esa persona. Cada vez que leo algo nuevo sobre Lennon, más aún, cuando leí la biografía escrita por su primer esposa, Cynthia, conocí detalles personales que a cualquiera le hubieran arrancado la idea que tiene sobre el Beatle. No fue el caso. Es cierto (y obvio), John Lennon no era ningún santo, tras de su imagen y personalidad revolucionarias y pacifista había un padre ausente, un esposo alejado de quien lo vio y acompañó mientras se convertía en leyenda, un hombre caprichoso con un enorme y dañado ego, un tipo voluble y agresivo, pero su vida personal no deja de lado su lucha, preocupación e influencia por un mundo mejor.

Como es normal en cualquier personaje como él, mucho se dice sobre su figura y persona. Que si no es válido que un multimillonario escribiera una letra que habla de un mundo sin propiedades, que si sacaba siempre la carta de la muerte, que si sabía su destino final. Versiones y rumores que siempre rodean a un ícono de su magnitud.

Al escribir sobre él no es mi intención justificarlo o desmitificarlo, sino entenderlo. La vida de Lennon, como la de muchos otros, no fue fácil. Un padre ausente que lo abandonó para después ponerlo en la difícil decisión de vivir con él o con su madre; una madre totalmente irresponsable, inmadura e incapaz de criar a un niño y que termina también por dejarlo; la muerte de su tío, que fue su figura paterna, cuando tal vez más lo necesitaba; vivir bajo el cuidado de Mimi, una tía amorosa, sí, pero sumamente estricta y dura al educarlo; el reencuentro con su madre tras años de separación y con quien se reencuentra e inicia una extraña relación y, justo cuando se empiezan a conocer, la trágica muerte de ella tras una lucha entre una tía estricta y una madre aduladora y permisiva. Todos estos factores marcan definitivamente al músico y continuamente lo expresa en canciones como “Help!”, “Mother” o Woman”.

No es de extrañar que John tuviera serios problemas en sus relaciones, que usara siempre el sarcasmo, que fuera por la vida con egoísmo y cinismo o haciendo burla de todo y todos a su alrededor para hacer el sufrimiento más llevadero. No es de extrañar que Lennon terminara por abandonar a Cynthia, su primera esposa, que terminara prácticamente olvidando a Julian, su primer hijo, o que tuviera serios problemas con Paul, su mejor amigo o Yoko, su segunda esposa.

No es de extrañar, pero tampoco es justificable. Llega un momento en la vida de cualquiera en que tiene que hacerse responsable de uno mismo, de sus actos y sus decisiones sin andar culpando a nadie por lo que le ha tocado vivir. Creo que justamente era esto lo que Lennon intentaba hacer durante su etapa solista. Siempre fue un pacifista, es cierto, pero tal vez esta lucha consigo mismo es la que lo convierte en un luchador social dando un giro radical a su forma de enfrentar la vida. Tal vez, de manera inconsciente lo que hacía era enmendar sus errores y la forma en que lo gritaba al mundo era por medio de sus canciones.

Llega un momento en su vida en que habla con Cynthia pidiéndole perdón por lo que le hizo. En los últimos años de su vida tuvo la oportunidad de reconciliarse con Paul, incluso se cree que se hablaba de un reencuentro del cuarteto. Se acerca nuevamente a su hijo Julian e inicia una nueva relación, empiezan a conocerse, igual que su madre a él, John inicia a su hijo en la música. Tras cinco años alejado de los estudios para dedicarse a su recién nacido hijo Sean y para reiniciar su relación con Julian, empieza un periodo de gran creatividad que dan origen a sus últimos discos Double Fantasy y Milk and honey (publicado póstumamente).

Pero la vida es extrañamente repetitiva y justo en su mejor momento con Julian la historia se repite. La vida y un maldito asesino le arrancaron el padre a dos niños, su esposo a dos mujeres y a uno de los más grandes músicos al mundo.

Hoy recordamos a un grande a 75 años de su nacimiento. Hoy celebramos el cumpleaños de un líder, de un revolucionario, de un idealista, de un personaje de la historia que junto a tres amigos vino al mundo a cambiarlo todo.

“To the top Johnny”

Voy vengo.

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Viernes, 09 de Octubre 2015 - 16:00
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El disco del recuerdo

Esta vez, en nuestra cápsula del tiempo de cada cinco semanas, toca el turno a cierto objeto que se ha vuelto de culto entre los melómanos, coleccionistas y amantes de la buena música: el disco de vinil.

Imaginemos por un momento que caminamos por la avenida de San Juan de Letrán (hoy Eje Central), estamos en la década de los cuarenta y en nuestro camino nos encontramos con un tumulto abarrotando el Mercado de Discos, nos asomamos por un pequeño espacio que se abre y alcanzamos a distinguir la figura del entonces ídolo de México: Pedro Infante quien canta “Cien años”; la multitud pretende escuchar a su cantante favorito y comprar su nuevo disco, se trata de uno de los principales cantantes de Peerless, la primera y más importante empresa fonográfica mexicana por décadas que se convirtió en la casa de las voces que dieron identidad a la música mexicana en el extranjero. Seguimos nuestro camino hasta alejarnos del alboroto y en nuestra cabeza se quedan grabadas algunas estrofas de la canción: “Pasaste a mi lado, con gran indiferencia, tus ojos ni siquiera voltearon hacia mí…”

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Hubo un tiempo en el que la música representaba un gran negocio e iba de la mano con el cine pues mientras en la pantalla grande se consolidaban las grandes figuras de la época de oro del cine mexicano, la radio las posicionaba como cantantes en el gusto de las audiencias. Tener la música en casa significaba también cierto estatus social dado que contar con un reproductor de discos y una colección de ellos requería de una inversión que pocos podían hacer pues cada disco significaba una verdadera obra de arte no sólo musicalmente hablando sino incluso en el diseño de la portada y por supuesto, la tecnología que implicaba la grabación del mismo. Era una época en la que los avances tecnológicos iban de a poco y cada novedad que llegaba a México era recibida como el boom del momento.

Cuentan mi madre y mis tíos que la sensación de aquéllos días, ya por los años cincuenta y sesenta eran las sinfonolas o rockolas, que eran unos aparatos que contenían un tocadiscos automático y una colección de canciones que el usuario elegía insertando una moneda para activar el funcionamiento, las legendarias fuentes de sodas o loncherías tenían la suya y eran el punto de reunión de los jóvenes que bailaban y cantaban al ritmo del rock and roll.

El disco de vinilo que surge durante la Segunda Guerra Mundial, apareció como un formato de larga duración que se impuso con rapidez por sus grandes ventajas: la duración de la grabación era de hasta 45 minutos, contaba con un sistema estereofónico, daba mucho mayor calidad de sonido y se eliminaban los molestos ruidos por el arrastre de la aguja.

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Quienes tuvimos la fortuna de tener uno de ellos en nuestras manos y disfrutar de sus virtudes; sin duda, lo extrañamos pues nada se le compara a pesar de haber sido desplazado por el CD a finales de los ochenta. Seguramente, en algún lugar de nuestra casa tenemos algunos ejemplares guardados que hoy pueden ser una joya para los conocedores; en lo personal, no estoy lejos de adquirir un reproductor para volver a escuchar la gran colección que tienen mis padres y que va desde Carlos Gardel, Javier Solís, Ray Conniff y Elvis Presley hasta Michael Jackson; entre otros.

Por suerte, el disco de vinilo se resiste a morir, muestra de ello es la Convención de Discos de Vinil y Coleccionismo Musical que se realiza tres veces al año.

Vale la pena darse una vuelta por la colonia Roma en donde se ubican algunas tiendas especializadas en discos de vinil y sus reproductores pues siguen siendo materia prima para los DJ’s por la facilidad para manipularlos y su alta calidad musical, además de que nos encontraremos con la memoria de una época en la que los discos además de ser un entretenimiento fueron un parteaguas en la historia de la música por su significado comercial y artístico, un objeto que no ha sido igualado y mucho menos superado como muchas de esas reliquias que encontramos o podemos encontrar en el ropero de nuestras abuelitas, a quienes podríamos darles una gran alegría al escuchar nuevamente los discos que las hicieron cantar, bailar y reír en su juventud.

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Fuentes:

http://www.excelsior.com.mx/funcion/2014/02/01/941477

http://www.excelsior.com.mx/funcion/2013/08/11/913128

Imágenes tomadas de Google

Fecha: 
Martes, 01 de Septiembre 2015 - 16:00
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Livin' la vida Godinez: Me van a salir hemorroides

Es lunes por la mañana y lo único que puedo ver es un techo tapizado de libros y parte de una pared, probablemente unos mil quinientos, con el lomo apuntando al piso. Sólo se escuchan voces, una que otra risa y el constante golpeteo torpe de tacones en piso de concreto. Abajo un guardia con aires de grandeza y una recepcionista malhumorada me reciben. “Toma”, me dice entregándome un gafete, “primer piso”.  Espero, espero y espero. ¿Será que llegó mi hora de ser medianamente útil para la sociedad?

 En lo que contemplo la posibilidad de tomarle una foto al techo de la manera más  disimulada me  empacan en una sala de juntas y espero otro poco. Cuando por fin me emboscan, digo, me atienden, después de un rápido saludo de mano, soy atacada con instrucciones por tres personas diferentes. La explicación de una hora se extiende a tres y cacho, me preguntan qué me parece, que si creo poder hacerlo. Así, sin entrevista, sin mayor preámbulo y sin  “cuéntame algo de ti”. “¡Sí, todo suena perfecto!”, respondí. Pero lo que realmente quise decir fue “¡vean mi currículum, está en inglés! lo imprimí en papel caro y bonito”. Tal vez estuvo mejor así. Mi currículum es…ecléctico, en el mejor de los casos.

Y así sin más, se terminó la vida de estudiante a medio tiempo y “nini” a tiempo completo para mí, al menos hasta nuevo aviso. Ahora me encuentro viviendo el Godinez lifestyle; haciendo el bonito contacto visual en el baño entre ese espacio de las puertas que nunca se cierra bien, o en pasillos larguísimos, queriendo comer a la 1 de la tarde, cabeceando a las 3 ó 4, tomando en tazas ajenas y demás. No es una exageración decir que paso siete horas seguidas sentada en la misma posición sólo tomando pequeños descansos para ir al baño.

He tenido la suerte de tener un horario flexible y estar trabajando con gente que genuinamente quiere ayudar. Lo bueno de mi área es que nadie se conoce lo suficiente como para ser protagonistas de los famosos chismes de oficina. Algo me dice que no va a ser fácil encontrar al contador manoseando a alguien como ya me pasó en una ocasión en otro lugar.

Tengo que aclarar que no es que me burle del estilo de vida “godín”, agradecida debería de estar…pero bueno, la verdad es que sí lo hago un poco, pero es que sin la burla, ¿qué sería de mí?

En las oficinas casi siempre hay un “Isra” y una señora Lupita, una “Clau”, una “Tere”, y alguien con un nombre poco común, ¿a poco no? Creo que ya he mencionado que soy pésima con los nombres, sobre todo cuando son de esos raros. El primer día me repetí como mantra el nombre de la persona con la que trabajo. Cuando tuve que hacerle una pregunta sólo me podía acordar que terminaba con lí. Tuve que recurrir al viejito pero bonito “oye….”, que nunca falla y esperar a que alguien más diga el nombre. Por suerte, en las oficinas tienen la formalidad de no usar apodos.

Me  acaban de meter un sustote ahorita que estoy haciendo mi mejor esfuerzo por tapar la pantalla para poder escribir. Un cubículo prestado no es el lugar más ideal para estar cuando se está inspirado. En mi panorama visual no hay ni una ventana;  sólo hay papeles, cables, fotos de gatos, plantitas cubiculeras y adornos de Navidades pasadas; en el ambiente hay un ligero olor a comida casera recalentada, café rancio y el ruido de pláticas a lo lejos sobre nuestra entrega inminente, palabras en inglés y teléfonos que pueden sonar por horas.

El trabajo en sí es mecánico pero demandante. De esos que le dan chance a uno de pasar un momento viendo al vacío. Paso sentada tantas horas enfrente de la pantalla que, aparte de las almorranas, siento que ya anocheció.

Sorprendentemente la transición ha sido fácil, sobre todo cuando hasta hace unos días mi única opción era ser maestra, gracias pero no, o mejor dicho, de nada. Claro que sólo el tiempo dirá. Al menos mi curso intensivo sirvió de algo, saludos a mi amiga R. que me recomendó.

Fecha: 
Lunes, 31 de Agosto 2015 - 16:30
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Dueños del Paraíso: El Narco se pone retro

Cuando pareciera que en el terreno del entretenimiento no hay nada nuevo qué aportar, la nostalgia suele ser un buen recurso.

Lo vemos constantemente en la industria musical y en el cine, donde la fórmula de actualizar viejos éxitos o realizar “remakes” de películas exitosas ha sido una estrategia recurrente para atraer a las nuevas audiencias. Fórmulas repetidamente probadas con nuevos envoltorios…

En el campo de las telenovelas, que otrora fuera uno de los puntos fuertes del monopolio televisivo mexicano, parece ser que la creatividad ya quedó agotada desde hace varios años. Es por ello que ahora me ha llamado la atención la estrategia seguida por Telemundo Studios Miami para tratar de innovar: aprovechar la coyuntura de un tema de moda para mezclarlo con elementos de nostalgia y crear así un producto nuevo.

“Dueños del Paraíso” es una telenovela producida en el vecino país del norte que entremezcla dos elementos interesantes: por un lado, el reciente auge del género de las “narco-novelas”, es decir, melodramas donde los protagonistas son narcotraficantes o sostienen romances con ellos (verbigracia “El Señor de los Cielos” o “Las Muñecas de la Mafia”), con un atractivo adicional: se encuentra ambientada a finales de la década de los 70.

Se trata de una historia que hasta cierto modo entra en los clichés tradicionales de la telenovela latinoamericana. Su protagonista, Anastasia Cardona (interpretada por la mexicana Kate del Castillo) es una mujer de origen humilde, que logra ascender económicamente al casarse con un narcotraficante. Sin embargo, dicha unión marca su destino, al ser víctima de la violencia y las venganzas entre bandos rivales. Tras la muerte de su marido, Anastasia decide abrirse paso en el mundo del tráfico de cocaína al precio que sea.

La producción cuenta con un reparto internacional, con actores y actrices conocidos ampliamente en distintos países altamente consumidores de teledramas: México, Chile y Venezuela. Su reciente distribución a través de la plataforma digital Netflix amplió su penetración a otros mercados.

A pesar de que la historia podría parecer repetitiva, es de reconocer el esfuerzo de la producción en lo referente a la ambientación de época: vestuario, peinados, mobiliario y vehículos que reflejan con veracidad la época. La producción cuenta con varias tomas en exteriores, que seguramente requirieron de trabajo adicional.

Para el público adulto, resulta particularmente interesante adentrarse en la idea de cómo se movía el mundo de la delincuencia organizada antes de la era de la internet, los teléfonos celulares y las redes sociales. Millones de años luz separan a los imaginarios traficantes que aparecen en esta serie de la subcultura de los “narco juniors” mexicanos que presumen sus lujos y excesos en Twitter o Instagram.

¿Qué otras temáticas valdría la pena recrear en ambientes retro?

Podrían ser ideas maravillosas para nuevos proyectos.

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SOUNDTRACK PARA LA LECTURA

Lucía Adúriz Bravo (Argentina) “Dueños del Paraíso”

 

Hector Lavoe (Puerto Rico) “Juanito Alimaña” 

 

Two Man Sound (Bélgica) “Capital Tropical” 

 

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Jueves, 27 de Agosto 2015 - 16:30
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Elvis Presley a 38 años

El domingo pasado, 16 de agosto, se cumplieron 38 años de la muerte de Elvis Presley. ¿Qué mejor ocasión para recordar al Rey?

Desde el día de su muerte y con el paso de los años, millones de fanáticos se dan cita en el Jardín de la Meditación en Graceland, lugar donde se encuentra la tumba del rockero. Vestidos con los atuendos que usaba durante sus presentaciones llevan flores, música, fotograías y veladoras que al final de la noche se encienden en un espectáculo impresionante que se ha convertido en la Elvis Week y desde hace mucho es todo un acontecimiento turístico.

Como es lógico en una figura de este tamaño, su vida y muerte está llena de mitos y leyendas, incluso hay quienes aseguran que Elvis sigue vivo y que se le ha visto por las calles con sus zaptos de ante azul (que en realidad son de Carl Perkins). De hecho, se dice que algunas horas después de su muerte un hombre muy parecido a él compró un boleto de avión para salir del país bajo el nombre de John Burrows, uno de los seudónimos que Presley utilizó con frecuencia. Lo único real es que el 16 de agosto de 1977 muere el Rey y nace una leyenda.

Aquí algunos de los mitos alrededor de la figura del Rey del Rock:

Sobre su muerte se ha dicho que fue a causa del abuso de drogas o por un pario cardiaco. Sin embargo, hace algunos años George Nichopoulos, doctor y amigo del músico dio una versión mucho menos glamorosa: se le encontró desvanecido en el inodoro de su mansión debido a una parálisis intestinal. Las drogas definitivamente causaron una degeneración en su cuerpo y salud, y aunque supondrían una muerte mucho más esperada para una figura del rock como él, no fueron la causa final.

Otra de las leyendas dice que nunca volvió del servicio militar en Alemania, y que después de ello la CIA lo sustituyó por un doble, su hermano gemelo (que en realidad murió en el momento del parto). Esta leyenda se parece un poco al mito de la muerte y sustitución de Paul McCartney. El mito intenta justificar la razón por la cual la carrera del Rey dio un giro al cine más que a la música tras su regreso. La leyenda asegura que el verdadero Elvis siguió trabajando para la CIA como informador sobre los movimientos de la mafia y en el momento en que su identidad se encontraba amenazada buscaron una nueva.

Se dice que tuvo romances con Marilyn Monroe y Whitney Houston, ninguno de ellos confirmado, tal vez por el matrimonio de la primera y la corta edad de la segunda.

Pero él mismo contribuyó a la leyenda que se hizo a su alrededor. Los extravagantes trajes que lo hicieron famoso y para los que contrató al sastre de Frank Sinatra; sus movimientos en el escenario que volvían locas a las mujeres y fueron censurados en televisión; fue el primer artista en tener un jet privado, tenía una capacidad para 100 pasajeros y baños de oro, lo bautizó con el nombre de su hija. Su tupé (tipo de peinado que se utilizaba en la época principalmente por los artistas de rockabilly), parte de la identidad inseparable de Elvis que en realidad era rubio, pero pintó para hacer más atractiva su imagen.

Elvis es sin lugar a dudas la imagen más clásica del Rock and Roll,  su inconfundible voz de dos octavas que seducen tanto a mujeres como a hombres. Intérprete de las mejores canciones de la época y de las venideras. Influencia indiscutible de grupos y cantantes posteriores a él, John Lennon alguna vez dijo que “antes de Elvis no había nada”. Su incursión en géneros como balada, gosspel, country, blues, rythm and blues, rockabilly y rock and roll. Lo melodioso de sus baladas y la fuerza de su rock. Sus treinta y 33 películas, las 14 nominaciones a los Grammy, las más de 600 grabaciones. Todo le hace justa memoria y lo pone como uno de los más grandes. Está considerado el segundo artista fallecido más rentable del mundo, sólo después de Michael Jackson, y cada año vende más de 55 millones de dólares.

Elvis Presley seguirá sonando, emocionando, gustando, enamorando y haciendo bailar a generaciones enteras sin importar los años que pasen tras su muerte. No hay nadie más que merezca el título de “Rey del Rock”.

El rey ha muerto, viva el rey.

Voy vengo.

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Viernes, 21 de Agosto 2015 - 16:00
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El asalto del cine “Gangsta”

Desconozco si será producto de una casualidad, o una muy bien pensada estrategia de mercado, pero resulta que en nuestro país prácticamente coincidieron los estrenos de dos películas que abordan, desde distintas ópticas, una temática similar: el mundo del rap, el hip hop y la sub cultura urbana.

“Los Jefes” es el título de la primera de estas cintas; una producción mexicana dirigida y coescrita por Jesús “Chiva” Rodríguez es una historia que retrata de manera cruda y directa el submundo del narcomenudeo y la delincuencia organizada, teniendo como escenario la zona suburbana de la ciudad de Monterrey, Nuevo León, donde movimientos musicales como la cumbia colombiana y los narcocorridos compiten en simpatizantes con el hip-hop, el rap y el freestyle en español, teniendo como sus principales exponentes a la banda regia Cartel de Santa, cuyos integrantes protagonizan esta pieza de ficción. 

El barrio bravo de Santa Catarina y la música de hip-hop sirven como escenario y referente para esta historia, que brinda un repaso al entorno de arrogancia, violencia y adrenalina que envuelve el complejo universo del tráfico de drogas, donde consumidores y traficantes se entremezclan en una angustiosa vorágine. Por momentos la película parece más una apología que un retrato del ambiente pesado en el que se desenvuelven los integrantes del Cartel de Santa y sus seguidores.

Cabe recordar que MC Babo, el líder de esta agrupación ha señalado que más allá del grupo, Cartel de Santa es una comunidad que aglutina a tatuadores, graffiteros y todo tipo de artistas urbanos que comparten el mismo origen e ideología. Las letras de Cartel de Santa no buscan predicar, su principal objetivo es entretener y “marcar territorio”, y eso mismo hace este colectivo con su primera película.

El segundo filme lleva por título “Straight Outta Compton”, cinta norteamericana dirigida por F. Gary Gray, y que retrata los orígenes, ascenso y caída de una de las bandas seminales del “gangsta-rap”: N.W.A., cuyo nombre fue toda una declaración de principios (son las iniciales de la frase “Negros Con Actitud”, en su traducción del inglés).

A mediados de los ochenta, cinco jóvenes del barrio de Compton, California, conforman una agrupación de rap que decidió llevar al extremo la intención de reflejar en su música el estilo de vida de los suburbios, donde la violencia, las peleas de pandillas, las drogas, la segregación y los abusos policiacos fueron el cotidiano combustible para detonar uno de los fenómenos culturales más influyentes de finales del siglo pasado, cuando el hip-hop dejó de ser una música festiva como la que produjeron a principios de los ochentas los artistas e intérpretes de Nueva York, para dar paso al descarnado retrato urbano de los raperos angelinos. Iniciaba la rivalidad entre las costas Este-Oste.

A diferencia de la fábula urbana aspiracional retratada por la pseudo autobiográfica película del rapero Eminem “8 Mile” (Curtis Hanson, 2002), donde la historia busca revindicar la figura de un atormentado MC de Detroit que busca sobrevivir  de su infierno marginal enfrentando el rechazo y sus propios miedos en las batallas de freestyle (estilo de rapeo sustentado en la improvisación y habilidad para rimar sobre una base musical), “Straight Outta Compton” refleja la lucha de un grupo de jóvenes afroamericanos por sobresalir en el mundo musical sin renunciar a su principio de pertenencia a su barrio, su raza y su marginalidad. Los integrantes de N.W.A. no quieren tener la fama para convertirse en artistas plásticos, sino para gritarle a un mundo que los segrega sobre la realidad que se vive en el barrio, donde matar a un rival deja de ser una opción, y donde la policía no representa a la autoridad que protege, sino el rostro de un sistema que somete y abusa.

Los integrantes de N.W.A., pese al tono agresivo de su música, pasaron a ser leyendas en el mundo del hip-hop: Dr.Dre,  Ice Cube, Eazy-E, MC Ren y DJ Yella.

Productos marcadamente distintos de una misma corriente y subcultura musical, las películas de Cartel de Santa y N.W.A. ratifican la sombría realidad de nuestro tiempo: la juventud busca anti héroes porque las historias con finales felices ya no representan su entorno ni su realidad.

SOUNDTRACK PARA LA LECTURA:

Cartel de Santa (México) – “Perros”

 

Cartel de Santa (México)- “Bombos y Tarolas” 

 

N.W.A. (Estados Unidos)- “Express Yourself” 

 

N.W.A. (Estados Unidos)- "Fuck Tha Police"

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Jueves, 20 de Agosto 2015 - 18:30
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Que la esquizofrenia nos ampare: ¡Hasta siempre, Cerati!

Este 11 de agosto, el cantautor, guitarrista y productor argentino Gustavo Adrián Cerati habría celebrado su cumpleaños número 56.

El 15 de mayo de 2010, el líder de la emblemática banda Soda Stereo fue internado por lo que parecía ser un cuadro de descompensación, poco después de concluir un concierto en un recinto universitario de Caracas, Venezuela. Tres días después, se confirmó que en realidad Cerati había sido víctima de un accidente cardiovascular isquémico con afasia de expresión, de acuerdo con el diagnóstico del neurólogo Vladimir Fuenmayor. Tras una intervención de emergencia para tratar de contener la severa inflamación cerebral que enfrentaba, los facultativos emitieron una sentencia fatal: “Gustavo no volverá a ser el mismo”.

Finalmente, Gustavo Cerati emigró de este mundo el 4 de septiembre de 2014, tras haber permanecido 4 años en coma. Sin embargo, su legado musical marcó a toda una generación a lo largo y ancho de América Latina. De 1982 a 1997, al lado del baterista Charly Alberti y el bajista Héctor “Zeta” Bosio, desplegó una brillante trayectoria musical al frente de Soda Stereo, cuya música catapultó de manera vigorosa el movimiento del rock en español, llevándolo a estados de virtuosidad y madurez memorables.

Aunque el movimiento del llamado “Rock en Tu Idioma” fue un mero invento mercadológico de los ejecutivos de una disquera mexicana para tratar de comercializar la música de un amplio catálogo de bandas latinoamericanas que difícilmente se podrían clasificar en un solo género, lo cierto es que la creciente difusión de estos artistas permitió al cabo de un tiempo diferenciar con claridad cuáles de ellos eran meros productos de temporada y cuáles otros podían alcanzar una más amplia trascendencia y proyección verdaderamente internacional.

No me considero un purista, pero lo cierto es que con el pretexto de abrevar de la cultura popular muchos grupos y artistas del rock latinoamericano de las tres últimas décadas abusaron en el consabido recurso de la fusión musical para terminar ofreciendo burdas versiones “rudas” de cumbias, vallenatos, polkas y toda suerte de géneros vernáculos, que por supuesto no son expresiones menores, pero que muchas veces terminan sustrayendo cierta parte de la esencia de aquello que José Agustín definió en su momento como “La Nueva Música Clásica”. El rock puede ser irreverente y divertido, pero también contestatario, crítico y al mismo tiempo, altamente poético y con una búsqueda constante de la innovación.

En particular, he notado un rasgo distintivo en los fans de Soda Stereo y de la carrera solista de Gustavo Cerati: son melómanos con un alto sentido de la apreciación estética de la música. No son fans aferrados que seguirán cualquier creación de su artista favorito por mera devoción (de hecho, hay opiniones divididas entre los seguidores de Soda acerca de discos como “Dynamo” o “Canción Animal”), pero también me he encontrado con la agradable sorpresa de que muchos de ellos han transitado sin mayor problema al consumo de otros géneros musicales como el world beat, el indie rock y la música electrónica.

Actualmente, la industria musical se encuentra en crisis: los formatos digitales han facilitado sin duda la difusión y venta del material en todos sus géneros, pero lamentablemente, la calidad artística de los productos musicales ha ido en una caída inversamente proporcional a la velocidad con la que evoluciona la tecnología. Muchas plataformas, sí, pero también demasiada basura musical merodeando las ondas sonoras…

Por ello, para varias generaciones de amantes del rock latino siempre será una bendición la posibilidad de revisitar el repertorio musical de Soda Stereo y de Gustavo Cerati como solista. Definitivamente, piezas como “Nada Personal”, “Prófugos”, “Persiana Americana”, “Doble Vida”, “De música ligera”, “Puente” y  “Cosas Imposibles” forman parte de nuestro imaginario musical colectivo.

Esa y muchas razones son suficientes para enviar a Cerati un fraternal abrazo hacia el eterno éter que alberga su alma de cantautor y poeta.

En medio de la inmundicia musical y el acoso del reggaetón y el narco corrido, siempre habrá un espacio para extrañarte y recordar tu música…

¡Hasta siempre, Cerati!

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SOUNDTRACK PARA LA LECTURA:

Soda Stereo (Argentina) “Cuando pase el temblor”

 

Soda Stereo (Argentina) “Prófugos” 

 

Soda Stereo (Argentina)  “De Música Ligera” 

 

Gustavo Cerati (Argentina)  “Cosas Imposibles” 

 

Gustavo Cerati (Argentina)  “Puente”

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Jueves, 13 de Agosto 2015 - 16:00
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¿Podremos reconciliarnos?

En lo que a deporte se refiere, la segunda mayor rivalidad que tenemos es la de IPN-UNAM, sólo por debajo de Chivas-América, y su típica expresión se da en el Futbol Americano.

La mejor época de este deporte se dio en los tempranos 70's cuando cada casa de estudios tuvo tres equipos en la liga mayor y todos se esforzaban por ser altamente competitivos, quienes presentaban su selección como equipo regular, quienes becaban jugadores extranjeros, quienes se preparaban en USA, o traían entrenadores de allá, etc.

La liga llegó a ser tan pareja que el menos bueno de los equipos de la UNAM llegó a vencer al Tec de Monterrey con sus importados. Fue un gran momento al que le faltó la visión comercial que garantizara crecimiento, negocio y permanencia. Los dirigentes de hoy desperdician ese instrumento con caprichitos como “ya no juego contigo porque siempre me ganas”.

La final de 1973 fue un duelo IPN-UNAM –Águilas Blancas vs. Águilas Reales– con tintes dramáticos.

Los politos habían concentrado su selección del año anterior en Águilas Blancas; tenían convenio con la Universidad de Carolina del Norte para asesoría y capacitación; habían ganado partidos de preparación allá; su pateador admiraba a propios y extraños y llegaban a la final con la moral altísima al  vencer a sus odiados enemigos Pieles Rojas ex politos.

Por su parte los Águilas Reales coronaban sus años de esfuerzos por ser el mejor equipo de la UNAM: al fin habían dejado en el camino a sus famosos hermanos, los Cóndores, pero el precio era muy elevado: el jugador número 50, Francisco Escobedo Aguirre había fallecido el miércoles anterior al romperse un aneurisma en el cerebro al terminar el partido semifinal.

Estaba consciente del riesgo que corría y decidió jugar, esto no disminuía el dolor de sus compañeros; quien ha vivido o al menos conoce el ambiente de fraternidad que se da en un equipo de futbol americano entenderá que no hubo entrenamientos en esa semana, todos estuvieron en el hospital, algunos  donaron sangre  y tuvieron que reanimarse para cumplir el compromiso ofreciéndolo a la memoria de su hermano.

El ambiente previo estaba al máximo, no terminaban ellos su “Wellum” cuando empezábamos nuestra Goya y así sucesivamente; los Águilas Blancas salieron entre los aplausos de los suyos y nuestros abucheos, salieron después un grupito de tres o cuatro muchachos con un envoltorio que resultó ser un cartel bastante grande sostenido por tres palos y que fueron exhibiendo desde el campo a todo lo largo de su tribuna con el aplauso cerrado de todos los asistentes y con una buena rechifla de nuestra parte, tan pronto como empezaron a exhibirlo a la tribuna universitaria cesaban los chiflidos y se trocaban en aplausos; pues… ¿cómo no? Si el cartel decía: “LA TRIBUNA POLITÉCNICA SE UNE AL LUTO DE LA TRIBUNA UNIVERSITARIA”.

Al terminar el recorrido por nuestra tribuna se dejó escuchar el más estruendoso Wellum que jamás escuché y éste salió de las gargantas universitarias.

Las madrinas universitarias invitaron a los jugadores a nuestra tribuna y se les ovacionó; al salir los Reales se desorientaron por completo; se enteraron y entonces las “politas” llamaron a los Reales para brindarles estruendosa Goya. Hoy todavía me es muy difícil describir mis sentimientos y emociones, que  al recordarlos los vuelvo a vivir.

Había una final por jugar, no podría haber mayor motivación en los dos equipos, muchas alternativas, en determinado momento una discusión de reglamento dio una pausa demasiado larga en el terreno que las tribunas aprovecharon para animar a sus equipos con atronadoras porras; perfectamente ordenadas, cada tribuna esperaba que la de enfrente terminara para empezar la propia, el partido fue modelo de limpieza, no recuerdo una falta por rudeza innecesaria. Ganaron los Blancos por 21 a 19.

Había ganado México, la hermandad que se vivió a la salida del estadio, las felicitaciones y condolencias sinceras que invitaban a vernos el año siguiente permitían vislumbrar un futuro promisorio.

De esta madera estamos hechos, la nobleza habita en nuestros corazones, la virilidad nos hace esforzarnos por alcanzar nuestros objetivos, ojalá estos valores alcancen a nuestros disidentes y políticos haciendo oídos sordos a los que acusan de traidores a los que no piensan como ellos. Colaboremos viviendo nosotros de acuerdo con estos valores confiando en que llegarán a ellos por contagio y así lograremos la tan urgente reconciliación nacional.

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Jueves, 30 de Julio 2015 - 18:30
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Sense8, el Poder de la ubicuidad en la era digital

¿Qué harías si pudieras tomar por algunos instantes el cuerpo, las habilidades y la mente de otra persona? ¿Cómo te sentirías si en un abrir y cerrar de ojos te transportaras de tu entorno habitual y “aterrizaras” en un ring de kickboxing en Corea, en un ghetto de Nairobi, en un templo hindú, en una persecución policiaca en Chicago, en una pelea de pandillas en Berlín o en un quirófano en San Francisco?

Estas son algunas de las premisas que plantea la serie de ficción Sense8, producción internacional de la casa de entretenimiento digital Netflix, bajo la dirección general de los Hermanos Wachowski, que en su historial cuentan con películas tan revolucionarias y prestigiadas como la trilogía de The Matrix, V for Vendetta y Cloud Atlas.

Sense8, lanzada en exclusiva por el sistema de distribución de contenidos digitales de Netflix, narra la historia de 8 extraños que de manera repentina, desarrollan la capacidad de conectarse mental, emocional y físicamente entre sí, a pesar de encontrarse en distintos lugares del mundo.

A lo largo de la trama, nos vamos adentrando en la vida y conflictos de Ryley, una DJ islandesa con un pasado tormentoso del que trata de escapar refugiándose en Londres; Lito un actor mexicano de películas de acción que enfrenta una batalla personal para aceptar sus preferencias sexuales; Sun, una empresaria coerana con habilidades en las artes marciales que enfrenta la injusticia de un entorno misógino; Will, un policía de Chicago que es atormentado por el recuerdo de un asesinato no resuelto que lo persigue desde su niñez; Kala, una química farmacéutica de Bombay que enfrenta un conflicto emocional por sus creencias religiosas y sus dudas acerca de su compromiso matrimonial; Wolfgang, un habilidoso ladrón de cajas fuertes de Berlín que debe enfrentarse a su propia familia, una poderosa banda del crimen organizado; Nomi una transexual norteamericana dedicada al blogging político, que debe retomar sus habilidades como hacker para sobrevivir y Capheus, un humilde conductor de autobús de Nairobi que lucha por salir adelante junto a su madre contagiada de SIDA enfrentando un entorno hostil y violento.

Todos ellos irán paulatinamente asimilando las sorprendentes capacidades que les brinda el haber sido elegidos como “Sensates”, teniendo como vínculo extrasensorial a una misteriosa mujer cuyo suicidio detona la interconexión de sus mentes, así como la presencia de Jonas un misterioso delincuente internacional acusado de terrorismo, quien funge como una especie de consejero y guía a los ocho protagonistas para tratar de entender su extraordinaria condición; al tiempo que les advierte de la presencia de un obscuro personaje apodado “Whispers” (Susurros), quien trata de capturarlos y aniquilarlos mediante la práctica de lobotomías. Para mayor emoción y terror, el villano posee las mismas habilidades mentales de los “Sensates”, por lo que busca invadir su campo emocional para someterlos a través del miedo.

La serie sobresale no sólo por su originalidad argumental, sino también por el amplio despliegue de locaciones que nos ubican en los distintos escenarios en los que se desempeñan los personajes principales, caracterizados por un elenco internacional que busca darle mayor credibilidad e impacto a sus actuaciones. Si bien recurre a ciertos clichés y estereotipos para recrear el entorno y mentalidad de los personajes y sus respectivas culturas, cumple vigorosamente con el cometido de plantearnos ideas y escenarios sorprendentes en un mundo en el que la internet, los teléfonos inteligentes y las redes sociales le han restado poderío al imaginario don de la ubicuidad y la traslocación al que históricamente nos han remitido comics, películas y series de ciencia ficción.

La serie ya ha culminado su primera temporada de doce capítulos, y Netflix aún no ha confirmado su continuidad, sin embargo, los rankings de aceptación entre los usuarios de la plataforma a nivel internacional y una aceptable recepción de la crítica especializada nos orillan a pensar que en breve estaremos contando con nuevas entregas de esta serie.

Mención aparte merece la banda sonora de la serie, que combina composiciones originales de Tom Tykwey y Johnny Klimek, antiguos colaboradores de los Wachowski, una muy inteligente selección de temas de diversos géneros a cargo de Ethan Stoller, editor musical de la producción, quien en mancuerna con Gabriel Isaac Mounsey compuso también música adicional para la serie, incluidas algunas piezas grabadas por la Orquesta Sinfónica MDR. La música cumple un papel importante en el discurso central de Sense8, al manifestarse como una poderosa herramienta que conecta y unifica almas, mentes y culturas.

Definitivamente se trata de una producción que vale la pena ver, y en una de esas, incluso podríamos convencernos de que personajes como Joaquín “El Chapo Guzmán” definitivamente pertenecen a una rama sobrenatural del género humano, como nos lo están haciendo querer creer nuestras autoridades. Paradojas del entretenimiento en una sociedad hipercomunicada e hiperconectada.

SOUNDTRACK PARA LA LECTURA

Sense8 Soundtrack / Welshly Arms (Estados Unidos)– “Need You Tonight” INXS Cover

 

Sense8 Soundtrack /4 Non Blondes (Estados Unidos) – “What's Up”

 

Sense8 Soundtrack / Sigur Rós (Islandia) “Sæglópur”

 

Sense8 Soundtrack / Fela Kuti (Nigeria) – “Expensive Shit (afrobeat)” 

 

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Jueves, 23 de Julio 2015 - 16:30
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