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Un vistazo a los Premios Nacionales Tierra Adentro 2014 (primera parte)

Lunes, 27 de Abril 2015 - 16:30

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Juan Mireles

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Lector, ¿se ha enterado de quiénes son los autores ganadores de los premios nacionales de literatura joven 2014 convocados por el Conaculta a través del Programa Cultural Tierra Adentro? ¿Con qué obras obtuvieron dichos premios? Lo dudo. Por esa razón, me he dado a la tarea de escribir estos brevísimos comentarios acerca de tales obras, ya que algunas de ellas merecen la oportunidad de ser leídas.

Estos Premios Nacionales apoyan a jóvenes escritores menores de treinta y cinco años, y tienen la finalidad de “premiar y difundir las mejores obras de cada año en los géneros de poesía, ensayo, cuento, novela y dramaturgia”, éstos se presentaron el 22 de febrero pasado en la sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes.

Empecemos:

La novela zombi de Ériq Sáñez (Ciudad de México, 1986), obtuvo el Premio Nacional de Cuento Breve Julio Torri 2014.

La novela zombi que no es ni novela ni es de zombis como bien dice el propio autor, es un libro que contiene 36 breves relatos que el escritor maneja con cierto humor negro, acorde a las situaciones que retrata (el individuo y sus distintas interacciones entre sí donde puede pasar desde la pasiones, a la inconformidad, cotidianeidad, al propio misterio).

Con personajes bien delineados que en ningún momento se le van de las manos, Sáñez recrea una cosmogonía palpable y vivible.

El libro cumple con la brevedad pues interactúan cuentos brevísimos de incluso una línea, con otros un tanto más extensos que al final de cuentas se complementan de buena manera. Sin embargo, algunos de los cuentos, se sienten un tanto forzados al final, no demasiado, pero sí llega a percibirse la prontitud del cierre por parte del autor, tal vez, a razón de encajar lo mejor posible con las bases dictadas por el propio concurso, con respecto a la extensión a la que se deben ceñir los autores en relación a cada uno de los relatos.

A Ériq Sáñez se le nota oficio y un estilo propio que va bien acompañado por una edición cuidada.

 

Ciudad de México de José Manuel Cuéllar Moreno (Ciudad de México, 1990), obtuvo el Premio Nacional de Novela Joven José Revueltas 2014.

De Tecolutla, Veracruz, a la Ciudad de México, es el viaje que realiza la protagonista de esta novela y que sale en busca de una vida mejor tanto en lo económico como en lo personal, al menos en apariencia, porque detrás de dichas aspiraciones, se ocultan las verdaderas intenciones de esta mujer que, durante algún tiempo, ha concentrado el rencor, el odio y una sed de venganza (¿hacia quién?) que se irá resolviendo a lo largo de la novela.

José Manuel Cuellar, sin duda, es un novelista; es decir, tiene la vena de narrador. Tiene este ímpetu necesario para explorar su escritura, para atreverse a combinar tiempos que le ayudan, en este caso, a su novela.

Es un contador de historias con una prosa de lectura fácil, fluida, dinámica, que le pude rendir frutos en el futuro, ya que su estilo comulga muy bien con lo que buscan las editoriales transnacionales.

Sin embargo, reitero, en el futuro, ya que en Ciudad de México hay fallas: si bien su obra tiene tintes humorísticos, y que pareciera de esto se presta para terminar algunas situaciones e incluso a sus personajes, no lo consigue del todo, pues en algunos cierres cae en el absurdo —que si bien puede ser su objetivo—, el lector debería sentirlo, incluso presentirlo como tal y no como algo espontáneo.

Por otro lado, todavía podemos notar una prosa joven, una narrativa que está en miras de ser (¿cómo notarlo? Hay brincos donde el lector cae en cuenta de que dicha oración o párrafo no está en sintonía con el resto o simplemente la prosa, en alguna de sus líneas, se nota endeble), de conseguir su madurez, que estoy seguro logrará si sigue escribiendo.

 

Los procesos de Erik Alonso (Ciudad de México, 1988), obtuvo el Premio Nacional de Ensayo Joven José Vasconcelos 2014.

En este libro el autor va construyendo sus propias ideas con firmes pilares que son sus “tal vez”, con los que logra despojarse del Yo impositivo.

Desde una óptica del que va descubriéndose y descubriendo los planos interiores de la vida y del ser humano (la vida, lo concreto representado en un “gesto” arquitectónico, el amor, el desgaste, la despedida, el dejar ir, la ausencia, el miedo, el espacio, el presente, etcétera).

El autor nos divide su obra en tres partes: “Una casa” pieza arquitectónica desde la que parte a explorarse. “Imágenes en la pantalla”, donde se presta de eso, de la pantalla, del contenido televisivo, desde series como Los Soprano o Seinfeld, que es a su vez, una forma de interactuar con el mundo y sacarle provecho. Y termina con “El espacio interior” que sobra decir qué parte del individuo explora.

Acaso me atrevo a decir, Los procesos, es el libro que yo pondría como número uno de esta lista, pues el autor consigue dialogar con el lector. Lo invita a hablar con sus ideas, y a debatirlas, a confrontarlas, a encontrar coincidencias, a teorizar. Esta obra vale mucho la pena ser leída por todo tipo de lector.

 

Teatro de la Gruta XIV (varios autores) que contiene la obra ganadora del Premio Nacional de Dramaturgia Joven Gerardo Mancebo del Castillo, “Bolito lo explica todo…” de Sixto Castro Santillán (Ciudad de México, 1985), dos menciones honoríficas y dos obras más que completan el libro. Aquí me limitaré a hablar sobre dos de ellas, la pieza ganadora y “La cría” de Carlos Talancón (Ciudad de México, 1981), que obtuvo mención honorífica.

“Bolito lo explica todo…” nos sumerge al entorno, y la realidad, de las diversas situaciones que viven muchos adolescentes en México, es un retrato muy bien logrado de un estrato social poco favorecido por la educación y el aspecto económico.

El autor pinta muy bien el deterioro familiar en el que se ven envueltos Diego, Erik, Tona, Paola y Violeta, su situación escolar, la vida en la calle, el tipo de amistad endeble y lastimosa que sólo se puede conseguir en un ambiente callejero, y sus habilidades, mañas, que ellos deben tener para sobrevivir.

La violencia moral y física, el abuso, las drogas y la “amistad” es el punto a tratar en esta obra que merece la pena echarle un ojo.

Sin embargo, de todas las obras presentadas en este libro, la que me pareció mucho más sustanciosa por el trasfondo que maneja es “La cría” de Carlos Talancón. Una pareja de esposos que tienen que vivir con el hambre insaciable de ese “hijo” que vive en el piso de arriba de su casa y el cual padecen, odian y aman a la misma vez.

Una obra que gira en torno al amor incondicional de madre, pero llevado a tal extremo que resulta gráficamente enfermizo. Vivencia que es compartida por el marido (aparentemente más cuerdo) que está cansado, harto, que no quiere enterarse más del tema de esa criatura: lo único que quiere es ver la televisión en paz, en su sillón, y olvidarse de su “cría” que los va comiendo lentamente.

Esta obra contiene una carga crítica sustanciosa, que se desarrolla dentro de un marco misterioso, el cual llega a causar miedo y asco.

Otros autores se encontrarán en este libro: Clarisa Cruz Sobarzo (Guadalajara, Jalisco, 1986), H. Iván Arizmendi Galeno (Estado de México, 1987) y Juan Pablo Cervantes (Guadalajara, Jalisco, 1991).

 

Hasta aquí, la primera parte de estas obras premiadas. Aún nos quedan tres libros más –poesía, cuento y novela— que le interesará conocer.

Nota: todos estos libros se pueden conseguir en las librerías Educal (su servicio de compra en línea es muy bueno) a un precio accesible de 60 pesos cada uno.


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Número 35 - Noviembre 2019
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