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Supermán, Spider-Man y lo mejor del año

Viernes, 28 de Diciembre 2018 - 13:15

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Luis Felipe Jurado

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Supermán, Spider-Man y lo mejor del año

Aprovechando el reestreno del filme clásico de Supermán y la última de Spider-Man, hacemos un análisis de lo que pasó en cine en el año

 

Supermán cumple 40 años

El 15 de diciembre de 1978 se estrenó en los Estados Unidos Superman: The Movie, dirigida por Richard Donner, quien en ese momento estaba saboreando, todavía, el éxito obtenido con The Omen (1976). Obviamente, llegó a México unos meses después, como se acostumbraba en esa época en la que no existía la piratería. Aprovechando que la cadena Cinemex va a reestrenarla en exclusiva el próximo 11 de enero, es importante reflexionar sobre la importancia que tiene este filme y más en estos días en que la cartelera está plagada de cintas de superhéroes.

Como todos saben, cuenta la historia de Kal-El, un extraterrestre que es enviado a la tierra cuando su mundo está a punto de colapsar y es adoptado por una pareja de granjeros norteamericanos, los cuales lo educan como ser humano y le enseñan una lección propia de El hombre araña: Con un gran poder viene una gran responsabilidad. 

Lo curioso de esta cinta es que fue la primera vez en la historia que un importante estudio de cine realizaba una súper producción basada en un personaje de historietas. Hasta ese momento, los escasos filmes de este tipo eran producidos de forma independiente o con muy bajo presupuesto, como la versión cinematográfica de la serie de TV de Batman (1966, Bill Derwin). De hecho, fuera de las aventuras del hombre de acero, todavía, hasta 1989, en que se estrena la versión de Batman, de Tim Burton, esto siguió siendo el canon. Además, está el hecho de que los efectos visuales son fabulosos, incluso, aunque en algunas partes ya se ven muy avejentados, en lo general llegan a ser superiores a los realizados en las películas actuales – las escenas de vuelo siguen siendo mejores que las de Man of Steel (2013, Zack Snyder) y todas las de Marvel. La música, de John Williams se volvió uno de los scores más recordados y reconocibles de la historia, además que la fotografía y la edición son de primera.

Como película llega a ser más compleja que las versiones actuales, casi no hay diálogos en las escenas de acción y obligan al espectador a poner atención. Los parlamentos son muy ingeniosos, parecen salidos de una película de Howard Hawks y si bien el final y algunas resoluciones de guión se perciben muy naif para los estándares actuales (cuando hace girar la tierra al revés para regresar el tiempo), no se sienten fuera de lugar, al contrario, toda la producción tuvo la característica de no tomarse nada en serio.

Christopher Reeve quizá sea el mayor acierto de la película y su presencia influyó, lógicamente, en las futuras pelis de superhéroes que usaron a gente como Michael Keaton o Robert Downey Jr. El histrión no sólo logró un personaje inolvidable sino que se volvió un parámetro inalcanzable en los futuros filmes del héroe. Hasta la fecha, ninguno de los 4 actores que lo han representado ha conseguido una creación tan compleja e inolvidable como el newyorkino. Y a eso hay que sumarle que cuenta con un elenco de primera línea, con actores que parecían estar hechos para el papel y sobre todo, es la única obra de súper seres que cuenta con Marlon Brando, nada más y nada menos que el que está considerado el mejor actor de la histoira, quizá lo más cercano sería Anthony Hopkins en Thor (2011, Kenneth Branagh).

Mucho tiene de nostalgia el pensar que esta sea considerada la mejor película de superhéroes de la historia, pero lo que es una realidad es que en muchos aspectos, a pesar de lo sencillo de su trama, es mucho más elaborada que las actuales y sobre todo, sentó las bases para todas las producciones facturadas en los últimos tiempos: Mezcla de humor y drama, efectos especiales de vanguardia (pero a diferencia de las de hoy, fueron desarrollados especialmente para ella), los intérpretes principales son actores nóveles, poco conocidos o que tuvieron un prestigio tiempo atrás y están casi en la decadencia, a diferencia de los antagonistas y personajes de apoyo, que tienen carreras todavía muy prestigiosas.

Sin duda, su próxima exhibición en salas de cine nuevamente, permitirá a los más jóvenes sentir la experiencia que los nacidos antes de los 80 vivimos ya nosotros los maduros, el recordar que, como decía el cartel promocional, podemos creer que un hombre puede volar.



Spider-Man: un nuevo universo

El último ejemplo de la influencia de la obra maestra de Donner es también una de las que van a marcar un antes y un después, seguramente, al momento de abordar historias de súper poderosos. Y a pesar de lo bien que lo hizo Sam Raimi, en el 2002, Spider-Man: un nuevo universo (Spider-Man: Into the Spider-Verse, 2018, Bob Persichetti, Peter Ramsey y Rodney Rothman), tiene una originalidad tal que la hace sobresalir de las demás cintas sobre el arácnido.

Se centra en un adolescente que es mordido por una araña radioactiva que viene de otra dimensión, el cual adquiere poderes similares a los del Hombre araña, quien al descubrirlo, decide enseñarle a usarlos. Por desgracia, el superhéroe es asesinado pocos segundos después por un súper villano que intenta abrir un puente entre diversas dimensiones que llevan a diferentes versiones de la realidad. Así que en compañía de un Spider-Man treintañero de otro mundo, una adolescente Spider-Woman, una versión de los años 30, una niña con un robot y un simpático Puerco-Araña, intentará cerrar el portal, al tiempo que deberá aprender a usar sus dones y aprender que “con un gran poder…”

A diferencia de las últimas cintas sobre el superhéroe – básicamente las de Marc Webb – en esta ocasión la historia tiene mucha libertad creativa, quizá porque al ser una cinta animada, el estudio arriesga mucho menos que en las gigantescas producciones con actores que se acostumbran hoy. Hay una mezcla de estilos visuales que llama mucho la atención y que va de la simulación de stopmotion a la animación 2D, como de anime y caricatura de la Warner. Algunas escenas utilizan “bocadillos” y “globos”, como si fueran una historieta, y la acción juega con esta revoltura de formas también, para hacerla más fluida y atractiva. Detrás de esto están visiblemente las manos de los productores, Phil Lord y Christopher Miller, que en su haber cuentan con títulos como 21 Jump Street (2012) y The Lego Movie (2014), ambas estrafalarias comedias de gran originalidad. Algo sorprendente es que logra el ansiado sueño de muchos directores, de reflejar el lenguaje del cómic en la pantalla grande. Lo intentaron Robert Rodriguez en las 2 Sin City y Ang Lee con Hulk (2003) y sin embargo, es en esta en la que nuevamente, por la libertad creativa con la que contaron sus realizadores, que se logró con mayor fortuna.

En estos días sobre saturados de filmes de superhéroes, parece que ya no hay mucho más por hacer. El género parece estar condenándose a la autocomplacencia y el fan service. Son pocos los ejemplos de buen cine con los que se cuenta, incluso pueden contarse con los dedos, aunque las mejores tienen algo en común: No se toman tan en serio y buscan la innovación. Desde los tiempos del filme de Donner hasta esta versión animada de Spider-Man, han pasado 40 años y parece que los que realizan las súper aventuras no han entendido nada: Lo que busca el público no es sólo divertirse, sino algo que los haga soñar. Ojalá esta película abra un camino a una dimensión paralela y de ahí salga buen cine.



Las 10 mejores del año

Para cerrar les dejo las mejores cintas que vi en el año. En Empire Online publiqué una lista extensiva con todas las mejores películas estrenadas en el 2018, pero acá les dejo mi top 10 personal, esperando que ustedes compartan los suyo y deseándoles que el 2019 sea un año lleno de buen cine. ¡Feliz año nuevo!

La muerte de Stalin (The Death Of Stalin, 2017, Armando Iannucci) Dolorosamente, la muerte de la Gobernadora de Puebla parece una escena de este maravilloso filme.

Isla de perros (Isle of Dogs, 2018, Wes Anderson) La mejor animación de la década y quizá del siglo 21.

El infiltrado del KKKlan (Blackkklansman, 2018, Spike Lee) El regreso de Spike Lee es una obra maestra que critica el gobierno de Donald Trump. Pronto hablaré de ella in extenso.

Recuerdos, amores y fideos (Ramen Teh, 2017, Eric Khoo) Una muestra que la comida no sólo quita el hambre sino que ayuda a recordar el pasado y a perdonar.

Roma (2018, Alfonso Cuarón) La mejor película mexicana de la década y de lejos, la mejor de Cuarón.

El hilo fantasma (Phantom Thread, 2017, Paul Thomas Anderson) La demostración de que P.T Anderson es el mayor director norteamericano actual.

El proyecto Florida (The Florida Project, 2017, Sean Baker) Un hermoso y cruel trabajo que los reto a ver sin llorar.

La buena esposa (The Wife, 2017, Björn Runge) El premio Nobel nunca volverá a verse igual después de este filme.

Las buenas maneras (As boas maneiras, 2017, Marco Dutra y Juliana Rojas) Casi pasó clandestinamente, pero esta reelaboración del mito del hombre lobo es una obra maestra del terror.

La forma del agua (The Shape Of Water, 2017, Guillermo del Toro) El mejor filme de del Toro en Hollywood, pero no superior a sus trabajos españoles.

Mención especial: Tres anuncios por un crimen (Three Billboards Outside Ebbing, Missouri, 2017, Martin McDonagh), La 4ª compañía (2016, Amir Galván Cervera y Mitzi Vanessa Arreola) y Spider-Man: Un nuevo universo (Spider-Man: Into the Spider-Verse, 2018, Bob Persichetti, Peter Ramsey y Rodney Rothman)


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Número 32 - Agosto 2019
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