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Entrevista con el actor y director Rafael Perrin - Parte 2

Viernes, 09 de Agosto 2019 - 12:30

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Claudia Blix

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Hijo de Tomás Perrín, actor de la Época de Oro del Cine Mexicano, y actor y director de la obra de teatro que ha durado más en México (25 años) La dama de negro, ahora nos habla de su obra Esquizofrenia.

 

¿Cuánto tiempo llevas haciendo la obra de teatro “Esquizofrenia”?

Llevo dos años haciendo la obra de teatro. Soy productor, director y actor en esta obra.

¿Y qué tal te va con el desgaste físico haciendo esta obra?

Tengo que dar dos funciones cuando me voy de gira, y después de la primera función a veces siento que ya no puedo, en una ocasión, salí de dar la función y había un médico para atenderme, entonces me dijeron que lo habían llamado porque me vieron muy mal, y les dije: “Eso se llama actuar”.

 El problema de hacer un monólogo es que no hay tiempo de descansar.

Tengo anécdotas interesantes con esta obra de teatro, el otro día me pasó que un señor ya mayor, tenía tomado a dos jóvenes de la mano mientras yo estaba dando la función de Esquizofrenia, le pregunté a uno de los jóvenes, porque siempre involucro al público, ¿usted duerme bien durante la noche?, y me dice “No porque soy esquizofrénico y vengo con mi psiquiatra porque nos dijo que viniéramos a ver la obra”.

Cuando se terminó la obra, el doctor pasó al camerino y me comentaba que era importante que la gente que padece algún trastorno la vea porque está muy bien hecha, y también que los familiares vengan para que vean hasta dónde se puede llegar en un ataque de esquizofrenia.

Nosotros intentamos hacer Esquizofrenia lo más respetuoso posible, en ningún momento se hace nada como para burlarse de la enfermedad.

Puedo decir que de 100 personas que van a ver esta obra, 98 salen contentas, ojalá que vayan a verla.

¿Por qué te gusta tanto hacer el género de terror?

Porque es bien difícil, es un género que se hace muy mal y merece respeto, a veces se van por el “pastelazo”, el terror tiene un problema si está mal hecho te ríes, y si está muy denso te aburres, tienes que mostrar lo estrictamente necesario, es como un acto de seducción, cada vez que empiezo una función estoy seduciendo al público que no tiene ni la remota idea de lo que va a ver, es una gama de emociones, y luego en Esquizofrenia tratamos de involucrar al público, y luego es muy difícil porque puedes recibir respuestas complicadas.

A mí me gusta tratar al público mexicano con respeto, para mí no son espectadores, sino cómplices

¿No ha habido alguien que se ponga histérico en alguno de tus funciones, gente del público?

Sí, por ejemplo, en La dama de negro hay muchas anécdotas de gente que ve un fantasma, gente que ve a “la dama de negro” donde no estaba la actriz, también han visto a un niño.

En Puebla nos pasó una vez que un espectador del segundo piso del teatro se aventó, no se lastimó pero dijo que había visto a una dama de negro.

¿Cuáles son los actores que admiras más?

Admiro a dos Héctor y dos Carlos. Héctor Bonilla, Héctor Suárez, Carlos Ancira y Carlos Bracho.

¿Cómo te gustaría ser recordado?

Como alguien que se dedicó al teatro, amo mi profesión, recuerdo cuando fui a ver a Carlos Ancira en El diario de un loco, a Manolo Fábregas en El violinista en el tejado, a Héctor Bonilla en El diluvio que viene

Lo que me gusta del teatro es que está sucediendo en este momento, se acaba y se muere, no es como un vídeo que lo puedes ver una y otra vez, lo que yo me pude quedar en tu corazón y en tu escencia es el más grande de los milagros, solo el teatro lo tiene.

 

FIN


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Número 35 - Noviembre 2019
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