Se encuentra usted aquí

¡El Regreso del Cácaro! Todos los caminos llevan a Roma

Martes, 26 de Febrero 2019 - 13:35

Autor

foto-elizabeth_cruz.jpg
Elizabeth Cruz Ramírez

Compartir

el-regreso-del-cacaro-todos-los-caminos-llevan-a-roma.png

Desde su estreno y poco antes, el más reciente filme de Alfonso Cuarón, Roma, se convirtió en el centro del huracán por diversas razones: porque fue filmada en la Ciudad de México, por el tema central, por su elenco, por su fotografía, por las localidades, por su distribución, por la exhibición, entre otras. El pasado domingo se realizó la glamurosa ceremonia de entrega de la codiciada estatuilla y se confirmó lo que ya sabíamos: el señor Cuarón se hizo acreedor al premio por la mejor película extranjera, mejor fotografía y mejor director; tres de las diez nominaciones ganadas y como dicen por ahí, lo importante no es lo que al final ganó sino el hecho no sólo de haber llegado a las nominaciones sino el haberse convertido en un parteaguas en la industria del cine en México y Hollywood.

Ya en el año 2000 la cinta “Amores Perros” del grupo de los tres amigos (mexicanos) conformado por Cuarón, Iñárritu y Del Toro, había roto paradigmas y causado un gran revuelo aunque no fue galardonada como Roma del otro lado de la frontera norte; sin embargo, al paso del tiempo, los cineastas mexicanos han logrado colocarse bajo los reflectores de la industria cinematográfica en Estados Unidos y se debe reconocer el trabajo y el esfuerzo del señor Cuarón para colocar su preciada obra en la cima pues después (o a la par) del guión, la dirección y la edición entre otros menesteres, hay que trabajar en la distribución, en la exhibición y hacer relaciones públicas, labores de marketing, hablar con estos y otros amigos, convencer a estos y otros medios; la chamba no termina cuando la filmación se acaba sino que empieza otro momento y esa es parte de la magia del cine: su entramado artístico, cultural y comercial.

Roma es una película para verse sin prisas, sin expectativas, sin miradas de racismo, sin prejuicios, libres de sarcasmo. Lo que Cuarón nos regaló con su obra maestra es una fórmula traída a valor presente que utilizaron los grandes directores de la época de oro: Ismael Rodríguez, Emilio “Indio” Fernández, Alejandro Galindo, Roberto Gavaldón, Julio Bracho, Gilberto Martínez Solares, utilizando personajes cercanos a las clases bajas de México como “el pachuco”, “las rumberas”, “el ranchero”, “los luchadores”, “las ficheras” entre otros, con guiones impecables, fotografía magistral de la mano de Gabriel Figueroa, sólo por mencionar algunos. En cine, el recurso del blanco y negro se utiliza para historias que evocan el pasado, la nostalgia pero también para resaltar la belleza por razones estéticas que el color no ofrece de la misma manera.

Todos los caminos llevan a Roma no sólo por lo magistral del filme sino por las emociones que evoca y el movimiento que se ha formado en torno suyo como el “RomaFest” celebrado el mismo domingo y al cual invitó Alfonso Cuarón a través de su cuenta de twitter. El cine es expresión artística pero también es industria, Cuarón supo equilibrar ambas y se ganó el reconocimiento de la crítica, los espectadores y sus pares. Sus antecesoras como Grandes Esperanzas, Los hijos del hombre, Y tu mamá también, Gravedad lo fueron dotando de una sensibilidad especial para ajustar el enfoque y lograr un tiro al blanco perfecto.

¡Enhorabuena!

 


Leer también


Número 26 - Febrero 2019
portada-revista-26.png
Descargar gratis