Se encuentra usted aquí

Cartas a Tora CXXI

Viernes, 22 de Febrero 2019 - 14:15

Autor

hitchcock-profile.png
Enrique Delgado Fresán

Compartir

Querida Tora:

    ¿Te acuerdas del muchacho aquel a quien le dieron una oportunidad en televisión, y sólo se le vieron los zapatos? Pues ya le dieron otra oportunidad, y ahora sí se le vio algo más.

    Llegó un día emocionadísimo, diciendo que lo habían contratado para actuar en una serie, con grandes estrellas y un argumento muy bueno. Y estuvo preparándose durante varias semanas: en la azotehuela, en el patio, en los pasillos, ensayaba diferentes ,personajes en diferentes situaciones (Aún no sabía qué papel le iban a dar). /Ya la vecindad estaba harta de verlo correr, gritar, sollozar y despreciar a las mujeres, que era lo que solía ensayar, cuando se supo que ya iba a grabar.

    Volvió de la grabación un poco raro, sin poder decir cómo le había ido, sin contar nada de lo que ocurrió. Estábamos todos en ascuas, pero a los pocos días se anunció que la serie empezaba a pasar a las diez de la noche “por su alto contenido de violencia y erotismo”.

    Ya cuando iba a terminar el episodio, se oyó un grito en la vivienda del chavo ese, y todos nos pegamos a la pantalla: estaba una muchacha con un muchacho, de espaldas y con los pantalones bajados. No se le veía la cara, pero los parientes del muchacho lo reconocieron. Luego, la cámara se movió, y finalizó con un acercamiento a sus… protuberancias posteriores. No te asustes, no voy a llamarlas por su nombre vulgar ni por el educado.

    Los del 41 fueron los primeros en llegar a felicitarlo “por lo bien que aguantó la toma” y por su estoicismo, que era verdaderamente ejemplar. Todos los vecinos subieron, de uno en  uno o por grupos, para decirle que había dado un paso muy importante en su carrera, y que siguiera por ese camino (Muchos se salieron después a la calle, a reírse de lo que habían dicho), pues lo esperaba el éxito a la vuelta de la esquina.

    El muchacho estaba medio desilusionado, pues lo que le habían dado no era ni siquiera  una escena en la que pudiera demostrar lo que llevaba dentro. Pero los elogios de los vecinos lo animaron un poco; y el día siguiente le hablaron de la televisión para darle otro llamado.

    Y allá fue el chavo, lleno de entusiasmo, a hacer lo que fuera necesario. ¨Pero todas sus escena fueron iguales a la primera. Aquí, entre nos, yo creo que a alguien le gustó l el… el lugar que Dios dió a estos seres para que les pongan las inyecciones. Pero no sé si será algún ejecutivo del estudio. Yo creo que si, porque ni modo que lleguen cientos o miles de cartas a la estación, pidiendo que saquen más escenas con las protuberancias de un actor (A mi me daría vergüenza enviar una carta así). El caso es que ahora tiene trabajo todas las semanas, y el dinero ya le alcanza para sacar a pasear a una muchacha (Además, los del 41 quieren llevarlo a su gimnasio para que lo vean en carne propia y que les haga un bailecito o cosa ´por el estilo). Con el tiempo que lleva estudiando actuación, y mira por dónde le llega el éxito (Ojalá     que todo ésto fructifique y le traiga verdaderos contratos, no vaya a ser flor de un día, y que en cuanto sus músculos se relajen un poco ya no lo vuelvan a llamar).en fin, ya te contaré lo que pasa.

Te quiere

Cocatú.



Número 29 - Mayo 2019
portada-revista-29.png
Descargar gratis