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Cuerda a las Islas Marías

Siendo joven nos invitaron a una reunión de vecinos, de las que solíamos hacer para conocernos ya que el fraccionamiento era nuevo. La sorpresa  que nos tenía el anfitrión era la presencia del candidato a diputado por el PRI, quien estaba en campaña. Pude conocer al señor y darme cuenta de que distaba mucho de lo que yo esperaba de un legislador: líder sindical, joven, con un poco más de educación que la primaria, agradable  persona, con poca experiencia política, transparente y con indudable buena voluntad.

Entre bromas y veras los vecinos me pidieron que contestara el discurso y presentara nuestras necesidades, lo que hice, dándole trato de diputado, haciendo hincapié en que al ser presentado por el PRI podía considerarse en la cámara y donde con certeza iba a seguir órdenes, ya que no nos iba a representar a nosotros, si acaso buscaría mejoras para los obreros y que no contara con mi voto.

Al  finalizar le dije que tenía la oportunidad de demostrarme que estaba yo en un error, pero no en un debate que en ese momento no tendría validez, sino cuando se encontrara en funciones y tuviera algo más que promesas, nos visitara para conocer nuestras necesidades e hiciera algo efectivo. Dijo considerarlo como un reto y se comprometió a hacerlo. Jamás le volvimos a ver la cara.

La reunión siguió con la camaradería acostumbrada , se me acercó el mayor del séquito del candidato, persona muy agradable, de esos a quienes la edad y la experiencia les da un cierto halo de sabiduría, le cuestioné la calidad de su candidato de quien no se podía esperar mejora en ninguna de las leyes existentes y mucho menos alguna nueva que ayudase a la sociedad.

Me dijo que esa era la generación del momento, que el hombre era lo mejor que tenían y representaría decorosamente a las clases populares de las que formaba parte; que si yo quería un cambio lo que tendría que hacer era afiliarme al PRI, ganar una candidatura y luchar en la Cámara. Amablemente decliné su invitación.

Un par de copas después me compartió una vivencia que marcó su vida: Siendo muy joven, acompañaba a un familiar en un puesto parecido a oficial de guardia en una delegación de policía, cuando le llegó una señora de mediana edad a preguntar por su hijo, quería saber si estaría incluido en la cuerda –grupo de presos- que saldría para las Isla Marías (secreto a voces era que la dicha cuerda no llegaría ni al puerto, ya que a los reos se les aplicaría la ley fuga en el camino), el oficial asintió, a lo que la señora le acercó con discreción una bolsita de lona, mediana, de esas con las que empacaban las rayas de los ferrocarrileros, pidiéndole que sacara a su hijo de esa cuerda.

El oficial empujó la bolsita hacia la mujer indicándole que no era posible; la mujer desató el nudo, extendió sobre el mostrador las monedas de oro de las que estaba llena al tiempo en que suplicaba, imploraba con desesperación por la vida de su hijo, su corazón estaba desgarrado, su ojos arrasados de lágrimas, su respiración entrecortada. El oficial recogió la fortuna, acomodándola lentamente por tamaño, depositando en la bolsita las mayores, las medianas, las pequeñas; todas las denominaciones en las que se acuñaba el oro y en ese tiempo estaban presentes, era evidente que eran los ahorros de toda una vida.

La actitud del oficial fue calmando a la señora quien pudo al fin controlarse y atenta al oficial escuchó su pregunta: ¿Cuántos hijos tiene? –siete. El oficial ató fuertemente la bolsita, la puso en las manos de la señora presionando para que la sujetara con fuerza y le dijo; -tome este dinero para educar a los seis que le quedan y que no tengan el fin del que ya perdió. Cabeza clavada en el pecho arrastrando los pies la señora abandonó la delegación.

“Eran otros tiempos mi joven amigo” me dijo el delegado, había hombres buenos y honestos para ocupar los puestos públicos porque no se pueden mandar a hacer hombres especiales, los gobernantes salen de lo que la sociedad provee, con cualidades y defectos. Y éstos se modelan conforme los valores imperantes.

Por desgracia el lema del gobierno de López Portillo “LA CORRUPCIÓN SOMOS TODOS” sigue vigente, no hay sistema carcelario que resista la corrupción. En nuestro país el desorden de los valores es el mal mayor,  impera el valor económico como lo evidencia el Chapo al distribuirlo adecuadamente a todos niveles. Vemos con facilidad las pajas en los ojos ajenos y no asumimos nuestra parte de responsabilidad, por ejemplo: las muchas mujeres que votaron por la linda cara de Peña Nieto hoy pueden ver que para ser presidente se requiere mucho más que eso. Se necesita integridad para cumplir la palabra empeñada y jurada ante la nación, los compromisos firmados ante notario, como el de reducir a 100 el número de sanguijuelas que sangran la Cámara de Diputados, no valen el papel utilizado, se requiere valentía para hacer uso legítimo de la fuerza contra vándalos y gobernantes que nos traen de cabeza, honestidad para llevar a juicio a los amigos y familiares, así se trate de su tío y padrino político o de compadres del alma a quienes quería en su gabinete antes de que se hicieran públicos sus latrocinios. Esas mujeres también son en parte responsable de ligereza en el voto.

Al usar argucias legaloides y tratar de curarse en salud del juicio de la historia a donde no quiere pasar como represor lo que hace es perfeccionar la corrupción sirviendo de ejemplo a todo su gobierno, convirtiendo a cada elemento en aspirante perpetuo a la impunidad.

Fecha: 
Jueves, 23 de Julio 2015 - 18:30
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El negocio del IEEPO

El secretario general de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Rubén Núñez, y los otros líderes de esa organización sindical afiliada a la disidente Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) tienen miles de millones de razones para protestar contra la Reforma Educativa y la recién consumada desaparición del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO).

Y son miles de millones de razones porque son miles de millones de pesos los que los dirigentes de la 22 manejaron a su total arbitrio durante los 23 años en que controlaron al IEEPO. Tan solo para este año, el presupuesto del difunto organismo era de 17,778 millones de pesos, el cual ahora será ejercido por el nuevo instituto que lo substituyó.

De acuerdo a datos de la Coordinación General de Administración y Finanzas del IEEPO, los presupuestos autorizados y ejercidos por dicho organismo entre 1999 y 2014 fueron los siguiente, en millones de pesos (e/=estimado):

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En suma, los que desde 1999 controlaron la vida y destino de la Sección 22 y sus agremiados gastaron 207,62.31 millones de pesos. De esta cantidad, 29,847.47 millones se ejercieron por arriba de los presupuestos autorizados, recursos que finalmente tuvieron que ser cubiertos por el de por sí empobrecido gobierno oaxaqueño.

Estas son las miles de millones de razones por las cuales los líderes de la Sección 22 se han opuesto a la Reforma Educativa y, ahora, a la desaparición del IEEPO que ellos manejaban. Rubén Núñez y sus secuaces no luchan por la democracia educativa ni por la educación de calidad ni por los derechos de los maestros oaxaqueños, luchan por seguir disponiendo de miles de millones de pesos como mejor les convenga, utilizándolos para financiar sus marchas, paros, viajes a la Ciudad de México, campamentos en el Zócalo defeño y quién sabe que otras actividades legales e ilegales, como pudiera ser la compra de armas. De paso, probablemente para quedarse con una buena tajada para beneficio de sus economías familiares.

Los dueños de la 22 luchan por mantener su multimillonario negocio. Al quedarse sin el IEEPO se han quedado sin acceso a cantidades fabulosas de dinero. Habrá que ver cuánto escondieron para seguir financiando sus nefastas actividades.

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Fecha: 
Jueves, 23 de Julio 2015 - 12:00
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La postura de la Iglesia en México sobre la fuga del Chapo Guzmán

Mientras, en Roma, el Papa Francisco ha entrado en una suerte de periodo vacacional, en México seguimos impactados por la segunda fuga de Joaquín El Chapo Guzmán - hecho que, dicho sea de paso causó, dos posiciones encontradas de la Iglesia católica, una condenatoria, por parte de la Conferencia del Episcopado, y otra, minoritaria pero con resonancia, dando un crédito al Chapo por poner de relieve la corrupción, más que inmerecido -, y la Iglesia no ha sido ajena al clamor social sobre la fuga de Joaquín El Chapo Guzmán.

El semanario Desde la Fe no dejó pasar la ocasión para expresar la opinión de la Arquidiócesis Primada de México - que no de la Conferencia del Episcopado como muchas columnas políticas señalaron – acerca no precisamente de la evasión, sino de las condiciones legales y administrativas públicas que la permitieron.

La editorial del semanario del 19 de julio hace referencia a que en noviembre de 2012 se reforma la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, la LOAPF, con el propósito de extinguir la Secretaría de Seguridad Pública creada por Vicente Fox, y regresar las atribuciones conferidas a la Secretaría de Gobernación, la cual desde siempre, había tenido las facultades en materia de seguridad pública, seguridad nacional, vigilancia fronteriza y migratoria e inteligencia.

Según Desde la Fe, la reforma de 2012 quedó en tela de juicio ante el escape del Chapo Guzmán. De igual manera, las justificaciones para la aprobación del proyecto - porque es evidente que la concentración de funciones, atribuciones y facultades, que incluyen la migración, los derechos humanos, la relación con las asociaciones religiosas, compilar la normatividad, regular el uso de los símbolos nacionales, promover el desarrollo municipal y  la protección civil, además de la seguridad nacional - revelan el simple interés partidista por marcar una discontinuidad en políticas públicas, más que una racionalidad administrativa pública para el buen manejo ulterior de los asuntos de Estado.

La crítica enderezada por Desde la Fe no sólo es en contra de las consecuencias de la decisión del equipo de transición de Enrique Peña Nieto, sino contra la LXII Legislatura del Congreso de la Unión. Es decir, no se salvó nadie, pero omite la editorial decir que tampoco la separación de las tareas de seguridad de las de facultades de la secretaría de Gobernación fue la solución, porque los pleitos entre ambos secretarios - bueno, los múltiples secretarios de Gobernación durante las administraciones panistas - y los secretarios de Seguridad Pública fueron de proporciones épicas, y tampoco puede decirse que los resultados fueran óptimos.

Y siguiendo con el razonamiento de los editores de Desde la Fe, cito textualmente “la competencia de la Secretaría de Gobernación fue jurídicamente desnaturalizada para imponer criterios ineficaces que confunden a un organismo político como aparato policial. La supersecretaría muestra ineficacia en sus acciones de seguridad pública y la efectividad del sistema de inteligencia. Hace unos días, la supersecretaría vino a ser minisecretaría.”.

Hasta cierto punto, no les falta razón en cuanto a la imposición de criterios ineficaces que confunden un organismo político con un aparato policial, pero entonces: ¿cuáles serían los criterios eficaces para la construcción de una política pública?, ¿separando lo policial de lo político?, ¿son áreas absolutamente distantes?, ¿cómo generar propuestas claras desde la ciudadanía? Es válido que los grupos eclesiásticos propongan algunas ideas para solucionar el tema de la seguridad, pero habría que señalarles que la caridad empieza por casa.

No es que no se puedan hacer propuestas desde una asociación religiosa, pues sus integrantes son tan ciudadanos como el qué más, pero en específico ¿cuáles son las estrategias implementadas por la Arquidiócesis Primada de México para asegurar la integridad de los fieles ante los posibles delitos que puedan cometer los ministros de culto? Y con ello me refiero a qué políticas internas se han implementado para evitar el abuso sexual que pudieran cometer los sacerdotes en contra de los fieles, lo que incluye seminaristas. ¿Qué medidas se han tomado en consonancia con las transformaciones efectuadas por el Papa Francisco en materia de sanciones a sacerdotes (y obispos) en lo referente al abuso sexual en la Arquidiócesis de México? Es pregunta ….

Por lo que toca a la inefectividad de los sistemas de inteligencia y seguridad, la editorial de Desde la fe, tiene toda la razón, sin lugar a dudas

Hablando de cosas infinitamente más agradables, hay una iniciativa del Pbro. Alfredo Ramírez Jasso, encargado de la Pastoral de la Cultura y titular de la Comisión de Arte Sacro para la IV Vicaría “San Miguel Arcángel”, para proteger el patrimonio histórico de la Arquidiócesis, y ello consiste en dotar de un “padrino” para algunos templo que, además de ser patrimonio histórico y cultural, requieren más apoyos para su conservación de lo que otorga la Federación.

La idea, que ya ha sido expuesta a las autoridades de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, con el objeto de que autoricen a los “padrinos”  - empresarios, compañías automotrices, instituciones bancarias, televisoras y en general cualquier grupo económico capaz de aportar recursos de forma permanente, para lo cual se deducir de impuestos por su cooperación para la rehabilitación de un bien federal.

Entre las primeros veintiséis templos que requieren una intervención exhaustiva, y de urgencia, para su conservación se encuentra el Templo de la Vera Cruz, fundado por Hernán Cortés en agradecimiento por haber llegado a la tierra firme del Altiplano. El problema que tiene este templo, aledaño al Museo de la Estampa y a unos pasos del Museo Franz Mayer, es que las obras de la línea 2 del Metro le causaron daños estructurales, por lo que requiere gastos de conservación muy importantes, y no alcanza con lo que CONACULTA le otorga.

Habrá que seguir la iniciativa del padre Jasso, que promete ser una muy buena cosa.

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Fecha: 
Miércoles, 22 de Julio 2015 - 19:00
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CNTE, olvidando al Chapo Guzmán

Batalla tras batalla, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) las ha perdido todas en los últimos dos años. Ni siquiera en las redes sociales, en donde habitualmente se apoya todo aquello que esté contra el gobierno federal, ha logrado simpatías. Su discurso sabe a viejo, a guerrilla oxidada, y sus métodos de “lucha” han alejado a casi todas las organizaciones que podrían apoyarlos. La sospecha de que los líderes disidentes del magisterio son corruptos ha desprestigiado todavía más a la organización. Además, parece que no se han percatado que hay una decisión clara de la administración del presidente Peña Nieto de aplicar la reforma educativa. Poco a poco, las autoridades han ganado espacios, han logrado presionar a los gobernadores reacios a aplicar los cambios. Incluso, lograron presionar al gobernador más reticente: Gabino Cué. Por el otro lado, los clavos del ataúd que amenaza con enterrar al movimiento magisterial los ha puesto la propia CNTE con sus torpezas políticas y su falta de previsión.

Sin duda, el anuncio del gobernador de Oaxaca, Gabino Cué Monteagudo, de desaparecer el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) y crear un nuevo instituto educativo, libre ya de la influencia de los maestros disidentes, tomó por sorpresa a la Sección 22. El respaldo in situ de la Secretaría de Educación Pública federal no deja lugar a dudas de que se trata de un paso más en la estrategia de “contener y reducir” a la disidencia; un paso muy importante. El refuerzo que el presidente Peña Nieto y otros actores políticos le han dado al anuncio del gobernador Cué y el secretario Emilio Chuayffet, muestra un Estado que cierra filas y está decidido a actuar.

La buena noticia para el gobierno federal es que, además de golpear políticamente a la CNTE, se logró desplazar la noticia de la fuga del Chapo Guzmán. Más aún, de acuerdo a varias encuestas, la reforma educativa es la mejor posicionada de todas las reformas ante la opinión pública. Es en este tema en donde el gobierno federal puede lograr empatía con sectores de la opinión pública, organizaciones sociales y con miembros del círculo rojo. El acto muestra a un gobierno federal fuerte y deja atrás la imagen de torpe que le dejó el caso Chapo. El gobierno federal seguramente aprovechará los cambios de gobierno en Michoacán y Guerrero para que los nuevos gobernadores se sumen a las acciones de apoyo a la reforma educativa

La Sección 22 no se quedará tranquila, como ya lo ha demostrado. Ha convocado a todas las secciones disidentes del magisterio nacional para que este fin de semana se decida un curso a seguir. Si deciden con la radicalidad que los ha caracterizado, intentarán la toma del Congreso local de Oaxaca y del Palacio de Gobierno Estatal, tratarán de paralizar al DF, tomarán casetas y carreteras. Nada nuevo. Nada que en el pasado les haya resultado.

Fecha: 
Miércoles, 22 de Julio 2015 - 18:30
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CAPUFE, Ofrece ¿Servicios de Excelencia?

Muchas de las dependencias gubernamentales parece que funcionan al "ahí se va". ¿A poco no? ¿Les has pasado al pretender hacer un trámite? ¿Alguien duda de ello?

Es el caso de "Caminos y Puentes Federales, CAPUFE", organismo descentralizado que depende de la Secretaría de Comunicación y Transportes que está a cargo del cada vez más popular licenciado Gerardo Ruiz Esparza, famoso por el caso de la licitación del tren bala México-Querétaro el cual tuvo que revocar el fallo por falta de transparencia en el proceso.

Tengo entendido que CAPUFE es un organismo gubernamental y es el concesionario y operador de una parte del sistema de carreteras de cuota del país, el cual debe "otorgar servicios de excelencia a los usuarios y clientes, con base en estándares de desempeño".

En enero del 2015, el director general de CAPUFE, Benito Neme Sastré señaló que el organismo a su cargo recaudó 25 mil millones de pesos durante el 2014, es decir, recursos económicos tiene.

CAPUFE no es el único organismo de este tipo en país, está también la empresa que opera el Circuito Exterior Mexiquense que es el "conjunto de tramos carreteros ubicado en la zona noreste del área metropolitana de la Ciudad de México conforman el Circuito Exterior Mexiquense (CEM) que conecta las principales autopistas de acceso a la capital (México-Querétaro, México-Pachuca y México-Puebla-Veracruz), así como las zonas de mayor densidad poblacional del Valle de México, en donde se encuentran importantes centros comerciales e industriales en la región norte de la zona metropolitana".

"Concesionaria Mexiquense, S.A de C.V. (Conmex) es la sociedad a cargo de la concesión para diseñar, financiar, construir y operar de febrero de 2003 a diciembre de 2051, el Circuito Exterior Mexiquense."

Esta empresa es también conocida como el Grupo OHL que ha causado tanta controversia por denuncias —para no variar— de corrupción y lo menciono porque me llama la atención de que no es CAPUFE la que opera estos tramos carreteros. No lo sabía.

En fin, entrando al tema que quiero relatar y por supuesto denunciar, es que toda obra nueva, remodelación o modificación es susceptible de causar molestias durante su ejecución y es obligación de quién está a cargo de las obras tratar de vislumbrar el caos que se puede generar si no se planean bien las cosas durante su ejecución, el resultado es como cuento a continuación.

"Es el caso de la obra que por las noches se construye en la autopista México-Cuernavaca y desde el monumento conocido como "El Caminero" hasta la caseta de cobro de Tlalpan en ambos sentidos y debido a las mismas la circulación se desvía por la carretera federal. El lunes en la noche regresando hacia la ciudad de México, después de las diez, efectivos de la policía federal y trabajadores de la empresa que efectúan la obra desvían el tráfico, que todavía es muy fluido a esa hora, hacía la carretera federal por el pueblo de Tres Marías —por cierto, que buena sopa de hongos se come en sus restaurantitos— y claro está, como no hicieron las obras adecuadas para darle fluidez al tránsito pues se forman colas interminables. Una hora y media más de nuestro trayecto realmente no importó pues se convirtió en una buena charla con mis acompañantes...

Quiero suponer que el director general de CAPUFE debe estar enterado del problema que se causa... ¿o No? Es periodo vacacional...

Así pues, OHL, el consorcio español aludido que enfrenta cargos de corrupción y CAPUFE son dos muestras de la ineficiencia del sector que comanda el licenciado Gerardo Ruiz Esparza que ya lleva varios escándalos durante su gestión.

La experiencia que tengo es que adonde se le rasque en la administración federal hay problemas parecidos. Las cosas se van al "ahí se va"... Todos relacionados con presuntos fenómenos de corrupción, ineficiencia, indolencia e impunidad.

Grave. ¿Cuál será la solución?

Fecha: 
Miércoles, 22 de Julio 2015 - 17:00
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Castigo a chivos expiatorios por la fuga del “Chapo”

Si usamos la lógica de las autoridades federales, en palabras del Secretario de Gobernación, la planeación y ejecución de la fuga del “Chapo” Guzmán fue perfecta, capaz de vulnerar todo el sistema de vigilancia del penal de máxima seguridad del Altiplano.

Bajo esa consideración, la suposición de la existencia de complicidad por parte del personal de custodia del penal, sin negarla pareciera entonces ser secundaria porque en todo caso, según sus propios argumentos, no fue determinante.

En los videos que se han presentado a la opinión pública se desprende que los custodios y los responsables del monitoreo de las cámaras de vigilancia, no aportan mucha ayuda en el momento preciso de la evasión.

No hay un instante, según esas imágenes, en que los responsables directos en sitio hubieran cometido omisiones o colaborado de manera fehaciente. En el método utilizado, su eventual participación resulta intrascendente, salvo un detalle: el tiempo que transcurrió entre que “El Chapo” ingresa al área denominada “Punto Ciego” de la regadera de su celda y deja de ser visible para las cámaras y se detona la alarma.

En la explicación -que se entiende como una justificación-, el proceso de la evasión se presenta como una obra maestra de ingeniera e inteligencia; sin embargo, eso no sirve para omitir las deficiencias que favorecieron la escapatoria.

Como ejemplo de ello, se establece que en la planeación los secuaces del “Chapo” tuvieron que contar con la información precisa y privilegiada para lograr su objetivo.

Se presume que tuvieron acceso a los planos de las instalaciones en los que, evidentemente, se señalan los sistemas de sensores, monitoreo y alarmas, distancias y alturas.

Sólo así pudo ser posible la edificación del túnel que burló todas las normas de seguridad; esa información es clasificada y tuvo que obtenerse con mucha anticipación, considerando el tiempo que demandó la construcción del citado túnel, la tecnología requerida y la precisión para llegar directamente hasta la celda sin activar ninguna alarma.

Eso sólo se puede obtener al nivel del más alto rango, esos detalles son protegidos celosamente, de tal suerte que el mecanismo de corrupción que favoreció la escapatoria por fuerza apunta a una jerarquía mucho mayor.

Las respuestas no van a encontrarse en los interrogatorios a los custodios o los administrativos del penal, más bien habría que indagar entre los muy pocos funcionarios que tienen acceso a ese tipo de documentación.

Pero claro, eso significaría tener que investigar y en su momento acusar a figuras relevantes del gobierno, lo cual además de reconocer la infiltración del crimen organizado en esas instancias, es también aceptar la enorme debilidad del sistema.

La coyuntura entonces supone un desacierto, porque si los estándares de seguridad del perímetro básico del penal aparentemente eran inviolables, el gobierno no fue capaz de ampliarlos, de prever la alternativa que finalmente se utilizó.

Más aún sabiendo que “El Chapo” contaba con los recursos suficientes en todo sentido para poder llevar a cabo lo que fuera necesario y que lo iba a intentar a toda costa, lo que evidencia es que al menos hubo exceso de confianza.

Eso en el mejor de los casos, porque es evidente que “El Chapo” sí contó con colaboración, y de la mejor calidad, porque quedó demostrado que para establecer los tiempos y la ruta de escape necesariamente recibió la mejor de las asesorías posibles y esa tuvo que provenir del más alto nivel al interior del sistema de seguridad, no sólo del personal de vigilancia y administrativo adscrito al penal.

Desde esta óptica, tanto los interrogatorios a los empleados de vigilancia, como los ceses de funcionarios de mediano rango, parecieran ser una cortina de humo, una suerte de expiación.

Una respuesta oficial de inmediatez previsible para distraer la atención y hacer parecer que se impone algo de justicia, en la que seguramente los castigados son sólo chivos expiatorios, no los verdaderos responsables.

Pero como el hilo siempre se rompe por lo más delgado, mantener una línea de investigación que a todas luces no va a llevar a la verdad, es simplemente justificar una incapacidad que pone en situación vergonzosa al gobierno federal.

Hablando de responsabilidades, las cabezas que tendrían que rodar en tanto se esclarecen y concluyen resultados, deberían ser las de los titulares de las dependencias encargadas.

Pero eso supondría, además del conflicto que implica la crisis de credibilidad que tiene que enfrentar el régimen, modificar severamente su agenda política, porque no se trata de establecer que el encargado de la política en materia de seguridad haya tenido una participación directa en la fuga, pero eso no limita que es el principal responsable por definición.

Fecha: 
Martes, 21 de Julio 2015 - 18:00
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La corrupción se mide por Metros

En días pasados la Contraloría General del Distrito Federal anunció un “paquete” de 90 sanciones a funcionarios de la administración de la ciudad de México, que van desde inhabilitaciones para desempeñar cargos públicos, hasta sanciones pecuniarias por cerca de 70 millones de pesos. Destaca de ese anuncio, la tercera sanción que se impone a Enrique Horcasitas, exdirector del proyecto del Metro de la Ciudad de México, por los problemas que enfrenta la famosa línea dorada del sistema de transporte colectivo, la Línea 12.

Como es sabido, la Línea 12 del Metro se ha convertido en un magno escándalo por todas las implicaciones de corrupción que ha puesto a flote, y que alcanzan (por lo menos en el escándalo), incluso, al ex Jefe del Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard Casaubón. Al respecto, por el delito de concusión, ha sido declarado el auto de formal prisión al ex Director General Administrativo del Proyecto Metro, Juan Armando Rodríguez Lara.

Horcasitas, a quien se concedió un amparo contra una orden de aprehensión, ha sido inhabilitado formalmente por más de 30 años para trabajar en el servicio público, además de que tendrá que pagar casi 8 millones de pesos en sanciones.

Este anuncio, sobre la tercera sanción al exfuncionario del Gobierno del Distrito Federal, se da en el marco de otra serie de noticias más y menos espectaculares, como la fuga de Joaquín Guzmán Loera de una de las prisiones de las llamadas de alta seguridad, a través de un túnel de unos mil 500 metros, que ha exhibido parte de las debilidades del sistema carcelario en nuestro país y con ello saldrán a la luz, es lo más probable, los niveles de corrupción que prevalecen ahí, en las cárceles de México.

Es imposible seguir viviendo de escándalos y para los escándalos. Las notas al respecto en la prensa extranjera son, para el caso, lo anecdótico. Lo importante, lo verdaderamente trascendente es lo que los mexicanos estemos dispuestos a hacer: combatir a profundidad las prácticas de corrupción en todos los niveles de la administración (a la par o supletoriamente al sistema anticorrupción que se derive de la reforma constitucional) o buscar el beneficio particular de la proclividad de burócratas y funcionarios a ser corrompidos. Es decir, administrar los hechos que vayan saliendo, y aplicar el maquillaje correspondiente. Todos queremos, seguro estoy de ello, lo primero.

¿De qué tamaño es la corrupción en México? ¿Cuánto mide y cuánto cuesta? Son preguntas que la observación del entorno nos permite contestar, al menos con una respuesta basada en la experiencia personal. Si uno “rasca” un poco en su círculo laboral, por ejemplo, puede encontrar, lamentablemente, desde simulación (otra forma de corrupción), hasta prácticas verdaderamente sorprendentes, por la sofisticación que se hace, para obtener un beneficio indebido. 

Fecha: 
Sábado, 18 de Julio 2015 - 10:00
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Redaptación social: asignatura pendiente

Ciertamente, la escandalosa segunda evasión de Joaquín “El Chapo” Guzmán  es uno de los temas que en estos momentos acapara la atención de la opinión pública, pero lejos de abonar a la controversia sobre el caso, dedicaremos este espacio a reflexionar sobre  una de las grandes carencias de nuestro aparato de justicia: el sistema penitenciario y sus múltiples fallas.

Por supuesto que la fuga del Chapo no es un asunto menor, pero poniéndolo en perspectiva, representa un eslabón más en la penosa cadena de fracasos que representa nuestro sistema penitenciario.

Durante la recta final del gobierno de Felipe Calderón, entre 2010 y  2012, en distintas cárceles del país se vivieron episodios igual de vergonzosos, y que hasta el momento no han sido esclarecidos a cabalidad: las fugas masivas de reos en penales de mediana y máxima seguridad en el país.

Si bien se ha señalado que dichas fugas masivas fueron consecuencia de la guerra intestina entre grupos del crimen organizado, que efectuaron dichas maniobras para “recuperar” personal para sus actividades delictivas, lo cierto es que dichos acontecimentos evidenciaron la fragilidad de los protocolos de seguridad en los penales del país.

Como es sabido, al interior de las cárceles en México se presentan todo tipo de situaciones anómalas; se efectúa todo tipo de comercio ilegal y en el caso de las cárceles estatales, se ha exhibido de manera reiterada el trato privilegiado que reciben algunos internos, que prácticamente operan sin problema sus actividades delictivas desde el interior de las prisiones.

Suena como algo muy trillado, pero la realidad es que las cárceles mexicanas son verdaderas “universidades del crimen”. La mayor parte de las personas que caen en una correccional o un reclusorio por vez primera, se convierten en delincuentes reincidentes. En las cárceles mexicanas se aprende a extorsionar, a traficar, a cometer secuestros y a organizar bandas criminales.

¿Qué garantías puede ofrecer a la sociedad mexicana un sistema penitenciario incapaz de inducir a quienes delinquen a una efectiva readaptación social?

La lamentable realidad es que nadie en sus cabales puede afirmar que el sistema carcelario en México es funcional.

Las cárceles mexicanas son inseguras; en muchas de ellas existe el problema de la sobrepoblación, sus protocolos de seguridad son débiles y la corrupción forma parte de la vida y relación cotidiana entre internos, custodios y autoridades. En las cárceles estatales y de mediana seguridad persisten las prácticas de autogobierno y la escasez de oportunidades concretas de reinserción social provoca que quienes egresan de las cárceles puedan caer fácilmente en la reincidencia delictiva.

El asunto es complejo si a ello sumamos el enorme costo económico que representa mantener operando ese monstruo de mil cabezas que es el sistema carcelario. Vaya paradoja: anualmente los mexicanos destinamos millonarias sumas de nuestros impuestos a sostener el resguardo de quienes lastiman a la sociedad.

La reestructuración profunda del sistema penitenciario es un asunto en el que la nueva legislatura federal debe trabajar de manera urgente y comprometida. Ojalá y nuestros sacrificados Padrotes de la Patria dejen de lado sus intereses de partidos, grupos y mafias, para ponerse a trabajar de manera clara y comprometida en temas como éste, que no son de la mayor popularidad, pero que forman parte de una agenda social que por décadas se ha dejado pendiente.

Imagínese usted la remota posibilidad de que el gobierno federal pudiera echarle el guante encima a todos los “malosos de malolandia”…¿dónde resguardarlos? ¿a qué costo?

…¿Verdad que no está fácil?

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SOUNDTRACK PARA LA LECTURA:

Johnny Cash (Estados Unidos) “Folsom Prison Blues” 

Miguel Ríos (España) “El rock de la cárcel” 

Thin Lizzy (Irlanda) “Jailbreak”  

Autor:

Fecha: 
Jueves, 16 de Julio 2015 - 19:00
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Columnas:

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Chapomanía

La fuga del Chapo Guzmán de la cárcel de alta seguridad capturó la imaginación nacional y mundial. Aquí y allá se mofan del ridículo que hizo el gobierno de Enrique Peña y se pone de manifiesto el descrédito de México, que tendrá costos. En el ámbito interno un escenario posible es que puede complicarse, a medida que fenece el sexenio, la gobernanza. En el campo internacional es factible un deterioro de las relaciones con Estados Unidos por bloquear la extradición del capo; asimismo, existe el riesgo de que pocos gobiernos tomen en serio al régimen mexicano: el efecto Chapo puede acarrear una especie de aislamiento diplomático (¿y económico?) del país. A este penoso suceso le antecede la crisis de credibilidad por el conflicto de interés de las casas del presidente y de algunos funcionarios de su primer círculo. También le precede la crisis de derechos humanos en Tlatlaya e Iguala.

A tan delicados asuntos se le suma el descrédito de los poderes Legislativo y Judicial, ambos lastrados por la corrupción y el uso arbitrario y patrimonial del poder y de los recursos públicos en beneficio de sus camarillas. El mismo derrotero siguen los partidos políticos, que representan más bien a sus familias y pandillas. El distintivo de la clase política es la impunidad y la corrupción. El divorcio entre el pueblo y sus representantes es patente. El resultado es que México está al arbitrio del más fuerte, lo que genera más desigualdad. Si las instituciones están rebasadas por disfuncionales y, por tanto, están capturadas por los políticos y la gran empresa, si por ende el gobierno es incompetente, y si la ley está al servicio de las elites, entonces estamos ante una crisis de legitimidad política de las clases gobernantes. ¿Sigue la guerra civil?

Hay que evitar este posible escenario catastrofista. Es hora que el gobierno de Peña muestre que entiende que sí entiende. Ello implica un golpe de timón para cumplir y hacer cumplir la ley, para combatir a la impunidad –mediante la rendición de cuentas– y a la corrupción, llevando a los tribunales a los presuntos corruptos. También involucra un cambio de personas y en las políticas de seguridad y de lucha contra el narcotráfico. La seguridad debe centrarse en combatir a los delitos que más dañan y humillan a los mexicanos (secuestro, extorsión, asesinatos, etc.), y la estrategia contra el narcotráfico requiere sacar al ejército de ese infierno y replantear la política punitiva contra las drogas ilícitas ante Estados Unidos, pues esta inútil lucha nos arrastra a la guerra civil, que dañaría la seguridad del poderoso vecino norteño. Es lamentable lo que pasó, pero es atroz persistir en lo que nos lastima.

Fecha: 
Jueves, 16 de Julio 2015 - 17:00
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