Se encuentra usted aquí

civismo

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Debemos de tener participación ciudadana

¿Sabemos qué es un consejo ciudadano y para que sirve? Estoy seguro de que muchas personas lo saben, pero no está de más promocionarlos y apoyarlos.

Un consejo ciudadano es un organismo de la sociedad civil, cuyas metas principales son:

  • Generar mecanismos de denuncia ciudadana fáciles, sencillos, confidenciales, prontos y efectivos.
  • Diseñar y aplicar programas destinados a atender las diferentes problemáticas de los ciudadanos.
  • Operar como una organización de consulta, análisis, y participación ciudadana, tales como:  seguridad pública,  procuración de justicia, cultura cívica, atención a victimas del delito, entre otras.

Estas organizaciones son un puente entre ciudadanos y autoridades.

Son un grupo de ciudadanos igual que tú y que yo, que trabajan con nosotros, para nosotros y por nosotros.

El principal origen de estos consejos ciudadanos es, de pasar de la protesta a la propuesta y de la critica a la acción.

Seguramente en tu localidad existe un consejo ciudadano, estaría muy bueno buscarlo y averiguar un poco mas sobre sus facultades y apoyos a la ciudadanía.

En particular, quiero platicarles de un consejo ciudadano que está tomando fuerza en el Estado de México. Me refiero al que está ubicado en Valle de Bravo.

Este consejo de participación ciudadana, propone entre otras tareas, la colaboración con las diferentes autoridades tanto municipales, estatales como las federales.

Esta organización quiere impulsar la preservación y restauración de los valores arquitectónicos, culturales e históricos y así conservar un Valle de Bravo tradicional. Y con esto, seguir teniendo el honor de ser un Pueblo Mágico.

Pugnar por un desarrollo económico equilibrado para todos.

Impulsar al crecimiento planeado y ordenado de los distintos centros de población y sus comunidades y estar alerta en la protección del medio ambiente.

Pero como todo consejo ciudadano, necesita de la activa participación de los ciudadanos de Valle de Bravo. Por lo cual lleva a cabo reuniones con vecinos, tanto en Valle de Bravo como en las diferentes comunidades para informar y establecer un contacto mas cercano. De igual manera, tiene varias reuniones con los diferentes niveles de gobierno del municipio, principalmente. Y reuniones muy activas con el gobierno estatal y federal.

Nosotros, como ciudadanos, tenemos la gran oportunidad de ser activos en muchas de las tomas de decisión de nuestros gobiernos. A lo mejor pensamos que no vamos a ser escuchados o que nuestra participación será un fruto que se secará muy rápido. Pero sólo hay que pensar una cosa. ¡Nos arriesgamos a probar si esto de los consejos ciudadanos es útil, confiable y que nos pueden ayudar o seguiremos estáticos, parsimoniosos y ajenos a las distintas problemáticas que nos acogen en nuestro municipio, delegación, estado, capital y en nuestra Republica Mexicana!

El siguiente texto lo comparte el consejo de participación ciudadana de Valle de Bravo. Esperando que sirva para que más ciudadanos de esta localidad tengan participación activa y se unan por un Valle de Bravo mejor y mas bello.

“Esta iniciativa surge a partir de la preocupación de los vecinos frente a la sistemática violación a las normas de uso de suelo y de la imagen urbana y al deterioro del Centro Histórico de un Valle de Bravo tradicional y con ello la destrucción de la belleza que caracterizaba a esta población.

“El Consejo está integrado por cinco miembros; un Consejo Ampliado de veinte y un Consejo Técnico conformado a partir de la celebración de acuerdos de colaboración con distintas instituciones educativas y gremiales.

“El Consejo se propone COLABORAR con las autoridades para impulsar un crecimiento planeado y ordenado de los distintos centros de población; para lograrlo, el Consejo trabaja para:

“Fortalecer las capacidades institucionales del gobierno, nos proponemos colaborar con autoridades para que puedan cumplir plenamente con sus responsabilidades; trabajar en la actualización del reglamento de imagen urbana y vigilar su exacta aplicación, así como emitir opiniones técnicas respecto de los permisos de uso de suelo y licencias de construcción con el propósito de que unas y otras cumplan con la normatividad.

“Asesorar a los vecinos, nos proponemos ayudar a que los vecinos del municipio, independientemente de su condición económica, puedan construir sus viviendas y satisfacer sus necesidades y al mismo tiempo cumplan con las normas de suelo, construcción e imagen urbana.

“Construir ciudadanía, nos proponemos construir para que los vecinos “ de a pie” participen de manera  más activa y responsable en “la cosa publica” y en la defensa de su ciudad como lo que es, “un bien público.

“En este proceso de corresponsabilidad, autoridades y vecinos tenemos que aprender a trabajar juntos.

“Para avanzar es necesario “ponernos de acuerdo” alineando los esfuerzos y capacidades del gobierno con la enorme energía social de la comunidad vallesana. Y juntos multiplicar y alcanzar las metas que nos trazamos; para lograrlo es necesario que los vecinos sean actores permanentes del juego democrático participando de manera más activa en la “cosa pública”; y que conozcan de sus derechos y obligaciones para que estén en capacidad de ejercer y cumplir.

“Necesitamos fomentar la cultura de la legalidad a partir del conocimiento y aplicación de las leyes; de manera particular aquellas que tienen que ver con el cuidado y protección del medio ambiente y las que regulan usos de suelo, construcción e imagen urbana. En un proceso de corresponsabilidad se requiere fomentar el diálogo y la reflexión para llegar a acuerdos y asumir compromisos”.

Una buena parte de la desastrosa situación por la que atravesamos se explica a partir del divorcio entre gobierno y ciudadanos.

Mas información:

copacidevalle@gmail.com  

Facebook: consejo ciudadano valle de bravo 

Twitter: ciudadanoVdeB

Participa en tu comunidad, no dejes que otros hagan lo que tu puedes lograr.

Les mando muchos saludos y nos pondremos en contacto en la próxima.

Secciones:

Autor:

Fecha: 
Martes, 01 de Septiembre 2015 - 18:30
Redes sociales: 
1
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

El Presidente Municipal

El Presidente Municipal es el encargado de dirigir y representar la política, legal y la administración del Municipio; como el ejecutivo del Ayuntamiento, debe cumplir con las disposiciones y los acuerdos.

Pero, ¿Cuáles son los requisitos para ser presidente municipal?

Los requisitos primordiales son: ser ciudadano mexicano, ser nativo del estado o bien haber vivido un tiempo determinado en el municipio, haber cumplido veintiún años, no pertenecer a ningún estado eclesiástico y no ser ministro de culto religioso. En varios estados piden como necesidad, haber terminado el nivel básico de educación (primaria).

¿Cuáles son las atribuciones y sobre todo las obligaciones de un Presidente Municipal?

  • Presidir y hacer las convocatorias para las sesiones del cabildo.
  • Hacer saber al municipio y ejecutar los acuerdos del cabildo Municipal.
  • Cumplir y hacer cumplir las leyes de orden estatal, federal y municipal en el Municipio.
  • Vigilar la correcta administración del patrimonio del Ayuntamiento.
  • Vigilar la buena y honesta recaudación de los ingresos de la Hacienda Municipal.
  • Llevar a cabo y cuidar que se aplique bien el presupuesto Municipal.
  • Promulgar y publicar las disposiciones de los reglamentos administrativos del Ayuntamiento.
  • Otorgar la expedición de certificados de uso de suelo urbano, licencias y permisos de construcción.
  • Tendrá bajo su mando a la policía Municipal.
  • Coordinar las acciones del registro civil Municipal.
  • Vigilar y estar al pendiente de que se lleve acabo y de la mejor manera la prestación de los servicios públicos tales como: agua, alumbrado publico, limpia, entre otros servicios y que la administración de los mismos se lleven con honradez y eficacia.
  • Autorizar las órdenes de pago a la tesorería Municipal.
  • Proponer al Ayuntamiento el nombramiento de los servidores públicos tales como: el secretario del Ayuntamiento, tesorero, oficial mayor, jefe de la policía, encargado de desarrollo urbano y ecología, encargado de protección civil, entre otros.
  • Proponer al Ayuntamiento la integración de las diferentes comisiones, vigilando que cumplan con una buena función.
  • Rendir anualmente un informe de sus actividades sobre el Ayuntamiento.
  • Hacer planes, programas, presupuestos, coordinaciones y evaluar el desempeño de todas las unidades de la administración pública Municipal.
  • Promover la participación ciudadana en los Programas del Municipio.
  • Formular, evaluar y llevar acabo el Plan Municipal de Desarrollo, así como los demás planes municipales.
  • Hacer visitas constantes a todas las comunidades del Municipio para saber y escuchar las necesidades de la población. Y darles respuestas prontas y expeditas.

Como pueden ver, son diversas las actividades que debe llevar acabo el Presidente Municipal. Por lo tanto, tiene que ser una persona que tenga una preparación, tanto académica, como del servicio público con experiencia, pero normalmente esto no sucede.

En consecuencia, el presidente municipal debe de rodearse de personas que tengan la capacidad para asesorarlo y tener experiencia sobre los cargos que les designe el propio Presidente Municipal.

¿Qué tenemos que hacer nosotros como ciudadanos para elegir a la persona que vaya a ser nuestro Presidente Municipal?

Conocer sus propuestas, conocer la plantilla que lo acompañaría en su gestión, conocer su historia como persona y de su experiencia en el servicio público.

Después de saber todo esto, debemos evaluar con conciencia y determinar cual es la mejor opción para nosotros y muestra comunidad.

Saludos a todos y nos vemos en la próxima.

Autor:

Fecha: 
Miércoles, 27 de Mayo 2015 - 16:30
Redes sociales: 
1
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

¿Por qué la ciudadanía no cree en los partidos políticos, la política ni en sus políticos?

Las democracias contemporáneas se encuentran articuladas bajo tres componentes sustanciales: la ciudadanía, los derechos humanos y los partidos políticos. Hoy en día la idea de democracia es difícil concebirla sin alguno de estos elementos.

En particular, los partidos políticos desempeñan dos papeles centrales en una democracia: por una parte, una función social como responsables de la estimulación de la opinión pública y la socialización de la política, y por otro lado, una función institucional como parte instrumental de la conformación de los órganos del estado y el poder público[1].

Sin embargo, hoy en día está extendida la sensación de descredito y de un déficit de confianza por parte de los ciudadanos con respecto a la política, los políticos y los partidos políticos.

Si bien es cierto, existen problemas sistémicos -estructurales, como la corrupción, la opacidad, el déficit en el funcionamiento de las instituciones democráticas, etc.- que hacen que crezcan los índices de desconfianza en los políticos, los partidos políticos y los políticos por parte de la ciudadanía, existen otras razones de carácter filosófico- político que explican este fenómeno de desesperanza con todo lo relacionado con la política. 

El debate público de nuestras sociedades no está funcionado óptimamente hoy en día. Existe un cierto vacío en la vida pública, mismo que explica el por qué en las sociedades democráticas occidentales existe una frustración generalizada. La razón fundamental de esa frustración tiene que ver con el poco o nulo caso que los políticos, los partidos políticos y la política hacen de las grandes e importantes preguntas relacionadas con el significado y el propósito de nuestras vidas colectivas, así como del contenido mismo de nuestros derechos. No se abordan discusiones sobre la importancia de construir valores asociados a la virtud cívica de la ciudadanía o el bien común.

En esta línea, cabe preguntarse: ¿Por qué los políticos no quieren debatir sobre estas cuestiones fundamentales?. Desde mi punto de vista, hay dos posibles respuestas. Por un lado, desde la década de los años 80s, los políticos han profesado una especie de  “fe en el mercado”, o “triunfalismo de mercado”[2],  esto es, los valores asociados a las economías de libre mercado que estimulan el individualismo son suficientes para generar justicia social.

Se piensa que el trabajo como premisa fundamental para obtener ganancias nos hace irremediablemente libres, independientes, estables económicamente y que, como consecuencia de todo ello, se articularán sociedades más justas y democráticas. No existía debate alguno sobre las cuestiones fundamentales asociadas a la justicia, la ética y los derechos humanos.

Ahora bien, una segunda razón del por qué es casi inexistente la discusión a fondo sobre estas cuestiones, tanto en la política como en los medios de comunicación, es que a menudo los políticos evitan el debate por considerar que estas interrogantes sobre la buena vida o la moralidad son políticamente arriesgadas.

Desde luego, en las sociedades caracterizadas por el pluralismo existen marcados desacuerdos acerca de las cuestiones morales, acerca de cuál es la mejor manera de vivir, y el contenido propio de nuestros derechos. Sin embargo, temas fundamentales como el aborto, el matrimonio entre personas del mismo sexo, la adopción por parejas del mismo sexo, la muerte asistida (eutanasia), la distribución de los ingresos y la riqueza, cuestiones de bioética, etc., son temas que deben necesariamente ser debatidos en la arena pública.

Ante este escenario, los partidos políticos, la política y los políticos han tenido la tendencia a simplificar los problemas posicionándose en la “neutralidad” o, peor aún,  articulando discursos que justifican su no intervención esgrimiendo razones que intentan pasar estos asuntos como “no importantes”.

En suma, en democracia no sólo es importante el debatir públicamente sino decidir cuáles son aquellos temas que se deben debatir. Resulta imperativo que los políticos empiecen a cambiar las posiciones neutrales y pongan en el escenario del debate público las cuestiones más importantes sobre el contenido de nuestros derechos, la ética pública y del cómo construir de mejor manera una sociedad que sea capaz de discutir estos temas sin ruborizarse, aún  y cuando existan profundos desacuerdos razonables sobre estos.

De conseguirse lo anterior, la ciudadanía, los políticos, la política y los partidos políticos darían un ejemplo claro de que cómo en las sociedades democráticas es posible confrontar y debatir aquellas cuestiones fundamentales sobre nuestra vida con discursos morales razonados.

____________________________________________________

[1] Cárdenas Gracia, Jaime F., Crisis de legitimidad y democracia interna de los partidos políticos, Fondo de Cultura Económica, México, 1992.

[2] Sandel, Michael, Justicia: ¿hacemos lo que debemos?, Debate, Madrid, 2011.

Fecha: 
Jueves, 14 de Mayo 2015 - 18:00
Redes sociales: 
1
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

El Cabildo Municipal

Buen día. En esta ocasión toca hablar sobre el Cabildo Municipal.

La palabra CABILDO viene del latín CAPITULUM, que era como se designaba al cuerpo eclesiástico de una iglesia. Por consecuencia, cabildo significa cuerpo, corporación o junta de capitulares. Y una de sus funciones importantes es expedir reglamentos, circulares y disposiciones administrativas para ser aplicadas en el municipio. 

Según el artículo 39 de nuestra Constitución, la soberanía reside en el pueblo.

La representación del pueblo de un municipio está en el ayuntamiento. En este caso la máxima autoridad de un municipio es EL CABILDO, que es la asamblea donde están presentes los integrantes de un ayuntamiento: presidente municipal, síndicos y regidores.

Este es el máximo órgano en las tomas de decisiones y acuerdos en un ayuntamiento.

Actualmente el cabildo se configura cuando, en sesión de trabajo, se reúnen todos los que integran el ayuntamiento Este colegiado tomará la decisiones del municipio: cuándo se llevarán a discusión o aprobarán los planes, programas y proyectos, el presupuesto de egresos, el bando de policía y buen gobierno. Una función importante que tiene el cabildo es la expedición de reglamentos, circulares y disposiciones administrativas para que se apliquen en todo el municipio.

¿Cada cuándo se tienen que llevar a cabo las sesiones del cabildo?

Depende de la ley de cada municipio. Lo ideal es que se lleven a cabo una vez por semana, pero pueden hacerse cada quince días, una vez al mes o, como en algunos municipios, cada vez que sea necesario. Estas sesiones del cabildo deben ser públicas por regla general, donde los ciudadanos tiene el derecho de participar y estar presentes para enterarse de las tomas de decisión que tome el municipio. Sólo en los casos y asuntos donde se afectaría la moral o por otra causa justificada, estas sesiones serán privadas.

Las sesiones del cabildo se tienen que llevar a cabo en algún lugar asignado dentro del palacio municipal, en la plaza publica de la localidad o bien en un lugar público y adecuado donde la población tenga el acceso sin dificultad. Los cuales se tienen que declarar recintos oficiales para tales eventos por parte del propio cabildo.

¿Quién preside y convoca a estas sesiones?

Es el presidente municipal. De antemano el presidente municipal hará llegar la convocatoria, donde da a conocer el día, la hora y los asuntos a tratar en dicha sesión.

Los que proponen al ayuntamiento medidas y tareas convenientes para las mejoras al municipio son los regidores y el presidente municipal.

Los que tienen voz y voto para las resoluciones que se tomen en las sesiones del cabildo son los síndicos, los regidores y si llegara haber un empate en las votaciones, el voto de calidad lo tiene el presidente municipal.

Todas las resoluciones que lleve a cabo el cabildo tienen que ser publicas. O sea, que tienen que ser publicadas en la gaceta del municipio para ser consultadas y vistas por toda la población del municipio.

Por último, ustedes pueden dirigirse a sus síndicos y regidores para expresarles sus necesidades, propuestas, dudas, comentarios o para consultas de los distintos asuntos que ustedes puedan tener.

Espero que la información que hasta ahora he compartido sea de utilidad y, sobre todo, que ustedes tengan mas herramientas para ejercer sus derechos.

Les mando muchos saludos y si gustan pueden unirse a mi twitter: @mano16news,en donde podremos tener contacto directo para sus comentarios, dudas o propuestas de temas que quieran que se toquen.

Autor:

Fecha: 
Miércoles, 13 de Mayo 2015 - 14:30
Redes sociales: 
1
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Quejas…

(Una oportunidad de mejora)

Una avenida principal con poca iluminación, desempleo, una calle con baches, inseguridad, altos costos de servicios principales (agua, luz, gas, teléfono), impuestos, corrupción, burocracia (entre otros), suelen ser las quejas que emitimos constantemente y que también solemos escuchar en el transporte, en los restaurantes, en la oficina, en las escuelas o en los mercados y es que no faltan motivos para quejarnos de la administración pública que realizan nuestros actores políticos. Sin importar el partido político en el que militen todos son lo mismo y al final, tenemos la apreciación de que nuestros derechos y garantías como ciudadanos parecen no ser prioridad para ellos, pues todo se reduce a la suma de intereses propios y ajenos que mueven los hilos de la política en nuestro país según da cuenta la historia de México. No niego que quizá haya honrosas excepciones pero lamentablemente, son las menos.

Es así que atribuimos a los políticos que no podamos aspirar a una mejor calidad de vida, ya que sentimos una total indiferencia de su parte hacia nuestras necesidades.

En realidad, la queja no es más que la forma en que expresamos nuestras necesidades con la intención de recibir atención y/o ayuda, al igual que un recién nacido llora por alimento o cobijo y no es un problema cuando la asumimos con responsabilidad en aras de encontrar soluciones o de cubrir las necesidades propias; sin embargo, se vuelve un lastre cuando nos convertimos en un constante “buzón de quejas” ante cualquier situación.

Cierto es que el Estado como institución, es un estado fallido que cada vez se aleja más del cumplimiento del Artículo 1º. de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos, que a la letra dice: “En los Estados Unidos Mexicanos todas las personas gozarán de los derechos humanos reconocidos en esta Constitución y en los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte, así como de las garantías para su protección, cuyo ejercicio no podrá restringirse ni suspenderse, salvo en los casos y bajo las condiciones que esta Constitución establece.” Garantías que han sido violentadas por el mismo estado, más de una vez.

Sin embargo, del otro lado de la moneda cabe la pregunta: ¿Cumplimos como ciudadanos? Y aquí es donde el asunto se vuelve escabroso porque nos enfrentamos ante una palabra algo olvidada: civismo “Comportamiento respetuoso del ciudadano con las normas de convivencia pública”, lo cual queda estipulado en el  Artículo 15 de la Ley de Cultura Cívica del Distrito Federal: “La Cultura Cívica en el Distrito Federal, que garantiza la convivencia armónica de sus habitantes, se sustenta en el cumplimiento de los siguientes deberes ciudadanos...”

Como muestra para el presente, tomo tres (IX, XV y XXIII de la citada Ley):

  • Conservar limpias las vías y espacios públicos;

Notable es la cantidad de basura que encontramos en vías y espacios públicos como parques, monumentos, calles y paraderos de transporte, por mencionar algunos. Sin duda que para ello existe personal que se encarga de la limpieza de cada uno de los sitios que frecuentamos pero al margen de eso, la cantidad de personas que se atreven a tirar basura en la vía pública sigue siendo alarmante y no sólo los peatones, también algunos conductores deciden echar por la ventanilla lo que no quieren en sus autos.

  • Mantener en buen estado las construcciones propias, así como reparar las averías o daños de la vivienda o lugar de trabajo que pongan en peligro, perjudiquen o molesten a los vecinos;

En el contexto laboral y por experiencia propia, a cargo del personal de servicios internos (limpieza y mantenimiento, entre otros) de cierto lugar en el que trabajé, cuidar el lugar de trabajo no es una prioridad para los empleados, se piensa que el personal de limpieza tiene la función de lavar tazas de café o utensilios de comida, además de sus tareas principales. En casa, se suelen ignorar las “quejas” de un vecino molesto por el ruido de un alto volumen de la música o una fuga de agua o porque las mascotas de otro vecino dañen su jardín o ensucien su entrada.

  • Participar en los asuntos de interés de su colonia, barrio y Delegación, principalmente en aquellos dirigidos a procurar la seguridad ciudadana así como en la solución de los problemas comunitarios.

Entre vecinos es común quejarse de los males que aquejan las colonias o unidades habitacionales pero a la hora de participar en las asambleas, de emitir un voto o contribuir moral o económicamente con alguna iniciativa, ganan la apatía e indiferencia.

Tomé como ejemplos tan sólo tres deberes ciudadanos porque me parecieron los más representativos y posibles de observar en el comportamiento diario y es que generalmente, pensamos en primera persona y lo que está bien para nosotros o no es una molestia, en automático carece de fundamento para que un tercero se queje.

No voy a negar que tenemos suficientes razones para quejarnos de los malos gobiernos, de su falta de honestidad y compromiso con la población; no obstante, quiero resaltar que muchas de nuestras quejas bien podríamos convertirlas en la punta de lanza para hacer las cosas de diferente manera, para que en lugar de seguir esperando buenas acciones de parte de gobernantes o representantes vecinales, les mostremos cómo se hacen las cosas y les exijamos cumplir con la parte que les corresponde en el entramado social. Quedarnos en el plano de la queja y no dar un paso adelante por el bienestar propio y común de nuestro entorno, no solo no resuelve nada sino que nos atora y nos encierra en un eterno círculo vicioso.

En época de campañas electorales y de escuchar y leer las quejas que de ellas emitimos los ciudadanos porque han resultado no sólo de mal gusto sino hasta ofensivas, además de la falta de propuestas por parte de los candidatos y de lo molesto que resulta la saturación de propaganda política; es un buen momento para pensar ¿Qué queremos como ciudadanos?, ¿Cuál es el rumbo que queremos para México?, ¿De qué forma debemos monitorear, pedir y hasta exigir el cumplimiento por parte de los gobernantes de todo lo que prometen en campaña?, ¿Cómo vamos a pedir si en nuestro actuar cotidiano, en situaciones esenciales de convivencia laboral, vecinal, familiar o escolar no cumplimos, si somos corruptos, si no pagamos impuestos, si vivimos en la apatía e indiferencia total por las necesidades y derechos del otro?

sin-quejas.jpg

Sería mejor cambiar la queja por propuestas y acciones concretas de nuestra parte para mejorar nuestro entorno, sumarnos al reto que en 2006, Will Bowen, Pastor de la Unidad de la Iglesia de Cristo propuso sobre 21 días sin quejas, con la finalidad de lograr un cambio de actitud y en consecuencia, un cambio en la forma de hacer las cosas. Darnos cuenta que vivir en la queja constante no suma sino que resta y que siempre es mejor empezar por uno mismo, cumplir con nuestros deberes en primera instancia y entonces sí, pedir porque estamos cumpliendo, pedir porque necesitamos cubrir necesidades, pedir porque para eso vivimos en un estado de derecho y si nuestros políticos se han olvidado de lo que ello significa, vale la pena empezar a presionarlos para que lo recuerden y cumplan, porque para eso les damos nuestro voto.

Quizá valga la pena tomar el reto de los 21 días sin quejas de cara a las elecciones en 2015, como un ejercicio para darnos cuenta de que podemos ser y actuar diferente.

___________________________________________________________________

Fuentes:

http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/htm/1.htm

http://lema.rae.es/drae

http://www.metro.df.gob.mx/transparencia/imagenes/fr1/normaplicable/lccd...

Imágenes: tomadas de Google

Fecha: 
Martes, 05 de Mayo 2015 - 17:00
Redes sociales: 
1
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Día Mundial del Turismo, niños migrantes y diputado secuestrado y quemado

Esta tarde conduce Bernardino Esparza, quine nos habla acerca de la educación cívica y las declaraciones de Roberto Campa. Liliana Alvarado nos trae el tema y datos del Día Mundial del Turismo. Juan Azcarraga nos trae su encuesta semanal, en esta ocasión acerca de los niños migrantes. Comentan el caso del Diputado federal PRIísta, Gabriel Gómez Michel, al cual secuestraron y apareció quemado en Zacatecas. Luis Enrique Mercado nos habla acerca de la Reforma Laboral.

Secciones:

Fecha: 
Martes, 23 de Septiembre 2014 - 18:30
Redes sociales: 
1

Mi programa:

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Más vale tarde que nunca

En el año 2000 publiqué un texto denominado “Valores cívicos de la Constitución en el Derecho Electoral Mexicano”. Y, nos dicen que recientemente el Instituto Nacional Electoral (INE) y la Secretaría de Educación Pública (SEP), han firmado un Convenio Marco de Colaboración para la realización de proyectos y trabajos orientados a fortalecer la educación cívica. El objetivo del convenio consiste en establecer las bases para colaborar en proyectos y trabajos en materia de docencia, investigación, difusión de la cultura, asesoría, apoyo técnico, y coedición de materiales, en los ámbitos electoral, de educación cívica, de la cultura de la legalidad, valores democráticos y temas afines.

¿Por qué y para qué celebrar un convenio de ésta naturaleza entre ambas instituciones?

Quizá encontremos como una primera respuesta lo que nos dice el Consejero Presidente del INE, al señalar que dicho convenio facilitará la construcción de una política de Estado en materia educación cívica, y será emblemático para el diseño de políticas públicas a largo plazo. Esto significa, para el presidente del INE, que "es tiempo de impulsar una nueva política de Estado en educación cívica que logre un cambio cultural cualitativo, es tiempo de que nuestra generación asuma su responsabilidad con nuestra democracia".

En mi escrito de hace 14 años sostenía “…últimamente en la sociedad mexicana se ha generado desasosiego por sostener y crear conciencia de los valores cívicos. Las autoridades implementan la reconstrucción de estos aspectos a través de los niveles de educación primaria y secundaria. Las asignaturas se distinguen básicamente por sostener el <<Civismo y Ética>>; intentando sobreponer y rescatar la esencia de esos valores menospreciados, que mucho contribuyen a la formación y sostenimiento de la cultura política…”.

Y, por su parte, con la celebración del convenio el Secretario de Educación Pública Emilio Chuayffet, apuntaba que la construcción de una cultura política debe iniciarse desde la infancia, a fin de que cada integrante de la comunidad se interiorice de las normas, los valores y de las pautas de comportamiento para aprender a convivir. Además, mencionó que no era casual que sea el artículo tercero constitucional el que defina la democracia como un sistema de vida fundado en el constante mejoramiento económico, social y cultural del pueblo.

La segunda respuesta a la interrogante antes planteada, la observamos con lo que ha comentado el titular de la SEP, y por lo menos, ya la contemplaba en mi escrito del 2000, pues en él apuntaba que la democracia, igualdad, libertad, fraternidad y justicia como valores cívicos de la Constitución son aportaciones que sostienen principalmente lineamientos culturales del derecho a la educación. Para su plena función es indispensable el consentimiento de su formación y concienciación, que conjuntamente formarán la cultura democrática.

En definitiva, sin duda el convenio llevado a cabo entre las autoridades del INE y de la SEP, es un instrumento que a largo plazo mostrará sus primeros resultados, con el diseño de políticas públicas. Sin embargo, como bien lo señalé hace catorce años, la consecuencia de la formación y actividad democracia, igualdad, libertad, fraternidad y justicia, es un enigma de funcionalidad y eficacia porque la sociedad no tiene conciencia de los elementos e instrumentos que ofrece el marco constitucional y legal para practicar sus derechos y obligaciones políticas. Por tanto, surgen asperezas jurídicas que pudieran evitarse con una adecuada capacitación política-electoral y conducta cívica, formándose con ello la cultura democrática, cuyo elemento fundamental es la Carta Magna.

Así qué, estimado lector, mientras las autoridades del INE y la SEP aterrizan y cumplen el objetivo del convenio, sea consciente que Usted tiene el derecho a participar en la política, por ejemplo, con el derecho a ser candidato independiente a un cargo de elección popular, con el derecho a iniciar leyes y/o con el derecho a participar en la toma de decisiones del gobierno en temas de trascendencia nacional mediante la consulta popular.

Querido lector, ándele, anímese, esta es su oportunidad, hace catorce años quizá Usted estaba estudiando la primaria y la secundaria, y por ende le inculcaron sus profesores una educación cívica, ahora Usted es una persona mayor de edad, y no espere a que pasen en su vida otros catorce años sin que participe en la vida pública del país, quizá sea demasiado tarde para hacerlo.

Al tiempo, tiempo…

Fecha: 
Martes, 23 de Septiembre 2014 - 18:00
Redes sociales: 
1