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OxyContin y Fentanilo

Lunes, 19 de Junio 2017 - 15:00

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Antonio G Trejo

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"Temo el día en que la tecnología substituya la interacción humana. Sería una generación de idiotas.", Albert Einstein

No, no se vaya a pensar que son los personajes de un cuento de hadas para dormir a los chiquillos, todo lo contrario; son dos potentes analgésicos que las juventudes de los países desarrollados están utilizando para su propio confort y placer, solo que algunas veces se tornan en adicciones y sobredosis tan letales que están causando un grave problema de salud, una gran merma económica innecesaria y una degradación de las sociedades modernas.

En un artículo anterior1, se describieron las características de las drogas naturales y las sintéticas. En este caso, ambas drogas son potentes derivados opiáceos con mayor potencia que la heroína y la morfina.  En el caso del OxyContin, es semisintético; es decir, la substancia blanca extraída de la amapola ha sido modificada en el laboratorio para obtener un producto con mayor potencia y también con mayor toxicidad (el OxyContin es 50 veces más potente que la heroína y 100 veces más que la morfina). El citrato de fentanilo es un producto desarrollado y producido en el laboratorio, es 50 -100 veces más potente que la morfina y otros opiáceos.

Ambos analgésicos representan grandes ventajas para los narcotraficantes. Primero, no deben preocuparse por siembras ni plantíos que tardan en desarrollarse, pueden comprar e importar la materia prima de China, Paquistán o inclusive México. Segundo, el mercadeo se puede hacer por internet y la distribución es prácticamente next day delivery.2 Tercero, las ganancias son inconmensurables: la compra de 1kg de fentanilo en China vale $4000 dólares; las ganancias generadas al menudeo se calculan en $1.6 millones. Los químicos chinos y paquistaníes obviamente siguen desarrollando otros productos más redituables.3    

El mecanismo de acción de ambos analgésicos es como una reacción en serie, las moléculas de los principios activos se unen a los receptores del opio en el cerebro, específicamente a las porciones que controlan el dolor y las emociones y que producen una liberación del neurotransmisor llamado dopamina que inducen una sensación de euforia, relajación, mareo, ligera confusión que conduce a un arresto respiratorio leve pero que puede escalar a uno mucho más severo si se alcanza el nivel de sobredosis. El riesgo de la sobredosis provoca una parálisis muscular del sistema respiratorio, de manera que el paciente puede morir por asfixia.

Aparte de los efectos toxicológicos, estos productos crean un hábito difícil de controlar y mantener, esto se manifiesta automáticamente en el incremento delincuencial, los gastos médicos para salvar y rehabilitar a los viciosos (infectados o con posibilidades de transmitir SIDA, hepatitis y algunas otras enfermedades sexuales). Dado que el grueso de la población adicta a estos analgésicos esta entre los 16 y 40 años, lo cual se manifiesta en un gran desajuste social, pues los adictos llevan tiempo para rehabilitarse y no pueden sostener un compromiso de trabajo habitual. Son muy propensos a romper ciclo social natural para caer más en la dependencia, la depresión y la degradación moral. Un cálculo aproximado en EEUU (2007) reportó 370,000 adictos a la heroína, esta cifra se incrementó a 680,000 en el 2013. El CDC (Center for Disease Control) reportó que tan solo en 2014 los médicos norteamericanos recetaron 240 millones de opiáceos, de los cuales murieron 165,000 por sobredosis; asimismo calcularon que existían 2.1 millones de adictos en el país.4

Las compañías farmacéuticas parecen carecer de los mínimos escrúpulos y lanzan agresivas campañas con el fin de incrementar sus ganancias. Purdue Pharma, productor de OxyContin lanzó una agresiva campaña para impulsar el producto en 1996, regaló muestras, juguetes, tarros y diseminó la versión que el producto era seguro de usarse, que no representaba ningún riesgo, la publicidad y la información técnica reforzaban esos conceptos, cuando la realidad era otra. Después de innumerables investigaciones, se demostró la alta toxicidad del producto y Purdue Pharma tuvo que modificar su etiqueta, sus protocolos y  una serie de multas que ascendieron a 64.5 millones de dólares; la multa más alta en la historia farmacéutica por falsear la información toxicológica.5 Al parecer, Purdue Pharma no ha aprendido la lección, la FDA (Food and Drug Administration ) acaba de concederles el registro para la venta de OxyContin destinada a niños de 11 a 16 años que hayan sido previamente recetados con un opiáceo menos agresivo.6  

El hombre siempre ha usado productos naturales para curarse y para su bienestar representado por sus delirios placenteros. Los productos naturales son metabolizados por los organismos que tienen los sistemas biológicos adaptados para ello. No es así con los productos sintéticos o semisintéticos que son manipulaciones realizadas en el laboratorio. El talento del hombre no tiene límites, al parecer una nueva modalidad de la producción de drogas esta en ciernes. En breve, cualquier persona con conocimientos básicos de biología o laboratorio podría sintetizar la droga de su elección en su casa. El antecedente proviene de las investigaciones realizadas en la University of California, Berkeley; donde el equipo del Dr. John Dueber ha conseguido aislar y caracterizar el genoma responsable de la síntesis de los alcaloides de la planta de amapola. Todos estos genes han sido manipulados de acuerdo con la técnica CRISPR e implantados en cultivos de levaduras. El objetivo es que el genoma que controla la síntesis de los alcaloides de la amapola se integre en el genoma de las levaduras y éstas produzcan el alcaloide.7 Suena fácil pero no lo es, aun hay que afinar muchos detalles y escalar el proceso, sin embargo; el primer paso esta dado.

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Referencias

  1. García Trejo, A. Las Drogas Sintéticas. RUIZ HEALY TIMES. Mayo 25 del 2015
  2. Anónimo. Expanding the Universe. The Economist. May 20, 2017. 18 – 20.
  3. Anónimo. Fentanyl, The Latest Scourge. The Economist, May 20. 13
  4. Anónimo. Poppy Love. The Economist. August 1st, 2015. 72
  5. Anónimo. America’s Opioid Epidemic.  The Week. February 19, 2016. 13
  6. Anónimo. HEALTH. The FDA Approved. TIME. August 8, 2015. 10
  7. Vence Tracy, Yeast – Made Opioid Progresses. The Scientist. May 19, 2015.

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Número 26 - Febrero 2019
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