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Los vientres alquilados

Lunes, 14 de Septiembre 2015 - 16:30

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Antonio G Trejo

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Hace algunas semanas la prensa y la televisión mexicanas mostraron las imágenes de varias mujeres jóvenes embarazadas que dijeron haber sido engañadas por sus compañías que se dedican a promover y realizar una serie de procedimientos biomédicos conducentes a resolver problemas de infertilidad de varias parejas que desean tener un hijo. El papel de estas jóvenes es el alquiler de su vientre para gestar una criatura que eventualmente habrá de nacer al término del embarazo. Aparentemente, estas mujeres están sujetas a diversos escrutinios ginecológicos y psicológicos para garantizar el desarrollo normal de la criatura. A cambio, ellas recibirán una compensación mensual, comida, alojamiento, rigurosos exámenes y la atención médica necesaria durante el transcurso de la gestación. Supuestamente, todo se realiza dentro de un marco legal por medio de un contrato.

El problema surgió cuando las mujeres embarazadas deberían haberse trasladado al estado de Tabasco para el alumbramiento. La razón es que Tabasco es el único estado de la República que concede la maternidad subrogada en su Código Civil. Al parecer, el punto de contención es si las mujeres habían sido previamente informadas de esta situación, ya que ellas declararon cumplir con todas las estipulaciones pero no estaban dispuestas a realizar el viaje a Tabasco.

Las compañías en cuestión, ambas extranjeras, han actuado muy discretamente y no se ha sabido más del asunto, quizá su discreción tenga un gran fundamento económico, el cual les es bastante redituable. La información en internet es bastante general y al parecer, la metodología exploratoria, los análisis bioquímicos y la práctica ginecológica descritas son bastante aceptables y cumplen con los estándares éticos y la buena práctica médica, el problema que enfrentan estas compañías son los aspectos legales que surgen después del nacimiento. Estas compañías son filiales de poderosas transnacionales y operan en sitios como Bombay, Bangkok, México y otros países donde abunda el talento y la destreza biomédica, pero también abundan la pobreza y los sistemas burocrático-legales que no son muy transparentes y ahí es donde se presentan las dificultades.

Los precios y las ganancias que obtienen son exorbitantes y al parecer, proveen soluciones para todo tipo de problema: infertilidad masculina o femenina, monitoreo de niveles hormonales, aspiración de óvulos, obtención de esperma, congelación de los mismos si el cliente lo desea, fecundación del ovulo e implante del embrión, pruebas y monitoreo del embarazo, alumbramiento, etc.

Cada una de la soluciones requieren de un paquete de servicios con unas consideraciones y un precio especiales, es como abrir el menú de un restaurante caro, donde todo cuesta un ojo de la cara. ¡Ahhhh! los precios son en dólares norteamericanos (precios vigentes a Septiembre 2014).

Algunos ejemplos:

  • Implante de embrión, con todos los estudios hormonales y las consultas requeridas. $49,500. Costo del óvulo aparte, aproximadamente $4,500
  • Implante del embrión usando el óvulo de la madre (incluye tratamiento para inducir ovulación múltiple) $49,500
  • Implante de embrión usando óvulos previamente congelados $39,500

Los precios no incluyen: pasaje de avión, hoteles, transporte, intérpretes (de ser necesarios), choferes, alimentación, costos legales, etcétera. La información general describe que las compañías se hacen cargo de preseleccionar la raza y el prototipo de óvulos y espermatozoides, al gusto del cliente. De tal manera que este complejo asunto no solo es para personas muy solventes, sino para personas con tendencias clasistas, algo así como una hojeada a los catálogos para perros, gatos o peces.

Sería muy deseable que nuestro país no aprobara ni se preocupara por este tipo de proyectos, que no le atraen ningún beneficio a México. Simplemente, este no es nuestro problema; según datos de la Secretaría de Salubridad, existen aproximadamente un millón de parejas tratando de solucionar esta situación. Por otra parte, autoridades del Instituto Nacional de Población, aclaran que ya tenemos bastantes habitantes cuyo futuro es muy incierto.

Es muy lastimoso leer anuncios en Facebook u otros medios acerca de mujeres cuasi analfabetas que ofrecen sus vientres en alquiler. Esas mujeres deberían saber que existen compañías farmacéuticas que pagan por estudios experimentales, donde el pobre conejillo de indias no sabe que están haciendo con su organismo ni que consecuencias futuras tendrá el (los) tratamiento(s) a los que la van a someter.

Esta es una práctica habitual de estas compañías dedicadas al desarrollo e investigación de productos de consumo y farmacéuticos, que no dudarían en experimentar con cualquier candidata.

Basta recordar que la píldora anticonceptiva fue desarrollada en conocidos laboratorios farmacéuticos en México, donde se hicieron múltiples ensayos con las mujeres sujetas a los derivados hormonales. La talidomida de triste recuerdo fue desarrollada en Auschwitz, donde innumerables mujeres fueron sujetas a las pruebas experimentales para prevenir el vómito y la nausea.

Así, existen muchos otros fármacos o descubrimientos cuyos orígenes han sido muy inciertos.


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Número 35 - Noviembre 2019
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