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El enemigo sutil

Lunes, 10 de Junio 2019 - 13:30

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Antonio G Trejo

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Pronto volverá la temporada de calor y de nuevo tendremos que enfrentarnos a nuestro acérrimo y sutil enemigo, los mosquitos. Tal vez a alguien le parezca que estoy exagerando, que en realidad no es para tanto, pero la verdad es que ningún otro ser vivo aniquila a más humanos que los mosquitos. Los expertos de la Fundación de Bill y Melinda Gates han calculado que los mosquitos son la causa directa de 725,000 muertes anuales, incontables enfermos impedidos e infectados y cuantiosas pérdidas económicas en la productividad y la agricultura mundiales.1

Los mosquitos existen en todas partes del mundo con la excepción de las regiones polares, en algunas aparecen en temporada y en otras su presencia es todo el año, dependiendo de la temperatura y la humedad. Aunque de apariencia frágil y poco significativa, estos insectos son nuestros enemigos desde hace cientos de años, son sumamente evolucionados especialmente en la dispersión de las infecciones, ya que una sola especie es capaz de acarrear y transmitir de 2 a 4 infecciones virales diferentes. La mayoría de los decesos se presentan en las regiones subtropicales y tropicales de África y el sur del continente americano y en sitios donde la humedad y la temperatura son óptimos para ellos. Existen cerca de 3500 especies diferentes, aunque no todas causan desolación y sufrimiento. Las especies que más se distinguen por su patogenicidad y su capacidad para generar pérdidas económicas son las siguientes:

 

  • Aedes albopictus, esta especie es capaz de acarrear los virus causantes del chicunguña, el dengue y el zika. El chicunguña no se conocía en el continente americano, el primer reporte que se tuvo fue en Sudamérica en 2013 sin embargo, el año pasado se reportaron 123,000 casos en Norteamérica.
  • Aedes aegypti, este insecto es altamente infeccioso, capaz de contener y transmitir los virus del zika, el chicunguña,, el dengue y la fiebre amarilla.
  • Anopheles sp., este mosquito transmite el paludismo y la filariasis linfática o elefantiasis (deformidad extrema de las piernas), endémica de Asia, África, regiones del Pacífico, el Caribe y Sudamérica. El paludismo ha sido un azote terrible en muchas partes del mundo, 91 países reportaron 445,000 casos en el 2016, la mayoría en África.
  • Culex sp., es la única especie que transmite el virus west nile, aunque también inocula la filariasis linfática. Esta infección se ha ido expandiendo hacia el norte del continente americana en los últimos 5 años.

 

Existen algunas situaciones extrañas con respecto al ciclo de infectividad de los mosquitos, en años recientes se ha observado una cierta compulsión para que la inoculación se realice en forma infalible. Esto ha quedado demostrado en la capacidad que se manifiesta con la frecuencia de varios virus acarreados por las diferentes especies de mosquitos. El caso más representativo es el Aedes aegypti que contiene cuatro cepas virales diferentes y es capaz de inocularlas al humano, éste no es un caso común en el mundo natural.

Otro caso raro es el virus del Zika que presenta una infectividad compulsiva, es decir, tiene una gran urgencia para dispersarse. Ya que presenta varios mecanismos de infección, mediante la picadura del mosquito, directo al feto a través de la membrana placentaria o bien por medio del contacto sexual entre adultos.

Además, es bien sabida la extraordinaria capacidad que tienen los virus para adquirir resistencia a las vacunas y otros tratamientos.

Quizá la más asombrosa de las modalidades es la dualidad infecciosa de las células u organismos infectados ya que los virus se caracterizaban por su gran exclusividad infecciosa, es decir, un solo huésped: ave, porcino o humano, etc; pero no dos huéspedes al mismo tiempo.  

Hace algunos años empezaron a surgir virus chinos que atacaban al sistema respiratorio de las aves, tiempo después, se comprobó que los mismos virus atacaron los sistemas respiratorios de los humanos. ¿Recuerdan hace algunos años en México a los virus HN, cuando los mexicanos obedecieron las instrucciones de la Secretaría de Salubridad?

 Todos estos comentarios fueron ampliamente difundidos, constituyeron una realidad, no fueron alucinaciones personales.

Ante todas estas amenazas tan complejas, el hombre ha tenido que reaccionar, su defensa ha sido el uso de su tecnología para atacar a su enemigo, la ha utilizado pero al parecer no lo suficiente, veamos las maneras y los métodos que ha utilizado.

En 1939 en pleno auge nazi, Paul Hermann Müller descubrió el uso del diclorodifeniltricloro etano (DDT) como insecticida, sus resultados fueron tan espectaculares que de hecho su uso contribuyó a la erradicación del paludismo en muchas regiones endémicas. Sin embargo, su efecto residual fue la causa de su prohibición. Su estructura molecular tenía gran afinidad con las grasas animales y vegetales y ahí se acumulaba, además, como el insecticida era sintético se degradaba muy lentamente o no se degradaba, causando una acumulación malsana en los tejidos. Posteriormente, se comprobó que el insecticida interfería con el metabolismo del calcio y que esto afectaba terriblemente al desarrollo de las aves. Todas las aves son ovíparas y la formación de los huevos requiere un activo metabolismo del calcio. La interacción con el DDT hacía que el calcio fuera insuficiente para sostener el grosor del cascaron, los huevos se rompían antes de que el embrión estuviera plenamente desarrollado, causando una extensa mortandad en la población mundial de aves. Este desequilibrio ecológico a su vez causó una gran crisis de salud pública en las regiones subtropicales y tropicales ya que al disminuir las poblaciones de aves de rapiña (buitres, zopilotes, halcones, cóndores, etc.) no había quien devorara los cadáveres de los animales en los ambientes naturales. Esta situación significaba un gran riesgo de infecciones inespecíficas y epidemias para las poblaciones humanas y hubo que prohibir el uso del DDT.

Este asombroso episodio natural hizo que el hombre entendiera algunos de los aspectos que gobiernan las relaciones ecológicas naturales y que más vale no alterarlas.

Sigamos con los mosquitos…

Después aparecieron otros insecticidas, otras modalidades y otros resultados, pero también surgieron algunas sorpresas, los mosquitos adquirieron resistencia o bien, los tratamientos no fueron suficientes.  Para colmo, surgieron nuevas amenazas como: el dengue, el chicunguña y el zika que solo eran temporales o estaban bien localizados en contadas localidades geográficas. Todos estos se expandieron agresivamente e invadieron otros países con nuevas mutaciones a las vacunas o los insecticidas.

Hace algunos años, la United States Institute of Atomic Energy Agency desarrolló un método para esterilizar cuantiosas poblaciones de mosquitos utilizando radiaciones iónicas. Una vez estériles, los mosquitos eran transportados al sitio selecto y liberados. Los mosquitos hembra son las que pican y transmiten las infecciones y solo tienen un solo encuentro sexual en su ciclo. Una vez consumado el acto sexual, las hembras ovipositan, pero los huevecillos nunca eclosionan. Los resultados son desastrosos, la población se abate drásticamente y los humanos obtienen un respiro. Así hasta la próxima temporada.

Existen otros métodos más baratos y más simples que han sido muy efectivos, los más viables son:

Manipulación genética.

Una compañía norteamericana llamada Oxitec manipuló un gene asesino que es fecundado a las hembras de Aedes aegypti, reduciendo su población en un 95% en un lapso de 9 meses. Investigadores del Imperial College of London emplearon la nueva técnica genética del CRISPR, mediante la cual literalmente borran el código que codifica para el almacenamiento del virus causante del paludismo.

Aspectos Fisiológicos.

Los mosquitos de cualquier especie tienen una gran debilidad, les gusta el azúcar. Esta característica ha sido utilizada para atraerlos y disponer de ellos en la forma más adecuada. La compañía ISCA de Riverside, CA. ha ideado trampas a base de feromonas y azúcar para sembrar sitios donde las hembras vayan a ovipositar. Una vez que lo hagan, las larvas recién eclosionadas empezarán a ingerir una suspensión de azúcar y bacterias Bacillus thuringiensis israelensis, que en el lapso de algunos días, empezarán a alterar la permeabilidad intestinal de los mosquitos y estos morirán en breve.

Estos son algunos de los sucesos y noticias más recientes, sin embargo, aunque es posible que los mosquitos desarrollen diversos tipos de resistencia para preservar su especie, queda la impresión de que existe mucha tecnología de punta, especialmente de ingeniería genética que podría usarse en la protección de poblaciones pobres y desprotegidas en África, Latinoamérica, islas del Pacífico y el Medio Oriente.

Pareciera ser que los países más desarrollados aún están administrando la solución a este problema cuando cuentan con una buena gama de soluciones.

Todavía son demasiadas las muertes y el sufrimiento causados por los mosquitos.

 

REFERENCIAS.

  1. Dan Strikman., Buzz Kill. Scientific American. July, 2018.

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Número 33 - Septiembre 2019
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