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Un país llamado Cataluña y su efecto en el F.C. Barcelona

Desde la época del franquismo, un sentimiento nacionalista se avivó como nunca en los corazones catalanes después del trato tan desigual que la región tuvo que soportar durante ese periodo. Ese sentimiento, hasta la fecha, persiste y en cada oportunidad los habitantes de la región hacen notar su deseo de independencia y con especial énfasis en el Día de Cataluña. Pero ¿cuáles serían las consecuencias  de una hipotética independencia de Cataluña para su club insignia?

A primera vista se pueden ver los problemas económicos, políticos y sociales que implicaría tanto para España como para Cataluña, esta última siendo la principal afectada de todo el proceso.

Para empezar con el problema de la supuesta separación  hay que entender que Cataluña nacería como un país nuevo  y como consecuencia nacería fuera de la Unión Europea y de la Zona Euro. Esto  conllevaría, en primera instancia, que Cataluña tendría que determinar cuál sería su moneda y hacer todo un análisis macro y micro-económico para determinar su paridad con el euro y el dólar. De antemano se puede asegurar  que la moneda catalana sería muchísimo más débil que las dos monedas “internacionales”, ya que su economía se vería afectada por las posibles salidas de empresas de inversión extranjera al perder los beneficios de la Unión Europea, además de ver reducido su mercado potencial.

Tanto la posible salida de las empresas como el cambio de moneda repercutirían en la inflación, la cual se vería afectada indudablemente teniendo como consecuencia un incremento en los precios de productos y servicios. Este punto afectaría en los precios de las entradas, promociones, publicidad, derechos televisivos e incluso los precios y salarios de sus jugadores, sin mencionar que se tendría que hacer un ajuste en los contratos de todos los implicados en el club.

Para agrandar el problema económico hay que decir que la liga catalana no sería una liga muy atractiva para promocionar, pues sólo contaría con el Barcelona como equipo estrella y tampoco contaría con un clásico tan llamativo como el que hace  en este momento con el Real Madrid, clásico que cabe mencionar desaparecería por un muy buen tiempo, pues sólo se podría dar este encuentro  en competiciones europeas. En la liga “nacional” se tendrían que conformar con  el Barcelona – Espanyo (destacando la ironía del nombre del equipo catalán).

Sin despreciar a los demás equipos que formarían parte de la primera división, como el Badalona, es difícil imaginar que los partidos causen un gran interés para que los patrocinadores se peleen por ser el principal patrocinador de la liga o de “x” equipo. Incluso las vallas publicitarias de los estadios no causarían gran atractivo pues el lleno de los estadios, incluido el Camp Nou, no estaría garantizado, esto debido al  poco espectáculo que se puede esperar de un enfrentamiento como Barcelona – Badalona.

Y aquí encontramos otro punto en el que el Barcelona perdería junto con sus patrocinadores ¿qué pasa con las competiciones europeas, las que generan grandes cantidades de dinero y de espectadores a nivel mundial?

Bueno, la respuesta es que al darse la supuesta independencia de Cataluña el Barcelona pasaría a ser parte de la Federación de Cataluña, quedándose  fuera de la Liga BBVA de España y por ende fuera de la Champions League, el escaparate más grande a nivel clubes para los patrocinadores y los clubes.

Sandro Rosell ha declarado varias veces que si Cataluña se independizara, el Barcelona seguiría jugando en España, declaraciones que de antemano son casi imposibles e hipócritas. Dadas las ideas del club y el papel que juega en la petición de independencia de la región es casi imposible imaginarse un Barcelona jugando en España. ¿Por qué? Bueno porque para poder pertenecer a la liga BBVA tendría que renuncia a ser parte de la Federación de  Cataluña y esta última tendría que permitirle jugar en la RFEF.  Sumando a esto, una Federación territorial, como la andaluza (por mencionar alguna), lo tendría que aceptar entre sus clubes. Pero ¿Por qué pertenecer a la Federación Española si lo que busca sobre todas las cosas es independencia y sentirse catalanes? Es una contradicción enorme en su ideología y sería una bofetada con guante blanco a sus aficionados más arraigados y nacionalistas.

La idea en la que se basaba el expresidente del club  para sustentar la idea de que el Barcelona lo podía tener todo es en el caso del Mónaco. Pero el Barcelona no puede ser tratado como el Mónaco.

Para empezar el principado no cuenta con una federación, por lo que no cuenta con una liga y mucho menos pertenece a la UEFA o FIFA sino que juega como un equipo de Francia. A diferencia de Mónaco, Cataluña si tendría su propia federación con todo lo que conlleva, incluida una selección representativa del país. Cataluña también tramitaría su entrada a la UEFA y  FIFA, cayendo en el mismo trato que las selecciones de los países formados después de la desintegración de la URSS o la antigua Yugoslavia. Esto basado en los reglamento de UEFA y FIFA para la protección de las competiciones nacionales.

Siguiendo con el tema de la UEFA, FIFA y sus competiciones hay que remarcar que  no sería de forma inmediata la aparición del Barcelona o la selección de Cataluña en las competiciones de ambas instituciones. Después del proceso de aceptación de la Federación en ambas instituciones, la selección de Cataluña podría empezar a jugar eliminatorias para el Mundial o la Eurocopa pero habría que ver qué puede hacer contra Alemania, Italia o Inglaterra enfrente, pero es más que seguro que su aparición en estos torneos no sería de la noche a la mañana. Lo mismo pasaría con el Barcelona en las competiciones de la UEFA.

En la cuestión de la  Champions o de la Europa League habría que determinar en qué nivel esta su liga, pues es el factor más determinante a la hora de asignar  las plazas para sus competiciones (cabe recordar que a Italia se le quitó una plaza por el bajo rendimiento de su liga) por lo que podríamos asumir que el Barcelona tendría que buscar su lugar en la Champions por medio del repechaje como lo hace el Ajax  o el Basilea, imaginando  que la liga catalana tuviera un rendimiento similar a la holandesa o suiza, las cuales son ligas que se consideran de “media tabla”.

Con la creación del nuevo país y de la Federación hay que mencionar  y tomar en cuenta que los jugadores tendrían la oportunidad de escoger con qué nacionalidad se quedan (si es que la doble nacionalidad, catalana-española, no la aceptan) y decidir con qué selección jugar. En este punto vale destacar que incluso Messi podría optar por jugar con Cataluña a pesar de haber tenido participación con Argentina gracias a la creación de una nueva entidad estatal, los tratados internacionales y los reglamentos de FIFA. Cabe destacar que también repercutiría en los clubes a la hora de hacer las alineaciones y cumplir con la regla de los  extranjeros y comunitarios.

Pero la cosa no para ahí, en el caso de los jugadores también habría que mencionar que el Barcelona se vería obligado a exportar  a sus jugadores estrellas y basarse principalmente en el fogueo de los canteranos, más o menos siguiendo el modo de trabajo del Ajax o el Arsenal.  La liga catalana  no sería lo suficientemente competitiva para jugadores como Messi, Neymar o Xavi (con todo y su nacionalismo) y se verían forzados a emigrar en busca de ligas con más nivel para poder seguir con su alto nivel de juego. El resultado sería que el mismo Barcelona bajaría su nivel de juego dejando en el pasado (aunque sea por un tiempo) los grandes logros y records que hasta la fecha han conseguido a nivel internacional para desánimo de sus seguidores.

Además de la pérdida de sus jugadores más emblemáticos, el Barcelona también tendría una pérdida en uno de los temas más sensibles del club, su identidad. El club azulgrana tendría que reestructurar su identidad de cero, pues  sería uno más del montón en lugar de “más que un club”. Dejaría de ser el defensor de los ideales catalanes ante los españoles.

 ¿Ante quién defendería los ideales de Cataluña? La respuesta es que ante nadie, es simple y puede que dolorosa pero es la realidad. Todos los equipos de la liga catalana serían tan catalanes como él perdiendo ese plus que lo destaca del resto de equipos catalanes de la Liga BBVA.

 ¿Qué sería el Barcelona sin su sentido nacionalista y eterno defensor de Cataluña ante los españoles, especialmente cuando juega ante el Real Madrid? Sería interesante ver que causa decide adoptar y como va formando su nueva identidad ante el mundo, pero eso de momento queda en la imaginación.

Después de todo lo mencionado y a pesar de la eterna defensa y petición de la independencia de Cataluña que abandera el equipo,  al final lo que más le convendría al Barcelona, imaginando una hipotética separación de España, es que Cataluña no se independice y siga perteneciendo a España, a la RFEF y  a la UEFA.  Quedarse  con sus arca llenas, reconocimiento internacional, con sus jugadores estrellas  es otra razón más para no separarse, además  de  enfrentarse cada temporada al Real Madrid en el clásico más mediático y vibrante  del mundo para deleite de sus fans y la economía de ambas entidades. Por todo esto la independencia sería un error, a menos que estén dispuestos a sacrificarlo todo por el romanticismo de la causa catalana que tanto pregonan.

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Fecha: 
Lunes, 04 de Mayo 2015 - 16:00
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La indisoluble unidad de la Nación española

La independencia de la Comunidad Autónoma de Cataluña, España, aún todavía se encuentra sujeta a la decisión del Tribunal Constitucional español. El motivo, cabe recordar es porque el Gobierno de España presentó dos recursos de inconstitucionalidad contra el Decreto de Convocatoria y contra la Ley de Consultas, que convocan y regularizan el referéndum independentista del 9 de noviembre, y emplazado por su Presidente Artur Mas, no obstante, hasta que el Tribunal Constitucional determine la constitucionalidad o inconstitucionalidad del decreto y de la ley, quedan por el momento ambos instrumentos suspendidos.

Y, por el momento, y de cualquier manera, se dice en Cataluña, que mientras decide el  órgano judicial, sí realizará una consulta el 9 de noviembre. Es una consulta alternativa que también, se dice que por lo pronto son 23,800 mil voluntarios inscritos. Este tipo de consulta la formaliza el gobierno catalán amparados en la Constitución de España y en su Estatut.

Son dos los artículos que encuentran fundamento para convocar al proceso de participación ciudadana: el artículo 9.2 constitucional, al establecer que los poderes públicos faciliten la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social; y, el artículo  43 del Estatut, al apuntar que los poderes públicos han de promover la participación social en la elaboración, la prestación y la evaluación de las políticas públicas. Asimismo, es posible, que sean invocados algunos de los artículos que no fueron suspendidos por el Tribunal Constitucional con el tramite de la impugnación de la ley recién emitida, es decir, la ley 10/2014 de consultas populares no refrendarias y otras formas de participación política, y que formalizan la participación ciudadana con audiencias públicas, foros de participación y/o encuestas.

Todo, estupendo, y la pregunta es: ¿cuál es el objeto de realizar una consulta alternativa en la misma fecha programada para el referéndum independentista? Por si acaso, adelantar la estrategia política, es decir, por  si las dudas, que la resolución del Tribunal Constitucional manifieste la inconstitucionalidad de la declaratoria de convocatoria independentista y de la ley 10/2014. Al parecer, todo indica, que por dicha estrategia, se anuncia ya que será declarada la inconstitucionalidad del referéndum independentista.

Estimado, lector, las respuestas pueden ser varias y/o ocurrir bajo dos escenarios.

El primero se observa que la consulta alternativa es para que los electores respondan las mismas preguntas que se pretenden formular en el referéndum: ¿Quiere usted que Cataluña sea un Estado?". Y, ¿Quiere que Cataluña sea un Estado independiente?".  Con ello, se comprobará el interés de los electores por separar  Cataluña del resto del territorio español.

El segundo, es por tanto, proyectar el pulso político, por parte del gobierno catalán, de la participación ciudadana, en adelantar elecciones en Cataluña, a pesar, como dice el Presidente del Gobierno Español, que si ahora volviera a haber, elecciones, se producirían tres elecciones autonómicas en apenas en cinco años en Cataluña, esto es la primera en 2010 y la segunda en 2012.    

Así, qué, querido elector con el resultado de la participación ciudadana del próximo 9 de noviembre, habrá como resultado un ganador o un perdedor por la separación de Cataluña del territorio de España, pero, pero, pero, me parece que de cualquier forma que sea el resultado, no procederá su consulta alternativa, pues la Constitución española prescribe la no separación de las Comunidades Autónomas en “la indisoluble unidad de la Nación española”. Por tanto, esto ya se conoce, pero lo que aún no se echar de ver, es la tendencia por saber las condiciones políticas por adelantar elecciones.

Al  tiempo, tiempo…

Fecha: 
Lunes, 20 de Octubre 2014 - 18:00
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¿Cataluña será un Estado independiente de España?

En España se está llevando a cabo una importante disputa política y legal, porque el Presidente de la Comunidad Autónoma de Cataluña Artur Mas, emplazó a través de la firma del decreto de convocatoria de referéndum independentista, a las personas mayores de 16 años que tengan condición política catalana, a los residentes en la Unión Europea y en terceros Estados con uno y tres años de residencia, para que ejerzan su derecho al voto en expresar su voluntad en que la Comunidad Autónoma declare su independencia del resto de las demás comunidades autónomas, y por ende de España. 

La convocatoria del referéndum es para el próximo 9 de noviembre sustentada por la reciente publicación del 26 de septiembre de la Ley 19/2014 de consultas populares no referendarias y otras formas de participación. Y, las preguntas son dos. La primera es: "¿Quiere usted que Cataluña sea un Estado?". Y, la segunda es: "¿Quiere que Cataluña sea un Estado independiente?".

El sentido por realizar dos preguntas versa para que en caso de que el ciudadano vote por la primera por un “SI” entonces, se debería de decidir sobre la independencia mediante la respuesta de una segunda pregunta.

Por lo pronto, el debate político y jurídico no es precisamente por el derecho de los ciudadanos de España a participar en consultas populares o en todo caso por la creación de la ley de consultas, por el contrario, la polémica es porqué se someta a decisión de los ciudadanos un consulta popular para saber por mayoría de votos si procede que Cataluña se convierta en un Estado independiente de España.  

Sin embargo, el problema en el fondo del asunto es que la Comunidad Autonómica Cataluña no puede separarse de las otras 18 comunidades autónomas de España, que son parte del territorio español como bien lo declara la Constitución de España de 1978. 

Para el Jefe del Gobierno español Mariano Rajoy esta claro. No procederá dicha consulta, y para tal efecto ha formalizado presentar ante el Tribunal Constitucional dos recursos de inconstitucionalidad contra el Decreto de Convocatoria y contra la Ley de Consultas. Los argumentos que sostiene, principalmente, son porque ambas disposiciones "atentan gravemente contra la Constitución y contra los derechos de todos los españoles".

Sin entrar al fondo del asunto considero que el Gobierno de Mariano Rajoy tendrá la razón. La respuesta esta en la misma Constitución de España, al establecer que España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.  

Por tanto, la soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado. Y, la Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas. 

No obstante, la autonomía de las Comunidades Autónomas, municipios y provincias son parte del territorio de español, y solamente gozan de autonomía para su gestión de sus respectivos intereses, tal como es su autogobierno, la creación de sus estatutos, entre otros aspectos en la forma que gobiernan, pero no para la separarse o para ser independiente del resto del territorio Español. 

Estimado lector, por lo pronto, con la interposición de los recursos de inconstitucionalidad del Gobierno Español, en dado caso que el Tribunal Español los acepte a trámite, se podrá suspender la vigencia de la convocatoria de referéndum independentista y de la ley de consultas, hasta que no resuelva en definitiva el Tribunal Constitucional su constitucionalidad. 

Así, qué, querido lector, los catalanes tendrán que esperar la resolución judicial  del Tribunal Constitucional de España, ya que tiene la facultad de ratificarla o levantar la impugnación del gobierno, en un plazo no superior a cinco meses, y hasta que no sea así, seguramente las declaraciones políticas serán la de todos los días a favor y en contra de la independencia de la Comunidad Autónoma de Cataluña.

Al tiempo, tiempo…

Fecha: 
Lunes, 29 de Septiembre 2014 - 18:00
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¿El referéndum en Escocia es un precedente para el referéndum de Cataluña?

El Reino Unido aún se integra por los países de Inglaterra, Irlanda del Norte, Gales y Escocia. En efecto, ya que el resultado de la votación del referéndum arrojó una mayoría por el “no” de la independencia de Escocia del Reino Unido.

El número de electores con derecho a votar fue de 4,283.392.  Por el “si” fue de 1,617.989  y por el “no” fue  de 2,001.926 electores. Esto significa que el porcentaje de la votación por un “si” fue de 44.7% y por el “no” fue de 55.3%. Por consecuencia, la participación ciudadana fue del 84.48% por ciento.

Escocia era un Estado soberano antes de la aprobación del Acta de la Unión de 1707 con Inglaterra. Su lucha para llevar a cabo el referéndum del 18 de septiembre, consistió principalmente por su economía –recursos del petróleo-, por el manejo de armas nucleares y por la defensa de las Islas Británicas.

El referéndum en Escocia es un precedente para Cataluña. Los ciudadanos españoles tienen el derecho a participar en el referéndum escocés, porque España y el Reino Unido son parte de los cinco países que integran los 28 países de la Unión Europea. Se dice que más o menos son 20 mil españoles los que participaron en la consulta independentista en Escocia.

Sin duda, es un precedente para observar la participación del número de electores por un “si” y por un “no”,  y de los temas de debate que han surgido en Escocia, para que Cataluña el 9 de noviembre realice su referéndum por su independencia de España. Si embargo, en una primera consideración los escenarios sociales, económicos, culturales y políticos son diferentes en Escocia y en Cataluña.

Pero para Cataluña existen dos inconvenientes. El primero se establece porque al pretender llevar cabo el referéndum de independencia el 9 de noviembre, transgrede la Constitución de España, pues como Comunidad Autónoma Cataluña, si no cumple con las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a Cataluña al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general.

El precepto de la referida obligación constitucional, al parecer se confirma, en principio, con las declaraciones realizadas por el Jefe de Gobierno Español Mariano Rajoy en relación al resultado del referéndum de Escocia.

“Ayer han elegido entre la segregación y la integración, entre el aislamiento y la apertura, entre la estabilidad y la incertidumbre, entre la seguridad y el riesgo cierto. Y han elegido la opción más favorable para todos: para ellos, para el resto de ciudadanos británicos y para el conjunto de Europa”.

“Creo profundamente en la integración de la Unión Europea, creo que ése es el camino que nos ha llevado a superar las tragedias de nuestra historia y nos permite afrontar con éxito los retos del futuro. Para poder triunfar en ese empeño necesitamos a todos y por eso estamos muy felices de que Escocia siga estando con nosotros”.

El segundo inconveniente para la celebración del referéndum catalán es que aún se comenta, que el gobierno catalán no dispone de una Ley de Consultas Públicas, pues con la vigencia de dicha ley, entonces el gobierno catalán tendría la base legal para respaldar la convocatoria al referéndum que se pretende celebrar el 9 de noviembre.

Estimado lector, Escocia, y la Comunidad Autónoma de Cataluña en España son lugares maravillosos, quien los conoce, no me dejaran mentir, pero, pero, pero, con base a la ley en Escocia se realizó un referéndum de independencia del Reino Unido y en la Comunidad Autónoma de Cataluña en España aún no se realiza, pues la Constitución del España no lo permite.

Así qué, querido lector, mientras tanto, si Usted quiere unirse a la celebración del “no” del referéndum de Escocia, puede brindar el triunfo con ellos tomándose un Whisky.

Al tiempo, tiempo…  

Fecha: 
Viernes, 19 de Septiembre 2014 - 18:00
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