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Clicks, Engagement o Impactos, ¿cuál es tu objetivo de marketing digital?

Desde hace 10 años, más o menos, los anunciantes están buscando captar a sus clientes a través de los medios digitales. Con un número creciente de usuarios conectados a estos medios a través de sus computadoras y dispositivos móviles, las empresas saben que su mezcla publicitaria debe de incluir presencia en redes sociales, buscadores, blogs, sitios de noticias, aplicaciones y otros espacios digitales de alto tráfico.

Sin embargo, existe una seria confusión a la hora de evaluar la inversión. Con la novedosa posibilidad de dar seguimiento al número de impactos, clicks y respuestas por cada peso invertido, en ocasiones se hacen juicios incorrectos sobre la eficiencia de este tipo de publicidad.

Sólo basta recordar las épocas en las que la publicidad sólo podía hacerse en medios tradicionales. El anunciante contrataba a una estación de radio que prometía un supuesto de audiencia, sin la garantía de contar con un determinado número de radios encendidos y sintonizados en esa frecuencia. No se tenía la expectativa de recibir likes por ese anuncio y mucho menos producir comentarios en tiempo real. Lo mismo pasaba con televisión, carteleras, volantes y otros medios. Se realizaba la inversión y la empresa se sentaba a esperar que sonara el teléfono o que se incrementara el tráfico en el punto de venta.

A la hora de establecer objetivos y evaluar campañas en medios digitales, cada empresa debe determinar sus indicadores de acuerdo a su situación y campaña particular.

Si se trata de una de las pocas empresas con un sitio de comercio electrónico funcional, entonces un objetivo razonable es que la publicidad produzca la mayor cantidad posible de clicks hacia esta página, buscando que ésta convierta esas visitas en ventas.

Para las empresas que cuentan con un sitio para que el usuario deje sus datos, para posteriormente ser contactados por un asesor de ventas, entonces el objetivo puede ser una combinación de clicks que dirigen hacia el sitio con un formulario, y la producción de contactos directos a través de la sección de comentarios (públicos o privados) de la red social. En estos casos, también hay que considerar que muchos usuarios siguen prefiriendo hacer contacto telefónico, por lo que el anuncio debe incluir un número. Para no perder la capacidad de medir la efectividad de la inverisón, se recomienda publicar un número diferente al de los medios tradicionales.

Otras campañas pueden tener el objetivo de incrementar el conocimiento del producto y generar recordación de marca. En estos casos, la publicidad digital no es tan diferente a la tradicional y lo que se debe medir es el alcance y la frecuencia (cantidad de personas impactadas cierta cantidad de veces), recordando que en redes sociales, una buena forma de producir impactos es logrando que la gente comparta de manera voluntaria el contenido (viralidad).

También es posible obtener recordación logrando que el usuario participe en dinámicas, concursos y sorteos mediante los medios digitales. Esta es una buena forma de capturar la atención del cliente y generar comportamientos específicos. En estas ocasiones, lo que se debe medir es el nivel de participación y de viralidad de la actividad.

La idea es que cualquier indicador puede ser positivo dependiendo de los objetivos de la campaña. Ya sean clicks, impactos, comentarios, compartidos o nivel de participación, hay que usar la herramienta de medición en función de lo que se está buscando con la campaña.

Fecha: 
Miércoles, 13 de Enero 2016 - 18:00
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Competir con Marca

 

La construcción de la marca es demasiado importante para dejarla sólo en manos de la gente de marca. 
Denise Lee Yohn, Harvard Business Review

Las empresas eligen sus prioridades estratégicas de acuerdo a lo que sus directivos detectan como los espacios de oportunidad para generar competitividad.

De acuerdo con esta lógica, las organizaciones tienden a enfocarse, y casi obsesionarse en mejorar sus condiciones de precio, distribución y promoción, a adquirir o desarrollar nuevas tecnologías, implementar programas de reducción de costos, desarrollar nuevos productos, crear sus tiendas online para integrarse en el mundo del e-commerce, entre otras actividades que, se piensa, les darán ventajas frente a sus competidores en el presente y futuro.

Pero rara vez se ve la creación y construcción de la marca en esta lista de prioridades estratégicas.

Y la realidad es que la mayoría de los factores de competitividad siempre están amenazados por factores externos. Por más que se invierta en la adquisición o desarrollo de tecnología, un competidor puede aparecer con un desarrollo superior de un día para otro. Obtener eficiencia en costos y mejorar los procesos de compra de insumos pueden ser rebasados por una devaluación que no está bajo el control de la empresa. La eficiencia en distribución también puede ser superada por otros jugadores.

Curiosamente, lo que la empresa haga para construir su marca es el único factor que no puede ser utilizado o mejorado por otros jugadores. Tu marca es tuya y sólo tuya, depende de ti y la puedes convertir en un factor de competitividad de negocios.

Pepsi tiene un mejor producto que Coca-Cola. En pruebas ciegas, el 51% de los consumidores dicen preferir el sabor de Pepsi, pero cuando la prueba se realiza con las marcas expuestas, el 65% dice preferir Coca-Cola. La marca en acción.

Google es líder en internet en búsqueda, mapas, correo electrónico y muchos productos más. Sin embargo, no ha podido entrar de manera significativa en redes sociales, categoría dominada por Facebook. No es un problema de capacidad tecnológica o falta de promoción. Es branding puro.

Estos ejemplos son una clara evidencia de lo expuesto anteriormente. Las empresas deben perseguir sus prioridades estrategias para mantenerse competitivas ante la agresiva competencia global, pero deberían integrar la construcción de una marca fuerte a esta lista de prioridades.

Como prioridad estratégica, la construcción de marca se convierte en un proyecto capitaneado por la dirección general, quien le otorga al departamento de marketing el poder y el presupuesto para realizar un verdadero proyecto de creación e implementación a lo largo y ancho de todos los departamentos que construyen (o destruyen) la marca, para trabajar con todas las áreas que tienen influencia en la relación de la marca con sus clientes, proveedores y otras audiencias.

Fecha: 
Miércoles, 23 de Septiembre 2015 - 16:00
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¿Tu Marca Deja Huella?

La huella de tu marca es esa impresión indeleble que deja en sus clientes y la hace admirada, querida, respetada y defendida por todos.

Quebró Mexicana y suspendió sus operaciones en 2010. La primera línea aérea del país dejó de volar y prestar sus servicios a millones de mexicanos. Fue una gran tragedia para miles de trabajadores, clientes y acreedores. Un gran golpe a la economía y a la conectividad aérea del país. ¿Qué pasa 4 años después? Todo mundo está feliz volando en las líneas aéreas que han tomado sus rutas y los slots en los aeropuertos. La gente viaja en Volaris, Interjet, VivaAerobus, TAR, sin extrañar y siquiera recordar a su antiguo proveedor de servicios de transporte aéreo.

A Mexicana no la extrañan sus ex clientes porque, a pesar de ser una marca conocida y reconocida, no imprimió en ellos nunca una huella indeleble, no hizo por ellos nunca algo especial, algo extraordinario que la convirtiera en una marca irremplazable, única, entrañable.

Lo mismo ha sucedido con muchas marcas en todo el mundo. Grandes corporaciones con nombres que todo el mundo conocía hace 50, 25 o 5 años y que ahora nadie siquiera recueda.

La huella de la marca no sólo sirve para que la recuerden el día en que esta se haya extinguido. La huella de marca sirve hoy y sirve el día de mañana para obtener ventas, para que los clientes sean fieles, para evitar que el precio sea el único factor de decisión de compra, para fomentar un sentido de pertenencia entre trabajadores, proveedores, cliente y las comunidades donde opera.

Usted como empresario o directivo de la mercadotecnia debe decidir cuál será esa huella de marca y con qué elementos la va a construir. Pregúntese todo el tiempo qué es lo que hace especial a su marca y a sus productos o servicios, qué hace por el cliente que es diferente a lo que entrega su competencia, cómo produce experiencias memorables.

Si usted tiene un restaurante de comida china no puede pensar que regalar una galleta de la suerte será parte de una experiencia única que dejará huella (todos hacen eso). Pero sí puede tener un platillo muy especial y único, o un ritual divertido a la hora de llevar los productos a la mesa.

Muchas veces, la huella de las marcas se crea con el desarrollo de tecnología y procesos complejos y difíciles de imitar por otros: Amazon y el comercio electrónico, Apple y el IPad, Ford y la producción masiva de automóviles. Pero también, en ocasiones son simples detalles en el empaque o en la entrega del producto, aspectos del servicio, cosas que la competencia puede replicar pero que el cliente no olvidará cuál fue la marca que lo hizo primero.

Encuentre cómo desarrollará la huella de la marca y luego invéntele una voz. Desarrolle gráficos, frases y mensajes que aporten y fortalezcan esa huella, que hagan que el cliente la recuerde, la valore y esté dispuesto a pagar por ella.

Fecha: 
Miércoles, 03 de Junio 2015 - 16:00
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Branding Emocional

“La publicidad se basa en una cosa: La felicidad”

-Don Draper, Mad Men.

Muchos empresarios piensan que tienen una marca porque han registrado un original nombre ante el IMPI y mandaron diseñar un lindo logotipo con su manual de aplicaciones muy completo y profesional. Están muy equivocados.

El nombre, el logotipo y los gráficos sólo son los elementos visuales que nos remiten a una promesa… Y esa promesa es la marca. Como toda buena promesa, lo que le da vida son las emociones y sentimientos.

La o las emociones detrás de la promesa (de la marca), pueden ser tan variadas como se quiera: su marca puede trasmitir confianza, tranqulidad, alegría, tristeza, euforia, amor, esperanza y hasta miedo. Si, miedo. Sólo recuerde que estas emociones deben ser trasmitidas a través de todos los puntos de contacto de su marca con el cliente, desde el empaque y la publicidad, hasta el saludo del empleado al entrar a su tienda.

Recuerde siempre que las marcas no se crean con datos, números y razonamientos complejos. Los clientes no compran con el cerebro sino con el corazón. No trate de que su publicidad o sus materiales punto de venta hagan entrar en “razón” a sus clientes, porque no lo va a lograr.

También tome en cuenta que un producto o servicio puede hacer un gran trabajo al trasmitir las emociones correctas y lograr que mucha gente lo compre. Pero si el producto es malo o su desempeño no corresponde con la promesa, de inmediato entrará el componente racional del cliente que tomará la decisión de no volverse a dejar engatusar por esa marca.

En ese sentido la marca juega en todo el espectro, construyendo en lo emocional y cosechando en la parte racional, provocando emociones que invitan a desear el producto o servicio, y confirmando su desempeño en la prácitca, lo que a su vez refuerza el vínculo emocional de la marca con sus clientes en el largo plazo.

Al final, el nombre de la marca, su logotipo y los gráficos se convierten en los elementos que remiten a este vínculo emocional, por lo que es clave que sean buenos, fáciles de recordar y que usen colores y formas que estén alineados a esas emociones.

 

Fecha: 
Miércoles, 20 de Mayo 2015 - 16:30
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