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Felices, probablemente; felices, felices, felices, difícilmente

Durante varias de sus conferencias de prensa matutinas de esta semana, el presidente Andrés Manuel López Obrador se ha referido a la felicidad de los mexicanos.

El lunes dijo: “el pueblo está feliz, feliz, feliz, hay un ambiente de felicidad, el pueblo está muy contento, mucho muy contento, alegres”.

El martes reiteró que “la gente está feliz, está contenta, lo puedo constatar en los pueblos, en todos lados donde vamos, la gente está contenta, hay un buen humor social”.

Y ayer, inició su conferencia diciendo lo siguiente:

“Estoy ahora buscando la manera de contestar a esta solicitud que me hacen, que presentaron al instituto de la transparencia, donde me pide una persona que presente yo las pruebas (…) El documento que yo presente debe incluir: metodología, población objetivo, levantamiento estadístico, distribución geográfica de la muestra y presupuesto para realizarlo, con fundamento en el Artículo 6 de la Constitución. Vamos a contestar, nada más quería darlo a conocer. Sostengo que el pueblo está feliz, feliz, feliz. Y me voy a apoyar en una encuesta que hizo el INEGI recientemente, en donde la gente manifestó que está feliz, que está contenta. Esa es mi fuente…”.

La encuesta a la que se refiere AMLO, Indicadores de Bienestar Autorreportado de la Población Urbana - Cifras al Mes de Enero de 2019, difundida el pasado 28 de febrero por el INEGI, efectivamente indica que, en una escala de 0 a 10, los mexicanos califican con un 8.4 su satisfacción con la vida, siendo mayor la calificación entre hombres (8.5) que entre mujeres (8.3).

En lo que se refiere a la satisfacción de las personas en diferentes rubros, las calificaciones que arroja esta encuesta son superiores a las que se obtuvieron un año antes y que aparecen entre paréntesis: Vida en general: 8.4 (8.2); Relaciones personales: 8.8 (8.6); Actividad u ocupación: 8.6 (8.5); Vivienda: 8.6 (8.4); Estado de salud: 8.5 (8.3); Logros en la vida: 8.5 (8.3); Perspectivas a futuro: 8.3 (8.2); Nivel de vida: 8.3 (8.0); Vecindario; 8.0 (7.8); Tiempo libre: 7.8 (7.6); Ciudad: 7.3 (6.9); País: 6.9 (6.1), y; Seguridad ciudadana: 5.4 (4.8).

De los resultados anteriores se desprende que producen mayor satisfacción los rubros sobre los cuales una persona tiene control y poder de decisión, los que menos satisfacción generan son los que en mayor medida dependen de la eficiencia y eficacia gubernamental.

En cuanto a su satisfacción con la vida en general, INEGI explica que 1.3% de la población se siente insatisfecha; 6.8% poco satisfecha; 48% satisfecha; y 43.8% moderadamente satisfecha. Nadie reporta sentirse plenamente satisfecho, lo que probablemente equivaldría a estar “feliz, feliz, feliz… mucho muy contento”, como afirma Andrés Manuel.

Con base en esta encuesta realizada entre individuos de 18 y más años de edad seleccionados en una muestra de 2336 viviendas, es probable que la mayoría de los mexicanos estén felices y contentos, pero difícilmente están “felices, felices, felices y mucho muy contentos”. Tal vez lo estarían si disminuyera la inseguridad y mejoraran las condiciones generales de sus ciudades y del país.
 

La encuesta puede verse en www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2019/biare/biare2019_...

Twitter: @ruizhealy

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Sitio: ruizhealytimes.com

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Fecha: 
Viernes, 23 de Agosto 2019 - 12:55
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Fecha B: 
Viernes, 23 de Agosto 2019 - 21:40
Fecha C: 
Sábado, 24 de Agosto 2019 - 08:55
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De los terribles días para Colima y el país en general...

¡Vaya días para Colima! Primero, le disparan en pleno restaurante y desayunando al exgobernador Fernando Moreno; después anulan la elección para elegir gobernador y salen chispas del PRI por la decisión, y finalmente y como cereza en el pastel aparece la amenaza aterrorizante de la llegada de la terrible Patricia a esas tierras. En fin, que la limpia en Catemaco es urgente para ese bello estado de la República y también para el presidente Peña que ahora resulta también culpable (en las mentes desquiciadas) hasta por el mega huracán. Hay que decir en honor a la verdad que el operativo que se llevó a cabo para controlar los daños de este terrible fenómeno meteorológico fue muy exitoso y que la importancia que le dio el gobierno federal fue en buena medida responsable de que hoy no estemos lamentando ni una sola pérdida humana. Lo de la reposición del proceso electoral de aquella entidad es asunto harto complicado, por un lado dicen los que vivieron la elección muy de cerca, que se cometieron abusos de uno y otro lado y desde luego que no debe haber crimen sin castigo, pero nadie puede probar que por esos supuestos abusos se haya ganado o perdido la elección y parece muy difícil probarlo. Ahora se repondrá el proceso y será la primera prueba de fuego para Beltrones que tendrá que usar ese enorme colmillo del que dispone para enfrentar el aparato panista encabezado por Preciado (dueño de la mayoría de los hoteles de paso de su estado) en esta contienda. Por cierto, qué delgado se ve Manlio Fabio, seguramente es envidia de la buena, pero creo que luce mucho mejor con dos o tres kilitos más. Me contaron por ahí que se inyecta de menos una vez al año células madre (¿servirán?) y que eso, así como una dieta rigurosa y ejercicio lo han mantenido sano y ahora hasta rejuvenecido, en fin… Y ya que estamos en los consejos de belleza, valdría la pena que el hiperactivo secretario de Educación, Aurelio Nuño, se comprara camisas de vestir con otra forma de cuello, las que usa no le quedan ya que carece de un cuello largo y el corte que le encanta lo hace ver más subido de hombros y carón. El peinado, creo yo, tampoco le favorece, lo usa muy largo y se ve que le entra al gel que da gusto y eso ya no se usa. En fin, un fashion emergency le vendría muy bien. Y mejor les hablo de estas frivolidades porque si nos ponemos serios, muchos vamos a llorar por la violencia que se está viviendo en nuestro país. El hombre torturado y colgado en Iztapalapa; los dos jóvenes quemados vivos en Ajalpan, Puebla; el asalto al restaurante de la Colonia Roma, entre otros horrores. La gran pregunta que me hago como psicóloga es ¿qué estamos haciendo mal como sociedad que producimos esos seres humanos atroces y desalmados? La responsabilidad es de los papás, de los maestros, del gobierno y de todos. Lo que francamente me desconcierta e irrita es que este mismo país en donde se da una espantosa violencia sea el de la gente feliz. En una encuesta recientemente dada a conocer por el INEGI, 8 de cada 10 mexicanos (entre 18 y 70 años) dice ser feliz, a pesar del crimen, de la pobreza, de la desigualdad, del narco y la injusticia, sí… la mayoría de la gente dice estar satisfecha con su vida y pasársela bien. ¿Será que los mexicanos sufrimos de idiocia sonriente?, no se enojen conmigo, ni me digan amargada, mejor busquen lo que quiere decir en el diccionario. Y va la recomendación de hoy: fui a comer hace unos días al Asian Bay, en Tamaulipas 95, en la mera Condesa. Si les gusta la cocina china de “a de veras” les va a encantar. Los rollitos primavera de vegetales son crujientes y deliciosos, desde luego el pato Beijing, los dim sum cantoneses, y el chop suey me encantaron. El restaurante es muy grande y espacioso, así que se pueden ir cómodamente un domingo con toda la familia. Desde luego me gustó tanto porque hay una bonita terraza para fumar. Y hasta aquí hoy. Besitos a los niños. Bye.

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Fecha: 
Lunes, 26 de Octubre 2015 - 17:00
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Columnas:

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Destruyendo una construcción

Un conflicto que se va desarrollando en nuestro país viene a intranquilizarnos cada vez con mayor intensidad ya que observamos la manera en que va creciendo en fuerza, intensidad, número de adeptos, exigencias, impunidad, vandalismo,  daños presentes y futuros a nuestra población tiene perfiles alarmantes, sin que se vea por donde y con qué las autoridades van a resolverlo.

La mayoría de los mexicanos somos mestizos y hemos superado muchos de nuestros traumas de origen, esforzándonos en constituirnos como mejores personas para así construir entre todos una mejor nación; sin embargo, las regiones aisladas del país tienen gran apego a sus usos y costumbres, incluso con protección de leyes federales y estatales, manteniendo el retraso y la marginación que son bandera de los movimientos sociales y fuente del chantaje manipulado por los líderes quienes son los que reparten y comparten los sobornos quedándose con la mayor parte.

Es indudable que a estos líderes no les conviene ni les interesa la superación de esos pueblos marginados ya que perderían sus cada día mayores privilegios personales y buscan continuar dispensando  gracias aun cuando en los usos y costumbres existan situaciones tan inhumanas como el linchamiento o la explotación y venta de mujeres, las que no son sujetas de derechos. La educación moderna es el mayor riesgo de perder el control de los que ejercen la sobreprotección castrante.

En una región paupérrima donde no se vislumbra camino para salir adelante, si no se quiere emigrar dejando atrás sus tierras y gente; tradiciones y familia; un empleo en educación es una de las mejores opciones, empleo (plaza) que se vuelve patrimonio, por el cual se ha pagado una buena cantidad, se han dispensado favores, se ha participado en mítines, marchas, plantones, o que se ha heredado y que es susceptible de enajenación, traspaso o negociación; no importa si se tiene capacidad para desempeñarlo; no es un apostolado, no hay compromiso con los alumnos, no hay interés por la superación de la región, por el nombre de la escuela, del pueblo o del municipio; la obligación es con quien nos incluyó en la nómina y el derecho es recibir la paga quincenal sin que importe la preparación, los valores inculcados, la trascendencia a la comunidad, los logros de los alumnos, la responsabilidad social, sin que se haya dado una sola clase, al fin que mientras más ignorantes más dependientes y manipulables, ¡así se preparan las siguientes generaciones! Pavimentando el terreno para que el líder se pueda perpetuar en el poder ya que en estos grupos no hay sufragio efectivo y si hay reelección.

Otra medio muy socorrido para obtener una plaza es transitando por una escuela normal, donde se busca asegurar al egresado un puesto sea necesario o no, se tenga capacidad o no, lo que importa es que el alumno se preste a formar parte de las huestes del movimiento social al que se encuentra afiliada la escuela. Estos son los elementos que integran las fuerzas de choque sujetos a indoctrinación maoísta o anarquista, que a la hora de los trancazos funcionan de la misma manera. Muchos de ellos son jóvenes limpios llenos de ilusiones, ideales y buena voluntad con legítimas aspiraciones que son corrompidos por las ideologías y manipulados por los líderes que mantienen oscuras relaciones.

Es tan grande el poder de manipulación de estos grupos que pueden mandar a los muchachos a robar, saquear, asaltar, vandalizar o lo que sea con tal de cumplir sus objetivos de desestabilización y terrorismo con el que tienen dominada su área de influencia. Su poder de sugestión llega a convencerlos de absurdos tales como que los muertos no están muertos. No se si abusan de la inocencia e ignorancia  o de la fragilidad amenazada con la muerte.

Esta situación no es nueva, ha venido desarrollándose paulatinamente contra gobiernos débiles e ineficaces donde la corrupción hincha de dinero a líderes y políticos por igual, sin embargo la ambición de los líderes no tiene límite y a cada nuevo gobierno le sacan ventaja, en dinero, prestaciones y espacios. Lo peor del asunto es que esas ventajas son de aplicación personal para los líderes y no para mejoría de las escuelas, de la educación, de los becarios. Es la falta de capacidad política, de honestidad, de “tener cola que le pisen”, la que permite estos chantajes, seguramente pesa también el apoyo de los delincuentes organizados que se ubican atrás de los grupos que dan la cara.

Por el otro lado existe la inseguridad que da la falta de legitimidad del gobierno; carecer de mayoría en la votación limita el ejercicio legítimo de la fuerza, el temor a ser calificado como represor, la conciencia intranquila de los políticos que permiten a sus congéneres gozar en la actualidad de sus latrocinios ya sea en libertad como el tío del Presidente o disfrutando del fuero de un nuevo cargo público impide ejercer la disciplina.

Las Reformas no pertenecen a Peña Nieto, son resultado de la presión ejercida por la sociedad a través de los partidos desde el sexenio de Fox y que limitó el PRI a fin de colgarse la medalla cuando se aprobasen, era evidente la imperiosa necesidad de hacerlas ya que en mucho plasman las necesidades de actualización global y es a este gobierno  al que le corresponde implementarlas pero ahora resulta que carecen de lo necesario para aplicarlas: integridad, honestidad, valor, y se pasan por donde creen conveniente el juramento hecho al inicio de sus cargos y por desgracia no hay quien represente a la Patria para demandárselo.

Fecha: 
Jueves, 09 de Julio 2015 - 17:30
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¿Y quién me regresa lo que me robaron?

Se nos dice que a finales del mes pasado (26.03.15) compareció ante la Asamblea del Distrito Federal (ALDF) el titular de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSPDF) Hiram Almedia, para rendir su primer informe de labores. En dicho informe destaca el incremento de los delitos cometidos en el DF.

Cuatro son los delitos que van en aumento; secuestro, robo al interior del Metro, homicidio doloso y violación.

El índice en el aumento de casos denunciados ocurre de manera comparativa entre febrero y marzo del 2014 y febrero y marzo del 2015. 

El delito de secuestro fue de 59 casos en 2014 y 60 casos en 2015.  

El delito de robo al interior del Metro fue de 378 casos en 2014 y de 398 casos en 2015.

El delito de homicidio doloso fue de 724 casos en 2014 y de 764 casos en 2015. 

El delito de violación fue de 496 casos en 2014 y de 540 casos en 2015. 

En el marco del informe, además, se mencionan cuáles han sido los avances para combatir el crimen en la Ciudad de México. Se menciona que detuvieron a 2 mil 311personas por la comisión del delito de narcomenudeo, principalmente concentrada dicha acción en las siguientes demarcaciones políticas: con el 12 por ciento Cuauhtémoc y Venustiano Carranza; con el 14 por ciento Iztapalapa; con el 15 por ciento Gustavo A. Madero; y con el 22 por ciento Coyoacán. 

En la Ciudad de México “siempre te roban”. Esto me lo comenta mi amigo Miguel que viaja en el transporte público. 

¿Cómo te asaltaron? Ante tal pregunta responde: “La semana pasada se subieron al camión dos hombres y una mujer. Uno desde la puerta apuntaba con una pistola a los pasajeros, mientras la mujer y el otro hombre con un cuchillo nos amenazaba para despojarnos de nuestros celulares, carteras, zapatos tenis y chamarras”.

Por supuesto, concluye el agredido “y nadie logro detener a los delincuentes, la policía ni sus luces”.

En realidad y desgraciadamente el tema de la inseguridad pública es un problema que las autoridades, por ahora, no han logrado combatir con eficacia y eficiencia.

¿La suerte de Miguel depende de la Ley? Ayer la Comisión de Seguridad Pública de la Cámara de Diputados aprobó un dictamen por el cual se abroga la Ley de Seguridad Pública  del Distrito Federal publicada en el Diario Oficial de la Federación el 19 de julio de 1993, para crear la nueva la Ley de Seguridad Pública  del Distrito Federal.

El contexto jurídico del nuevo ordenamiento, se dice que se integra por “92 artículos y nueve transitorios”.

Asimismo, “destaca que los integrantes de las instituciones de Seguridad Pública del Distrito Federal deberán abstenerse de infligir, instigar o tolerar actos de tortura, tratos crueles, inhumanos o degradantes, aun cuando se trate de cumplir con la orden de un superior o se argumenten circunstancias especiales como amenaza a la seguridad pública, urgencia de las investigaciones o cualquier otra”.

Y, también, se menciona que: “el ejercicio de seguridad pública deberá considerar como eje central a la persona y sus derechos fundamentales, así como la rendición de cuentas, la armónica convivencia de las personas y comunidades, así como la participación social”.

En efecto, su contenido, por lo menos resulta interesante, sin embargo, para Miguel la realidad es otra: ¿Y quién me regresa lo que me robaron? 

Fecha: 
Viernes, 24 de Abril 2015 - 17:00
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1997

Revisando mi archivo encontré las columnas que en 1997 publiqué en ¡Buenos Días! Fax/Internet, diario electrónico que en aquel entonces dirigía. Me puse a leerlas y concluí que en nuestro surrealista país no pasa nada y al mismo tiempo sucede mucho.

He aquí porque lo afirmo.

El 27 de febrero de 1997, escribí: “Desde cuando Luis Echeverría era presidente hasta nuestros días, se ha comentado insistentemente como burócratas de primer nivel, incluso miembros de los gabinetes presidenciales, han obtenido ingresos extras por proteger a los narcos. En varias publicaciones periódicas y libros están anotados casos como el del secretario de Gobernación del echeverriato, Mario Moya Palencia, quien supuestamente protegió a Sicilia Falcón, aquel que se hizo célebre por las toneladas de mariguana que exportó a EEUU”.

Esto es lo que escribí el 3 de abril de ese año: “Ayer se dio a conocer que 40 de los más de 80 rifles AR-15 que el Ejército Mexicano decomisó del EZLN en enero de 94 fueron, según el gobierno de EEUU, vendidas originalmente a las fuerzas armadas de nuestro país. Hasta el momento las autoridades correspondientes no han explicado cómo fueron a parar a manos de Marcos y sus seguidores estos rifles que supuestamente obraban en poder del ejército cuando su comandante en jefe era Carlos Salinas de Gortari. ¿Cómo las obtuvo Marcos? ¿Quién se las dio? ¿Se encubrirá a los responsables?”.

El 19 de diciembre de 1997, al analizar lo que había sido el año que terminaba, escribí: “1997 pasará a la historia como el año en que la violencia y la inseguridad se institucionalizaron en la mayoría de las ciudades mexicanas, en una buena cantidad de estados de la república y en las zonas rurales más pobres. Narcotraficantes, asaltantes, secuestradores, homicidas, banqueros defraudadores, entrenadores de fútbol multiasesinos, asaltabancos, ladrones, rateros, robachicos, robacoches, narcomilitares, narcojudiciales, narcopolicías y demás criminales especializados se adueñaron de la República Mexicana sin que fuerza pública, civil o militar, demostrara poder hacer algo para evitarlo y así garantizar la vida y las pertenencias de los habitantes del país”.

Han pasado 17 años...

Pese a la evidencia en su contra, Moya Palencia murió en 2006 sin que se investigaran sus vínculos con el narcotraficante cubano Alberto Sicilia Falcón, quien quedó libre en 1994 después de pasar años en cárceles mexicanas. No pasó nada.

Hasta ahora nadie ha explicado como 40 rifles AR-15 propiedad de la Secretaría de la Defensa Nacional llegaron a manos del Comandante Marcos y sus guerrilleros del EZLN. No pasó nada.

Y 1997 pasó a la historia como “el año en que la violencia y la inseguridad se institucionalizaron en la mayoría de las ciudades mexicanas, en una buena cantidad de estados de la república y en las zonas rurales más pobres”. Y los años subsecuentes han sido cada vez peores. Sucedieron muchas cosas.

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Fecha: 
Viernes, 14 de Noviembre 2014 - 12:00
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ENVIPE 2014: el estado actual de la “cifra negra”

Al parecer, la estrategia de seguridad del gobierno de Enrique Peña Nieto no ha logrado mejorar la percepción que tienen los mexicanos sobre la inseguridad. Esto lo señala la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2014, que presentó el INEGI recientemente.

La encuesta

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Las encuestas de victimización [2] son un instrumento valioso de estadística criminal, ya que:

Hacen frente al problema de la “cifra negra” -el número de delitos que no se denuncian o ante los que no se inicia una averiguación previa. Al captar dicha cifra negra, es posible contar con un aproximado real del total de delitos.

Los mexicanos no denunciamos

En 2013, la cifra negra asciende a 94% de los delitos. [3]

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Fuente: Elaboración propia en base a Tabulados de ENVIPE 2014 [4] NOTA: El secuestro (cuya cifra negra asciende a 99.9% según otras fuentes) se encuentra agrupado en “otros delitos”.

** La baja cifra negra es atribuible al reporte necesario para el seguro de automóviles.

Resalta que el 66% no denuncia por causas atribuibles a la autoridad, como la pérdida de tiempo, desconfianza en la autoridad y actitud hostil de ésta.

Es de destacar que a nivel nacional, en 2013 ocurrieron 41,563 delitos por cada 100,000 mexicanos, pero resulta aún más alarmante la concentración de estos delitos en algunos estados. 

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Fuente: Elaboración propia en base a tabulados de ENVIPE 2014.[1] Nota: La tabla presenta los estados con más delitos, mas no los 5 con mayor proporción de víctimas (8 estados tienen mayor proporción que SLP).

A nivel nacional, los delitos más comunes fueron:

  • Robo o asalto en calle o transporte público (9’788,000 de casos)
  • Extorsión (7’794,000 de casos)
  • Robo parcial de vehículo (3’358,000 de casos)

El costo del delito

El delito costó a los mexicanos 213,100 mdp, lo que equivale a 1.3% del PIB (equivale a $5,560 pesos por persona). Este monto se compone de:

  • 64 mil mdp gastados por las familias en medidas de prevención, y
  • 141 mil mdp como pérdidas económicas a consecuencia del delito.

Nos sentimos inseguros

58% de los mexicanos consideran a la inseguridad como uno de los principales problemas, incluso por encima del desempleo (46%) y el aumento de precios (38%).

La sensación de inseguridad, ha llevado a que las familias realicen cambios en sus viviendas, hábitos de consumo y estilo de vida:

  • 70% de las personas dejó de permitir que sus hijos menores de edad salieran. Por su parte, más de la mitad dejó de usar joyas, salir de noche y llevar dinero en efectivo.

Conclusiones

La incidencia delictiva y la percepción de inseguridad aumentaron durante el primer año de gobierno de Enrique Peña Nieto. Esto significa que ni las políticas de seguridad orientadas a disminuir la violencia ni la nueva estrategia de comunicación del delito de esta administración han impactado en el crimen y en la percepción de seguridad.

En este escenario, la ENVIPE deberá convertirse en una herramienta que sustente cambios a la estrategia de seguridad pública, pues revela datos relevantes, entre los que destacan el incremento del secuestro exprés, la altísima concentración de delitos en el Estado de México y el alto número de asaltos en la calle o en el transporte público.

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[1] Cabe señalar que le Encuesta se levantó entre marzo y abril de 2014.

[2] Las primeras encuestas de victimización se llevaron a cabo en las décadas de 1960-1970, inicialmente a escala local. A nivel nacional, las primeras fueron las de Finlandia de 1970 y la United State’s National Crime Survey de 1972. La primera en México se realizó en 2011. http://www.unodc.org/documents/data-and-analysis/Crime-statistics/Manual_on_Victimization_surveys_2009_web.pdf  (p. 3)

[3] Cabe señalar que la cifra negra aumentó en comparación con el año 2012 (92%).

[4] http://www3.inegi.org.mx/sistemas/tabuladosbasicos/tabdirecto.aspx?c=33685&s=est

Fecha: 
Martes, 07 de Octubre 2014 - 17:00
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De Frente y Claro - Conductores borrachos en el Metro

Nuevamente surge otro problema en el Sistema de Transporte Colectivo más conocido como Metro, el cual usan más de 4 millones de ciudadanos diariamente, sin que las autoridades responsables y mucho menos el jefe de gobierno digan y hagan algo al respecto.

El pasado viernes 5 de septiembre por enésima ocasión, un operador de convoy manejaba en estado de ebriedad, el operador realizaba el recorrido en el tren en la línea que va de Universidad a Indios Verdes, pero fue en la estación Hospital General donde los propios usuarios detectaron su estado etílico, aunque ahora pretenden engañarnos los funcionarios del Metro y del GDF, con que fue personal del Metro quien se dio cuenta, lo cual es una mentira.

Dado que existen videos que así lo muestran y demuestran, que los usuarios son los que protestan dado que, el conductor Carlos Ramírez García abrió las puertas en medio del túnel antes de ingresar a la estación Hospital General de la línea 3 y cuando policías intentaron dialogar con él para que se bajara de la cabina, pues de nuevo se arrancó continuando las puertas abiertas con el enorme riesgo de que los pasajeros pudieran haber caído del vagón a las vías. Los policías y personal del Metro nada hicieron por detenerlo, bajarlo y que los usuarios no siguieran en riesgo de accidentarse o perder la vida.

Ante esta grave y peligrosa acción de este tipo, lo único que informó el Metro a través de un comunicado fue “"A pesar de ello, el conductor prosiguió la marcha sin respetar normas de conducción y posteriormente se le relevó. Al practicar las pruebas de alcoholemia dio positivo, por lo que personal a cargo de la Línea 3 levantaron el acta correspondiente".

La investigación, dice el texto, se extenderá a todas las personas involucradas y en el caso del conductor recibirá la sanción que corresponda. Así de sencillo y sin complicaciones, como si haber expuesto la vida de los usuarios fuera cosa de nada, obvio este tipo ha de ser sindicalizado y los protegen, seguro lo cambian de Línea y a seguir tomando y manejando.

Preocupa y mucho que las autoridades del GDF y el propio jefe de Gobierno no toquen el tema, incluso muchos medios lo hacen, tampoco escuche a las ONG'S, salir a defender los derechos humanos de los usuarios, simplemente minimizaron el tema, lo acallaron.

Insisto en que esto preocupa, porque no es la primera vez que sucede, dado que al menos en este año 2014, en mayo también hubo tres casos similares para un conductor que en estado de ebriedad condujo un tren en la Línea 9, Tacubaya-Pantitlán. Con base en los documentos, testigos y hechos, las autoridades del STC decidieron dar de baja al conductor por trabajar ebrio la noche del sábado 17 de mayo, al ser detectado en estado de ebriedad en la estación Velódromo, donde era objeto de reclamos de parte de los pasajeros", informó en aquella ocasión la dependencia.

Asimismo también sucedió en la línea 7 del metro donde el conductor manejó con las puertas abiertas hasta detenerse en la estación Refinería.

Y el 20 de mayo otro conductor en estado de ebriedad manejó el metro en la línea 9 y no hizo parada en la estación Mixhuca y abrió las puertas a la mitad del túnel.

Es increíble que en el GDF no les importe en lo más mínimo la vida de los ciudadanos y mucho más teniendo la responsabilidad de un transporte público como es el Metro, donde en 16 años que lo tienen a su cargo, los únicos cambios han sido, que haya accidentes, balaceras, prostitución, asaltos, venta de drogas, vagones donde viajan homosexuales y lesbianas hasta desnudos y haciendo casi orgias en el último vagón en la última corrida de la noche.

Y que tengan el cinismo de afirmar y cito textual,  “el Sistema de Transporte Colectivo reprueba lo ocurrido, pues la máxima prioridad de esta empresa pública es garantizar la seguridad de sus usuarios, y así se ha instruido a directivos y trabajadores”. Mal y de malas el GDF, ya que con todo y el aumento del boleto del metro, las cosas no han cambiado en nada.

Siguen las ineficiencias en el servicio y no tiene para cuando la Línea 12, pues se necesitan al menos 312 mil piezas para reparaciones. Seguirán afirmando los perredistas que esto se debe a 70 años del PRI en el poder.

En esto debería ocuparse y ya el jefe de gobierno y no en andar con sus ocurrencias de aumentar el salario mínimo, y mejor aumentar al máximo la seguridad en el Metro.

Fecha: 
Viernes, 12 de Septiembre 2014 - 18:00
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Todos pagamos el costo de la delincuencia

Escribí aquí hace unos días, el lunes de la semana para ser exacto, que de acuerdo al Instituto para la Economía y la Paz (IEP) “en 2013 la violencia nos costó a los mexicanos 172,785 millones de dólares, lo que equivale a 8.4% del PIB. Una cantidad gigantesca de dinero para cualquier país y más para uno que es pobre como el nuestro”.

Sobre los costos de la violencia, el 4 de febrero pasado se publicó un interesante artículo en Knowledge@Wharton, la revista de análisis empresarial de Wharton School, la escuela de negocios de la Universidad de Pennsylvania.

Dicho artículo cita a Carlos Manuel Rodríguez Arechavaleta, profesor-Investigador de la Universidad Iberoamericana de la Ciudad de México, quien señala que “Todo tipo de violencia acarrea altos costos económicos y sociales porque frena el desarrollo… reduce la formación de capital humano porque induce a algunos individuos a desarrollar habilidades criminales, en vez de educativas; también disuade a algunas personas a estudiar de noche por miedo al crimen violento… reduce la inversión extranjera y la nacional; también puede reducir el ahorro nacional si la gente tiene menos confianza en las posibilidades de crecimiento futuro del país”.

El académico explica que “los costes de la violencia generalmente se dividen en costes directos, que son consecuencia directa de los actos de violencia o intentos de prevenirla, y los costes indirectos, que incluyen el dolor y el sufrimiento, la pérdida de la productividad, y de la calidad de vida… Los costes directos incluyen el valor de los bienes y servicios usados en la prevención de la violencia, el tratamiento a sus víctimas y la captura y castigo a sus perpetradores. Todo esto supone unos gastos para el sistema policial y judicial: costes de prisión y detención, así como costes de enjuiciamiento y otros costes de los juzgados; gastos en tratamientos médicos: atención en salas de emergencia, hospitalización, atención en clínicas o en las consultas médicas, asistencia dental y el costo de tratamientos para enfermedades de transmisión sexual; así como costes en terapia psicológica para víctimas y gastos en servicios sociales relacionados con la delincuencia: programas de capacitación laboral para delincuentes, funcionarios encargados de los reos que están bajo libertad condicional, programas de educación sobre violencia doméstica, etc.”.

Es evidente entonces que todos resultamos afectados económica y socialmente por la delincuencia. Nadie se salva de pagar, de alguna manera u otro, el alto costo del delito.

Se difundió ayer que durante los primeros siete meses de este año aumentó casi 75% el asalto violento en tiendas del país. 

Vicente Yáñez, el presidente la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD), informó que de enero a julio se cometieron 2,625 delitos en las poco más de 2,600 tiendas de autoservicio, convencionales y departamentales. 91.0% de estos delitos fueron asaltos violentos,  número 74.4% mayor al número registrado en el mismo periodo de 2013. Añadió que el valor de lo robado en 2013 llegó a los 22,000 millones de pesos -1,200 millones de pesos más que en 2012-, lo que representó el 2.0% de las ventas de estos comercios.

Es lógico suponer que el consumidor final de los productos que se vendieron en dichas tiendas acabó pagando por lo robado.

Recuerda: en 2013 la violencia nos costó a los mexicanos 172,785 millones de dólares. Te costó, me costó, nos costó.

Es urgente combatir y acabar con el delito y la violencia y para eso se necesita, entre otras cosas, una economía que genere los trabajos bien pagados que se requieren año tras año.

Una verdadera reforma fiscal y no cataplasmas como aumentos del salario mínimo contribuiría a resolver en gran parte el problema.

Foto: http://fineartamerica.com "The Stick Up" by Lonnie Ray

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Fecha: 
Martes, 19 de Agosto 2014 - 12:00