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Monica Uribe, Experta en Religión

Mónica Uribe comenta los 20 años de Norberto Aguirre Rivera como Arzobispo de México. 

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Lunes, 27 de Julio 2015 - 20:30
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Monica Uribe, Experta en Religión

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Los veinte años de Norberto Rivera al frente de la arquidiócesis primada de México

Norberto Rivera cumplió este fin de semana veinte años al frente de la Arquidiócesis Primada de México, dos décadas bastante turbulentas no sólo en la demarcación eclesiástica, sino en todo el país. Es el trigésimo quinto sucesor de Fray Juan de Zumárraga y al igual que al primer obispo de México, le ha tocado una época turbulenta, aunque las diferencias entre ambos no podrían ser mayores…

Cuando llegó a ser arzobispo de la ciudad de México, Norberto Rivera no se imaginó que dos años más tarde llegaría a ser jefe de gobierno de la ciudad el Ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, el primero en ser electo, y cuya victoria prefiguró la alternancia en el Ejecutivo Federal en el año 2000.

Tampoco se imaginó que tendría que vérselas con gobiernos capitalinos de izquierda desde 1997 hasta la fecha, pero se las ha ingeniado para mantener una buena relación con los jefes de gobierno capitalinos, a excepción hecha de Marcelo Ebrard, con quien tuvo varios desencuentros, especialmente en lo que respecta a la legalización del derecho a la interrupción del embarazo y al matrimonio igualitario. Y sin embargo, fueron casi vecinos, porque la casa -ahora en litigio- que en algún momento fue hogar de la familia Ebrard Bueso está a unos pasos de la sede de la Arquidiócesis Primada donde están las oficinas del cardenal Rivera.

Como sea, el cardenal primado ha tenido una relación regularmente buena con la clase política, curiosamente, menos con los panistas que con el PRI y el PRD. Las batallas las ha librado a través de los medios, muy especialmente las editoriales del semanario Desde la Fe, que es la caja de resonancia de las posiciones del arzobispado.

También, el cardenal Rivera ha tenido una buena relación con los hombres del dinero. Ya desde su estancia como obispo de Tehuacán, mantuvo una excelente relación con los dueños de una empresa avícola, misma que era bastante generosa con las limosnas. En la ciudad de México, Rivera se ha acercado a empresarios como Olegario Vázquez Raña, los hermanos Autrey y otros devotísimos hombres de empresa, que no han dudado en dispensarle su mecenazgo.

En realidad, los problemas del cardenal Rivera han sido básicamente intraeclesiales y muchos de ellos se originaron en que fue designado arzobispo primado por el entonces nuncio Girolamo Prigione, sin tomar en cuenta el perfil necesario para una diócesis enorme y problemática, y sin llegar a los necesarios consensos con el antiguo arzobispo, el cardenal Ernesto Corripio, fallecido en 2008, para hacer una transición relativamente tersa. Sobra decir que Prigione promovió a Rivera porque éste se mostraba dócil con el nuncio y mostraba un talante los suficientemente anti progresista como para pasar la prueba de fidelidad a Juan Pablo II.

Norberto Rivera nació en Tephuanes, Durango en 1942 y fue ordenado sacerdote en 1966; de origen humilde, logró llegar hasta la Universidad Gregoriana en Roma gracias al apoyo del arzobispo de Durango, Antonio López Aviña, uno de los eclesiásticos más singulares de la segunda mitad del siglo XX por su eficacia para crear un grupo propio y empujar a sus alumnos al episcopado. Entre 1982 y 1985, Rivera fue profesor de eclesiología en la Universidad Pontificia de México, antes de ser obispo de Tehuacán, en donde se le recuerda por haber cerrado, casi violentamente, el Seminario Interdiocesano del Sur, de marcada filiación progresista, es decir, cercano a la teología de la Liberación. Quizá fue precisamente por esta decisión que Prigione lo consideró el candidato idóneo para acabar con el progresismo y cualquier clase de disidencia eclesial o laical en la arquidiócesis de México. Además de que Rivera mostraba cercanía, respeto y admiración por Marcial Maciel, una de las principales voces que conformaban la opinión de Prigione.

El caso es que cuando Rivera llegó en 1995, decidió acabar con cualquier resabio de disidencia en su contra por parte de los corripistas, de los religiosos que no le acababan de gustar, como los jesuitas. Pero su principal batalla fue en contra del abad Guillermo Schulenburg, con quien entabló una pelea a muerte por la Basílica de Guadalupe. Cabe decir que el arzobispo ganó la escaramuza y aparentemente, la guerra. Sin embargo, la perspectiva histórica terminará dándole la razón a Schulenburg en lo tocante a la autonomía de la Basílica como una colegiata, la única existente en América y que ahora no es más que una parroquia que reporta sus beneficios al arzobispado exclusivamente y no al conjunto de la Iglesia en México, como debería ser.

Pero si el pleito por la canonización de Juan Diego es uno de los capítulos más sombríos de la historia reciente de la Iglesia en México, fue superado con creces por la defensa que Norberto Rivera hizo de Marcial Maciel y una serie de curas pederastas, de lo cual hablaremos en la siguiente entrega con más detenimiento.

Lo más grave es que Norberto Rivera no estuvo a la altura de las necesidades pastorales de una de las ciudades más grandes del mundo. La decatolización del Distrito Federal es palpable, apenas hay 7 millones y medio de católicos, apenas el 83% de la población… cuando en la década de los noventa el porcentaje era del 89%…

Foto: quien.com

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Lunes, 27 de Julio 2015 - 19:00
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Las crisis en Grecia y en Puerto Rico. Relaciones comerciales entre España y México. Arzobispos y obispos que solaparon a pederastas

El presidente municipal electo de Huixquilucan, México, Enrique Vargas (PAN), explica sus planes para combatir la inseguridad y mejorar la vialidad en ese municipio. En el estudio me acompañan José Luis Romero Hicks y Armando Chacón y comentamos las crisis de la deuda de Grecia y Puerto Rico y sus repercusiones; las relaciones comerciales entre México y España. Tere Vale también discute la crisis griega. Mónica Uribe informa sobre una lista que se difundirá esta semana en la cual aparecerán los nombres de arzobispos y obispos que solaparon a pederastas. Hugo González nos dice cuales giros de negocios desaparecerán en los próximos 10 años.

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Lunes, 29 de Junio 2015 - 19:30
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Mónica Uribe, Experta en Religión

Monica Uribe nos comenta que beatifican a Oscar Arnulfo Romero, Arzobispo de San Salvador, asesinado en 1980 después de una feroz represión.

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Lunes, 25 de Mayo 2015 - 21:30
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La desigualdad y la violencia. Taxistas vs. Uber. Enfrentamiento en Tanhuato, Michoacán

Esta tarde me acompañan en cabina Armando Chacón y Antonio Castro. Los temas que tratamos esta tarde fueron: 

  • La desigualdad y la violencia en México y el mundo
  • El fallecimiento del premio nobel, John Nash
  • Paro de taxistas vs Uber
  • Entrevista a Enrique Galindo Ceballos, Comisionado Nacional de la Policía Federal, afirma que no fue ejecución el enfrentamiento en Tanhuato, Michoacán.
  • Hugo Eric Flores, Presidente Partido Encuentro Social, se defiende del Artículo de la Revista Proceso
  • El debate con Tere Vale, pide disculpas Lorenzo Córdova a jefes indigenas
  • Hugo González nos habla acerca de Uber y la tecnología
  • Beatifican a Oscar Arnulfo Romero, Arzobispo de San Salvador asesinado en 1980 después de una feroz represión

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Lunes, 25 de Mayo 2015 - 19:30
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La Iglesia en México y el Mundo: Los cambios en la Iglesia

Tras la tormenta generada por la “mexicanización de Argentina” y que las cosas en México “están de terror”, las disculpas y el encuentro del canciller Meade con el nuncio Christophe Pierre y el secretario general del Episcopado, Eugenio Lira  - todo lo cual ocurrió mientras el Papa Francisco y buena parte de la Curia Romana se hallaban fuera de El Vaticano en los ejercicios espirituales de Cuaresma -, hay otros temas importantes que atañen a la Iglesia en México, como la designación de obispos a las sedes vacantes.

Hoy lunes se dio a conocer el nombramiento del nuevo obispo de San Andrés Tuxtla el hasta ahora presbítero Fidencio López Plaza, procedente de la diócesis de Querétaro, donde ha sido párroco y se desempeña como vicario de pastoral de la mencionada diócesis.

López Plaza, nacido en 1950 y ordenado en 1982, fue coordinador del equipo de base para la misión continental permanente en México y miembro del consejo permanente de la Conferencia Episcopal Mexicana entre 2010 y 2012.

Este nombramiento nos lleva a las estadísticas actuales de la Iglesia en México: hay 18 arquidiócesis, 65 diócesis y dos eparquías, por lo tanto hay 92 sedes con obispos territoriales, 90 del rito latino y dos de ritos orientales. La cuestión es que la media de edad del Episcopado traspone el umbral de los 65 y obliga, según el derecho canónico a pensar quiénes son los presbíteros más aptos para desempeñar las tareas episcopales

En 2014 tuvieron que renunciar, por razones de edad, los siguientes prelados:

Emilio Berlié, arzobispo de Yucatán; Héctor González, arzobispo de Durango; Alberto Suárez Inda, arzobispo de Morelia, Ramón Calderón, obispo de Linares, José Luis Castro, obispo de Tacámbaro; Miguel Patiño, obispo de Apatzingán y Renato Ascencio, obispo de Ciudad Juárez.

Salvo, Suárez Inda y Berlié, el resto ha sido sustituido. El arzobispo de Morelia recién fue creado cardenal, así que se espera que renuncie en 2019; no se tiene noticia de que la renuncia de Berlié haya sido aceptada, a pesar de que su línea pastoral nada tiene que ver con el estilo de Francisco.

En este año, deberán renunciar los siguientes obispos: Ulises Macías Salcedo, arzobispo de Hermosillo; Rafael Romo Muñoz, arzobispo de Tijuana; Felipe Salazar, obispo de San Juan de los Lagos; Felipe Arizmendi, obispo de San Cristóbal de las Casas. Por el momento se hallan vacantes las siguientes diócesis: Tuxtepec y Gómez Palacio; esto significa que tres arzobispados  - Yucatán, Hermosillo y Tijuana -  tendrán un nuevo arzobispo y que se necesitara designar cuatro obispos para sedes vacantes durante los siguientes diez meses. Lo normal es que los tres nuevos arzobispos ya sean obispos residenciales y que los nuevos obispos sean auxiliares, aunque no extrañaría nada que el Papa prefiriera nombrar obispo a un presbítero para ocupar las sedes. En el caso de San Cristóbal de las Casas, hay un obispo coadjutor, así que la sucesión está solucionada, salvo que ocurra lo mismo que en 1998, cuando a Mons. Raúl Vera, siendo coadjutor con derecho a sucesión, lo nombraron Obispo de Saltillo para evitar que siguiera los pasos de Samuel Ruiz. Nunca se imaginaron que en Saltillo habría de desatar aún más polémica.

En 2016, renunciarán: José Luis Chávez Botello, arzobispo de Oaxaca; Alejo Zavala, obispo de Chilpancingo-Chilapa; Héctor Guerrero, obispo-prelado de Mixes; Luis Felipe Gallardo, obispo de Veracruz; José de Jesús Martínez, obispo de Irapuato; José Guadalupe Galván, obispo de Torreón y, nada menos que el cardenal Norberto Rivera.

Con todo, para 2017, los obispos nombrados por Juan Pablo II serán aún la mayoría, pero pocos, apenas trece, serán los promovidos por el primer Nuncio, Girolamo Prigione y que aún estén en funciones. Esto significa que habrá un profundo cambio generacional en el que los obispos más viejos habrán nacido a fines de la década de los cuarenta y principios de los cincuenta, mientras que los más jóvenes rondarán los cincuenta años. En estos momentos, el obispo mexicano más joven nació en 1970, y es Mons. Juan Armando Pérez Talamantes, auxiliar de Monterrey. El obispo de más edad, obviamente emérito, es Mons. Carlos Quintero Arce, ex arzobispo de Hermosillo y uno de los prelados políticamente más activos en la década de los ochenta del siglo pasado.

Si consideramos a la totalidad de los obispos  - residenciales, auxiliares, eméritos y eparcas -  la media de edad está en 70 años, pero la mediana ronda los 60 años, lo que significa que el alto clero mexicano está envejecido en un país con una población joven. Ese es un factor, entre muchos otros, que explica la distancia entre la jerarquía y los feligreses.

Habrá que ver que los nuevos obispos sean los mejores y que estén en consonancia con la línea pastoral del Papa Francisco. Por lo pronto, el año pasado, dos de los obispos más jóvenes, Emigdio Duarte, obispo auxiliar de Culiacán, y Miguel Romano, obispo auxiliar de Guadalajara, fueron suspendidos por habérseles comprobado encubrimiento de pederastas y malos manejos económicos, aunque se dice que Duarte, en realidad es víctima del obispo de Culiacán, Benjamín Castillo. Ambos casos fueron manejados con suma discreción y no trascendieron a nivel nacional; sin embargo, son precedente para que el nuncio y los obispos, así como los encargados de palomear las ternas en la Santa Sede, sean sumamente escrupulosos a la hora de promover sacerdotes, designar obispos o preconizar arzobispos, a fin de evitar escándalos de cualquier índole y, sobre todo, elevar la calidad de los miembros de la jerarquía en términos pastorales, intelectuales y humanos. Se requieren pastores eficientes, cercanos al pueblo, “con olor a oveja” diría el Papa y muy decentes, si en realidad se pretende consistencia entre el decir y el hacer.

Queda por saberse si en las ternas de promoción al episcopado se incluirá a algún jesuita, pues desde hace más de veinte años no hay un solo miembro de la Compañía de Jesús que sea miembro de la Conferencia del Episcopado Mexicano, lo que resulta bastante poco natural en un país cuya idea de nación fue originalmente pensada por jesuitas como los padres José Clavijero y Rafael Landívar en la segunda mitad del siglo XVIII.

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Martes, 03 de Marzo 2015 - 17:30
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La Iglesia en México y el Mundo: Un Consistorio para recobrar el Evangelio.

Para Jorge Damián Valencia, in memoriam

El pasado sábado, el Papa Francisco creó veinte nuevos cardenales, entre ellos, al arzobispo de Morelia, Alberto Suárez Inda. En estos momentos, la Iglesia en México cuenta con tres electores en el Colegio Cardenalicio, mismos que podrán votar en un eventual cónclave hasta 2019.

Lo particular de este consistorio es que los nuevos cardenales provienen de países tan periféricos para el catolicismo como Vietnam, Etiopía, Tonga, Cabo Verde y Myanmar, o de diócesis que no suelen ser cardenalicias, como Morelia. Pero también provienen de espacios donde la tragedia humana, en sus diversas manifestaciones, se hace presente en la vida cotidiana. Lo mismo Morelia que Agrigento en Sicilia, son iglesias particulares que viven en medio de la violencia.

En estos momentos, el Colegio Cardenalicio cuenta con 125 electores, entre los cuales, aumenta la proporción de no europeos, pero sigue siendo Europa el continente con más representantes, tanto de electores como de cardenales que pasan de los ochenta años, que son 102.

La ceremonia, como siempre fue una muestra del esplendor vaticano, acaso con un aire de mayor sencillez aunque con el mismo protocolo. Lo más relevante fueron las palabras del Papa Francisco, quien, siguiendo con lo expresado en diciembre acerca del carrerismo eclesial, advirtió a los nuevos cardenales que el nuevo cargo no es una distinción, sino un compromiso mayor para que sean apoyo y eje en la vida de la Iglesia. Esta aseveración es importante, pues dejó en claro que son obispos -sacerdotes completos, igual que el resto de los obispos y que él mismo-, pero con más responsabilidades, mismas que deben acometer con caridad, bondad y alegría. Por supuesto, y en consonancia con lo dicho acerca de las enfermedades de la Curia, el Papa pidió a los nuevos cardenales dejar de lado el orgullo, la ira, los intereses mundanos y los celos.

El Papa propuso asirse más al Evangelio y menos a los legalismos. Un Evangelio de los marginados que busca imitar a Cristo. Y eso es una bocanada de aire fresco en las estructuras eclesiales que por ritualismo y legalismo, en muchas ocasiones, han perdido contacto con el mensaje de Cristo.

Francisco ha puesto el dedo en la llaga: la Iglesia tiene sentido en tanto comunidad de fieles articulada mediante la fe en Cristo-Jesús; las estructuras inherentes a la Santa Sede deben estar en función de esa comunidad de fieles llamada Iglesia. No al revés. Dicho de otro modo, todo el aparato eclesial, las instituciones jurídicas, la doctrina, las acciones de la Iglesia deben ser consistentes con el mensaje de Jesucristo y servir al Pueblo de Dios, en especial a los marginados. Y eso no gusta a quienes, como modernos fariseos, viven una fe formal y ritualista, añorando los tiempos -no muy lejanos, por cierto- en los que el mensaje evangélico fue eclipsado por la personalidad y la agenda política e ideológica de Juan Pablo II.

A pesar de las innumerables críticas -ya hay quienes entre los tradicionalistas que abiertamente dicen que Jorge Mario Bergoglio fue vetado por el padre Peter Hans Kolvenbach, general de los jesuitas hasta 2008, para ser consagrado obispo debido a “defectos de la personalidad” o quienes consideran que el Papa es sólo discurso con respecto a los abusos sexuales cometidos en Chile, por poner sólo dos ejemplos- Francisco avanza inexorablemente hacia su cometido: devolver el sentido primigenio a la Iglesia, hacer de la caridad el centro de la acción eclesial hacia los marginados, tanto en lo concreto, como en lo espiritual y lo emocional. Y no habla de la caridad en un sentido estrecho, sino en forma amplia, de la caridad como la expresión más alta del amor, la caridad que comprende, que alienta, que no juzga sino que busca integrar a la oveja descarriada desde el corazón, no desde el formalismo.

Por eso, el discurso y las acciones de Jorge Mario Bergoglio escandalizan. Y más escandalizarán cuando se concreten en la práctica.

Pero volvamos al consistorio. Los tradicionalistas sostienen que Benedicto XVI no apoya a su sucesor, ni lo considera doctrinalmente adecuado. El supuesto no parece tener correlato con la realidad, pues Benedicto asistió al consistorio y el lenguaje corporal manifiesta una cercanía entre ambos pontífices. El gesto dijo más que mil palabras y cayó como un rayo fulminante para los conservadores como el cardenal Raymond Burke que dijo que si los divorciados pueden volver a comulgar, él se va a “resistir”. Tendría que ser más explícito en lo que consistirá su “resistencia” ¿se hará lefebvriano o veterocatólico?

Las resistencias son innumerables, especialmente en la Curia, pues es justo ahí donde la defensa de los cotos de poder se exacerba y fue una de las principales razones por las que Benedicto XVI renunció al solio pontificio. Por eso mismo suena ilógico que el Papa emérito y el que está en funciones vivan una situación de enfrentamiento y animosidad mutuas.

El cardenal de Washington, Donald Wüerl, ha explicado la situación de forma sucinta en una entrevista: "El hilo común que unifica a todos los disidentes es que están en contra del Papa, porque el Papa no está de acuerdo con ellos y no sigue sus posiciones". Más claro ni el agua. Los conservadores quieren un Papa funcional a sus intereses y bajo ningún aspecto pretenden ser funcionales a los intereses del Papa…

Por eso mismo, el consistorio fue relevante, pues el Papa tiene poco tiempo, incluso se especula que renunciará al cumplir 80 años y deberá dejar todo el entramado institucional listo para llevar a cabo las reformas. El Colegio Cardenalicio es nodal porque el sucesor de Francisco tendrá que ser alguien con ideas y objetivos semejantes y sólo electores afines podrán ser confiables para dar buen cauce al proceso de reforma. Por lo menos, de los dos consistorios realizados, en los cuales creó 39 cardenales, quedarán 20 electores a partir de 2015. De ellos, habría que descontar a Gerhard Müller uno de los principales rebeldes y que para colmo es el prefecto de la Congregación de la Fe.

Probablemente, el Papa podría realizar dos o tres consistorios más, reemplazando así a los conservadores. El perfil de los nuevos cardenales será menos europeo, más periférico y, sobre todo, menos conservador, pero siempre dentro de los límites de la doctrina. Aún habrá “sorpresas” en este pontificado, pero tendencialmente, la reforma está en marcha, por mucho que les pese a los conservadores. “Casual Frank” como los conservadores norteamericanos le motejan, está a la carga.

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Lunes, 16 de Febrero 2015 - 18:30
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En Entrevista: Mónica Uribe, Experta en religión

Mónica Uribe comenta sobre la probable remoción del arzobispo cardenal de la Coydad de México, Norberto Rivera.

 

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Lunes, 09 de Febrero 2015 - 19:30
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En Entrevista: Mónica Uribe, Experta en religión

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La mentiras de Ebrard y la línea 12 del metro. La nueva subcuenta del INEGI. Probable remoción de Norberto Rivera

Esta tarde me acompañan en el estudio Antonio Castro y José Luis Romero Hicks y comentamos la falsa información que durante meses proporcionó Marcelo Ebrard en torno a la Línea 12 del Metro del DF; la nueva subcuenta de la industria de la construcción elaborada por el INEGI; la política monetaria que están aplicando muchos países, menos México, para estimular la economía. Hugo González comenta sobre la portabilidad de los números de los celulares. Mónica Uribe comenta sobre la probable remoción del arzobispo cardenal de la Ciudad de México, Norberto Rivera.

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Lunes, 09 de Febrero 2015 - 18:30
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La Iglesia en México y el Mundo

A pesar de que se esperaba, no hubo anuncio de una visita papal. El pasado viernes 12 se efectuó la misa en honor a la virgen de Guadalupe en la Basílica del Vaticano. Una celebración realmente especial en la que participó el cardenal Norberto Rivera, custodio de la imagen, como sucesor de fray Juan de Zumárraga. Concelebraron 750 sacerdotes y, además del cardenal-arzobispo de México, cuatro cardenales americanos el brasileño Raymundo Damasceno Assis, el canadiense Marc Ouellet, el chileno Francisco Javier Errázuriz y el estadunidense Sean O’Malley.

Pero más que mexicana, fue una celebración latinoamericana: se cantó la Misa Criolla del argentino Ariel Ramírez y se enfatizó el carácter de la Guadalupana como patrona de América.

Además del cardenal Rivera, el canciller José Antonio Meade y la subsecretaria de Población, Migración y Asuntos Religiosos, María del Carmen Guillén Vicente se encontraban en Roma. Meade sostuvo una reunión de trabajo con el secretario de Estado, Pietro Parolin, de lo cual trascendió que fue muy cordial y que los temas tratados fueron derechos humanos y migración, principalmente. Pero no hubo anuncio.

Meade hasta publicó un artículo en L’Osservatore Romano: “Brújulas y trayectos: Senderos de la diplomacia entre México y la Santa Sede”, publicado en la edición de este domingo 14 de diciembre. En el texto, Meade hace un repaso de las coincidencias de México y la Santa Sede en el ámbito internacional, los temas de interés conjunto y subraya la creciente y activa relación entre ambos estados. Agradeció la buena acogida que las autoridades vaticanas han dispensado a lo que se denomina la “diplomacia local”, gracias a la cual algunas entidades de la República han podido estar presentes en El Vaticano a través de sus artesanías -básicamente nacimientos- y con ello se ha dado impulso a las industrias locales del Estado de México, Veracruz, Hidalgo, Jalisco, etcétera ….

Al final, el canciller mexicano hizo votos por que el Papa Francisco visite México, seguramente sabedor de que el Pontífice no haría ningún pronunciamiento al respecto, por lo menos en lo que resta del año, pero quiso dejar constancia -y una muy especial, por cierto, ya que no se tiene noticia de que con anterioridad un canciller mexicano hubiese publicado un artículo en el diario “oficioso” de la Santa Sede- de que la invitación del gobierno mexicano sigue en pie.

Pero, ¿cuáles serán las razones para que el Papa no haya anunciado su visita a México? ¿Habrá todavía posibilidad de que venga en septiembre de 2015? ¿En verdad aceptará la invitación formulada por el presidente Peña en mayo pasado?

Empecemos por el principio. La agenda del Papa Bergoglio para 2015 está relativamente saturada: en enero, viajará a Sri Lanka y Filipinas; en febrero habrá consistorio -en el que se espera que Mons. Carlos Aguiar, arzobispo de Tlalnepantla y presidente de la CELAM, sea creado cardenal entre los diez que se prevén- ;marzo y principios de abril las actividades estarán centradas en la Cuaresma. Por lo demás, se tiene programado un viaje a Bolivia, Paraguay y Ecuador, otro más a África, pero aun no hay fecha concreta. Luego está la gira a Estados Unidos en septiembre y viajará a Polonia en julio a la Jornada Mundial de la Juventud.

Es muy probable que en la Santa Sede estén valorando varios elementos para la visita papal y no estén del todo convencidos de que sea prudente en 2015. También puede ser que el itinerario en Estados Unidos sea considerado exhaustivo para un hombre de 78 años y que una visita a México, aunque sea a la frontera, sería demasiado para él.

Puede ser, pero quizá la clave esté en algo distinto: el Papa Francisco dijo que no recibiría a ningún político argentino sino hasta pasadas las elecciones del 25 de octubre de 2015 ni tampoco acudiría al Congreso Eucarístico Nacional que se celebrará en julio próximo en Tucumán. ¿La razón? No interferir en los asuntos políticos de su país de origen, pero además, no quiere ser utilizado políticamente. Por ello, no puede descartarse que en el Palacio Apostólico estén sopesando el desarrollo ulterior de los acontecimientos políticos, económicos y sociales, para decidir cuándo sería conveniente que el Papa Francisco visitase México, lo que podría ser en 2016… y en función de los intereses vaticanos, exclusivamente.

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Lunes, 15 de Diciembre 2014 - 17:30
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