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arturo zaldívar

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El Debate que Viene. La Marihuana y sus Derivados

"Lo único que realmente puede Mover a México es la Sociedad Civil organizada"
Anónimo

El sitio de internet de los promotores del controvertido amparo que la Suprema Corte otorgó con respecto a el uso de la marihuana me sorprendió por la información que encontré allí. En el portal www.smartclub.mx se incluyen documentos que respaldan los "Amigos de la Corte" en su figura Amicus Curiae de personajes nacionales e internacionales. Hay artículos de actualidad muy interesantes.

El objetivo original de la "Sociedad Mexicana de Autoconsumo Responsable y Tolerable, A.C., SMART" —dice su portal— "es atender, sin fines de lucro, las necesidades de un gran número de personas sujetas a tratamientos de quimioterapia, aquellos con esclerosis múltiple, artritis o glaucoma, epilepsia, síndrome de Tourette, así como el grupo de personas en riesgo de padecer el síndrome consuntivo.

Cuando se le permita operar aventuran que "podría funcionar como un refugio seguro para un gran número con enfermedades y padecimientos que pueden ser aliviados mediante el consumo controlado e informado de la cannabis y sus derivados".

No sé que tan bien SMART hizo su trabajo, a primera vista y al parecer buscó una cosa —los fines terapéuticos y medicinales de la cannabis— pero consiguió otra: que cuatro de sus miembros —personas físicas— puedan cultivar, producir y consumir —sin fines de lucro— la hierba mágica.

También encontré que "El proyecto elaborado por el ministro Zaldívar califica que la Ley no permite el uso recreativo, sino que elude criminalizar la portación en cantidades mínimas y que tampoco permite su cultivo para uso personal. El Ministro también sostiene que con la Ley como hoy está redactada, afecta derechos fundamentales y no explora alternativas menos extremas para regular el consumo y prevenir las afectaciones que generan".

"El que se permita tener cantidades mínimas de mariguana, según Zaldívar, “no consagra de ninguna manera una autorización o un derecho al consumo personal en los términos en los que lo solicitan los quejosos, puesto que además de que únicamente se limitan a despenalizar el consumo en una cantidad muy pequeña, dichos preceptos no permiten la realización de las otras actividades correlativas al consumo, como siembra, cultivo, cosecha, preparación, transporte, etcétera”.

Finalmente la Corte declaró inconstitucionales cinco artículos de la Ley General de Salud que prohíben el uso y cultivo con fines recreativos de la marihuana, aunque mantienen la prohibición de su comercio y entiendo que en el fondo del asunto es una cuestión de un derecho fundamental del ser humano: decidir por él solo.

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Manual de Cultivo

Todo este revuelo ha tenido un efecto importante y al final de cuentas la orden que dio el General —como en la canción de grillito cantor que en sus estrofas sugiere que bien podía haber fumado el pastito vacilador— es que se convocó al debate nacional con la Secretaría de Gobernación al frente. ¿Porqué no la Secretaría de Salud?

Pronto tendremos foros de especialistas para que hagan sesudos análisis de un problema que ya está muy estudiado y debatido en el mundo civilizado. Y en todo este asunto unos estarán en contra y otros a favor y la pregunta es quién va a decidir ¿Una encuesta? ¿Un volado?¿Otra vez la Suprema Corte? O los intereses privados de quien realmente manda en este negocio: el Crimen Organizado y sus socios. Gulp!

El hecho es que fumar marihuana produce una sensación poco habitual —el efecto es que se retrasa el tiempo— y puede producir mucha risa, mucha hambre, relajación... ¡Qué sé yo!  El estado de conciencia se altera —como con todas las drogas— y cada quien dirá. A la larga, el fumador habitual, se vuelve un soñador empedernido, cuando menos esa es mi experiencia con mis amigos que le tomaron el gusto a la mota pues soy miembro de la generación de ¡Peace and Love!

Y el hecho es que su consumo es generalizado —dicen que la cocaína también— pues en casi en cualquier fiesta o reventón las drogas están presentes. El alcohol y el tabaco ni se diga.

Lo importante es que el "litigio estratégico" creado por los socios de SMART para lograr la legalización y descriminalización de la Cannabis y sus derivados ya prendió la mecha. Es un hecho es que la cannabis bien aplicada ayuda como un remedio efectivo para ciertas dolencias y puede favorecer —sí todo esto se hace bien— a darle un sesgo importante contra la guerra de las drogas. Allí es donde se va a requerir mucho talento y la labor del estado mexicano será darle mucha difusión para combatir sus efectos negativos con educación para que la juventud no caiga rendida a sus pies.

Estoy convencido que "Lo único que realmente puede "Mover a México" en este tema y muchos otros, son las convocatorias que haga la Sociedad Civil organizada...". Desgraciadamente a los gobernantes ya no les creemos nada y a muchos de ellos, tal vez, un "toque" no les caería mal...

 

Fecha: 
Miércoles, 18 de Noviembre 2015 - 17:00
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Sí... a la mariguana

El día 9 de noviembre del 2015 fue publicado en este portal, un artículo escrito por Antonio G. Trejo, titulado “No…a la mariguana”. El presente texto pretende responder a algunas de las cuestiones planteadas en el mencionado artículo, y que desde mi óptica contiene profundos problemas de coherencia en la argumentación.

Sobre la reciente sentencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que ampara a cuatro personas para permitirles la producción y consumo de mariguana, Antonio G. Trejo sostuvo que: “lo que el ministro Zaldívar y los miembros de SMART pretenden, con razón o sin ella es una aberración, pues si bien sus argumentos son legales, también son poco prácticos y egoístas, pues solo denotan la satisfacción de sus ambiciones, están fuera del contexto y los lineamientos que rigen a una sociedad” [énfasis añadido].

Llama la atención la afirmación. Se dice que la resolución es una “aberración” y no se ajusta a los “lineamientos que rigen a una sociedad”, pero el problema es que nunca nos explica ¿Cuáles son esos lineamientos que rigen a una sociedad? y parte de la insostenible premisa de asegurar que la sociedad mexicana tiene un consenso indiscutible de “nuestros lineamientos”, como si en realidad fueran tan obvios –los lineamientos sociales- que no existe duda alguna sobre ello. Adicionalmente, el argumento olvida que vivimos en sociedades en donde la pluralidad es un rasgo característico de la convivencia, y donde se generan en todo momento profundos desacuerdos razonables sobre cuales sobre cuáles son las "mejores" formas de vivir en sociedad.

Me parece que el prohibir el consumo de drogas como la mariguana, es una determinación normativa que conlleva una idea "paternalista" de los derechos, una intromisión indebida a la esfera de libertad de acción de cada individuo. La pregunta a responder entonces es si ¿Debe permitirse la existencia de normas de tipo "perfeccionista"?

En la tradición del liberalismo político, están conectadas varias ideas que representan las razones excluidas para limitar una libertad, entre ellas se encuentra el "no perfeccionismo", es decir la no existencia de un ideal moral del bien público. El Estado no puede imponer un solo modo de vivir por más “justo” que le parezca, esa no puede ser la función de los Estados democráticos contemporáneos.

La idea que subyace del pensamiento liberal de los derechos humanos es el principio de dominio propio, es decir no se debe considerar a las personas como simples colecciones de preferencias, sino la idea moral fundamental que debe prevalecer es la que defiende que nosotros somos "propietarios" de nuestra propia persona.

Ahora bien,  Antonio G. Trejo,  afirma sobre la mariguana que en la SJCN “se han olvidado que es un problema de salud que tiene una profunda y marcada repercusión social”. Este argumento estalla en las manos, en realidad justamente el proyecto elaborado por Zaldivar, asume que el problema es un asunto de salud pública, y que por tanto cualquier esfuerzo por combatir el consumo debe ser desde ese ámbito y no criminalizando a los consumidores, es decir, si aceptamos la idea de que el problema de la mariguana es de salud pública y no del derecho penal o de la lógica del castigo, entonces defenderemos la idea de legalizar el consumo (perspectiva de derechos humanos) y tratar la cuestión con políticas públicas de salud.

En contrario, la lógica prohibicionista asumida por G. Trejo, tiene un punto ciego, pues tendría que responder a  la siguiente pregunta: si afirmamos que debemos prohibir el consumo de mariguana porque “atenta contra la salud de los adolescentes y los jóvenes” ¿estaría usted de acuerdo entonces en prohibir el consumo de alcohol, cigarro y de todo aquello que consideremos dañino o moralmente reprochable para vivir en una sociedad? ¿Estaríamos dispuestos como personas a conceder ese poder de decisión sobre nuestros modos de vida a los gobernantes? ¿Bajo cuáles criterios  se justifica  prohibir solo sustancias como la marihuana, excluyendo a otras como el alcohol y el cigarro? Además, cabe cuestionarnos si esos criterios elegidos serán suficientemente legítimos en una sociedad democrática para limitar un derecho de libertad.

Finalmente Antonio G. Trejo pregunta: ¿qué sucederá cuando otro grupito SMART o el equivalente pida la legalización de: la heroína, anfetaminas, cocaína, analgésicos derivados del opio, drogas sintéticas, bebidas energéticas, etcétera? Bien, quizá ese día entendamos que  el problema de las drogas es un problema de la salud pública que defiende los derechos humanos de los usuarios y favorece el control del mercado de las drogas por parte del Estado, y también empecemos a formar una ética social que considere  al adicto como enfermo y no como delincuente, a reconocer plenamente los derechos del usuario que  es adicto, incluido el derecho a consumir.

Al margen de los aquí expresado, resalto que la amplitud de esta discusión nos permite formular desde distintos ámbitos las posturas existentes. La importancia de los debates que implican la determinación de "los buenos y malos modos de vivir" de una comunidad, son de carácter capital, son esenciales como forma de participación y resultan indispensables para el desarrollo de una ciudadanía sólida que debe participar en las decisiones más importantes de nuestra vida política: nuestros derechos y libertades.

Fecha: 
Jueves, 12 de Noviembre 2015 - 19:00
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Ministro Zaldívar, no me otorgaron un amparo... ¿Y la Hípica, qué?

Cuidado con "Los Poderes Salvajes de Naturaleza Privada"
Arturo Zaldívar Lelo de Larrea (Ministro de la Corte)

Me acaban de ponchar en el juicio de amparo que presenté en contra de una resolución que dictó la "Comisión Mexicana de Carreras de Caballos y de Galgos, A.C. Así se afectan mis derechos laborales y perjudica también al gremio que represento como su apoderado. No tuve la suerte de los cuatro mexicanos que la Corte amparó y que gustan de fumar el "pastito vacilador" para soñar con que en México todo funciona bien (aunque realmente creo que fue el comienzo de un litigio estratégico muy bien pensado para dar el primer paso para la despenalización de la cannabis y darle la batalla por otro frente a la guerra contra las drogas, pero ese es otro tema...).

Así pues, el juez segundo de distrito en Acapulco estimó que dicha asociación civil —la Comisión, Órgano Técnico de la Secretaría de Gobernación— no es autoridad y por lo tanto sobresee el amparo, es decir, no entró al fondo del asunto para saber si tenía razón en mi demanda. Como quien dice "me bateó".

Ahora sólo me queda presentar un recurso de revisión ante un Tribunal Colegiado. Los magistrados decidirán el dilema de resolver si una asociación civil —como lo es la Comisión— que sin duda está realizando actos equivalentes a los de una autoridad y que afecta los derechos de todo quién interviene en el Hipódromo de las Américas es o no autoridad.

—No es posible que las personas que trabajan en el Hipódromo de las Américas estén en un estado de indefensión pues algún juez federal considera que esa "Comisión" no es autoridad y que existe gracias a un permiso federal, en un terreno federal y regidos por una Ley Federal y así, los caballistas todos dependen de un organismo de facto, creado por la misma empresa permisionaria y que decidió por sus pistolas ser el substituto de la antigua "Comisión Nacional de Carreras" y para que auto-regule el espectáculo. Es un hecho que solo la Secretaría de Gobernación tiene las atribuciones exclusivas para vigilar y regular el tema del juego con apuesta.

¿Qué la SEGOB autorizó a la mentada Comisión a ejercer esas funciones? No, en el expediente se asienta que solo es un Órgano de Consulta... ¿Entonces, alguien me puede explicar por qué la Comisión sanciona, multa, permite y deja de permitir...? y su constitución depende de una norma (del reglamento de la Ley). Ministro Zaldívar... ¡Help!

En el oficio objeto de la demanda de amparo el Secretario Técnico de la Comisión Mexicana aduce las razones por las que no me pueden extender mi licencia para trabajar y se le olvidó —al burro— que en 2003, 2004 y 2005 si tuve licencia expedida y avalada por la misma Comisión. Pueden leer aquí lo conducente. Así funcionan las cosas con ese personaje.

Debo comentar que la Dirección General de Juegos y Sorteos está estudiando invalidar las funciones del Órgano Técnico de Consulta —como lo hemos solicitado— para que se cree otro, independiente de la empresa y con autorización expresa de vigilar, regular y además fomentar toda la industria hípica de carreras de caballos del país; con la finalidad última de crear miles de empleos directos e indirectos en algunos pocos años. El oficio se puede leer aquí. Estamos en espera de su resolución.

Por todo ello, urge una nueva Ley de Juegos con Apuesta. Quién sabe por qué diablos la Ley aprobada por los Diputados está congelada en el Senado —la cual por cierto favorece en nada a la industria hípica—. Nuestra propuesta entregada a la Cámara de Senadores se puede leer en esta liga.

O bien, si no se quiere aprobar la nueva Ley, el Ejecutivo Federal pudiera decretar la creación de una nueva "Comisión Nacional de Carreras" o con más visión una "Comisión Nacional de Juego". Ah, sí, los intereses y los negocios se anteponen y oponen.

Debo decir que las personas que lograron convencer al presidente Vicente Fox para que se expidiera el Reglamento de la senil Ley Federal de Juegos y Sorteos de 1947, que actualmente rige y que se publicó en 2004 con lo cual —de manera conveniente— derogó el decreto que había creado a la antigua Comisión Nacional de Carreras en 1974.

La Ley referida no tuvo un reglamento en 57 años pero los poderes salvajes de naturaleza privada se movieron para poder autorizar los llamados "casinos" que existen en el país. Santiago Creel Miranda, ahora bien metido en el Consejo Directivo del PAN, fue quién promulgó el reglamento.

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Volviendo al tema del amparo es probable que "su señoría" —el juez segundo— no tenga razón. "Desde sus orígenes, el juicio de amparo fue concebido como un medio de protección de los derechos fundamentales de las personas frente a las arbitrariedades del poder público". Ahora la nueva Ley de Amparo permite amparos contra particulares y hay sentencias que se han otorgado en contra de abusos de asociaciones civiles...

En el libro del ahora popular y brillante ministro de la Corte, Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, "Hacia una Nueva Ley de Amparo" dice:

"Para actualizar el concepto de autoridad para los efectos del amparo y permitir una mayor amplitud proteccionista a nuestro instrumento de justicia constitucional, se propone dar prioridad a la naturaleza propia del acto, por encima del carácter de quien lo emite. Esto permitirá abandonar criterios formalistas y cerrados para considerar como acto de autoridad para efectos del amparo, con independencia de quien lo emite, al acto que crea, modifica o extingue situaciones jurídicas en forma unilateral y obligatoria"

"Con este concepto el amparo sería procedente en contra de actos emanados de los órganos y dependencias centralizadas del Estado, así como de las entidades de la administración pública paraestatal e, incluso, de particulares en ciertos supuestos".

"Es muy importante distinguir entre autoridad y autoridad para efectos del amparo, ya que no son lo mismo; esto es más que una sutileza. La autoridad como tal es lo que entendemos por autoridad en derecho constitucional; por el contrario, una autoridad para efectos del amparo es alguien que emite un acto con las características de unilateralidad y obligatoriedad a las que ya nos hemos referido, sin que necesariamente se trate de un servidor público en funciones".

"Sin duda que éste es sólo un primer paso de otros que habrán de darse en la búsqueda de instrumentos procesales que defiendan los derechos fundamentales frente a los "poderes salvajes de naturaleza privada". Pero, con todo, se trata de un paso significativo y de gran relevancia para la defensa jurídica de los gobernados en un amplio sector exento de control hasta este momento".

La Industria Hípica Nacional necesita un órgano regulador serio y legal que propicie que se regenere otra vez la actividad hípica toda, para crear empleos bien remunerados, impuestos, derechos and so on... y sobre todo evitar que desaparezca.

Es claro que como dice el ministro Zaldívar, hay que tener cuidado con "Los Poderes Salvajes de Naturaleza Privada", léase CODERE y algunos otros, muchos más. Usted agréguele...

Fecha: 
Miércoles, 11 de Noviembre 2015 - 18:00
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