Se encuentra usted aquí

arte

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Roma: el cine como Bella Arte

Advertencia: este artículo contiene spoilers. Lo escribí pensando en las personas que ya vieron el film. Comento nudos fundamentales de la narrativa, así que léalo bajo su propio riesgo, si es que no ha visto la película. Pero si ya la vio, no dude en leerlo y compartirlo.

Se ha dicho mucho sobre esta cinta: que fue ovacionada de pie en Venecia, que ha ganado los más importantes premios del cine internacional, que los críticos la han elogiado, que es el mejor trabajo de Cuarón; que si el director recrea su niñez o no, y por ende si se trata de una cinta autobiográfica; o si existió una estrategia comercial de Netflix y de los productores para crear una expectativa sin precedentes en su estreno; que si millones de personas mordieron el anzuelo y se desbocaron a ver Roma… se ha dicho tanto… y quizá todo sea verdad. Pero eso es secundario. Explico.

Una persona puede aproximarse a una obra de arte –música, pintura, escultura, cine, el arte que usted diga–, y lo puede hacer de muchas maneras. Una de ellas es abordar la obra en sí misma, es decir, con independencia de cualesquiera otros factores, incluso sin considerar en un primer momento quién la creó. La obra de arte debe sostenerse, hablar por sí misma, de ningún modo depender de la subjetividad de quien la contempla. La obra de arte ya está ahí, frente a uno; es un universo ya creado, el espectador no le puede añadir ni quitar nada, por más que existan teorías estéticas según las cuales el observador crea la obra. Roma debe ser así contemplada –que no simplemente vista, pues se trata de una obra de arte. Si ha ganado premios, si se han escrito ríos de tinta sobre ella, si es o no autobiográfica, si los críticos dijeron esto o lo otro, todo eso hay que dejarlo a un lado antes de ver el film (incluso hay que dejar a un lado lo que diga yo, si usted no ha visto el film).

Después de ver Roma, lo único que puedo decir es que es una obra cinematográfica del más alto nivel: una verdadera obra de arte. Y no es que me impresione cualquier cosa. He tenido la buena fortuna de estar muy cerca del arte desde niño, y el cine no fue la excepción: a lo largo de mi vida he visto los trabajos de los más grandes directores de todas las épocas. La fotografía de Roma es poética, una caricia para la vista. Y tan importante como la imagen es el sonido. Las texturas sónicas del film tienen en sí mismas un poder evocativo tremendo. Al momento en que se une la imagen y el sonido, uno se va de espaldas, sin siquiera considerar la historia. Cuarón demuestra con Roma que está en la cúspide de sus poderes artísticos.

La historia es épica. En realidad son dos las historias principales: la de Cleo y la de Sofía, historias que también son paralelas. No hace falta que el personaje sea un dios mitológico o que haya conquistado el mundo para que una narrativa sea épica, y eso es precisamente uno de los puntos más destacables del film. Cleo y Sofía son dos heroínas urbanas y se enfrentan a la fatalidad juntas. La historia de Cleo es épica en toda la extensión de la palabra: no necesita ser Gala Placidia, Leonor de Aquitania o Juana de Arco para que su epopeya esté al nivel. No. El pathos que la envuelve, su situación existencial, su estar-arrojada-en-el-mundo, su condición social, la adversidad de un embarazo no deseado, la marginación, la soledad de su alma… todo ello la convierte en una heroína de talla universal, por más que se piense que lo que digo es hiperbólico. Por eso la película ha conquistado y ha cautivado: el personaje Cleo es monumental. Los tres momentos más emotivos del film son sus momentos: 1) la tienda de muebles en la que se encuentra cuando un grupo paramilitar asesina a un manifestante; 2) el momento en que da a luz a una niña muerta; 3) la escena de la playa, en la que, sin saber nadar, salva a los hijos de Sofía. Tres momentos de tremendo poder que podrían llevar a cualquiera al paroxismo emocional, y no por sensiblería, sino por la fuerza del destino; tres momentos maravillosamente logrados por Cuarón y por los actores; tres momentos que bien le podrían valer el Oscar a la mejor película y al mejor director.

Yalitzia Aparicio muy probablemente sea nominada a mejor actriz en la entrega del Oscar. Si no gana, de todos modos habrá triunfado: es más, ya ha triunfado desde ahora. Marina de Tavira nos ha brindado una convincente actuación. Alfonso Cuarón ha recreado impecablemente una época y nos ha hecho viajar en el tiempo. Me atrevo a decir que el realismo del que se ha valido (quizá hiperrealismo), es tan grande como el neorealismo italiano, y eso ya es mucho decir.

El valor de una obra de arte no puede depender del espectador. Si al espectador no le gusta, de ahí no se sigue que la obra de arte sea mala. No se vale decir: «tal o cual obra de arte es mala, es basura, está aburrida, no tiene ton ni son.» Mejor decir: «al contemplarla –si es que se contempló–, no pude comprenderla, de manera que mi propia limitación me impide emitir un juicio.» Esto que estoy escribiendo quizá parezca elitista y hasta snob, pero no es así. Es verdad que el gran arte exige al espectador. No cualquiera puede abordar una sinfonía de Shostakovich, una novela de Thomas Mann o una película de Fellini (tampoco es que Roma sea un film particularmente difícil; es muy accesible). Es más, en ocasiones la obra de arte es de tal factura que sólo los muy conocedores podrían apreciarla. Para ejemplo basta decir que a veces ni siquiera músicos muy competentes son capaces de entender lo que sucede en Die Kunts der Fuge, de Bach. Y así podría dar ejemplos en todas las artes. Y con esto no quiero significar que el que no es capaz de apreciar sea menos; nada de eso. Es verdad que el gran arte exige; pero también es verdad que la obra de arte tiene un valor intrínseco que no depende del gusto ni de la contemplación del espectador. Yo creo que algo así está pasando con Roma, por cuanto hace a los comentarios adversos de mucha gente. Vale decir: «no me gustó» o «no la entendí», porque también es cierto que la contemplación es subjetiva; pero no vale emitir un juicio estético si no se han comprendido ni apreciado sus muchos elementos.

Roma es una gran película. Va más allá del cine de entretenimiento. Lo que hizo Cuarón fue cine como Bella Arte. Quizá nadie recuerde “Rápido y Furioso” o “Transformers” en cincuenta o setenta años, porque son productos que prescinden del elemento estético del gran arte y sólo se centran en el entretenimiento –que también se vale, no digo que no–; pero en cincuenta años, o en cien, Roma seguirá siendo una obra maestra. El verdadero arte es perenne.

Autor:

Fecha: 
Jueves, 20 de Diciembre 2018 - 14:35
Redes sociales: 
1
Fecha B: 
Jueves, 20 de Diciembre 2018 - 16:50
Fecha C: 
Viernes, 21 de Diciembre 2018 - 05:50
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Adiós a Los Pinos

“A government of laws, not of men”, John Adams

Andrés Manuel López Obrador ha hecho cuatro propuestas interesantes: a) que seguirá viviendo en su domicilio particular; b) que Los Pinos será un espacio público para la cultura y las artes; c) que percibirá la mitad del sueldo del actual presidente; d) que prescindirá de la seguridad del Estado Mayor Presidencial. No son propuestas nuevas, pero es la primera vez que las pronuncia en calidad de candidato a la presidencia en el actual proceso electoral.

No sé cuáles sean las razones de AMLO para hacer tales proposiciones. Quizá sea porque las considera música-para-los-oídos de un pueblo que está ya cansado de ver el lujo y la ostentación de los gobernantes. Si ese es el caso, las propuestas serían populistas. Pero tal vez la razón de fondo es que AMLO es verdaderamente austero y en serio quiere cambiar la forma de ejercer el poder ejecutivo en este país. De ser así, la propuesta es buena, pero también un poco ingenua. Un cambio sustancial en el ejercicio del poder no se hace realidad trasladando la sede presidencial de un inmueble a otro. Pero por algo se comienza.

De cualquier forma, las propuestas me parecen loables y las suscribo. He sido siempre muy crítico del populismo –lo pueden ver en mis artículos, que, por cierto, me han ganado la enemistad de muchos AMLOvers–, pero debo reconocer que estas cuatro propuestas deberían ser adoptadas por los demás candidatos. Voy a explicar por qué.

México arrastra un severo problema desde épocas precolombinas. Yo llamo a esto el Complejo del Tlatoani. Desde los indígenas antes de Colón hasta el día de hoy, la gran mayoría de los mexicanos espera que alguien resuelva los problemas del país: y no sólo los del país, sino también los problemas personales. Somos una nación que siempre está en busca de un caudillo. Esto se refleja en nuestro sistema presidencial, que en su origen fue una copia del sistema estadounidense. Pero fue una copia imperfecta. Los redactores de la constitución de los Estados Unidos establecieron la división de poderes y nunca fue su intención que el poder ejecutivo prevaleciera sobre los otros dos. Al contrario, la gran idea que movió a los creadores de la Constitución americana fue el llamado Rule of Law, que nosotros conocemos como el Estado de Derecho: no el gobierno de los hombres, sino el imperio de la ley. Así lo propuso el insigne John Adams en 1780: “a government of laws, not of men”. El poder ejecutivo sería uno de los tres poderes de la Unión, y su titular, el presidente, sería un funcionario, muy importante, pero nunca un rey ni un dios.

En México la figura del presidente se ha amplificado y ha adquirido un dominio peligroso sobre los demás poderes, lo cual ha provocado crisis económicas y sociales a todo lo largo y ancho de nuestra historia –aunque hay que decir que de Fox a la fecha, el presidente enfrenta mayores pesos y contrapesos–. Siempre que la voluntad del presidente ha sido La Voluntad, México ha tenido sus peores tropiezos.

Cada seis años se renuevan las ilusiones de un México mejor, y todos esperamos que el siguiente presidente sea el bueno, o al menos que salga bueno, o ya de perdida que no salga tan malo como el anterior. La mayoría de los mexicanos espera que, ahora sí, las cosas marchen bien. Y si no marcharon bien, pues ya sabemos a quién culpar. El devenir de nuestra historia no ha dependido del Derecho, sino de las pasiones. Por eso los estadounidenses desearon un gobierno de leyes, no de hombres, porque las personas son volubles, están sujetas a vicios y pasiones, más que a virtudes, cambian de parecer y son susceptibles de corrupción. El desiderátum estadounidense podría resultar ingenuo para nosotros, y eso es terrible: si nos resulta ingenuo es porque nosotros mismos estamos ya irremediablemente corrompidos.

Los Pinos es el símbolo del presidencialismo mexicano: un presidencialismo que se siente omnipotente e infalible. AMLO, emulando a Lázaro Cárdenas –que dejó el Castillo de Chapultepec, por considerarlo ostentoso, y se estableció en el rancho “La Hormiga”, hoy Los Pinos, unos Pinos entonces austeros y casi rurales que nada tienen que ver con la suntuosidad y el fasto de hoy–, propone que la residencia oficial se establezca en otro sitio, y que Los Pinos se convierta en un espacio público para la cultura y las artes. Yo acojo esta moción. No por razones populistas, sino porque al desaparecer Los Pinos y el Estado Mayor Presidencial –AMLO ha dicho que prescindirá de sus servicios–, el poder ejecutivo será despojado de ese ropaje omnipotente, de ese hálito de grandeza que no merece, de esa pompa fastuosa que tanto choca con la austeridad y sobriedad que necesariamente debe distinguir a todo régimen republicano. Quizá AMLO no quiera desaparecer Los Pinos para aterrizar y humanizar, por decirlo así, al poder ejecutivo, menos aún si, como pienso, AMLO promueve el culto a su persona; pero, independientemente de los motivos, creo que el resultado sería conveniente.

La idea de Los Pinos al principio no fue mala. Fue una sede digna, austera y sobria, por lo menos bajo los gobiernos de Lázaro Cárdenas y Ávila Camacho. Pero luego llegó Miguel Alemán, que encabezó una verdadera cleptocracia, y esa modesta casa le pareció insuficiente. Los Pinos empezó a convertirse en La Ciudad Prohibida que es hoy. Ha albergado a algunos de los personajes más vilipendiados de nuestra historia, y a sus familias: Gustavo Díaz Ordaz, Luis Echeverría, José López Portillo, Miguel de la Madrid, Carlos Salinas… y hoy alberga al titular del ejecutivo con el más bajo nivel de aprobación de la historia reciente: Enrique Peña Nieto. En sus estancias, salas y salones se han tomado algunas de las peores decisiones políticas y económicas. En las entrañas de Los Pinos se tomó la decisión de asesinar a los estudiantes en Tlatelolco y de llevar a cabo la Masacre de Corpus Christi; en las entrañas de Los Pinos se decidió nacionalizar la banca y defender al peso como un perro; en las entrañas de Los Pinos un presidente se quedó pasmado mientras la Ciudad de México y sus habitantes se mantuvieron en pie durante el más devastador terremoto; en las entrañas de Los Pinos se tomó la decisión de tirar el sistema para que no venciera un candidato opositor; en las entrañas de Los Pinos –sí, en las entrañas de Los Pinos– alguien no sintió simpatía por un candidato oficial a la presidencia; en las entrañas de Los Pinos el hermano de un presidente realizó toda clase de tropelías y planeó toda clase de maldades; en las entrañas de Los Pinos, siempre en las entrañas, siempre en Los Pinos. Ahí surgió la idea de que una mujer saliera molesta a reconvenir a los mexicanos porque éstos se habían cuestionado el origen de una casa color blanco en el barrio de Las Lomas, tan cerca de Los Pinos. Ahí se decidió una guerra que ha costado ya cientos de miles de vidas y un número desconocido de desaparecidos; ahí se bebió alcohol, y quizá alguna sustancia dura; ahí hubo sexo, amor y decepción; ahí muchos lloraron y otros más rieron. Si las paredes de Los Pinos hablaran…

Un país no es su presidente. El presidente no es la esperanza de un bien anhelado, ni la causa única de todos los males. El presidente es un funcionario, importante, sí; pero no es el único funcionario importante… ni siquiera es el funcionario más importante. Si los mexicanos esperan un mesías, les va a salir el tiro por la culata. Un verdadero mesías no quiere ser presidente, su reino no está en este mundo, sino en el espíritu. En la medida en que muchos mexicanos endiosan al presidente y esperan que él solucione todos los problemas y traiga justicia, libertad y bienestar; en la medida en que muchos mexicanos lo satanizan y vilipendian cuando ven sus expectativas defraudadas; en esa medida los mexicanos se comportan como macehualtin y tlamemes –que es la otra cara del Complejo del Caudillo–. Dicho sea con todo respeto a los antiguos mexicas, pero así era su jerarquía: el Tlatoani era el Tlatoani, el macehual el macehual, el tlameme el tlameme, per secula seculorum.

Que el presidente salga de Los Pinos, que se desprenda del Estado Mayor Presidencial –que la gente común y humilde percibe como la Guardia Pretoriana de Calígula, Cómodo o Heliogábalo (aunque no sepan quienes fueron estos emperadores romanos, lo cierto es que perciben al Estado Mayor como algo siniestro y malvado)–, que viaje en aviones comerciales y que esté más cerca de los mexicanos –si uno da un pasito de más hacia Los Pinos salen los soldados con armas largas, repito, como si fuera La Ciudad Prohibida hace seiscientos años–; todo ello privará al ejecutivo federal de esa parafernalia ostentosa y chocante, tan fastidiosa y molesta para millones de mexicanos, y tan contraria a lo que debe ser una verdadera república.

AMLO es muy hábil y hace que sus seguidores perciban a los presidentes del PriAnato como personas frívolas, indolentes y malvadas que viven en medio del lujo y la opulencia, como grandes pachás, mientras el pueblo mexicano, bueno y noble (ni bueno ni noble, diría yo, con todo respeto al pueblo), se desangra y padece la pobreza más inmoral. Que Los Pinos se convierta en un gran espacio público para la cultura y las artes y que haya en sus jardines una placa que revele al paseante el oscuro pasado de ese lugar… no es una mala idea.

Muchos dirán que trasladar la sede del ejecutivo federal a Palacio Nacional es inviable, porque está en pleno zócalo, y que sería muy problemático, por el tráfico y las manifestaciones. No lo creo. La Casa Blanca está en el centro de Washington, la Casa Rosada en el centro de Buenos Aires, 10 Downing Street en el centro de Londres, el Palais de l’Elysee está en el centro de París y el Palazzo Chigi en pleno centro de Roma. Ninguna de estas residencias oficiales –no solo residencias, sino sedes de gobierno– tiene las 60 hectáreas de Los Pinos. Otros dirán que lo único que quiere AMLO es dormir en la mismísima habitación que en su momento ocupó Benito Juárez. Seamos serios. Otros más dirán que acondicionar Palacio Nacional es incosteable… Pero para que Los Pinos y el Estado Mayor desaparezcan, primero Andrés Manuel López Obrador debe ganar la elección. ¿Qué tal que otro de los candidatos gane y entonces Los Pinos siga siendo la fortaleza-búnker-Ciudad-Prohibida que casi siempre ha sido?

Gane quien gane, yo creo que esta propuesta relativa a Los Pinos debería ser tomada seriamente en cuenta. No importa quién sea el presidente ni quiénes sean los altos funcionarios de la Unión, el ejercicio del poder no consiste en ejercer la voluntad personal ni en estar por encima de todos los demás; no consiste en usar helicópteros de la nación para ir a un campo de golf ni en tener guardaespaldas que protejan a los hijos de los funcionarios aún fuera del país, aún si van de weekend a Las Vegas; tampoco consiste en beneficiar a empresarios a cambio de dineros o inmuebles en Las Lomas, las colinas de los perros o Miami; no consiste en enriquecerse ni en ser reverenciado por el inferior jerárquico; no consiste en que la mano sea besada. El ejercicio del poder público es algo totalmente distinto: consiste en aplicar la ley. El ejercicio del poder público es la facultad de los funcionarios para aplicar la normatividad, abstracta e impersonal, a situaciones concretas, sea en el ámbito jurisdiccional, legislativo o administrativo. El poder público no es esa fuerza burda y chabacana que muchos creen, ni un poder de facto que permite a quienes lo ejercen comportarse como si fuesen Les Rois du Monde. Es un poder de iure, acotado, limitado, orientado al bien común. Ejercerlo de otro modo es tergiversarlo y actuar como el más ruin esbirro.

Sacar al presidente de Los Pinos y desmantelar al Estado Mayor no es la panacea de los graves problemas de nuestra nación; sí creo que tales medidas inhibirían la peligrosa tentación de los presidentes de sentirse todopoderosos. Ciertamente, estas medidas ayudarían a los presidentes a entender que el poder ejecutivo es solo uno más de los poderes de la Unión. Decir Adiós a Los Pinos significa decir adiós a ese presidencialismo que tanto daño ha causado.

Autor:

Fecha: 
Martes, 03 de Abril 2018 - 15:00
Redes sociales: 
1
Fecha B: 
Martes, 03 de Abril 2018 - 17:15
Fecha C: 
Miércoles, 04 de Abril 2018 - 06:15
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Claroscuro

Continúa mi búsqueda artistas que han tenido encuentros fortuitos con instituciones culturales en las que sus trabajos han sido presentados con éxito y no se les ha dado el seguimiento que corresponde, artistas que han encontrado el camino para promocionarse y difundirse casi en solitario con recursos propios, que ya no se conforman o dependen de organismos de gobierno, que se expresan en cada esquina y en cada rincón porque su talento lo exige.

Encontré a Edgar Lamas, un artista tijuanense que ha tenido la experiencia como tantos en el recorrido que más parece un suplicio en donde se tiene casi que rogar por un espacio para exponer.  La obra de Edgar no es fácil de transportar y maniobrar porque tiene un peso y dimensión considerables incluso por su brillo y reflexión es difícil de fotografiar. Sus exclusivos cuadros y mobiliario creados con una técnica en palabras del artista “única en el mundo”, lámina cromada labrada con pintura de aire y brocado que como producto final, da la impresión de un espejo nítido con profundidad de colores, brillos y luces que cambian durante el día y por la noche, toman un rumbo distinto cuando los focos direccionados de la galería se encienden.

edgar_lamas.jpg

Sus cuadros requieren de especial cuidado cada vez que son trasnportados a muestra para exponer, éste proceso no debería ser azaroso si tuviera la seguridad que, en caso de una negativa, se encontrará con ojos expertos o con sensibilidades que sepan explicarlo. El artista se ha enfrentado a encargados de museos o galerías que se dicen expertos en el arte y las respuestas que ha recibido han sido tan absurdas como increíbles: “No combina con el resto” “No cabe” “Nuestras paredes no lo resisten” “Es que son espejos pintados”.  Edgar entiende que su trabajo no es sencillo de comprender y hace caso omiso de las aseveraciones incorrectas, como cuando llevó sus cuadros a selección para la Bienal de Baja California y fueron rechazados. Sucede muchas veces con todos los artistas de todas las disciplinas cuando no han ganado un concurso, les queda la curiosidad de saber si los ganadores son mejores. Edgar recogió su obra no sin antes echar un vistazo a los trabajos en la exposición y la respuesta que le dieron al no haber seleccionado el suyo, fue que no combinaban con el tema de la Bienal mismo que se componía de instalaciones con objetos reciclados, cosas que dejaron de funcionar y encontraron su lugar en una galería: “Encontré basura reciclada en forma de instalación, otro tipo de arte, si eso es una Bienal entonces es cierto, mi trabajo no corresponde a ese lugar” –dice Lamas.

edgar-lamas.jpg

Edgar es abogado y dejó su profesión cuando se atrevió a creer que su pasatiempo era en realidad una forma de vida. Cruzó entonces a Estados Unidos después de recoger su obra de aquella fallida Bienal y emprendió el camino buscando el sitio correcto, siendo este la Galería Hallmark en La Jolla, California en la que sus cuadros quedaron colgados el mismo día que los llevó a presentar y vendidos un par de semanas después.  La apreciación de los conocedores es diferente en cada lugar y por eso, el trabajo debe ir de la mano de su creador para descubrir el espacio indicado.

edgar-lamas-custom-furniture-oval-cuatro-glass1.jpg

La familia Lamas ha creado en su hogar una especie de galería/sala de esparcimiento/exhibición y el escenario “Claroscuro” es donde además, han sido invitados grupos y músicos talentosos para promoverse y divertirse con amigos y conocedores. Entre la música, los colores, luces y brillos, la fascinación por el arte y la creatividad se reúnen personas que aprecian y aplauden el recorrido de Edgar como artista, diseñador y músico. En esta galería viven enormes cuadros que invitan a viajar por cada una de las diminutas capas de lámina que brilla distinto con cada parpadeo. Vive un obelisco multicolor creado con la misma técnica, le acompaña un tricubo policromo gigante que gira lento lanzando destellos de luz infinita. Bases de mesas que son elaboradas con maderas exóticas y lámina cromada, consolas y cavas que resguardan las mejores botellas de vino. Grabados y bajo relieves que hacen resaltar al máximo las cualidades reflexivas del metal con una exquisita labor de filigrana y de efectos que asemejan el antiguo oficio de orfebrería. Los habitantes de colores son diseños exclusivos de Lamas y cada uno de esos objetos murmura el aliento que el artista dejó en cientos de horas trabajadas, él dice que quiere provocar sonrisas y sorpresa en la gente que las observa y emociones desconocidas en quienes las compran. Objetivo logrado.

lamas-mesa.jpg

"Edgar Lamas combina maderas exóticas con labrado en metal (típicamente acero inoxidable), pinturas para automóviles de alto grado, grabado a mano y en ocasiones añade cristales Swarovski a sus creaciones. Digo creaciones porque resultaría insultante nombrar su trabajo, sus muebles o gabinetes como solo arte porque son mucho más que eso. Cada una de las creaciones de Edgar Lamas combina funcionalidad con elegancia, ingeniería con diseño. Es arte. Son muebles. Es creatividad. Son piezas de belleza." Christine Molina.

El singular y exótico mundo de la reflexión cromática de Edgar Lamas está establecido por sí solo igual que el de muchos otros, con esto queda definido que de las instituciones públicas se obtiene el espacio gratuitito para las presentaciones, lo demás es labor de cada uno y se necesita únicamente tener la certeza de que el talento no es un pasatiempo,  debe ser una forma de vida.

www.facebook.com/edgarlamasdesign/photos_stream?tab=photos_stream

Autor:

Fecha: 
Viernes, 23 de Octubre 2015 - 18:00
Redes sociales: 
1
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

El asalto del cine “Gangsta”

Desconozco si será producto de una casualidad, o una muy bien pensada estrategia de mercado, pero resulta que en nuestro país prácticamente coincidieron los estrenos de dos películas que abordan, desde distintas ópticas, una temática similar: el mundo del rap, el hip hop y la sub cultura urbana.

“Los Jefes” es el título de la primera de estas cintas; una producción mexicana dirigida y coescrita por Jesús “Chiva” Rodríguez es una historia que retrata de manera cruda y directa el submundo del narcomenudeo y la delincuencia organizada, teniendo como escenario la zona suburbana de la ciudad de Monterrey, Nuevo León, donde movimientos musicales como la cumbia colombiana y los narcocorridos compiten en simpatizantes con el hip-hop, el rap y el freestyle en español, teniendo como sus principales exponentes a la banda regia Cartel de Santa, cuyos integrantes protagonizan esta pieza de ficción. 

El barrio bravo de Santa Catarina y la música de hip-hop sirven como escenario y referente para esta historia, que brinda un repaso al entorno de arrogancia, violencia y adrenalina que envuelve el complejo universo del tráfico de drogas, donde consumidores y traficantes se entremezclan en una angustiosa vorágine. Por momentos la película parece más una apología que un retrato del ambiente pesado en el que se desenvuelven los integrantes del Cartel de Santa y sus seguidores.

Cabe recordar que MC Babo, el líder de esta agrupación ha señalado que más allá del grupo, Cartel de Santa es una comunidad que aglutina a tatuadores, graffiteros y todo tipo de artistas urbanos que comparten el mismo origen e ideología. Las letras de Cartel de Santa no buscan predicar, su principal objetivo es entretener y “marcar territorio”, y eso mismo hace este colectivo con su primera película.

El segundo filme lleva por título “Straight Outta Compton”, cinta norteamericana dirigida por F. Gary Gray, y que retrata los orígenes, ascenso y caída de una de las bandas seminales del “gangsta-rap”: N.W.A., cuyo nombre fue toda una declaración de principios (son las iniciales de la frase “Negros Con Actitud”, en su traducción del inglés).

A mediados de los ochenta, cinco jóvenes del barrio de Compton, California, conforman una agrupación de rap que decidió llevar al extremo la intención de reflejar en su música el estilo de vida de los suburbios, donde la violencia, las peleas de pandillas, las drogas, la segregación y los abusos policiacos fueron el cotidiano combustible para detonar uno de los fenómenos culturales más influyentes de finales del siglo pasado, cuando el hip-hop dejó de ser una música festiva como la que produjeron a principios de los ochentas los artistas e intérpretes de Nueva York, para dar paso al descarnado retrato urbano de los raperos angelinos. Iniciaba la rivalidad entre las costas Este-Oste.

A diferencia de la fábula urbana aspiracional retratada por la pseudo autobiográfica película del rapero Eminem “8 Mile” (Curtis Hanson, 2002), donde la historia busca revindicar la figura de un atormentado MC de Detroit que busca sobrevivir  de su infierno marginal enfrentando el rechazo y sus propios miedos en las batallas de freestyle (estilo de rapeo sustentado en la improvisación y habilidad para rimar sobre una base musical), “Straight Outta Compton” refleja la lucha de un grupo de jóvenes afroamericanos por sobresalir en el mundo musical sin renunciar a su principio de pertenencia a su barrio, su raza y su marginalidad. Los integrantes de N.W.A. no quieren tener la fama para convertirse en artistas plásticos, sino para gritarle a un mundo que los segrega sobre la realidad que se vive en el barrio, donde matar a un rival deja de ser una opción, y donde la policía no representa a la autoridad que protege, sino el rostro de un sistema que somete y abusa.

Los integrantes de N.W.A., pese al tono agresivo de su música, pasaron a ser leyendas en el mundo del hip-hop: Dr.Dre,  Ice Cube, Eazy-E, MC Ren y DJ Yella.

Productos marcadamente distintos de una misma corriente y subcultura musical, las películas de Cartel de Santa y N.W.A. ratifican la sombría realidad de nuestro tiempo: la juventud busca anti héroes porque las historias con finales felices ya no representan su entorno ni su realidad.

SOUNDTRACK PARA LA LECTURA:

Cartel de Santa (México) – “Perros”

 

Cartel de Santa (México)- “Bombos y Tarolas” 

 

N.W.A. (Estados Unidos)- “Express Yourself” 

 

N.W.A. (Estados Unidos)- "Fuck Tha Police"

Autor:

Fecha: 
Jueves, 20 de Agosto 2015 - 18:30
Redes sociales: 
1

Columnas:

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Filosofía en un chiquero

En la obra de Teatro “El Cerdo” además de la excelente actuación de Jesús Ochoa se encuentra la más clara metáfora en la vida de los seres humanos. Así tu chiquero, mi chiquero, tus cuatro por cuatro metros y mis cuatro por cuatro metros se convierten en una realidad latente para muchos, la bien llamada zona cómoda caminada en círculos una y otra vez.

Jesús Ochoa presenta a un cerdo que tiene voz,  que sufre se agobia y casi llora, su paseo en diagonal dentro de su chiquero le da más espacio para pensar y razonar, esa longitud le da la perspectiva que lo hace feliz. 

Su cubeta de agua cambiada constantemente de lugar y su comedero automático lo pueden exasperar al punto de la histeria -que no sucede porque sabe todo- sabe más que todos porque ha vivido en la experiencia de cada día, desde su infancia hasta el momento de su muerte  y nada lo atormenta suficiente. 

Intenta un escape que lo liquida y lo hace regresar a su chiquero del que no tiene la certeza cuánto mide de alto aunque haya intentado medirlo alguna vez cuando  logró empujar sus patas y alzar su hocico, eso es lo único que no sabe de lo demás-dice- lo sabe todo.

Tu chiquero, mi chiquero y todo lo que contiene con medidas aproximadas o exactas, los miedos de cuatro por cuatro, la zona cómoda a la que no se le alcanza a ver la altura porque se basta con caminar de pared a pared en línea recta o para extender el camino, en diagonal,  quizá asomarse a veces por encima de la barda y desear brincarla y no sucede. La reducida capacidad de querer explorar el afuera que se imagina y que no se ha tocado más que con un pensamiento en diagonal.

Caminar en redondo, en círculos dice El Cerdo que lo marea, no lleva a ningún lado y lo desorienta todo el tiempo. Como cuando su cubo de agua no está en el lugar y tiene que arrastrarlo con sus patas justo a un lado de su comedero.

Tu cubo de agua, tu comedero la comodidad de saber que está y que debe estar siempre igual, en el mismo lugar como los pensamientos, las ideas, las reflexiones que por estar siempre en el mismo lugar no avanzan, no se concretan, es por eso que El Cerdo quiere el mismo lugar para ellos, no el que su cuidador quiera, necesita tener la seguridad de ver sus cosas aunque éstas estén vacías y tenga que esperar a que alguien lo llene, así los escondites en el pensamiento viejo y las actitudes recurrentes se vuelven inservibles en la vida de los seres humanos.

Y El Cerdo quiere también ser amigo de su cuidador, quiere abrazarlo a veces y más veces quiere echársele encima porque no lo ha dejado salir de su cuatro por cuatro, la codependencia en la que se aprende a vivir amando y odiando al mismo tiempo.

Es la incongruencia Tú Cerdo, Yo Cerdo cuando  alcanzan los ojos a ver un horizonte que pinta belleza y se desea solo que falta el atrevimiento para ir, aun cuando la puerta haya quedado abierta más por accidente que con intención.

El Cerdo sabe de su muerte, y sabe porqué su comedero está vacío.

Se sabe, lo sabes Tú Cerdo, lo sé Yo Cerdo que cuando las cosas de la vida no fluyen es que ya se terminó, que los pasos deben empezar a ser en diagonal y dejar de pensar que el círculo es una señal de infinito eso es solo rodar y marearse.

Y que el comedero esté vacío no significa la cercanía de la muerte física, es la muerte de las cosas que ya palidecieron y que se han esfumado, que la necedad de insistir en algo que no tiene más cuerda es precisamente lo que provoca la muerte inminente, la muerte de la esperanza, de la razón, de la necesidad de crecer.

Yo Cerdo, Tu Cerdo y Jesús Ochoa espectacular como el más grande los cerdos filósofos, nos abre la puerta del chiquero en forma intencional para por fin, salir de la enredadera en la que los cerdos suelen quedarse a trompear la batea y a revolcarse en el lodo esperando ser llevados al matadero.

Sin la perspectiva correcta el ser humano está destinado a vivir en una zona en la que un día todo deja de ser cómodo y lo único que le queda es esperar la muerte total eso sí, con paciencia porque la muerte tampoco llega solo por pedirla, igual que al Cerdo, es cuando su cuidador decida, no cuando él quiera.

Autor:

Fecha: 
Martes, 18 de Agosto 2015 - 16:30
Redes sociales: 
1
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

El Codex Romanoff de Leonardo da Vinci

Las anotaciones sobre cocina que hizo Leonardo y que han sido reunidas en el Codex Romanoff no hacen referencia, ni mucho menos, a todos los alimentos y platos corrientes en su tiempo. Parece haber tomado nota, un poco al azar, sólo de las cosas que le interesaban. Las recetas no son obra suya, sino de otras personas; excepto cuando se dedica a defender la causa, totalmente perdida, de su "NOUVELLE CUISINE". Pero se muestra más ingenioso en sus observaciones sobre cocina y los hábitos alimenticios y, sobre todo, en las modificaciones que inventa para las cocinas.

De hecho, la comida en Milán y en toda Italia, durante los años en los que Leonardo escribió estas observaciones en sus cuadernos de cocina (la mayoría entre 1481 y 1500), sólo puede calificarse de horrible. La época de las lenguas de alondra, de los huevos revueltos de avestruz, de los cerdos rellenos de morcillas y zorzales vivos; la época de guía de la antigua Roma está muy lejos. La comida de entonces era gótica, en el sentido de que fue traída a Italia por los godos. Los ricos comen carnes y aves en abundancia, los pobres polenta y, en ocasiones, sopas ordinarias gachas. Casi todos los platos están muy condimentadas o, más bien, cargadas de hierbas (incluida la polenta).

Se le conoce la mayoría de las verduras, verdes y de raíz, pero no existe la papa (patata), ni el tomate, ni ninguna de las verduras que fueron descubiertas en el Nuevo Mundo y cuyo uso no comenzó a generalizarse en Europa hasta el siglo XVII. Tenían sal, pimienta y especias; tenían quesos, pan (aunque el pan blanco es muy raro); el edulcorante por excelencia sigue siendo la miel y no el azúcar (aunque hay cultivos de caña de azúcar en Sicilia). El vino casi siempre se mezclaba con agua o miel, o con ambos. Y el agua para beber no siempre abundaba, pues sólo es posible obtenerla de los acueductos o de los aguadores. El brandy era una medicina para los apestados, destilada y distribuida para los boticarios. No había té, ni café, ni chocolate. Los utensilios de cocina corrientes eran la mano y el mortero; prácticamente todas las carnes, pescados y aves son majadas hasta adquirir las consistencias de un paté muy fino, y luego  se pasaban por un cedazo y se mezclaban con miel  y arroz (para que cundiera más). La comida se servía sobre tajaderos, obleas de pan que luego se comían o, en los hogares más ricos, se arrojaban a los perros o a los pobres. Las personas pobres comían una vez al día, a mediodía. Los ricos comían una comida ligera entre nueve y diez  de la mañana, la comida principal a última hora de la tarde. Pero, por otra parte, al ser el esturión el pez común en el Mediterráneo, los pobres no carecían del caviar.

Como es natural, teniendo en cuenta el cargo que ostentaba Leonardo cuando hizo estas anotaciones –maestro de festejos y banquetes en la corte de los Sforza— escribió desde la ventajosa posición que le da el pertenecer a una casa muy rica. Así que no es de extrañarse que el caviar, siendo un platillo muy común, no aparezca en absoluto en sus recetas. A su juicio, ocupaba un lugar aún más bajo que la polenta.                                                               

Autor:

Fecha: 
Viernes, 14 de Agosto 2015 - 16:00
Redes sociales: 
1
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

De 1946 - Fallece Gertrude Stein

Gertrude Stein (Allegheny, 3 de febrero de 1874 - Neuilly-sur-Seine, 27 de julio de 1946) fue una escritora estadounidense de novelas, poesía y teatro. Nació en West Allegheny, Pittsburgh, Pennsylvania y fue criada en Oakland, California. En 1903 Stein se trasladó a París, haciendo de Francia su hogar por el resto de su vida. Stein es considerada una pionera de la literatura modernista, su obra rompió con la narrativa lineal y las convenciones temporales del Siglo XIX. Stein era, también, conocida como una importante coleccionista de arte modernista.

En 1933, Stein publicó sus memorias de París, The Autobiography of Alice B. Toklas, escrita desde el punto de vista de Toklas, su compañera de vida. El libro se convirtió en un best-seller, transformando la relativa "oscuridad literaria" de Stein en una figura de culto a la luz que ganó la atención general.

Fecha: 
Jueves, 27 de Julio 2017 - 10:00

Efemérides:

Redes sociales: 
1
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Apuntes de fotografía

Una fotografía no se toma, se hace.
Ansel Adams, fotógrafo (1902-1984).

La belleza no está en los colores, sino en su armonía .
Marcel Proust, escritor (1871-1922).        
   

Existe una gran diferencia entre tomar y hacer fotografías. Para tomarlas basta con poner el modo automático de la cámara, encuadrar lo que se quiere dentro de la foto y apretar el disparador. La cámara hará el resto. Hacer fotografías es algo muy distinto. Mediante un conjunto de decisiones técnicas, creativas e intuitivas, el fotógrafo busca un resultado determinado. Las fotografías que se toman, la mayoría de las veces, están vacías. El fotógrafo, haciéndolas, buscan la emoción. Despertar una parte dormida del espectador. 

La fotografía puede convertirse en un estilo de vida. Hacer una foto implica: salir a mover las piernas, respirar, estar atento al interior y al exterior. Hacer conexiones. Observar los cambios en la luz. Las sombras. Encontrarse con lo otro y con el otro. Aprender a mirar. Mirar todo con ojos nuevos. Ver lo que otros no ven. Lo que parecía oculto. Darle vida a lo que parece insignificante. Cazar instantes. Eternizarlos.

El fotógrafo trabaja con la luz. Debe tener siempre en cuenta la luz. Aprender a utilizarla, a manipularla. Pero, sobre todo, a interpretarla. El fotógrafo trabaja con su intuición. Esa voz interna que le dice cómo debe hacer la foto. Tiene que estar atento, escuchar y confiar. El fotógrafo siente la vocación. Tiene un llamado para hacer fotos. Piensa que ha sido convocado para hacerlo. Después deberá desarrollar su talento. Esa parte que sabe cómo acudir al llamado de la vocación. El talento es tener con qué. 

Hacer fotografía análoga, además de digital, ayuda a un fotógrafo a concentrarse en esa intuición. No puede desperdiciar muchos rollos o carretes (cuestan dinero), y mucho menos puede borrar las imágenes que no le gustan. Se verá forzado a poner más atención a cada una de las imágenes. A valorarlas. Desarrollará la paciencia. Aprenderá que cada foto requiere de una especie de ritual. Cuando haga foto digital, seguirá conservando una parte de la fotografía análoga. De esa tradición. Será un fotógrafo más completo.

El fotógrafo debe mirar las obras de los grandes maestros (Bresson, Moriyama, Nadar, Kertéz, Capa, Baubat, Adams, Maier, etc.), con el objetivo de hacerse preguntas mientras las mira: ¿por qué eligieron esos temas? ¿Por qué hicieron esa composición? ¿Qué detalles les llamaban la atención? ¿Cómo consiguieron la fuerza, la belleza? ¿En qué consiste su estilo? ¿Qué hace que sus fotos no sean como las del resto de las personas?

Ver teatro. Ver cine. Poner atención a cada escena. Ver pintura (Edward Hopper, por ejemplo, es de gran utilidad, no sólo por ser un maestro de la luz, sino de la composición). Hay que observarlo todo: los pesos visuales, el equilibrio, las tensiones dinámicas, la textura, la forma y el color, el contenido.

Leer los textos de fotografía de Susan Sontag y de Walter Benjamin.

Estudiar la repercusión de algunas imágenes en la historia. La fotografía de «La niña y el buitre», de Kevin Carter. O la fotografía del hombre de la plaza de Tiananmen.

Recuerdo haber leído poemas de Bashoo (haikús), novelas de Yasunari Kawabata y libros de pintura japonesa, para ser buscar el minimalismo dentro de un período en el que mis fotografías eran demasiado caóticas.

La fotografía perfecta no existe, pero la búsqueda de la perfección es lo que hace que el fotógrafo mejore en cada nueva imagen.

La composición es la manera en la que están acomodados todos los elementos dentro de una fotografía. Aquí siempre surgen preguntas. Decisiones que se deben tomar. De todo lo que está fuera del visor (o la pantalla de la cámara análoga o digital), ¿qué cosas se van a dejar fuera y qué cosas dentro? ¿Por qué? Y de lo que quedó fuera, ¿hay algo que, sin estar, se quiere que aparezca dentro, es decir, que se intuya que está fuera? ¿Si se aísla algo se conseguirá un resultado completamente distinto? ¿Qué pasa si se deja un fragmento de algo dentro? Y en cuanto a lo que se deja dentro, aquello que se convertirá en una fotografía, ¿cómo se acomodará o distribuirá dentro del marco? ¿De qué manera se puede equilibrar? ¿Qué se va a a transmitir si se deja del lado izquierdo o del derecho? Y por supuesto, muchas veces no se tiene tiempo para reflexionar y se tiene que componer, sin pensar. Grandes fotografías se han hecho de esa manera.

Se debe evitar dejar los horizontes (y todo lo que se parezca a un horizonte) en el centro de la fotografía. Hay que tratar de evitar dejar al sujeto principal en el centro de la imagen. La regla de los tercios es muy efectiva y sencilla de utilizar. Aunque hay muchas otras reglas.

Aunque, el exceso de reglas mata la espontaneidad. No es lo mismo saltarse una regla por no conocerla que hacerlo con toda la intención.

Para captar las emociones es necesario, antes de disparar, conectar con las propias emociones. Después, hay que buscar algún ritual o algo que forme el vínculo entre el fotógrafo y el sujeto a fotografiar. Yo, por ejemplo, imagino desde antes la escena que quiero obtener; falseo un poco la realidad. Veo en mi mente lo que quisiera que saliera en la foto. Después todo es cosa de tener paciencia. Esperar a que algo suceda frente a la cámara. Que caiga una hoja de un árbol. Que llegue una ráfaga de viento. Que a alguien se le vuele un paraguas. Que la persona muestre alguna emoción, mediante una mirada, una sonrisa, un gesto, una lágrima. Cualquier cosa que me emocione o me inquiete. Luego disparo. En el caso de los retratos posados no se debe pedir a la persona que sonría o ponga un gesto triste. Hay que provocarla. Mediante un chiste o una anécdota triste. O cualquier cosa. La emoción nunca debe ser posada, sino espontánea. Hay que hacer que el sujeto que posa se sienta cómodo frente a la cámara. O que olvide por completo que está ahí.

Esperar.

Mirar. Sentir. Disparar. Dijo alguien.

Es mejor enfocar bien los ojos; son la parte más expresiva del rostro. Aprender a enfocar y desenfocar. Los enfoques y desenfoques crean atmósferas.

Para captar las emociones prefiero el blanco y negro. La ausencia de color permite despojar a la imagen de algunos distractores (como el color) y captar la esencia de las cosas. No quiero decir que el color no pueda captar las emociones. Cada fotógrafo debe hacer su propia elección. 

La fotografía poco tiene que ver con con encontrar cosas. Más que nada se trata de las búsquedas. Tampoco se trata de certezas. Se camina en arenas movedizas. En cada cosa hay un secreto.

El fotógrafo debe buscar su estilo. Ese sello que lo haga reconocible.

Es necesario preguntarse qué tipo de fotógrafo se es. Qué tipo de fotografía se prefiere. Qué tipo de imágenes. Luminosas, oscuras, minimalistas, cargadas, conceptuales. O si buscan captar el movimiento de las cosas o su inmovilidad. Los grandes espacios o los pequeños.

Hay que conectar elementos que choquen entre sí, creando nuevos conceptos. Eso es más o menos lo que todos los artistas han hecho en sus obras a lo largo de la historia. Buscar lo raro, lo nuevo, lo desconocido, lo divertido, lo profundo, lo desconcertante, lo perturbador. Hay que narrar historias. Contar verdades o mentiras. O mentiras que parezcan verdad. Crear proyectos. Retratar el interior.

Experimentar.

Un fotógrafo estadounidense decía que, en sus inicios, quería hacer street photography, pensando en ese tipo de fotografía como en un subgénero de la fotografía documental. Pero su ciudad le parecía demasiado fea y no encontraba nada a qué fotografiar. Un amigo suyo le hizo ver que podía fotografiar, precisamente, la fealdad de su ciudad. Eso lo llevó a convertirse en un renombrado fotógrafo. Cualquier cosa o persona puede convertirse en una fotografía interesante, todo depende de la mirada del fotógrafo.

La fotografía enseña. Enseña a tomar conciencia de otras cosas. A mirar más detenidamente lo que nos rodea. A explorarlo. A buscarse a uno mismo mediante aquello que le atrae del exterior. La fotografía ayuda a representar la realidad, a conocerla mejor y a retenerla en el tiempo.  

Fotografías: Juan H. Rodríguez

Sitio web: https://500px.com/JHR

Autor:

Fecha: 
Jueves, 16 de Julio 2015 - 16:00
Redes sociales: 
1
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Que el Rock sea. Paul, Yesterday y Dylan

¡Qué semana para la música! ¡Qué semana para el rock! Estos días los melómanos estuvimos de festejo por partida triple, en orden de aparición el cumpleaños 73 de Sir Paul McCartney, los 50 años de su canción “Yesterday” y los también 50 años de “Like a Rolling Stone”, de Bob Dylan.

1238174_10151918504203313_822866588_n.png

Sir Paul: 18 de Junio 1942. Hablar de Paul McCartney es hablar de una leyenda viva y del máximo exponente musical a nivel mundial. Paul no sólo es The Beatles, es un músico completo, multiinstrumentista, empresario, productor y activista. Su trabajo posterior al cuarteto dejó por sentada, una vez más, su gran calidad como músico y compositor.

Como era obvio después de diez años ininterrumpidos juntos día y noche, la relación con George, John y Ringo tenía que sufrir roces, los que terminaron con el grupo en 1970, pero con el paso del tiempo su relación de amigos siguió con cada uno de ellos, incluso con John, a pesar de lo que se haya dicho a lo largo de la historia.

En su trabajo con Wings grabó uno de los discos más exitosos en su carrera post Beatle y uno de los más importantes en la historia de la música, “Band on the run”, de 1973, con el que alcanzó el número uno en los puestos de popularidad en Estados Unidos, Reino Unido, Autralia, España, Noruega y Nueva Zelanda y es considerado el mejor disco solista de un ex Beatle.

Con más de veinte discos grabados tras la separación del grupo, trece giras mundiales y colaboraciones con una infinidad de músicos, está incluido en la lista de Guinnes Records como el músico y compositor más exitoso de la historia gracias a sus ventas superiores a los 100 millones de sencillos y 60 discos de oro. Fue el último integrante del cuarteto en tener su estrella en el paseo de la fama de Hollywood y hay un planeta menor, el 4148, que lleva su nombre. Inducido al salón de la fama del rock como parte de los Beatles, solista y con Wings.

Compositor de una infinidad de éxitos y de muchas de las más grandes canciones de The Beatles junto con John Lennon, Paul es, sin lugar a dudas, una leyenda viva que festejamos, admiramos y a quien agradecemos el seguir en activo.

Yesterday: 14 de Junio 1965. Tenía que ser Sir Paul el compositor de una de las canciones más grandes en la historia. Fue grabada para el quinto disco de la banda británica “Help!”. En el siglo XX fue interpretada alrededor de 7 millones de veces, versionada más de 3200 y ha sido emitida en Estados Unidos en más de 6 millones de ocasiones. Cantada por John Denver, Bob Dylan, Frank Sinatra, Elvis Presley, Ray Charles, Marvin Gaye y Plácido Domingo ¡Ahí nomás!

Una canción cuya melodía compuso prácticamente en un sueño temiendo haberla escuchado en otro lado, pero después de asegurarse que no existía, se dio a la tarea de ponerle la maravillosa letra que tantas veces hemos coreado, tarea que no fue nada fácil, incluso en un principio mientras le ponía nombre fue llamada para los ensayos “Scrambled Eggs” y con un poco de paciencia se encuentran versiones de los ensayos con esa intro. A pesar de que los otros Beatles ya estaban hartos de la canción y la obsesión de Paul por ella, así como no convencerles por romper con el estilo de la banda, razones por las que no fue lanzada como sencillo en el Reino Unido, “Yesterday” encabezó las listas de éxitos durante un mes y permaneció en ella a lo largo de 11 semanas en Estados Unidos, siendo tocada durante 8 años consecutivos. Paul cumple 73 años de vida y los festeja con los 50 de una de sus más grandes obras. Por su letra, su melancolía y su grandeza, “Yesterday” será de ayer, hoy y siempre.

bob_dylan.jpg

Like a rolling stone: 15 de Junio 1965. Escrita por el inigualable Bob Dylan, esta obra maestra es considerada como la mejor canción de rock jamás escrita. Con su tono sarcástico y crítico Bob Dylan se inaugura como rockero dejando un poco de lado su etapa folk y country. En un principio las radiodifusoras se negaban a tocarla ya que su duración (poco más de seis minutos) era demasiada para los tiempos de la radio.

Con su peculiar y desafiante voz, Dylan no deja de lado la crítica en esta canción que le cuestiona a una mujer que había sido adinerada y acariciado lo más grande de la sociedad, cómo se siente ahora que ha caído en desgracia y se ve obligada a vivir en un mundo hostil y desconocido. Pero por otro lado le da un respiro diciendo que ahora que no está en los reflectores puede ser más libre y porque no tiene nada que perder. Con esta rola Dylan marca un antes y un después en su carrera, en la música y en la historia del rock, abriéndose paso entre las grandes bandas del momento y poniéndolo al nivel de The Beatles y Rolling Stones convirtiéndolo en un ícono para siempre.

Like a Rolling Stone, canción que en ese momento era la más pop de Dylan, era la menos pop de la música en esos años, y un desafío para las estaciones de radio, la política y la sociedad norteamericana que se encontraba en medio del conflicto en Vietnam.

Versionada después por Rolling Stones, The Jimmi Hendrix Experience, The Wailers y Green Day, cumple medio siglo de vida y seguirá vigente ya que es un grito abrasivo a la sociedad que se enfrasca con cosas terrenales y materiales que poca importancia tienen al final de nuestras vidas.

Mucho tenemos que festejar los amantes de la música. Por mi parte he dado justo y merecido lugar toda esta semana a la música de The Beatles, Paul McCartney y Dylan, que siempre están en mis listas de reproducción ¿y cómo no estarlo si son lo más grande que nos ha dado la historia musical?

Que el rock sea…

Voy vengo.

Autor:

Fecha: 
Viernes, 19 de Junio 2015 - 16:00
Redes sociales: 
1
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

De 1961 - El bailarín ruso Rudolf Nureyev escapa de sus guardias soviéticos y solicita asilo político

En el aeropuerto parisino de Le Bourget, Francia, Rudolf Nureyev, bailarín principal del Ballet Kirov de 23 años de edad, consigue librarse de sus guardias de seguridad de la embajada Soviética y, tras saltar una barandilla de protección, solicita asilo político en Francia. Los guardias de seguridad le acababan de informar que, en lugar de ir a Londres como el resto la trouppe, debería regresar a Moscú, y en el momento en que lo escoltaban para coger el vuelo de Moscú, decidió escaparse gritando en inglés "Quiero ser libre".

Años más tarde, archivos secretos de la KGB hechos públicos por Peter Watson, revelaron que el Primer Ministro Nikita Jrushchov, ordenó personalmente asesinar a Nuréyev.

Una semana más tarde, Nuréyev ya había sido contratado por el Grand Ballet du Marquis de Cuevas y se encontraba actuando en La bella durmiente con Nina Vyroubova. Nuréyev se convirtió en una celebridad instantáneamente enOccidente. Su dramática deserción y su talento excepcional lo convirtieron en una estrella internacional. Esto le dio el poder de decidir dónde y con quién bailar.

Fecha: 
Viernes, 17 de Junio 2016 - 09:20

Efemérides:

Redes sociales: 
1