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Tus discursos ya no valen

Martes, 10 de Enero 2017 - 15:00

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Luisa Ruiz

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Es en serio Enrique, ¿alcanza tu vista para ver al México que estás despedazando?, ¿en verdad crees que lo que haces, es para el bien de tu país?  No se puede comprender tanta insensatez, es ridículo que con toda saña te empeñes en fastidiar a los mexicanos. Ya Felipe Calderón creó la fallida guerra contra el narcotráfico dejando amarradas las navajas entre los delincuentes y el gobierno, ahora lo tuyo, ¿de qué se trata? ¿De activar la guerra del pueblo contra el pueblo? Ya están pues, en marcha las dos guerras en un solo país. ¿Contento?

Aunado a todo el caos que estás provocando, llegas con un discurso tan mentiroso como todo tu gobierno, una perorata por demás insulsa. Tu mensaje pudo ser muy simple: “Pemex está en números rojos, las deudas adquiridas por mi gobierno y el dinero robado por mis funcionarios, es suficiente razón para incrementar el precio de la gasolina y trágensela de este tamaño, porque más grande, sería más doloroso”, y le quitamos eso de que el aumento se deba al costo de las gasolinas a nivel internacional, porque es mentira.

Y, aunque las fallas económicas del país no son nuestra responsabilidad, menos palabras te habrían ahorrado la saliva que te estaba faltando para hablar. No era necesario un discurso tan burdo lleno de plétoras. La mentira necesitó de 743 palabras, 19 de ellas, repetidas una y otra vez hasta reunir, entre todas, 114. Frases completas dichas hasta ocho veces. Trastabillando y con la boca seca, trataste de convencer y, sobre todo, de controlar la grosería que tenías en la punta de la lengua al momento de cambiar el tema hacia la gasolina y apuntas, con un suspiro de enfado: “Finalmente, quisiera concluir mi mensaje…” y viene la redundancia y la mentira.

Señor Peña: la “opinión pública y toda la sociedad” es lo mismo.

“…entre la población en general y entre distintos sectores de nuestra sociedad” es lo mismo, población general, es todo y todos.

“…sería aún más doloroso los efectos y las consecuencias” ¿cuáles serían?

“…el ajuste del precio de la gasolina no es resultado, ni de la Reforma Energética ni de la Reforma Hacendaria, se debe, ni se debe tampoco a un incremento en los impuestos” ¿Qué ibas a decir? “se debe a…” parece que la verdad quería salir de tu boca.

“…pido se preste atención y oídos de parte de la sociedad, para poder escuchar lo que el gobierno ha querido una y otra vez compartirles” Precisamente, por poner atención, es que existe el descontento del pueblo.

“El Gobierno de la República no permitirá abusos de quienes, al amparo precisamente de esta medida se excusan, cometen tropelías y pretenden, excusándose en esta medida, eventualmente incrementar o tomar decisiones de alza [que nos] (aquí, casi dices -que nos afecten a nosotros, gobierno-) alzas en precios de productos que no son justificados” Y es el gobierno quien se está excusando y cometiendo tropelías “precisamente” tomando decisiones en el alza de un producto, y no está justificado.

“…que nos impone a final de cuentas, no un asunto del orden interno”. Definitivamente, sí es un asunto del orden interno.

Lo demás, como tantas otras de tus “tropelías” quedarán en el libro de la Historia de México y tu nombre, por supuesto, incluido en ella como el peor y más aberrante presidente que ha tenido la Nación.

Y en el mensaje posterior, del 5 de enero en el que expones las consecuencias, por supuesto, habría que pegarle al ciudadano vulnerable, amenazando sutilmente. “O aceptan, o les quito el seguro social, el seguro popular, el programa PROSPERA, etc…” esa es manipulación barata.

La cámara de diputados y el Congreso está lleno de parásitos, muchos programas sociales no sirven más que para succionar dinero. No, Enrique, hay mucho de dónde disponer, mucho que se deba cancelar y no es precisamente lo que dijiste ¿qué tal detener la corrupción?

No esperes comprensión, Enrique. Al navío que es México, ya no lo mueve el viento, le está llegando el agua al aparejo y así, varado, se está acostumbrando a las tormentas.

La transcripción del discurso, la dejo a consideración:

“Finalmente, quisiera concluir mi mensaje refiriéndome al tema que está, hoy, sin duda, en la opinión pública y en el comentario de toda la sociedad que se refiere al anuncio hecho por el gobierno para incrementar el precio de las gasolinas, y déjenme decirles que como Presidente de la República comprendo la molestia y el enojo que hay entre la población en general y entre distintos sectores de nuestra sociedad, comparto esta molestia que acompaña precisamente la aplicación de esta medida. Pero déjenme decirles que, es sin duda, esta medida, una acción que nadie hubiera querido se tomara. No es para el Gobierno de la República una decisión fácil, tomar una medida como la anunciada, no es, y menos, el deseo del Presidente de la República ni de su gobiern,o el tomar una decisión como ésta, pero no hacerlo, y es a donde apelo a la comprensión de la sociedad, a donde apelo a que la sociedad escuche los motivos y las razones que el gobierno ha venido exponiendo, precisamente del porqué ésta decisión, que de no haberse tomado, debo decir, sería aún más doloroso los efectos y las consecuencias, como lo ha explicado ampliamente, en distintos foros, a través de distintos medios el titular de la secretaria de hacienda. El ajuste del precio de la gasolina no es resultado ni de la Reforma Energética ni de la Reforma Hacendaria, se debe, ni se debe tampoco a un incremento en los impuestos, refleja más bien, ésta medida, el aumento en los precios internacionales de la gasolina y es una medida responsable y consistente en lo que he definido es una prioridad para mi gobierno, que es preservar la estabilidad de la economía de nuestro país, no hacerlo así, el costo de ello, el costo de no velar de forma prioritaria por nuestra estabilidad económica seria aun mayor, mucho más doloroso y costoso de lo que significa la medida que se ha tomado y que no dejaremos de explicar ampliamente como ya ha venido siendo y a lo que pido se preste atención y oídos de parte de la sociedad, para poder escuchar lo que el gobierno ha querido una y otra vez compartirles, qué llevó a ésta definición, sin duda dolorosa, sin duda difícil pero inevitable y repito no hacerla, el costo de ello sería mucho más grave y delicado en contra de lo que es, repito, una prioridad que es preservar nuestra estabilidad económica. El Gobierno de la República no permitirá abusos de quienes, al amparo precisamente de esta medida se excusan, cometen tropelías y pretenden, excusándose en esta medida eventualmente incrementar o tomar decisiones de alza [que nos] alzas en precios de productos que no son justificados, de igual manera el Gobierno de la República está trabajando para definir medidas particulares de apoyo a los sectores más vulnerables de nuestra población. Sé que es difícil asumirlo, pero es justamente para proteger la economía de las familias que se vería seriamente afectada si no tomamos estas medidas, por lo que se ha realizado este ajuste en el precio de las gasolinas. Vuelvo a reiterarlo, no hay mayor costo para una sociedad, que no ser responsables en cuidar la estabilidad de nuestra economía y es por ello que todos debemos asumir el reto de este ajuste para seguir adelante. El Gobierno de la República seguirá reuniéndose con los distintos sectores de la sociedad para explicar, para dialogar y sobre todo para encontrar la forma, sobre todo de aquellos grupos más vulnerables, de poder recibir algún apoyo de parte del gobierno, pero, soy reiterativo en ese tema, esta medida, que repito, no ha sido fácil tomarla, pero es en el sentido de responsabilidad para cuidar la estabilidad de nuestra economía. Afectarla, trastocar nuestra estabilidad económica, el costo de ello sería mucho más doloroso y mayor a las medidas que se han anunciado. Estaremos comunicando esto de forma reiterada a través de las dependencias correspondientes y también reuniéndome repito, o reuniéndose áreas del gobierno con distintos sectores de nuestra sociedad para convocarles, como desde aquí hoy lo hago, a una comprensión, a razonar porqué la medida y a ajustarnos a esta realidad que nos impone, a final de cuentas, no un asunto del orden interno, lo que está ocurriendo en el mundo y los precios de la gasolina en el mundo, nos han llevado a tomar esta definición consistente, repito con el propósito y prioridad que es el de preservar la estabilidad de nuestra economía.”

La Revista

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Número 5 - Abril 2017
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