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Twitter, esencial para los políticos

Miércoles, 11 de Enero 2017 - 12:00

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Eduardo Ruíz-Healy

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En marzo de 2007, la red social Twitter, fundada justamente un año antes, empezó a despegar cuando en la conferencia South by Southwest Interactive realizada en Austin, Texas, el número de tuits (mensajes con un máximo de 140 caracteres) se incrementó de 20,000 a 60,000 por día. Cuando 2007 terminó, el promedio de tuits trimestrales llegó a 400,000, cifra que se incrementó a 100 millones por trimestre durante 2008.

Un mes antes, el 10 de febrero de 2007, el entonces senador demócrata por el estado de Illinois, Barack Obama, anunció que competiría por la candidatura del Partido Democrático a la presidencia de Estados Unidos. Durante su campaña, en 2008, su cuenta de Twitter fue la que más seguidores intermitentes registró en todo el mundo.

Hoy, en su cuenta @BarackObama tiene 80.3 millones de seguidores y en la que tiene como presidente, @POTUS, tiene 13.2 millones. Si a esos 93.5 millones de seguidores se le añaden los 13.2 que siguen la cuenta @WhiteHouse, resulta que tiene un total 106.7 millones de seguidores.

El éxito del actual presidente estadounidense, que de ser un desconocido e inexperto senador por Illinois ganó el cargo más importante del mundo, tal vez no se hubiera dado de no existir Twitter.

Y de no existir Twitter tal vez tampoco hubiera ganado la presidencia estadounidense, justamente ocho años después de Obama, un controvertido empresario billonario sin la más mínima experiencia política que durante muchos años fue el conductor de un exitoso programa de concurso que se transmitió por la televisión.

Donald Trump asumirá la presidencia de Estados Unidos dentro de nueve días y logró ganar la elección rompiendo todas las reglas escritas y no escritas de la política y utilizando Twitter con frecuencia, muchas veces de una manera disruptiva, agrediendo o insultando a sus rivales, criticando a los medios de comunicación tradicionales, proponiendo y defendiendo sus ideas, muchas de ellas realmente chifladas, como la de obligar a que México pague el muro que su gobierno construirá en la frontera entre nuestro país y el suyo. Una y otra vez, el republicano utilizó Twitter para generar temas que después eran comentados y analizados en los medios electrónicos e impresos.

Al día de ayer, la cuenta @real DonaldTrump era seguida por 19.4 millones de personas, una cantidad nada despreciable que seguramente crecerá rápidamente a partir del 20 de enero entrante.

Muchos creyeron que Trump dejaría de tuitear después de ganar la elección del 8 de noviembre pasado, pero se equivocaron. El fascista, racista, sexista y xenófobo personaje que será el próximo inquilino de la Casa Blanca ha seguido enviando sus mensajes para atacar a sus detractores, presionar a empresarios y políticos o defender sus propuestas.

Trump ha entendido perfectamente que Twitter le permite comunicarse directamente con casi 20 millones de personas, la mayoría de ellos fieles seguidores de su causa. A través de esta red social dice las cosas como las quiere decir -sin intermediarios- y cuando las quiere decir -sin estar supeditado a los horarios de noticieros de radio o TV.

Por ejemplo, el lunes pasado, horas después de que algunos importantes medios de comunicación estadounidenses anunciaran que la construcción del muro fronterizo iba a financiarse con fondos federales, es decir con el dinero de los contribuyentes gringos, Trump envió un tuit a las 10:05 PM, que decía: “Medios deshonestos dicen que México no pagará por el muro si pagan un poco más tarde para que el muro pueda construirse más rápidamente. ¡Los medios son falsos!”

Así, con 27 palabras y 137 caracteres, acabó con las falsas ilusiones que seguramente muchos mexicanos se hicieron al creer lo que algunos medios divulgaron.

Me hubiera gustado que ese mismo día, a las 10:06 PM, el presidente Enrique Peña Nieto le hubiera respondido a Trump, a través de su cuenta @EPN, que tiene 6.01 millones de seguidores, un mensaje que dijera: “@realDonaldTrump: Mexico will NEVER EVER pay for YOUR wall / México NUNCA JAMÁS pagará por TU muro”. Así, con 17 palabras y 98 caracteres, el mexicano pondría en su lugar y públicamente al populista demagogo. Me gustaría que Peña Nieto le respondiera con un tuit a Trump cada vez que éste tuiteé algo que vaya contra los intereses de nuestro país.

Twitter es esencial para los políticos, Trump lo entiende perfectamente. Los políticos mexicanos siguen pensando que viven en el mundo que existió hasta 2007.

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Número 11 - octubre 2017
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