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Y tú, ¿tienes una personalidad emprendedora?

Jueves, 20 de Abril 2017 - 15:00

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Verónica Romero

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Un emprendedor nace cuando imagina una idea que crece y se fortalece con el tiempo, y cuando tiene una fuerte convicción de materializarla.

Para lograrlo, es importante que confíe en sus habilidades y que vea posibilidades donde otras personas ven obstáculos. Además, es fundamental que aproveche las oportunidades que se le vayan presentando.

Sacar adelante un nuevo proyecto requiere de acciones de un alto nivel de responsabilidad que van a derivar en éxitos o fracasos para la vida del emprendedor. Hay que tener muy claro dónde se está y a dónde se desea llegar, y en especial asumir los costos de nuestras decisiones.

Para mantenerse y tener éxito en el mundo de los negocios, se requiere tener algunos rasgos de personalidad, tales como:

  • Confianza en sí mismo. Debes tener la certeza de que vas a emprender un camino muy complejo, y que te enfrentarás a grandes obstáculos, pero que saldrás bien librado gracias a tus capacidades y a las estrategias que implementes en tu negocio.
  • Disciplina. Es primordial que seas disciplinado con tu trabajo y con los proyectos que deseas realizar. Planea tus actividades de manera que explotes al máximo tus potencialidades.
  • Autocontrol y tolerancia al estrés. Todo emprendedor debe manejar su estrés para evitar que llegue a niveles que le impidan realizar sus ocupaciones o que le generen problemas en su vida personal y profesional.

          Si eres una persona que se paraliza ante las contingencias, probablemente el ser dueño de un negocio no sea para ti.

  • Toma riesgos. Emprender es caminar por un sendero incierto. El emprendedor no le teme al fracaso ya que de sus errores aprende.
  • Capacidad de análisis. Ésta le permite a los emprendedores tener una visión general de los diferentes escenarios en los que están inmersos.
  • Capacidad de decisión. Desarrolla el hábito de hacer medibles todos los procesos comerciales de tu empresa, para que sepas con exactitud el alcance de tus decisiones. Seguramente habrá contratiempos, y deberás estar preparado para solucionarlos.
  • Capacidad de organización y planificación. Ésta le permite al emprendedor plantear de una manera más efectiva sus objetivos para mejorar su negocio.
  • Pasión por lo que se hace. Ésta evitará que te rindas cuando las cosas no vayan bien.

          Un emprendimiento nunca será exitoso si no se tiene el impulso suficiente para llevarlo a cabo.

  • Liderazgo. Un empresario debe ser guía e inspiración para sus colaboradores y para quienes lo rodean. Ayudar a que otros se superen es una tarea común en su labor cotidiana.
  • Motivación de logro. El emprendedor busca alcanzar niveles de excelencia en lo que hace y nunca deja de intentarlo.
  • Ser un buen comunicador. Un emprendedor debe expresarse con claridad y con palabras que sean perfectamente entendibles para quienes lo rodean, y que a la vez motiven.
  • Constancia. Un emprendedor nunca se rinde ante las adversidades y hace lo necesario para ver sus sueños hechos realidad.
  • Capacidad de innovación. En los negocios hay que estar en constante movimiento y ser creativo. Estar atento a los cambios es indispensable.
  • Vocación de servicio. El emprendedor siempre busca mejorar el entorno en el que se desenvuelve.
  • Capacidad de escucha. Un emprendedor se mantiene abierto a las sugerencias de sus consumidores y acepta la retroalimentación de otros empresarios que han triunfado.
  • Capacidad para trabajar en equipo. Un emprendedor sabe dirigir a su equipo y se rodea de gente talentosa.
  • Sociabilidad. Un emprendedor necesita de otros para hacer crecer su negocio, y muchas veces tendrá que hacer alianzas estratégicas para atraer a más clientes y diversificarse. 
  • Necesidad de constante capacitación. Los emprendedores buscan estar actualizados e insisten en aprender y adquirir nuevos conocimientos para construir sistemas y métodos que mejoren su marca.

En el emprendimiento existen muchos altibajos, y si eres una persona creativa, persistente y empática con tu consumidor alcanzarás tus metas con mayor facilidad.

La personalidad emprendedora siempre está creando algo. Mantente abierto a superarte y a buscar nuevos horizontes.

Recuerda que “No nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas”, Séneca, Filósofo, político, orador y escritor romano.

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Número 6 - Mayo 2017
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